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CAPITULO VI. MARCO TEÓRICO

6.6. El mercado de los servicios ambientales

Ante la escasez de recursos frente a las múltiples y crecientes necesidades, la Economía Ambiental establece que el instrumento de asignación de recursos más eficiente es el mercado, porque en él, los agentes económicos contribuyen a maximizar el beneficio social (Molina, 2004).

En la última década los servicios ambientales se han revelado como la nueva frontera en el intento de captación de renta forestal que permita mantener a los bosques frente a otros usos. Aunque el pago por servicios ambientales de los bosques no tiene por qué estar directamente asociado a la existencia de un mercado para estos servicios.

Wunder (2005, 2007) considera 5 criterios esenciales que ha de cumplir un mercado de pago por servicios ambientales, analizando su eficiencia y los obstáculos que dificultan su desarrollo (Cuadro 2).

Cuadro 3. Criterios que ha de cumplir un mercado de pagos por servicios ambientales. Basado en Wunder (2005, 2007).

Criterio Observación

Transacción voluntaria  Necesidad de distinguir entre marco voluntariamente negociado y opción impuesta

 Posibles altos costes de transacción Servicio ambiental (o uso del

territorio que ofrezca ese servicio) bien definido

 Además de bien definido, el servicio ambiental ha de ser medible y adicional

 Necesidad de establecer la situación ambiental de partida sobre la que se adiciona el servicio

Comprado por (al menos) un

usuario 

El comprador ha de ser el beneficiario del servicio y ha de monitorear el cumplimiento del acuerdo (flujo del servicio) Vendido por (al menos) un

proveedor

 Necesidad de garantías jurídicas Suficientes

 Derechos de propiedad bien definidos

 Posible riesgo de chantaje ambiental El proveedor asegura la

continuidad del servicio ambiental (cláusula de

condicionalidad)

 Posibilidad de ruptura del acuerdo bajo condiciones previamente establecidas

 Riesgo de fuga (un servicio ambiental ofrecido por una zona puede conllevar la pérdida de un servicio similar en otra zona)

A su vez, basándose en un estudio de 287 casos, Landell-Mills y Porras (2002) han analizado las características de los servicios ambientales de los bosques y sus mercados. Las autoras se han centrado en los principales tipos de servicios con mercados más desarrollados. El Cuadro 3

resume dichas características, ilustrando los productos ofrecidos, sus oportunidades y sus dificultades (Revista Ecosistemas, 2007).

Cuadro 4. Principales mercados de servicios ambientales de los bosques. Basado en Landell-Mills y Porras (2002).

Mercado de servicio

Producto ofrecido Oportunidades Dificultades

Biodiversidad Áreas protegidas Derechos de bioprospección Concesiones para la conservación Concienciación creciente Aumento y diversificación de mercados nacionales e internacionales Innovación en diseño de productos y sistemas de pago

Servicios diversos, intangibles y no separables

Comercialización difícil Altos costes de transacción Problemas de distribución Carbono Certificado de reducción de emisiones Créditos de

Evolución desde acuerdos individuales a pequeña escala hasta acuerdos

Riesgo de expansión de monocultivos con pérdida de biodiversidad

compensación de emisiones

Volumen asignado de emisiones

internacionales a gran escala Mercados nacionales e internacionales

clima

Falta de claridad y acuerdo sobre deforestación evitada

Agua Contratos de gestión de Cuencas Créditos de calidad de Aguas Derechos de aguas Facilidad de identificar proveedores y beneficiarios Mercados nacionales

Posibles impactos en cantidad y estacionalidad de agua disponible Mucho más extendidos en países desarrollados Escénico- recreativo Derechos de entrada Servicios de ecoturismo

Vínculo entre biodiversidad y valor escénico

Mercados nacionales e Internacionales

Dificultad de establecer mercados específicos Riesgo de pérdida de control local

Ambos cuadros permiten ilustrar algunas cualidades fundamentales de los servicios ambientales de los bosques y de los sistemas de pago actualmente existentes, así como las dificultades para su expansión: La inmadurez de los mercados, que han de operar bajo demandas y ofertas limitadas; los elevados costos de transacción, especialmente prohibitivos para pequeños propietarios y campesinos pobres, entre otros.

A pesar de estas y otras dificultades que se puedan presentar para la creación de un mercado local de PSA, estos son posibles pero para ello se requiere que todas las partes involucradas (Gobierno federal, estatal, municipal, autoridades locales, beneficiarios, equipo técnico y consumidores del servicio), estén conscientes de lo que este proceso implica y tengan la voluntad para trabajar juntos en pro de un objetivo en común.

Se requieren recursos económicos para solventar una serie de estudios y gastos necesarios para analizar todas las variables involucradas en el proceso así como para ubicar y tener claro si los consumidores potenciales están conscientes y dispuestos a “aportar” para que este esquema pueda mantenerse a través del tiempo También se requieren las capacidades humanas a fin de organizar, planear y garantizar la viabilidad técnica de un proceso de este tipo valorando que en el mediano a largo plazo los resultados deben ser algo más palpable que simples percepciones humanas.

6.6.1. Los pagos por servicios ambientales como instrumentos de mercado

En México, el desarrollo de mercados y esquemas de PSA tiene una importancia estratégica. Si bien los mercados pueden compensar algunas de las faltas de los esquemas regulatorios y

generar beneficios para distintos actores sociales (como los prestadores de SA) muchas veces presentan fallas y riesgos, que pueden causar también deterioro ambiental e inequidades sociales.

La eficiencia (social, económica, ambiental) de los mercados depende de una serie de factores, muchos de los cuales son de naturaleza extraeconómica (las relaciones de poder, el nivel de los costos de transacción, etc.). De ahí la necesidad de intervención, junto con los agentes de mercado, de otros actores, instancias y mecanismos (Merino, 2005).

6.6.2. El papel del gobierno en el mercado de PSA

De acuerdo con Merino (2005), un mercado funcional es un bien público cuya consolidación requiere de intervenciones gubernamentales (locales, estatales y federales). Estas intervenciones resultan críticas para la creación de los mercados de SA, lo que representa en sí un proceso político, en la medida en que se busca convertir bienes tradicionalmente gratuitos (como el agua), en propiedad y en recursos potencialmente sujetos a transacciones comerciales.

Entre las principales funciones que el gobierno debe jugar en el desarrollo de esquemas de PSA destacan:

a) Proveer información sobre la dinámica de las cuencas hidrológicas que permitan avanzar en las negociaciones entre prestadores y usuarios.

b) Incentivar la coordinación entre prestadores de PSAH y los usuarios. c) Reglamentar la operación de los sistemas de comercialización

d) Brindar arbitraje e intermediación entre compradores, vendedores, inversionistas, certificadores y otros grupos participantes en el proceso de prestación de SA.

e) Financiamiento de los costos de transacción (como los costos de información y educación a usuarios).

6.6.3. Fallas de mercado

De acuerdo con Molina (2004), se dice que el mercado de servicios ambientales no puede ser perfecto, ya que presenta imperfecciones o distorsiones que determinan costos sociales en el análisis costo beneficio. Los problemas ambientales y de gestión de recursos naturales obedecen a las siguientes fallas de mercado:

b) Existen externalidades, es decir actividades que algunas personas desarrollan y que afectan el bienestar de otras, de las cuales las primeras no se responsabilizan

c) Existen fallas de información

Por lo tanto, la economía ambiental asume que esos problemas ambientales y de gestión de recursos pueden identificarse y solucionarse con metodologías de mercado, como la aplicación del análisis costo-beneficio a los bienes “libres” que integran el medio ambiente. Para ello, requiere que esos bienes libres sean valorados, ya sea implantando la propiedad y el mercado sobre ellos o simulando dicho mercado, con el objetivo de asignarles valores teóricos, apoyados sobre diferentes cálculos que configuran los métodos propuestos de valoración económica de bienes y servicios ambientales.

Algunos bienes (como son algunos recursos, un bosque, ecosistemas o funciones de los mismos), no tienen precio, por lo que hay que asignárselos, de tal manera que puedan ser “valorados”. Para ello han elaborado diferentes métodos, entre ellos, la “Valoración Contingente”.