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4. ANÁLISIS DE LA INFORMACIÓN

4.1. Análisis y resultados cualitativos

4.1.2. Manifestaciones

4.1.2.1. Redes sociales virtuales como espacios de opinión pública

El diario vivir, es una especie de secuencia de dar y recibir. Exigir derechos y cumplir con los deberes establecidos por las normas aceptadas por la sociedad implica que, todo el tiempo existirán nuevos sucesos y necesidades que las personas deben aprobar para sentirse cómodas y seguras en el espacio que residen. Aunque estas manifestaciones han existido siempre, las voces de muchos se resumen en las de unos pocos y se han caracterizado por tener un acceso limitado a los medios tradicionalmente hegemónicos, que seleccionan la información dependiendo del interés público, que no siempre ha contemplado a la totalidad de la población.

La libertad de expresión es un tema que saldrá a colación hasta el fin de los tiempos. Complacer a la universalidad nunca ha sido posible, pero escucharlos, ahora, es un suceso real que pudo tomar forma con la llegada de las redes sociales virtuales, que, al no estar

75 regidas bajo una norma o el poder único de alguien, permite que todos aquellos que estén inmiscuidos, puedan dar sus puntos de vista respecto al tema que deseen, cambiando una vez más, la manera de generar opinión pública y expresarla.

Opinión pública en las redes hay, pero no necesariamente podríamos decir que es el tipo de opinión pública que moviliza acciones rigurosas, reales. Se construyen verdades, es una verdad refractaria la de las redes sociales, tenemos un pedazo de la realidad que nos conviene y con la que nos sentimos más cómodos. (Entrevistado 8. Quito, 2018)

La opinión pública, también es un objeto que no cambiará su sentido real. Esa capacidad innata de distinción de las minorías frente a una mayoría poderosa que calificará de mayor o menor importante a una temática en particular, siendo la primera de la que todos hablarán. Sin embargo, las redes sociales virtuales, sí se han convertido en un espacio donde las opiniones fluctúan unas con otras, permitiendo en cierto punto la capacidad de elección del usuario de un tema o no. Aunque, hay que recalcar, que esta elección no es símbolo neto de libertad, pues también puede encontrarse condicionada por diversos factores ajenos al control del usuario.

La opinión pública hoy, se expresa de una forma muy distinta. Tenemos ciudadanos que lo hacen a través de las redes sociales, algunos con insultos, otros con reflexiones muy críticas, otros con aportes, pero se expresa el ciudadano a través de las redes sociales fundamentalmente. Cuando haces opinión, tienes que tomar partido, no creo en la imparcialidad, para mí eso es un cuento, y yo creo que a las nuevas generaciones de periodistas hay que decirles la verdad, la imparcialidad y la objetividad no existen. Existe la pluralidad y el equilibrio informativo desde luego y tienes que cumplir con determinados preceptos tanto en las redes como en medios tradicionales. (Entrevistado 3. Quito, 2018)

Con estas modificaciones, los profesionales del periodismo y quienes han estado acostumbrados a controlar la opinión pública, forman parte ahora de un nuevo reto que involucra nuevas pedagogías y a su vez, una necesidad de retrospectiva que no permita la separación del profesional por la llegada del aficionado.

76 La empatía, es una de las características que más pondera en las redes sociales. Es una especie de resurgimiento de la humanidad congénita de las personas. Estas plataformas, han permitido que la gente se identifique unos con otros por diversos motivos, recordándoles, que, aunque atrás de cada pantalla se es un individuo aislado, dentro de ella existe una comunidad que comprende, comparte y actúa en el mismo espacio.

La gente cree más en lo que está en su Facebook, o en su Whatsapp que lo que ve en los noticieros. O al menos le presta más atención. Entonces, si yo veo que Lucía ha compartido un hecho, ese tiene más valor que lo que me pueda decir Alfonso Espinoza de los Monteros en la noche, porque tú eres una persona real, cercana, somos amigos, somos familiares, eres de carne y hueso, te tengo al alcance. Entonces, lo que circule por las redes sociales, goza de mayor credibilidad y difusión que lo que te transmiten los medios. Por eso los medios han tratado de mudar sus plataformas hacia las redes sociales. (Entrevistado 1. Quito, 2018)

Es un hecho entonces, que las redes sociales virtuales permiten la generación de opinión pública, unifican a determinados grupos, convocan, movilizan y otorgan a las personas un sentimiento de ayuda activa y protección de los unos con los otros para cumplir con la necesidad inicial del dar y recibir.

4.1.2.2. Líderes de opinión o influencers

Aunque todas las personas se encuentran en el derecho de expresar sus ideas, pensamientos y opiniones, no todas se encuentran en la capacidad de llegar masivamente con ellas. A estos personajes “privilegiados” en la historia se les ha conocido como líderes de opinión, y en el presente como influencers.

Los influencers ahorita se han vuelto personas muy importantes en el pensamiento de toda la sociedad, lo que es bueno y lo que es malo. Si es que un influencer es bueno, te puede ayudar muchísimo a ti como persona y a formar un criterio mejor, pero el tema es que yo pienso que nos hizo personas un poco menos racionales. Confiamos más en lo que dice un influencer, que puede que sepa mucho del tema como puede que no. Puede que simplemente por su popularidad haya llegado, por

77 saber manejar el contenido, llegó a un punto en el que la gente te sigue, pero puede que ni siquiera sepa mucho del tema y nosotros nos dejamos llevar, ya no consultamos, no verificamos la información. (Entrevistado 7. Quito, 2018)

A nivel digital, existe una coyuntura con los temas previos dando como resultado la existencia de los influencers, que, a diferencia de los líderes de opinión, se desenvuelven en el entorno virtual. Es importante resaltar, que existe una diferenciación terminológica entre ambos, más no funcional o de características.

El tema de los influencers no es nuevo, yo siempre en mis clases digo, el tema de los influencers es un modismo que también se da en el asunto porque nosotros dentro de comunicación ya identificábamos líderes de opinión, ya hacíamos mapas de poder para poder identificar con quienes tú puedes trabajar para poder influenciar y persuadir con respecto a un proyecto que tú quieras impulsar. Entonces, el tema de los influencers no es nuevo, el tema de los líderes de opinión no es nuevo. Sin embargo, se ha dado este tipo de nombre a cierta gente que obviamente genera opinión pública y que obviamente le sigue mucha gente actualmente dentro de las redes sociales. (Entrevistado 2. Quito, 2018)

Los sucesos, resultan un ancla determinante que ciertas personas han sabido aprovechar, ocasionándoles así un carácter de catapulta, donde a raíz de aquello, se posicionan en el top of mind de las personas, son reconocidos, citados, y además venerados como portavoces de una verdad parcial o total que la misma audiencia les concede.

Al inicio de esta charla citaba la influencia política y comunicacional del anterior presidente, por qué razón. Mucha de la gente que aparece como líder de opinión o como influencer en las redes sociales fue denostado por el anterior presidente. Mucha de esa gente incrementó sus seguidores en redes porque el anterior presidente les dio una exposición impresionante y obviamente aparecieron como víctimas perseguidas por el poder. (Entrevistado 3. Quito, 2018)

A nivel local, en materia de líderes de opinión e influencers de los últimos tiempos, se trae a la memoria los últimos 10 años de gobierno, donde Rafael Correa fue sujeto principal de cambios radicales en la comunicación, sus expresiones y creación de información, que

78 resultaron en un afán de búsqueda de libertad de expresión, de los cuales, unos cuantos se convirtieron en figuras icónicas del proceso.

4.1.2.3. Cultura, identidad y dinámicas en las redes sociales virtuales

Es bien sabido que la cultura de una sociedad se encuentra marcada por la historia y traspaso de información entre generaciones respecto a tradiciones, ritos, símbolos, manifestaciones, etc., y que la identidad, se encuentra bajo el amparo de esta cultura, pero que, a su vez, puede separarse de ella dependiendo de las experiencias, aprendizajes y entorno en el que la persona se desenvuelve.

En el entorno digital, específicamente en las redes sociales virtuales, la cultura, identidad y dinámicas de la sociedad también han sido sujetos de adaptación, que se han ido moldeando conforme se van descubriendo más funcionalidades de estas redes.

Cuando uno hace un análisis desde una entrada más bien psicosocial, te das cuenta que, lo que pasa es que estás trabajando u operando como individuo, desde un yo conectado pero hacia una identidad distribuida. Es decir, yo de todas maneras cuido lo que pongo en redes sociales porque estoy presionado por lo que piense mi familia, mis amigos, la gente del trabajo, etc. Entonces, también esas libertades son un poco ambiguas, un poco opacas, cuando yo digo lo que me da la gana, pero, por otro lado, también me estoy cuidando de lo que pongo, cómo lo pongo. (Entrevistado 8. Quito, 2018)

Tanto en el offline como en el online, las personas han adoptado un modelo de encubrimiento en el que, a pesar de que se expresen “como son” y den a conocer su individualidad al mundo exterior, mantengan siempre un perfil incógnito que solo ellos conocen y que tiene la capacidad de adecuarse a diversas situaciones, personas o cosas. En las redes sociales virtuales, ocurre lo mismo. La gente muestra lo que quiere que vean de ella, creando una percepción particular en su círculo social y que vaya siempre de la mano de la cultura e identidad compartida.

El yo en redes sociales se representa de una manera fantasiosa, eso también es lo lindo porque al no tener la capacidad de estar en este cara a cara que estamos en este

79 momento tú y yo, uno en las redes puede ser completamente anónimo, puede ser otra persona que no es en la vida real entre comillas, porque hay que entender que lo virtual también es real. Es entender este mundo virtual en el que ya estamos todos metidos, y en esta virtualidad uno puede construir ciertos personajes. (Entrevistado 4. Quito, 2018)

No es de asustarse que las personas estén acostumbradas a crear arquetipos. Algunos van en niveles, desde el más bajo al más alto y viceversa. Es esa necesidad de sentirse identificados con los demás la que obliga a los seres humanos a adquirir una serie de características que le permitan compartir espacios con sus semejantes. A esto, en las redes sociales se le ha dado el nombre de comunidades virtuales.

Comunidad virtual es el eco de una tribu urbana pensaría yo. La identidad crece, tiene que crecer. Entonces, frente a los usos potenciales buenos y malos que te trae una nueva tecnología de comunicación, que son peligrosas desde el punto de vista del poder, más conservador, porque te permite ampliar el espectro de cultura, te difunde. Hay cosas que te van configurando, como el corte de cabello, los accesorios que usas, tratando de dar una simetría que no tienen, te dan una imagen y se ha construido una identidad, que es bien fregado porque hay una presión en el mundo, en las redes sociales, internet, televisión, de mostrar un cierto arquetipo de lo que es el éxito y eso viene de mano de la imagen. (Entrevistado 5. Quito, 2018)