I. CONCEPTOS Y TEMAS QUE SERÁN DESARROLADOS
1. LOS CONFLICTOS
1.1 EL MANEJO DEL AGUA Y
El manejo y distribución del agua son sistemas vinculados al Estado, que se hacen visibles en el manejo institucional, como en la actitud de la sociedad frente al servicio. En México —como en otros espacios de América Latina— se han generado coyunturas importantes al respecto, en la conformación del Estado Nación —época porfiriana—, la consolidación de las instituciones —cardenismo—, la centralidad —durante el periodo denominado como “alemanístico” o “alemanismo” —;49 posteriormente la descentralización, en la época que estamos estudiando.
49
El proyecto económico y político del alemanismo, encabezado por Miguel Alemán Valdés, cuya consolidación se genera durante su gestión como presidente de la República en el periodo 1946–1952, según Luis Javier Garrido (1990:53) implicaba una “modernización” del aparato de Estado mexicano y por ello uno de los aspectos en que más insistió fue en el hacer de México una democracia liberal a la manera euro- occidental; sin embargo, lejos de eso estuvo presente la centralidad de la figura presidencial, una política centralista, así es que en el discurso político estaba presente la incursión del país a la modernidad, en tanto, que la realidad mostraba que la sociedad no participaba de las decisiones políticas; sino que era el presidente a través de su partido, buscaba influir en todos los ámbitos, sobre todo en los locales, situación que de manera satírica es planteada en la película “La Ley de Herodes” (1999) dirigida por Luis Estrada ubicada en el
48
El proceso de centralización-federalización del manejo del agua tuvo su culminación formal en diciembre de 1946, cuando el Congreso de la Unión aprobó la iniciativa del ejecutivo federal para crear la Secretaría de Recursos Hidráulicos (SRH).
Como en ningún otro país del hemisferio occidental, los asuntos del vital líquido llegaban a rango de secretaría de Estado, la creciente injerencia del gobierno federal en la materia exigía un aparato administrativo también creciente. Treinta años después se iniciaría la descentralización y con ello una serie de transformaciones que repercutirían en el manejo político al suministro del agua potable.
La descentralización es un concepto que se emplea para hacer visible un reconocimiento y entendimiento entre varias partes; también para señalar a la desconcentración y deslocalización, según Sergio Boisier (2004) ambos vocablos se encuentran en un mismo continuo:
El primero alude a una cesión de capacidad de decisión desde un nivel jerárquico dado a otro inferior dentro del mismo organismo […]; mientras que el segundo la creación de un ente distinto de aquél del cual se va a transferir la capacidad decisoria, y ello a su vez supone la concesión de personalidad jurídica propia, de recursos y de normas propias de funcionamiento.
En el caso de este proceso vinculado al Estado se inició en el país en los años ochenta, en el caso de la política pública del agua potable en la entidad, en los ámbitos municipales propició una apertura democrática debido a: 1) Que se transformaron las estructuras institucionales vinculadas a este servicio. 2) Un cambio en la interacción de grupos organizados de la sociedad y los representantes estatales. 3) Una dinámica diferente entre los grupos organizados de la localidad, que al movilizarse por este recurso en ocasiones conforman identidades que trascienden a las acciones colectivas en torno al agua.
La transformación de las estructuras institucionales generó el que se conformaran las Comisiones Municipales de Agua y en algunos casos los Consejos de Administración,
sexenio que encabezó Miguel Alemán. La cinta inicia con el linchamiento de un alcalde de un pequeño pueblo por sus abusos de poder. El Gobernador decide nombrar al encargado de un basurero y antiguo militante del partido oficial, como sucesor. El nuevo munícipe es un poco ingenuo y trata de hacer su trabajo con las mejores intenciones hasta que cada una de las partes del sistema, tanto del municipal como el estatal y nacional le van descubriendo las delicias del poder y la corrupción. Poco a poco se transforma en un tirano que es capaz de todo para quedarse en su puesto y escalar a otro a través de mecanismos que nada tienen que ver con los procesos democráticos.
49
organismos que en algunas poblaciones han generado —por la composición de su estructura—, la participación de algunos sectores de la sociedad, los cuales se empezaron a involucrar en problemas de esta política a partir de la información que les proporcionaban sus representantes. La ley del agua número 21 en el estado —que es la que actualmente rige— hace posible la municipalización y el servicio del agua potable; actualmente también, es posible la participación del sector privado en las comisiones municipales y regionales de agua; la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento, (CEAS) al igual que las Comisiones Municipales de Agua Potable y Saneamiento (CMAPS), son parte integral de los municipios, presididos por los propios alcaldes y ya no por apoderados temporales, que van rotando cada cierto tiempo.
La presencia del proceso descentralizador, obedeció a una crisis mundial que se inició en los años setenta y que ocasionó el fin de los Estados benefactores. La transformación de este modelo estatal fue originada, por una serie de cuestionamientos ciudadanos en el mundo, desde los años sesenta, en torno a la modernidad y que se enunciaron como sus trastocamientos, en los cuales se cuestionaba la pobreza masiva que generaba el capitalismo y la restricción de los derechos ciudadanos de algunos sectores, fue el caso entre otros de las mujeres peleando por el derecho a votar y ser votadas.
Las transformaciones en el manejo de la distribución y suministro del agua potable en la década de los ochenta, en el caso de las relacionadas con el vital líquido han propiciado una mayor participación ciudadana en su implementación y desarrollo, en algunas poblaciones de la entidad se ha motivado por parte de las instancias gubernamentales el involucramiento de distintos sectores, tal es el caso, de los Consejos Municipales del Agua. Como algo desarticulado del Estado; en los años noventa se iniciaron algunas resistencias aisladas de la sociedad frente a la posible presencia del capital privado en el manejo de los sistemas hidráulicos.
El proceso de descentralización que se inició en los años ochenta generó algunas transformaciones estructurales que tuvieron repercusiones sociales y viceversa, pero también hubo múltiples limitantes como los cotos de poder regionales, los candados que se dejaron en la Constitución y en algunos reglamentos estatales para que no se llegara a los planteamientos de cogestión (Estado y Sociedad) que en los discursos políticos se señalaban; sin embargo, sí se propició una desconcentración de la primera institución, tanto
50
institucional como política, que hizo posible una mayor participación ciudadana en asuntos que antes estaban reservados sólo a los ámbitos estatales, al tiempo que se empezó a comentar la presencia del capital privado en el suministro del agua potable. Todos estos cambios tuvieron influencia en la cultura política.
Al recurrir a los antecedentes históricos que plantea Luis Aboites, se ubicó la interacción que existe entre las políticas públicas del agua y los procesos que ha vivido el Estado mexicano desde su consolidación; además las transformaciones estructurales, no es lo único que plantea este autor sino también los conflictos y movilizaciones que se desarrollan en relación al suministro del vital líquido; por tanto, su estudio creó un referente histórico y diversos elementos para el análisis del caso aquí planteado.
Las semejanzas y diferencias entre la investigación desarrollada y la que realizó Luis Aboites, son varias, por ejemplo: él retoma los procesos estatales vinculados con el agua desde un largo periodo a partir de la gestión y conformación del Estado hasta su centralidad; en este caso se inició en una fase posterior, la descentralización, es decir, el alcance temporal es de solamente dos décadas.
Una diferencia más con respecto a ésta investigación y la de Aboites Aguilar es prioritaria la transformación de una gran estructura, en tanto, que en el estudio planteado el núcleo central se circunscribe a lo micro regional, a partir de un estudio de caso y aunque se toman en consideración los conflictos por el agua, no son la parte medular del trabajo, ya que son una sobredeterminación de estos por diversas causas y la manera en que confluyen en el manejo político que se le da a un manto acuífero que suministra el vital líquido a poblaciones medias del sur de Veracruz.
En este trabajo en el caso de los conflictos del agua se va a considerar la conceptualización de hidropolítica, que tiene que ver directamente con los procesos del Estado, su descentralización por las transformaciones legales y en el manejo político que se le da al agua a su manejo, distribución; así como la manera en que algunos mantos acuíferos, como en el caso del Yuribia se vuelven instrumentos de lucha política. En el caso presentado, se parte de las localidades y regiones para establecer las generalizaciones y viceversa, esto es, hay un ir y venir entre el contexto internacional y un suceso local que propició la articulación de tres municipios ubicados en dos sub áreas distintas y una sola regional.
51
Otra distinción, entre esta investigación y el trabajo planteado por Luis Aboites se encuentra en la ponderación de lo social, cultural y político, en la investigación de este autor existe un énfasis mayor en la perspectiva histórica, a partir del análisis documental, en el trabajo aquí presentado está considerado, en el marco metodológico, debido a que se enfatiza en el movimiento social como una puesta en escena, un ritual en donde está presente una articulación de formas tradicionales —de lucha— y contemporáneas de negociación, se hará uso de la etnografía, sociología comprensiva y un planteamiento simbólico-estructural sobre el estudio de los movimientos sociales como estrategias para efectuar el análisis de una historia reciente.