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BIODISCOS FILTRO DE ARENA CON

7. MEDIDAS PROTECTORAS Y CORRECTORAS

Con el objeto de anular o disminuir los impactos, se prevé la aplicación de una serie de medidas correctoras para atenuar aspectos que puedan producir un mayor impacto y protectoras, de manera que actuando sobre las causas se pretende evitar la producción del impacto.

En los siguientes puntos, se procede a identificar y escribir una serie de medidas encaminadas a:

• Explotar en mayor medida las oportunidades que brinda el medio en aras al mejor logro ambiental. • Anular, atenuar, evitar, corregir o compensar los efectos negativos que las acciones derivadas del

proyecto producen sobre el medio ambiente en el entorno de aquellas. • Incrementar, mejorar y potenciar los efectos positivos que pudieran existir.

Se van a estudiar las medidas a introducir en el proyecto, sobre la base de la siguiente tipología:

• Medidas protectoras-preventivas: evitan la aparición del efecto de los elementos definitorios de la actividad (diseño, materias primas, etc.).

• Medidas correctoras: de impactos reversibles,dirigidas a anular, atenuar, corregir o modificar las acciones y efectos sobre el medio.

7.1. MEDIDAS PROTECTORAS – PREVENTIVAS

• Protección de la atmósfera:

Se entiende por “contaminación atmosférica” la presencia en el aire de sustancias o formas de energía que alteran la calidad del mismo, de modo que implique riesgo, daño o molestias graves para las personas, los

ecosistemas o bienes de cualquier naturaleza.

Estas alteraciones son provocadas durante la fase de construcción, siendo sus efectos localizados y temporales, para evitarlo se tomarán las siguientes medidas:

– Se minimizarán las excavaciones a los efectos de evitar posibles afecciones a la atmósfera.

– Se proponen riegos periódicos, en las épocas de baja pluviometría, con camiones cuba en la zona de trabajo, evitando así que el viento levante partículas y polvo, así como sobre las áreas de acopio de materiales.

– Estará terminantemente prohibido la quema de monte bajo, leña, aceites, plásticos, etc. y cualquier tipo de hoguera no autorizada por la Dirección de Obra.

– Las superficies dónde se produzcan acumulaciones de tierra, se recubrirán con un toldo impermeable debidamente sujeto y estarán debidamente ancladas al suelo, para evitar su desprendimiento.

– Los camiones que transporten tierra, irán recubiertos con un toldo impermeable debidamente sujeto durante todo su recorrido.

Se utilizará maquinaria de construcción adecuada y se supervisará su correcto mantenimiento y puesta a punto con el fin de que cumpla la normativa de emisiones que resulte de aplicación, debiendo disponer de documentación acreditativa al respecto.

Poco se puede hacer frente a la generación de olores de la depuradora. Sin embargo, los tratamientos a implantar han sido seleccionados con el objetivo de que la emisión de olores fuese mínima.

• Minimización de la contaminación acústica:

La alteración del nivel sonoro se producirá fundamentalmente durante la fase de ejecución de las obras. A continuación se señalan las medidas que se llevarán a cabo para reducir dicha contaminación acústica:

– Se establecerán límites de horarios, evitando la realización de obras o movimiento de maquinaria fuera del periodo diurno.

– Como medida preventiva para minimizar el incremento de los niveles sonoros producidos por la maquinaria utilizada, se llevará a cabo el correcto mantenimiento de la misma que permita el cumplimiento de la legislación vigente en materia de emisión de ruidos en maquinaria de obras públicas (R.D. 212/2002, de 22 de Febrero, por el que se regulan las emisiones sonoras en el entorno debidas a determinadas máquinas de uso al aire libre). Así mismo, se procederá a la instalación de los dispositivos antivibratorios.

Los elementos generadores de ruido, tales como bombeos y soplantes irán incluidos en edificios con sus correspondientes sistemas de insonorización.

Se deberá prever el correcto mantenimiento de las instalaciones con el fin de que se aseguren los niveles de presión sonora adecuados para la protección de los trabajadores, teniendo en cuenta la legislación vigente en materia de seguridad y salud.

• Protección y conservación de los suelos:

Es necesario establecer una serie de recomendaciones para reducir al máximo la superficie afectada por las obras, así como definir una serie de procedimientos que permitan recuperar selectivamente los horizontes edáficos más valiosos, acopiarlos y redistribuirlos convenientemente para facilitar los procesos de revegetación posteriores.

Se proponen las siguientes medidas de protección del suelo:

– Se minimizarán las excavaciones a los efectos de evitar posibles afecciones al nivel freático.

– Se procederá a delimitar el terreno afectado (jalonamiento) por las obras previas al comienzo de las obras, de forma que minimicen la afección del proyecto sobre el terreno y restringiéndose el movimiento de la maquinaria a las zonas destinadas a tal efecto.

– Se delimitará un espacio destinado a la acogida de las instalaciones provisionales a la obra, localizándose en espacios que carezcan de valores ambientales relevantes.

– Al objeto de minimizar la ocupación del suelo de forma irreversible se realizará un movimiento de tierras selectivo, en el que, en primer lugar y tras los procesos de desbroce y retirada de la cubierta vegetal, se retiren las capas fértiles del suelo.

– Los residuos generados durante la ejecución de las obras se gestionarán conforme la legislación vigente, primando su reutilización y reciclaje frente al vertido. Los sobrantes de tierra serán depositados en vertederos autorizados.

– En el supuesto de realizar almacenamiento temporal de residuos, mientras no sean entregados a un gestor autorizado, se localizarán dentro de la zona de obras en superficies delimitadas y señalizadas en los que se dispondrán contenedores u otros medios necesarios para evitar posibles afecciones al suelo.

• Protección de la calidad de las aguas:

El riesgo de contaminación de las aguas durante el proceso constructivo será localizado y podrá atenuarse poniendo en práctica las medidas que a continuación se detallan:

– Quedarán prohibidos vertidos de cualquier tipo de material o sustancia a las aguas superficiales, extremándose las precauciones en zonas de acopios de productos peligrosos (lubricantes, combustibles, etc.).

– De forma previa a la ejecución de las obras se procederá al replanteo y balizado de la zona de trabajo. – En el supuesto de realizar almacenamiento temporal de residuos, mientras no sean entregados a un gestor autorizado, se localizarán dentro de la zona de obras en superficies delimitadas y señalizadas en los que se dispondrán contenedores u otros medios necesarios para evitar posibles afecciones al suelo y como consecuencia a las aguas superficiales y subterráneas.

• Protección de las formaciones vegetales:

La reducción del impacto sobre la vegetación está más ligada a no destruirla que a realizar siembras y/o plantaciones posteriores.

Con el fin de proteger las formaciones vegetales que queden fuera de la zona de actuación, durante los procesos constructivos se llevarán a cabo las siguientes medidas:

– Se respetará todo tipo de vegetación existente que no esté afectada directamente por la ejecución de la obra.

– La eliminación de la vegetación del área a revegetar será siempre mediante sistema de roza que facilite la revegetación natural.

– Se elaborará un calendario de señalización, ejecución y retirada de protecciones y señalizaciones. • Protección de la fauna:

Los principales efectos sobre la fauna durante la fase de construcción serán la destrucción directa del hábitat y el ruido producido por la maquinaria durante las obras.

Se plantean las siguientes medidas protectoras:

– Planificar los calendarios del proceso productivo, prestando especial interés a los periodos de reproducción y cría de las especies faunísticas presentes a la hora de programar las obras más ruidosas.

– Minimizar las zonas de ocupación mediante jalonamiento.

Los trabajos iniciales de desbroce y movimientos de tierras supondrán la eliminación de la vegetación del área a ocupar, así como la afección a la fauna asociada directa o indirectamente a la misma. Las especies con

capacidad de desplazamiento (aves y mamíferos de tamaño medio) se establecerán en otras áreas, mientras que aquellas con baja movilidad (musarañas y roedores, serpientes, anfibios, etc.) podrán ser eliminados en esta fase inicial de las obras o reconstruirán sus dominios vitales en zonas más o menos asimilables a sus hábitats naturales. Las medidas preventivas para no ampliar la destrucción directa del hábitat, son las ya indicadas relativas a la delimitación del área de ocupación de las obras.

En cuanto a la afección a la fauna por el ruido producido durante las obras, provocará en los vertebrados una reacción inmediata de huida, si bien una parte de los ruidos regulares serán compensados en ciertas especies por la habituación, por lo que no se ha considerado la adopción de medidas específicas.

• Protección del paisaje:

Para minimizar las afecciones al paisaje, durante la fase de ejecución de las obras, se tomarán las medidas oportunas para que las actuaciones llevadas a cabo junto a los cauces se adapten a la morfología del terreno, logrando así una mayor integración paisajística.

• Protección del medio territorial:

Habrá que tener un cuidado especial en la fase de ejecución de las obras, para evitar en lo posible la interrupción del viario rural, con el movimiento de tierras y el tránsito normal con el paso de camiones pesados. En estos casos se adoptarán las siguientes medidas:

– Se señalará convenientemente los itinerarios alternativos hasta el fin de la obra.

– Al objeto de minimizar el efecto generado por el movimiento de tierras, tránsito de maquinaria, etc., se procederá a regar los viales de rodadura, especialmente en las zonas próximas a las áreas cultivadas y a las viviendas habitadas.

– Se señalará adecuadamente la obra y se regulará el tráfico.

7.2. MEDIDAS CORRECTORAS

• Medidas correctoras de conservación del suelo:

Para evitar la destrucción de suelos con alto valor ecológico se procederá a la retirada, almacenamiento y acondicionamiento de la tierra vegetal útil procedente de los terrenos afectados por las actuaciones.

Se recuperará la capa superior de suelo vegetal que pueda estar directa o indirectamente afectada por la obra para su posterior utilización en los procesos de restauración. Se retirarán de forma selectiva, con maquinaria adecuada, una capa de 30 cm de espesor por término medio. Los suelos fértiles así obtenidos se acopiarán en forma de cordones hasta el momento de su reutilización; los montones no superarán una altura superior de 1,5 metros para facilitar su aireación y evitar la compactación.

Para garantizar los procesos de recolonización vegetal, la preparación de los montones se hará por tongadas

de 50 cm de espesor añadiendo entre cada entrefilete una cantidad de estiércol o compost del orden de 1kg/m²., una vez terminados los caballones se procurará que no queden en la parte superior concavidades exageradas, que retendrían el agua y podrían dar origen a la destrucción de la geometría buscada en los acopios. Los caballones permanecerán durante los meses que transcurran entre las operaciones de acopio y extendido.

Es muy importante conservar estos suelos pues suponen un banco de semillas de las especies propias de la zona que abaratan y facilitan las labores de revegetación posteriores. Estos suelos serán utilizados en las operaciones de revegetación.

En aquellas zonas afectadas por movimientos de tierras, excavaciones y, en general, todas aquellas operaciones de obra que supongan la aparición de superficies descubiertas, se procederá a su revegetación una vez alcanzadas las superficies definitivas, al objeto de evitar la aparición de fenómenos erosivos.

• Medidas correctoras sobre las aguas:

La eliminación de la vegetación y los movimientos de tierras durante las obras aumentan de forma notable los riesgos erosivos. Además, los suelos arrastrados por el agua, tenderán a depositarse en la red de drenaje natural, pudiendo producir su aterramiento. Este proceso puede ser muy acusado en caso de episodios lluviosos intensos durante la ejecución de las obras.

Por otro lado, determinadas actividades como cambios de aceite de maquinaria, acopio de sustancias peligrosas o la ejecución de determinadas obras, pueden dar lugar a la generación de una serie de residuos que, en caso de vertidos accidentales, pueden llegar a las aguas del cauce atravesado, afectando a su calidad. Por ello, es necesario establecer el control oportuno de estas actividades, evitando que las alteraciones descritas lleguen a producirse. Para evitar estos efectos, se instalarán barreras de retención de sedimentos de un metro de altura, mediante balas de paja de cereal, cuyo fin será retener los materiales arrastrados por el agua de escorrentía. Este material permite la circulación de las aguas, reteniendo buena parte de las tierras arrastradas.

Para que sean efectivas, deben enterrarse sobre el terreno unos 10 cm, de forma que no puedan circular las aguas bajo ellas. Se fijan al terreno mediante estacas, que se claven 80 cm., para resistir el empuje de las aguas. Estas balas se revisarán periódicamente y, en caso de saturarse, serán reemplazadas por otras nuevas. Se deberá llevar a cabo un control periódico permanente de la calidad del efluente producido por la EDAR, esta medida estará complementada por el control de la calidad del medio receptor, que se realizará de forma periódica en distintos puntos.

• Medidas correctoras sobre la fauna:

Las medidas propuestas hasta el momento sobre los agentes físicos del medio afectan directa e indirectamente sobre la fauna de la zona, ya que están encaminadas a atenuar las alteraciones sobre su hábitat. La mayoría de las actuaciones corresponden a mejoras de antiguas infraestructuras por lo que es posible pensar que las poblaciones hayan sufrido un desplazamiento de sus hábitats antes ya del desarrollo de las actuaciones previstas.

Durante la fase de construcción se dispondrán vallas y cercas por todo el perímetro de la obra, con el fin de evitar los atropellamientos y que los animales entren en las obras.

• Restauración vegetal e integración paisajística:

Con el fin de atenuar, reducir o eliminar los impactos generados sobre la vegetación, el paisaje y la erosión de los suelos, se plantea la restauración de la cubierta vegetal.

Para ello se procederá a la revegetación de la zona afectada por las obras mediante la hidrosiembra de especies herbáceas y la plantación de árboles y arbustos, además los acabados de las instalaciones y de los edificios tendrán colores y texturas concordantes con el entorno, lo que permitirá una adecuada integración cromática con el medio.

Antes de llevar a cabo la revegetación, se procederá a extender una capa, de 30 cm de espesor, de la tierra vegetal retirada al inicio de las obras. Esta operación se ejecutará inmediatamente antes de la realización de la hidrosiembra, a fin de evitar pérdidas de tierra vegetal o su acarcavamiento.

A continuación se llevará a cabo la hidrosiembra en todas las superficies afectadas por las obras. En esta operación las semillas se distribuyen en un caldo compuesto por agua, aditivos, mulch y abonos, que es impulsado mediante una bomba.

• Medidas correctoras sobre el medio socioeconómico:

Previamente a la fase de construcción, se deberá desarrollar un Plan de Seguridad y Salud.

Se deberá delimitar la actuación de obra y señalizar adecuadamente la misma, así como regular el tráfico para evitar la interrupción del mismo.

Una vez finalizadas las obras se deberá proceder a la reposición de todos los servicios que hayan sido afectados.

Al finalizar las obras y posteriormente a las labores de acondicionamiento y restauración del firme se procederá a su limpieza mediante la retirada de escombros, basuras y materiales ajenos, así como al cierre de pistas y caminos abiertos durante dicha fase.

• Medidas correctoras sobre el patrimonio cultural:

Durante la realización de las obras, se llevarán a cabo labores de vigilancia y control para verificar que no se produzcan afecciones sobre los elementos recogidos en el inventario del patrimonio del lugar, aunque no prevé afección a los mismos.