• No se han encontrado resultados

Las materias fundamentales constituyen una serie de asuntos de responsabilidad social que toda organización debe identificar para así poder aplicar los que sean pertinentes y necesarios dentro de sus actividades y decisiones. La aplicación de las mismas no lleva un orden específico por lo que cada organización debe abordar la materia según su situación. Además es importante tomar en cuenta que la empresa debe analizar las materias fundamentales de manera holística, es decir, de tal manera que todos los asuntos sean vistos y analizados, mas no concentrarse en un solo punto. A continuación, la descripción detallada de las materias fundamentales de responsabilidad social:

1.6.1 Gobernanza de la organización

Es el sistema a través del cual una organización toma decisiones para lograr sus objetivos, ésta estará dirigida por una persona o un grupo de personas que tenga la suficiente autoridad, liderazgo y responsabilidad para lograr el cumplimiento de los objetivos planteados. La gobernanza logra que la organización se haga responsable de los impactos que sus decisiones provoquen y permite la integración de la responsabilidad social dentro de la empresa. Una gobernanza eficaz debe basarse en el cumplimiento de los principios de la responsabilidad social antes mencionados y también en las prácticas, materias fundamentales y asuntos de responsabilidad social ya que todo en conjunto logrará que la empresa cumpla sus objetivos.

20

1.6.2 Derechos humanos

Los derechos humanos constituyen los derechos básicos al que todo ser humano le corresponde. Se dividen en dos categorías: los derechos civiles y políticos que son aquellos derechos tales como el derecho a la vida, a la libertad de expresión y a la igualdad; mientras que la categoría de derechos económicos, sociales y culturales se refiere a los derechos al trabajo, a la alimentación, vivienda, salud, educación y a la seguridad social. Una vez mencionado esto, es importante destacar que la organización tiene la obligación de respetar los derechos humanos ya sea evitando el empleo forzado o la discriminación, dando igualdad de oportunidades o siendo responsables con todo su personal.

1.6.3 Prácticas laborales

Las prácticas laborales de una organización comprenden las políticas y prácticas relacionadas con el trabajo dentro de la misma. Incluyen el reclutamiento, el trabajo subcontratado, traslado de trabajadores, finalización de la relación de trabajo, salud e higiene industrial, remuneraciones, entre otros aspectos.

Según un principio de la Declaración de Filadelfia creada por la Organización Internacional de Trabajo (Organización Internacional del Trabajo, 1944), el trabajo no es una mercancía. Esto se refiere a que los trabajadores deben ser tratados con respeto y sin abusos, deben ser valorados y deben gozar de los mismos derechos y obligaciones como cualquier persona, los trabajadores no son solamente un factor de producción sino todo lo contrario, son el punto clave para que una empresa sea productiva y obtenga los beneficios esperados.

1.6.4 Medio ambiente

Toda organización debe estar consciente que sus actividades y decisiones pueden causar impactos ambientales, por lo que este asunto busca que las empresas cuiden el medio ambiente que se ve afectado por la contaminación, por la mala localización de sus actividades y el impacto que pueden causar en hábitats naturales. Lo que se busca es que las amenazas ambientales no sigan creciendo y que las empresas concienticen sobre la importancia que tiene cuidar el medio ambiente. La responsabilidad ambiental y su educación son fundamentales para promover el desarrollo de sociedades y estilos de vida sostenibles donde la sociedad en un futuro deje de enfrentar tantos desafíos ambientales que solamente sean amenazas crecientes para el bienestar y seguridad de la sociedad.

1.6.5 Prácticas justas de operación

Se refieren a conductas éticas que la organización debe tener en sus relaciones con otras organizaciones. Toda empresa debe operar de manera íntegra, honesta y equitativa para que así se respeten los derechos de propiedad y se obtengan resultados positivos, se debe evitar la corrupción, las participaciones públicas irresponsables, las competencias injustas o evitar comportamientos que no sean responsables con la sociedad.

Tener un comportamiento ético con otras organizaciones constituye una clave fundamental para establecer relaciones productivas y fuertes entre ellas, por lo tanto, es indispensable que se fomenten normas y prácticas de conducta ética dentro de las organizaciones.

22

1.6.6 Asuntos de consumidores

Tal como se desarrollará a lo largo de este trabajo, los asuntos de consumidores están relacionados con el marketing responsable, la información objetiva e imparcial y el comercio justo, la protección de la salud y seguridad de los consumidores, el consumo sostenible, los servicios de atención al cliente, el apoyo y la resolución de quejas y la protección y privacidad a los datos de los consumidores.

Las Directrices de las Naciones Unidas para la Protección del Consumidor es el documento internacional más importante en materia de protección al consumidor elaborada por la Asamblea General de Naciones Unidas en 1985. Dentro de las Directrices se expresan principios que podrían servir como guías para realizar prácticas socialmente responsables y que a su vez estén relacionadas con las necesidades legítimas de consumidores, entre estas necesidades se encuentran la seguridad, la necesidad a estar informados, a escoger, a ser escuchados y compensados, a la educación, a un ambiente saludable, el derecho a la privacidad, entre otros. Toda organización debe ser responsable de tomar en cuenta estas necesidades para poder satisfacer los intereses de sus consumidores.

1.6.7 Participación activa y desarrollo de la comunidad

Las organizaciones cada vez se involucran más con las comunidades, especialmente en las que tienen participación activa y esto es lo que busca esta materia fundamental de responsabilidad social ya que cuando la organización se

involucra con la comunidad, refleja valores democráticos y cívicos. Comunidad se entiende como un grupo de personas que tienen ciertas características en común ya sea el idioma, costumbres, valores; por lo que la organización debe tener una participación activa con ésta y también contribuir a su desarrollo.

Una organización debe participar de manera activa en la comunidad considerándose como parte de la misma, la organización debe principalmente reconocer el valor que la comunidad tiene para poder trabajar en conjunto buscando beneficios que ayuden a ambas partes. El contribuir al desarrollo de una comunidad implica el mejoramiento de calidad de vida de una población, pero este desarrollo se verá enfrentado por intereses en conflicto ya que tanto la comunidad como la organización tienen diferentes intereses, por lo que se requiere de una responsabilidad compartida para poder promover el bienestar de la comunidad como un objetivo común entre ambas partes.