• No se han encontrado resultados

Capítulo 2. Marco teórico

2.4 Los mapas mentales

Tony Buzan ha estudiado y analizado el concepto de “mapas mentales” desde los años setenta. La característica fundamental de los mapas mentales es que al trabajarlos se utilizan ambos hemisferios cerebrales ya que se consideran una expresión del

pensamiento irradiante que representa una función natural de la mente humana (Buzan, 1996). A través del uso de los mapas mentales se puede acceder al potencial del cerebro, aplicándolo a todos los aspectos de la vida. Según Buzan, los mapas mentales tienen cuatro características esenciales:

a) El tema principal se concreta en una imagen central.

b) Los principales temas del concepto central irradian de la imagen de forma ramificada. c) Las ramificaciones contienen una imagen o palabra clave. Estas ramificaciones

pueden tener a su vez nuevas ramificaciones de ideas secundarias. d) Las ramas forman una estructura a base de conexiones.

Los mapas mentales se pueden realizar en todos los niveles educativos como estrategia para el aprendizaje, además de que favorecen muchas otras áreas como la creatividad, la organización, la capacidad de síntesis y la imaginación. Lo que singulariza a esta representación del pensamiento es la manera en que pueden ser

plasmados a través de distintas imágenes, colores, códigos, abreviaturas de palabras, distintos tipos y tamaños de letras, recortes, etc. Es necesario subrayar que los mapas mentales se hacen a mano, incorporando imágenes, colores, formas, etc., y que los límites para los mismos son la racionalidad, la imaginación y la creatividad de quien lo elabora. Por tanto, los mapas mentales son un reflejo gráfico del “pensamiento

irradiante”, término que se explica en el siguiente apartado (Campos, 2005).

2.4.1 El Pensamiento Irradiante. Saber lo que significa el pensamiento

irradiante es fundamental para la comprensión del trabajo con mapas mentales, ya que es la estrategia de aprendizaje que se utiliza al trabajarlos.

El término “irradiante” hace referencia a un punto focal de donde emergen varios rayos de luz (Ontoria, 2003). El cerebro funciona de manera radial a través de las neuronas y el pensamiento irradiante se refiere a los procesos de reflexión asociativos que provienen de un punto central o se conectan con a él (Buzan, 1996).

Cuando un sentimiento, pensamiento o imagen, entre otras unidades de información, llega al cerebro, se generan muchas conexiones entre las neuronas que utilizan los datos disponibles, haciendo enlaces (radiaciones) entre ellas. Por tanto, el cerebro humano se puede considerar como una enorme máquina de asociaciones ramificadas que funciona de manera radial al momento de pensar (Ontoria, 2003).

Tony Buzan (1996) presenta diversos estudios dentro de su libro que demuestran la capacidad humana para procesar y almacenar imágenes con facilidad. De esta manera el pensamiento irradiante del cerebro se plasma a través del uso de mapas mentales obteniendo mejores resultados para retener, organizar y comprender información. En el

siguiente apartado se narra sobre la organización de las ideas que se hace presente de manera gráfica en los mapas mentales.

2.4.2 La Organización de las Ideas dentro de los mapas mentales. El uso

adecuado de mapas mentales ayuda a desarrollar la capacidad mental de clasificación, categorización, precisión y claridad logrando la organización de las ideas dentro del cerebro y de esa manera la mejora de la retención y la memoria (Buzan, 1996).

Un mapa mental creado de manera propia conlleva una serie de pasos ordenados y secuenciados (Buzan, 1996; Ibarra, 2010; Quesada, 2003):

-Identificar la idea principal con la que se desea trabajar. -Buscar y seleccionar las ideas que parten de la principal.

-Plasmar al centro del mapa, ya sea con una imagen, palabra, abreviatura o dibujo, la idea principal y encerrarla en un círculo o nube.

-Comenzar con la primera idea secundaria, plasmándola en la parte superior del concepto principal, a manera de ramificación.

-Continuar con las ramificaciones de cada una de las ideas secundarias, plasmándolas de izquierda a derecha, girando alrededor del concepto principal en el sentido de las manecillas del reloj.

-Analizar si existen relaciones entre las ramificaciones y de ser necesario unirlas. -Enriquecer el mapa con colores y diseños que atraigan la atención de quien lo lea.

En medida en que se utilizan los mapas mentales y se organizan las ideas dentro de los mismos se van adquiriendo distintas habilidades de clasificación y jerarquización, importantes para la vida social y laboral. En el siguiente apartado se aborda el tema de

mapas mentales orientado a la edad preescolar, siendo esta la edad de los niños participantes en el estudio.

2.4.3 Creación de mapas mentales en Grupos de Edad Preescolar. En la etapa preescolar los niños son capaces de representar de manera mental lo que conocen, es decir, ya poseen esquemas mentales que les permiten realizar mapas mentales con la guía de su maestra y compañeros más capaces (Piaget, 1981).

Dentro de los esquemas estudiados por Piaget, se encuentran la “permanencia del objeto” que se refiere al hecho de que los niños saben que los objetos existen a pesar de que ellos no puedan verlos, la “conservación” que se refiere a la distribución espacial de los elementos independientemente de la cantidad y el esquema de “reversibilidad” que hace referencia a la relación entre causa y efecto (Piaget, 1981). Otro aspecto importante de la etapa preescolar es la evidencia de la adquisición del lenguaje, proceso por el cual los niños integran conocimientos y conceptos.

Partiendo de estos conocimientos y sabiendo lo que son los mapas mentales se puede concluir que estas representaciones gráficas del pensamiento radiante pueden ser utilizadas por niños de este nivel educativo, como estrategia para favorecer una o más áreas de aprendizaje. Además, como dice Luz María Ibarra (2010), los mapas mentales son una actividad divertida y atractiva pues se pueden emplear colores brillantes, todo tipo de formas, signos, símbolos, dibujos, recortes, dibujos, etc., dentro de nubes o círculos relacionados con una idea central. De esta manera al trabajar con mapas mentales se desarrollan distintas habilidades mientras los niños se divierten y trabajan.

observar la importancia de la planeación de actividades novedosas y el trabajo en equipo, para beneficiar el desarrollo integral de los niños. Aunque esta investigación no trata precisamente de mapas mentales, nos ayuda a comprender la importancia del trabajo en equipo, tanto de los docentes como de los docentes con el grupo, para el desarrollo social de los niños.

Partiendo de un enfoque cualitativo basado en la investigación-acción, la investigación mencionada tenía por objetivo analizar los procesos de la intervención pedagógica en la elaboración y puesta en marcha del Proyecto Escolar mediante la investigación participativa, con la finalidad de mejorar la práctica educativa y beneficiar a la población escolar. Se realizaron diversas técnicas e instrumentos para la recolección, análisis e interpretación de datos, tales como el análisis FODA, encuestas, cuestionarios y guías de observación. Se obtuvieron resultados que muestran un beneficio en el trabajo escolar basado en la reflexión colegiada en torno a la planeación y el trabajo en equipo, y descartan las prácticas aisladas que limitan el trabajo colegiado y afectan al desarrollo integral de los niños.

Los mapas mentales pueden ser trabajados tanto de manera individual como grupal, partiendo del propósito o competencia que se pretenda que los niños alcancen al utilizarlos. Al realizar mapas mentales de manera grupal se practican habilidades de la inteligencia interpersonal tales como la toma de turnos, el respeto, el trabajo en equipo, asumir la propia responsabilidad, ayudar a los compañeros, escuchar y dar a conocer las propias opiniones, entre otras. Tony Buzan (1996) cita a Michael Bloch enunciando las ventajas de reunir a individuos en grupos para realizar mapas mentales:

En nuestra vida cotidiana asimilamos la información de forma peculiar

dependiendo de cada uno de nosotros. Debido a esa peculiaridad, todos tenemos un conocimiento y una manera de ver que son estrictamente nuestros. Por lo tanto, es beneficioso colaborar con otras personas a la hora de resolver problemas. Al combinar nuestro conocimiento del mapa mental con el de los otros, favorecemos las asociaciones que nosotros mismos hemos de hacer y las de los demás (Buzan, 1996, p. 185).

En el caso de la presente investigación los mapas mentales fueron trabajados en equipo, esto con la intención de ayudar a los niños a desarrollar la inteligencia

interpersonal a través de uso correcto las estrategias necesarias para lograr un buen trabajo en equipo. En el siguiente apartado se puntualiza acerca de la inteligencia interpersonal y su relación con los mapas mentales a nivel preescolar.