8. RESULTADOS DEL ESTUDIO
8.1 EDAD MATERNA
Inicialmente el número de pacientes en el grupo de casos fue mayor debido a que 16 pacientes fueron eliminadas del estudio por presentar un patrón de FCF que requirió una finalización urgente de la gestación mediante cesárea antes de que comenzaran la fase inicial de dilatación por inducción del parto vaginal. Probablemente este grupo de fetos corresponde a aquellos que presentan un mayor deterioro hemodinámico y menor reserva de oxigenación fetal que provocó un patrón de FCF patológico ante las primeras contracciones (por disminución del flujo placentario).
Por lo tanto las conclusiones de nuestro estudio sólo son aplicables a aquellos fetos que comienzan el trabajo de parto sin presentar signos de riesgo de pérdida de bienestar fetal que requieran la finalización inmediata de la gestación.
8. RESULTADOS DEL ESTUDIO
8.1 EDAD MATERNA
La edad materna (>35 años) está relacionada con un aumento de complicaciones perinatales y complicaciones obstétricas como se aprecia en el estudio realizado por Berkowitz 201 con 800 pacientes nulíparas demostrando en este grupo una mayor incidencia de hipertensión, diabetes, desprendimiento prematuro de placenta normalmente inserta, parto pretérmino, parto de feto muerto y placenta previa no demostró más riesgo de restricción intrauterina del crecimiento o de muerte perinatal. Sin embargo, no se relaciona con una mayor aparición de alteraciones en el RCTG.
En nuestro estudio no encontramos diferencias estadísticamente significativas entre la edad del grupo de fetos normales y aquellos que han desarrollado una redistribución hemodinámica aunque ambas medias de edad
están por debajo de 35 años (29).
8.2 DÍAS DE GESTACIÓN
Que la edad gestacional entre los dos grupos no posea diferencias estadísticamente significativas era imprescindible para el criterio de inclusión de las gestantes puesto que la variable edad gestacional no puede actuar como factor de confusión en el análisis de las diferencias entre grupos.
Las semanas de gestación de media en el que se desarrolló el parto en el grupo de casos y controles son 37.
8.3 PARIDAD
Al compararse el porcentaje de nulíparas y multíparas entre los grupos no se aprecian diferencias significativas. Este resultado es lógico dado que la fisiopatología de la hipoxemia crónica fetal depende de un compromiso fetal y no del estado de paridad materna. Tampoco se han encontrado estudios que relacionen la nuli o multiparidad con mayor incidencia de complicaciones intraparto como una mayor tasa de hipoxemia o acidosis o finalización del parto por RPBF.
8.4 ANALGESIA
No existieron diferencias significativas en el tipo de analgesia empleada en los dos grupos: sin analgesia, anestesia local y epidural.
En un estudio prospectivo de Kaita y colaboradores encontramos que se describen valores estadísticamente inferiores en la saturación de oxígeno en pacientes que reciben anestesia epidural que las que reciben paracervical sin alterar el RCTG202.
En otro estudio prospectivo posterior de East que analiza la disminución de la FSpO2 los 5 min antes y los 30 min después de la epidural (divididos en 5
grupos de 5 min), encontraron diferencias significativas entre el grupo de 5 min antes y los grupos entre 16-20 min, 21-25 min y 26-30 min, y entre los grupos de 6-10 min y 21-25min203.
8.5 LÍQUIDO AMNIÓTICO
No existieron diferencias entre los dos grupos en el porcentaje de fetos que presentaron LA claro, teñido +, ++, o sanguinolento.
Estos resultados podemos entenderlos desde el punto de vista de que en diversos estudios se ha demostrado que la presencia de líquido amniótico teñido puede no depender de un fenómeno de hipoxemia crónica sino que un simple fenómeno agudo puede provocarlo204.
En el estudio de Carbone se observó que en fetos que habían tenido síndrome de aspiración meconial (SAM) tenían valores de FSpO2
significativamente más bajos que fetos que habían tenido también meconio pero no SAM. Sin embargo, no existieron diferencias gasométricas y de pH de arteria y vena de cordón umbilical entre los dos grupos205.
El líquido claro fue el más prevalente en los dos grupos por lo que observamos que en estos casos. sobre todo en el grupo de casos, el feto ante el stress de la dinámica de parto puede reaccionar con una disminución de oxigenación sin llegar a la descompensación hemodinámica (debido a una reserva de oxigenación adecuada).
En el grupo de casos, la presencia de meconio se asoció a alteraciones del RTCG (variables típicos y atípicos moderados y profundos), o cesárea por RPBF, o pH en arteria de cordón menor de 7.20.
En el grupo de controles, sólo en un caso se asoció a pH en arteria umbilical menor de 7.20 y no se asoció a alteraciones del trazado de FCF ni cesárea por RPBF.
Con estos datos podemos reseñar que según nuestros resultados el significado de la presencia de meconio en líquido amniótico no es igual en fetos con o sin hipoxemia crónica (aunque el número de casos es bajo para poder asentar una conclusión). En fetos con hipoxemia crónica la presencia de meconio refleja un estado hemodinámico que debe mantenernos en un estado de "alerta" por el mayor riesgo de alteraciones del trazado de FCF que traduzcan una descompensación hemodinámica aguda. Aún así la consecución de un parto vaginal sin presencia de acidemia en estos fetos se logró en todos los casos gracias a métodos que nos permitieron conocer aún más el estado de oxigenación fetal como era el pulsioxímetro y a procedimientos para evitar el síndrome de aspiración meconial como la amnioinfusión intraútero en casos de meconio espeso.