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mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas,

In document El cuerno grande de Seattle. (página 50-65)

LIMPIAR TU CORAZÓN Y ASÍ ENTENDER LAS COSAS ESCRITAS EN ESTE LIBRO

15 mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas,

tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas. (Mateo 6: 14, 15 RV1960)

Pide también que te haga recordar tu carne incircuncisa, es decir, los pecados que has cometido en tu vida, para que así, uno por uno le vayas confesando a él, pidiendo perdón y clamando que la sangre

de Cristo los limpie de tu conciencia, hasta terminar con todo los

pecados, las obras muertas que hay escritas en ella.

14 ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante

el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?

(Hebreos 9: 14 RV1960)

Clamando por la fe, que estas dando muerte en la cruz, a tus obras de la carne que necesitan ser crucificadas, porque alimentan y fortalecen en tu vida, a los espíritus inmundos.

16Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los

contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. 18Pero si sois guiados por el Espíritu, no

estáis bajo la ley. 19Y manifiestas son las obras de la

carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, 20idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos,

celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, 21envidias,

homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. 22Mas el fruto del Espíritu

es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,

23mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay

ley. 24Pero los que son de Cristo han crucificado la carne

con sus pasiones y deseos. (Gálatas 5: 16-24 RV1960)

6) Y no nos metas en tentación. Inmediatamente, pide a Dios,

que no vuelvas a sufrir en tu corazón, esas fuerzas espirituales malignas de tentación, o en su caso te dé la salida. Toda tentación es espiritual maligna, por tanto no es humana.

13No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea

humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.

(1 Corintios 10: 13 RV1960)

Satanás, el Rey de Tiro es el principal tentador. Es él, el que tentó al Señor Jesús en el desierto.

3Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios,

di que estas piedras se conviertan en pan. (Mateo 4: 3 RV1960)

Por las concupiscencias que hay todavía en toda tu alma, las fuerzas de tentación entran a devorar en tu corazón y toman fuerza. Esto ya ocurrió cuando has corrido presuroso al mal, para cometer con avidez, toda clase de pecado, dando a luz la muerte.

Predicando.

13Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de

parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; 14sino que cada uno es tentado,

cuando de su propia concupiscencia es atraído (por las fuerzas espirituales malignas de tentación que están operando en tu mente y en tus emociones del alma, mirando

a la persona o al objeto de deseo) y seducido (cuando ya

estas fuerzas toman control de tu voluntad, por tus propias concupiscencias que ya las está alimentando en tu corazón).

15Entonces la concupiscencia, después que ha concebido,

da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte (espiritual primero porque ya no sientes la presencia de Dios, física porque puedes partir al Seol en cualquier momento, y muerte segunda siendo arrojado al

lago que arde con fuego y azufre).

(Santiago 1: 13-15 RV1960)

Esos espíritus tentadores se quedaron y ya están morando en tu corazón, y cualquier oportunidad similar que se presente volverás a caer en lo mismo y con mayor fuerza, porque cuando se consumó por primera vez el pecado, otro tipo de espíritus peores entraron y también están morando en tu corazón. Todos ellos son parte de la jerarquía de demonios, entre los cuales están, las huestes espirituales de maldad que habitan en las regiones celestes, contra las cuales también tenemos lucha frontal. A todas ellas tienes que sacarlas fuera en el nombre de Jesús, recordando las circunstancias como te dejaste tentar y como entraron todas, pidiendo perdón con sincero arrepentimiento de corazón, para que la sangre de Cristo te limpie. Solamente así podrás recibir perdón de pecados y limpieza de toda

hueste espiritual de maldad. Generalmente, los cristianos evangélicos por tradición, que no han nacido de nuevo, se caracterizan por buscar el perdón, pero se enojan hasta se ofenden cuando se les dice que también deben limpiarse de toda hueste espiritual de maldad. Estos constituyen un tipo de fariseos de nuestro tiempo. Predicando.

8Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a

nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. 9Si

confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda

(hueste espiritual de) maldad.

(1 Juan 1: 8, 9, RV1960)

7) Mas líbranos del mal. Pide que Dios mismo por el poder de

su Espíritu Santo en Cristo Jesús, te haga liberación, que te libre del mal. Si hablamos del mal, tenemos que hablar de Satanás y de toda la jerarquía de demonios que existen en su reino, gobernando la tierra, por el pecado del género humano. Con voz como de alguien que tiene el poder y la autoridad de Cristo, empieza a reprender a los principados, potestades, gobernadores de las tinieblas de esta edad y a las huestes espirituales de maldad y empieza a echarlos fuera en el nombre de Jesús, de la carne recientemente crucificada de tu corazón del alma, mediante la oración de confesión, perdón y arrepentimiento. Los espíritus inmundos son aire inteligente inmundo. Ellos no escogen como van a salir. Así que tomando control de tu cuerpo, provoca toda forma de exhalación de aire por la boca, mediante tos, soplos, resoplidos, suspiros, eructos, inhalación y exhalación profunda. El Espíritu de Dios, hará lo demás y ya no podrás evitarlo. Algunas veces por la fuerza con que son expulsados, salen con espumarajos, restos alimenticios o sangre. No debes preocuparte. Así estarás consumando la muerte de cruz en tu vida, porque la muerte consumada implica exhalación, suspiro, como ocurre con la muerte física, en que el espíritu y el alma son exhalados o expirados o mediante lo que comúnmente se llama,

el último suspiro. Así también salen los espíritus inmundos del Reino de Satanás, porque nuestro Señor Jesús, cuando consumó su muerte en la cruz, triunfó sobre ellos, al condenar a la carne de pecado en la cruz. Predicando.

13Y a vosotros (los cristianos nacidos de nuevo),

estando muertos en pecados (conservando la misma manera pecaminosa de vivir, como cuando estaban en

el mundo) y en la incircuncisión de vuestra carne

(sin crucificar la carne con todas sus pasiones y

deseos), os dio vida (la vida de Dios por su Espíritu

Santo morando en sus espíritus regenerados, nacidos

de nuevo) juntamente con él (con Cristo),

perdonándoos todos los pecados (¡sí!, él te perdonó

todos tus pecados, pero debes perfeccionar tu santidad),

14anulando el acta (pagaré, NTIGE, anulando la lista

de tus pecados, los documentos de deuda al portador que tienes todavía escritos en tu conciencia y que no has reconocido como tales, siendo un cristiano nacido

de nuevo) de los decretos (es decir, de las leyes

decretadas por Dios, que te hacen deudor y por ende merecedor de los pagarés de deudas. Para anular el acta de los decretos, debes confesar y pedir perdón por tus obras de la carne que salen de tu corazón del alma carnal, escritas en tu conciencia que es función de tu espíritu nacido de nuevo) que había contra nosotros

(que no te han dejado crecer espiritualmente), que nos

era contraria (porque los pecados que hay en tu carácter carnal, te impiden alcanza r m a d u r e z

espiritual), quitándola de en medio (quitando tus

obras de la carne que hay en tu alma, situada en el lugar medio de tu ser interior, entre tu espíritu y tu

cuerpo) y clavándola (tus obras de la carne reconocidas

con sincero arrepentimiento, debes darles por la fe, muerte) en la cruz, 15y despojando (así en victoria) a los

principados y a las potestades (del Reino de Satanás), los exhibió (derrotados) públicamente (delante de los

santos ángeles de Dios), triunfando (por tu vida) sobre

ellos en la cruz. (Colosenses 2: 13-15)

8) Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los

siglos. Termina la oración con agradecimiento y abundancia de

palabras de alabanza y de adoración, por que el reino de los cielos se ha acercado y ha vencido, para que Jesús tome el reino del mundo, y el poder, y la gloria de ellos, por todos los siglos. Utiliza nuevamente, si así lo deseas, canciones de alabanza y de adoración que te llevan a la presencia de Cristo. Amén. Que así sea.

Este libro de profecía bíblica resumida es especial, porque te ha de servir para que comprendas con mayor claridad, el orden cronológico de la historia de la cultura y los eventos proféticos. Conocerás y podrás distinguir, los eventos proféticos que se cumplieron en la historia antigua, de los eventos proféticos actuales, (algunos de ellos que fueron y siguen sucediendo, desde hace casi 20 siglos hasta el día de hoy), de los inminentes eventos que están por ocurrir y de los que sucederán después, cumpliendo de esta manera, lo que nos ordenó el Señor, en su bendita Palabra.

6Así dice el Señor Dios Rey de Israel, y su

Redentor, el Señor Dios de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios. 7¿Y quién proclamará lo venidero, lo

declarará, y lo pondrá en orden delante de mí, como hago yo desde que establecí el pueblo antiguo? Anúncienles lo que viene, y lo que está por venir. 8No temáis, ni os amedrentéis; ¿no te lo

hice oír desde la antigüedad, y te lo dije? Luego vosotros sois mis testigos. No hay Dios sino yo. No hay Fuerte; no conozco ninguno.

Asimismo, este libro no es exhaustivo ni completamente exegético. Es más bien, un resumen de la Profecía Bíblica que vengo predicando desde hace varios años y que están registradas en más de 600 mensajes (más otros libros que estoy preparando), y con algunas aclaraciones que recién ahora he podido entender por su gracia para con nosotros, para que de esta manera, te introduzcas en este fundamento tan importante de la Palabra de Dios, y así sepas que vivimos el tiempo del fin de esta edad. Y más aún, cuando estoy seguro que veremos más cosas con detalle profético lleno de luz, en el corto tiempo que nos separa de su venida, y que también en su debida oportunidad daré a conocer a través de libros y mi predicación.

Cristo, nuestra cabeza y nuestro Señor, resucitó de entre los muertos con cuerpo glorificado y así fue arrebatado en una nube que les ocultó de los ojos de los testigos que lo vieron.

9Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado,

y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. (Hechos 1: 9 RV1960)

Nosotros los cristianos bíblicos, los evangélicos puros, los cristianos nacidos de nuevo, somos hijos de Dios.

12Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en

su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; 13los cuales no son engendrados de sangre, ni

de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

(Juan 1: 12, 13 RV1960)

Y utilizando los ministerios que Cristo Jesús ha levantado, tenemos la obligación de perfeccionarnos para la obra del Señor. Ya no puedes seguir siendo un “cristiano de asiento”. Debes buscar servir a nuestro Señor, en la obra del ministerio, para que

edifiquemos juntos el cuerpo de Cristo, para que los que lo logremos seamos como un solo varón perfecto, unidos en la verdadera fe, para poder lograr madurez espiritual a la estatura de la plenitud de Cristo.

11Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros,

profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12a fin de perfeccionar a los santos para

la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, 13hasta que todos lleguemos a la

unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;

(Efesios 4: 11-13 RV1960)

Solamente aquellos que vayamos logrando plena madurez espiritual a la estatura de la plenitud de Cristo, seremos considerados como integrantes del cuerpo de Cristo, tipificado como el hijo varón perfecto, que vamos cumpliendo nuestro tiempo de gestación en la mujer encinta con dolores de parto. Cuando estemos ya maduros, habiendo logrado el tiempo de gestación, seremos arrebatados para Dios y para su trono, con la promesa de regir en la Edad del Milenio, a todas las naciones con vara de hierro.

5Y ella dio a luz un hijo varón, que regirá con vara de

hierro a todas las naciones; y su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono.

(Apocalipsis 12: 5 RV1960)

No hay arrebatamiento si primero no se ha dado resurrección de muertos. El verso anterior está en tiempo pasado, porque para Dios, en su Eternidad, lo que será, ya fue. Ya es un hecho la previa resurrección de todos los santos que murieron, y el arrebatamiento total simultáneo con el cuerpo del hijo varón

perfecto, es decir, de aquellos que quedemos y estemos viviendo en el Espíritu, que seremos transformados recibiendo un cuerpo glorificado, como el de los muertos resucitados. Este verso es una promesa para todos aquellos que somos de la fe de Abraham, el cual es nuestro padre de la fe y a su vez padre de multitudes, como su nombre lo indica. Si Abraham es judío, nosotros siendo gentiles, somos judíos también. Somos judíos espirituales por la fe de Abraham y por la promesa que recibió de parte de Dios. Como Abraham le creyó a Dios, que él da vida de entre los muertos, nosotros también debemos creerle a Dios. Por la fe, la resurrección y el arrebatamiento ya sucedió. Dios llama a las cosas que no son como si fuesen. Esta es nuestra fe.

16Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin

de que la promesa sea firme para toda su descendencia; no solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros 17(como está escrito:

Te he puesto por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen.

(Romanos 4: 16, 17 RV1960)

Por nuestra fe sabemos que si nuestra cabeza, resucitó y ya fue arrebatada; los muertos en Cristo resucitarán primero y serán arrebatados. Así también el cuerpo del hijo varón, con toda certeza, será arrebatado simultáneamente. Esto significa que los hijos de luz, los hijos del día, habiendo madurado primero, seremos arrebatados en las nubes, como está escrito. Predicando.

16Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz

de arcángel (Miguel), y con trompeta de Dios, descenderá del cielo (solo hasta el aire); y los muertos en Cristo resucitarán primero. 17Luego nosotros los

buscando ser parte del hijo varón), los que hayamos quedado (los que todavía no hayamos muerto en Cristo

o por causa de Cristo), seremos arrebatados

juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

18Por tanto, alentaos los unos a los otros con

estas palabras.

1Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no

tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba.

2Porque vosotros sabéis perfectamente que el día

del Señor vendrá así como ladrón en la noche; 3que

cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán. 4Mas vosotros,

hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón. 5Porque todos

vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas. 6Por tanto, no

durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios. 7Pues los que duermen, de noche duermen,

y los que se embriagan, de noche se embriagan.

8Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios,

habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo.

9Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para

alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, 10quien murió por nosotros para que ya

sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él. 11Por lo cual, animaos unos a

otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis. (I Tesalonicenses. 4: 16-18; 5: 1-11 RV1960)

Por el mismo hecho que en este libro están impresas casi todas las citas bíblicas a las que se hace referencia, para facilitar el entendimiento en tu lectura, ¡Este libro no sustituye la Biblia! El hecho

de que se incluyan en este libro, casi todos los versos bíblicos impresos, no implica que estoy sustituyendo la Biblia. De ninguna manera. La Biblia es el Libro de los libros, es la Palabra de Dios en Cristo Jesús, el Verbo Viviente de Dios y nunca dejará de ser. En su lugar es necesario que lean cotejando con la Biblia en la mano y mejor aún si disponen de las otras versiones y de diccionarios que uso en este libro.

35El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no

pasarán. (Mateo 24: 35 RV1960)

En el transcurso de la lectura de este libro, obedece y lee la cita bíblica en estudio y ¡Cotéjala con tu Biblia Reina Valera 1960 u otras versiones! Te ruego que leas y medites en oración, la cita bíblica correspondiente. Utilizo la impresión de citas bíblicas en este tipo de letra cursiva negrita, para facilitar tu comprensión, subrayando muchas veces en ellas versos

completos, frases y palabras, para que comprendas con más claridad lo que se esté explicando en el momento. Esto no significa que no debes leer lo que no está subrayado. ¡No! ¡Definitivamente No! Debes leer con mucho cuidado el resto del verso, porque así entenderás también por el Espíritu, lo que posiblemente ya se explicó líneas arriba o aquello que se explicará más adelante, pero que el Espíritu de Dios utilizará para revelarte con mayor profundidad su Palabra. Cuando es necesario también hago uso del término “Predicando”, que es de tanta utilidad, sobre todo a los niños y a los que son como niños, porque en los versos bíblicos, doy explicaciones adicionales como (frases explicativas, lugares geográficos y nombres explicativos, así como de versos bíblicos de otras

versiones bíblicas que aclaran el concepto) encerrados (así)

entre paréntesis y solamente en (este otro tipo de letra

diferente y en negrita sin cursiva para diferenciar del verso

bíblico textual de la versión bíblica que se esté utilizando según el caso), para darle una mayor comprensión

al verso que se ha de explicar más adelante o que ya se esté explicando.

Te ruego que este libro debas leerlo en oración y profunda comunión con Dios en Cristo Jesús. Así tu vida espiritual prosperará y te estarás preparando para el encuentro con nuestro Señor.

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