INSTRUMENTO GENERAL PARA LA EVALUACIÓN DE POLÍTICAS Y PROGRAMAS PÚBLICOS
I. MARCO CONCEPTUAL DE LA EVALUACIÓN
Elaborar una definición y estructuración del problema
Análisis Definición de valor
específico final.
Modelo procedimental de la estructuración del problema público. 1. Definición del
problema público Plantear el problema como un valor específico final.
Define el problema de manera que sea el objetivo último y final.
Problema definido como valor específico final. 2. Estructuración del
problema público. Construir un sistema de problema. Identificar los múltiples factores asociados. Establecer las relaciones lógicas entre los factores asociados y entre estos y el problema.
Identificar las causas que pueden ser manipuladas mediante acciones del estado.
Método de análisis jerárquico.
Identificar las causas.
Modelo procedimental de la estructuración del problema público. Causas identificadas y manipulables por el gobierno y responsables del programa. II. EVALUACIÓN CONCEPTUAL Implementación de la política. Revisar la coherencia entre la política y el problema definido.
Construir a partir del modelo conceptual del problema.
Modelo teórico de referencia.
1. Coherencia externa Revisar si se trata de la política correcta para el problema correcto.
Comparar los objetivos
propuestos de la política. Conclusiones acerca de sí la política es la solución al problema correcto. 2. Coherencia interna Revisar si a lo interno , la
política es coherente, si las actividades y estrategias planteadas dan respuesta a los objetivos.
Describir las actividades que considera la política en función a los objetivos planteados.
Conclusiones acerca de la coherencia interna de la política.
III. EVALUACIÓN EMPÍRICA Analizar la efectividad de
la política Describir el comportamiento de la política.
Indicadores de referencia que indiquen el
comportamiento del problema y sus causas. Construcción del “debe ser”. Elaborar un marco de
referencia teórico sobre lo que debería ser la política en función de la definición y estructuración del problema.
Diseñar el “debe ser” en función de las causas identificadas.
Modelo teórico de referencia acerca del “debe ser” de la política en función de la definición y estructuración del problema público.
Fuente: González, R. (2003). Tesis doctoral. Estructuración de problemas púbicos: Evaluación del Programa de Control de diarreas en Venezuela. Doctorado en Ciencia Política. Universidad Simón Bolívar. Venezuela. Adaptada por la investigadora.
131 Fases del análisis de política pública
Primera Fase: Construcción de la Agenda y Estructuración del Problema Público.
La Violencia Intrafamiliar hacia la mujer desde su complejidad en función de las políticas, constituye el problema tipo fin; porque afecta a las mujeres y a los hijos, con mayor frecuencia en familias pobres en donde es posible proponer alcances para un modelo que optimice la promoción de una mejor calidad de vida y según la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2002), la violencia familiar se perfila como la cuarta causa de muerte de mujeres cada año.
En el Perú el fenómeno de la violencia contra la mujer, como problema de salud pública, también es visualizado en el contexto de la epidemiología, con una cuidadosa observación de la conducta de esta población, constante y alerta de verdadera vigilancia epidemiológica que permite disponer de información, sobre los cambios de las poblaciones. Se considera que estos estudios constituyen un recurso que permiten señalar su distribución de acuerdo al tiempo, su efecto, espacio geográfico y en qué se desarrolla, los grupos sociales afectados; sin embargo aún existe debilidad, porque todavía en el análisis conceptual existen atribuciones propias a la mujer de sufrir violencia; por tanto puede como no, hacer la denuncia, lo que no permite tener evidencias exactas para epidemiología en la salud pública (Moreno, 2007). No fue posible obtener información precisa, específica en su totalidad.
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En la década de los 80 se incorpora el problema de la violencia contra la mujer en la agenda de las políticas sociales en el Perú y deja de ser un tema privado y comienza a ser reconocido como responsabilidad del Estado, como un problema de salud pública y mental (Ley Nacional de Salud 1997), (Ayvar, Plácido 2007).
La existencia de las políticas públicas y programas en el Perú, están orientadas o destinadas a atender la problemática o fenómeno de la Violencia Intrafamiliar contra la mujer y como es evidente, las Políticas Públicas en el proceso de esta problemática, es obvio entender la inclusión como el que incorpora elementos dinámicos como la cultura e historia en el fenómeno de la (VIF) que se genere el respeto hacia las diferencias individuales y las condiciones de participación desde una perspectiva de igualdad y equiparación de oportunidades sociales y equidad de género (Vega, Hoyos, 2006). Siendo necesario determinar los factores asociados al problema.
Factores asociados expresados como sistema de políticas:
Existe la concepción que la violencia familiar se deriva de múltiples factores; sin embargo, para entender y comprender acciones para su erradicación hay que observarla desde diferentes dimensiones.
Para establecer los objetivos y propuestas de acción más efectivas y apropiadas es necesario identificar los factores contextuales que inciden en ella, tales como las restricciones sociales, culturales, políticas e institucionales, educativas, la posición social de los sujetos involucrados, sus
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causas y consecuencias, no solo para los involucrados (víctimas y victimarios), sino para la sociedad en su conjunto. La revisión de las causas y efectos del problema, permiten analizar los factores que se relacionan directa e indirectamente, así como los que pueden favorecer o restringir la implementación de determinadas políticas. En este sentido, su definición como problema de políticas públicas es la base para identificar la capacidad que tienen los distintos instrumentos de políticas para enfrentarlo. Asimismo la identificación de indicadores expresados en los factores asociados que son predecibles manipular.
El Estado peruano ha estado marcado por prácticas patriarcales y machistas que no han permitido identificar este problema en su magnitud. Si bien se ha logrado incorporar una política pública, de voluntades para priorizar su implementación, ya que el Perú cuenta con un amplio marco normativo para procesar y sancionar los casos de Violencia Intrafamiliar, el principal problema continúa siendo la inadecuada aplicación del mismo, por lo siguiente:
La falta de voluntad política y compromiso con los derechos de las mujeres, que han generado poca participación de los diferentes factores sociales y del estado.
Que los servicios públicos destinados a atender la problemática de la Violencia Intrafamiliar contra la mujer, no están satisfaciendo las necesidades de la población; tal es así que no se evidencia representatividad o respuesta de la sociedad ante esta problemática,
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porque todavía se visualiza la violencia contra la mujer como parte de la vida cotidiana de las mujeres.
A esto las estadísticas en los establecimientos de salud demuestran resultados, como la encuesta rápida aplicada a las mujeres que acudieron a los establecimientos de salud por consulta de salud en el año 2008. El 66.7% (60) de mujeres no conocen las leyes de lucha frente a la violencia contra la mujer; el 41.7% (60) no conocen las medidas de protección que existen para la atención de las mujeres maltratadas; el 83.4% (60) no conocen los derechos de la mujer; el 100% de mujeres encuestadas no han participado en algún programa de prevención (fuente: encuesta realizada a las mujeres que acuden a los establecimientos de salud: Vista Alegre, Víctor Larco, Madre de Cristo, Santa Isabel, 2008) (Anexo N° 7). Resultados que merecen una reflexión.
Otro aspecto es la evidencia desde la mujer violentada, a través del discurso “…mi esposo es machista, me dice que por qué no lo espero con la
comida servida… pues él no quiere que trabaje, me dice que renuncie, que él quiere una esposa para su casa; yo le digo que ahora tenemos que trabajar los dos, porque no alcanza el dinero, entonces él para molesto y creo que no hay ninguna ley que pueda corregir esto…”. (p18)
El 60% de las mujeres fallecidas en el Perú fueron asesinadas por su pareja. El mayor porcentaje de mujeres que denuncian tienen entre 31 y 40 años (INEI, 2007).
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En educación, se requiere trabajar con urgencia, una estrategia de conciencia pública que involucre directamente a la ciudadanía, también hay carencia de políticas públicas y programas preventivos.
Las normas culturales arraigadas, con una cultura patriarcal, al machismo, antecedentes de maltratos, mitos con influencia significativa en el comportamiento violento y los estereotipos de género refuerzan la idea del derecho de esposo o compañero, para controlar el comportamiento de su pareja.
En el sistema social se evidencia la desigualdad de género, controles institucionales débiles. En lo político, gobiernos regionales y locales con restricción en la implementación de determinadas políticas y falta de compromiso en el cumplimiento de las leyes. En el sistema económico existe el desempleo, subempleo y las restricciones presupuestaria para el trabajo de prevención de la Violencia Intrafamiliar, por lo que la llamada invisibilidad de la violencia familiar ha dificultado su prevención y abordaje en el imaginario social, algunos sistemas con mayor posibilidad de ser manipulables que otros como son sistemas de salud educativo y social. Esto se evidencia en el esquema Nº 3, diseñado por la investigadora para fines de entendimiento de los factores asociados al fenómeno del estudio.
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ESQUEMA N° 3
Fuente: Ms. Violeta Fredesminda González y González (2007). Tesis doctoral. Complejidad de la Violencia Intrafamiliar contra la mujer en las políticas públicas. Universidad Nacional de Trujillo. La Libertad. Perú.
Violencia Intrafamiliar contra la mujer en la Región La Libertad-Trujillo. Perú; desde
su complejidad en las
políticas públicas.