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1. Introducción

2.5. Michael E Connor y la “Key Centre Theory”, ¿Control o erradicación?

La campaña de la fiebre amarilla en Ecuador fue dirigida por el Dr. Michael E. Connor (figura nº14) y no por el Dr. Noguchi. Connor fue quien puso en marcha una campaña sanitaria a gran escala bajo la etiqueta de la “erradicación”, para reducir la población del mosquito en Guayaquil entre 1918 y 1920,147 y cuyo control, a través de un servicio antilarvario nacional, se extendió hasta 1936. En ese lapso de tiempo, la FR también financió proyectos en relación con otras enfermedades, tales como la malaria y la anquilostomiasis.148 En el contexto de la “Key Centre Theory”, cuando se creía que eliminando la fiebre amarilla de Guayaquil, se podía eliminar espontáneamente la enfermedad de la costa del Océano Pacífico de Sudamérica, la campaña de “erradicación”, entre 1918 y 1920, se realizó por el servicio sanitario nacional y la IHB una campaña para “erradicar” al mosquito vector de la fiebre amarilla a través de la aplicación de medidas antilarvarias.

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Cueto (2004). 148 Sawyer (1940)

Figura nº 14. Dr. Michael Edward Connor, Subdirector ad honorem de la sanidad ecuatoriana, 1918.

Fuente: Dr. Michael E. Connor (1918). El telégrafo.

En este contexto, la “erradicación”, conocida así desde las campañas emprendidas por la US Army Yellow Fever Commission desde los inicios del siglo XX, significó realmente “reducir y/o controlar” la enfermedad y no su “eliminación total”. Soper (1979: 93) puntualiza que el programa de la Fundación para combatir la fiebre amarilla en las Américas entre 1918 y 1928, fue esencialmente administrativo, dedicado en gran parte a “reducir los criaderos de mosquitos en centros endémicos urbanos y en pequeñas comunidades hasta un nivel que no se permitiera la perpetuación de la enfermedad”. En este sentido, la gran inversión de la Fundación para la fiebre amarilla en Ecuador se centró primero en la reducción del mosquito en su fase larvaria y luego en la constante aplicación de medidas de control dirigidas a mantener la población del mosquito bajo un umbral de control de menos del 2%. Es decir, el control de la población del mosquito pasó a

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convertirse en una campaña de largo plazo dependiente de técnicos especializados y de un constante flujo de recursos económicos.

La falta de estos recursos, en el contexto de la “erradicación”, habría significado la presencia de mosquitos naturalmente dispuestos a convertirse en huéspedes intermediarios de la enfermedad. A las técnicas anti-mosquito de control se añadió, entre 1918 y 1936, el uso de técnicas de viscerotomía, 149 las cuales sirvieron para reforzar el control e identificar las primeras manifestaciones de fiebre amarilla de tipo selvático en la Amazonía ecuatoriana.150 Después de la encuesta realizada por el General Gorgas y su equipo en Ecuador, Perú, Colombia y Venezuela, se determinó que Guayaquil, junto con Yucatán en México eran los centros epidémicos más peligrosos de la costa del Pacifico en Sudamérica y Centro América, y por tanto, un factor de riesgo esencial para el comercio internacional. En esos años, por la relación directa de Guayaquil con el canal de Panamá, se pensaba que la zona del canal no era la única que podía reinfectarse sino que, desde ahí, se podía crear una cadena de contagio masivo hacia las áreas continentales e insulares del Pacífico occidental y Asia.151

El Dr. Connor llegó a Guayaquil en noviembre de 1918 y, ese mismo mes, fue nombrado para ocupar el cargo de Subdirector de Sanidad ad honorem. El nombramiento lo hizo el gobernador de la provincia del Guayas el 21 de noviembre de 1918 mediante el oficio del Estado nº 431.152 Desde ese momento Connor quedó revestido de las facultades necesarias para realizar su trabajo en las provincias del Guayas, Los Ríos, El Oro y Manabí.153 Esa tarea se inició el 25 de noviembre de 1918 y se centró en atacar el mosquito

149 Soper (1979), p. 158. La viscerotomía, es decir la obtención sistemática postmorten de muestras de tejido hepático de enfermos fallecidos por fiebre amarilla y su examen, se convirtió en un instrumento indispensable para el estudio de la distribución de la fiebre amarilla en América del Sur desde 1930.

150 Ibíd., pp. 178-205. La expresión “fiebre amarilla selvática” no figuró en las publicaciones hasta 1935. A este tipo de fiebre amarilla se le denominó así para distinguirla, desde el punto de vista epidemiológico, de la fiebre amarilla clásica y/o urbana. La denominación selvática hacía referencia a su presencia en las selvas tropicales y con intensas lluvias. Después de la campaña internacional desarrollada por la Fundación Rockefeller en América solo se confirmaron tres casos y para 1935, un año antes que terminara el primer ciclo de cooperación de la FR con Ecuador, la epidemiologia de la fiebre selvática era lo bastante clara para comprender que su eliminación no tenía posibilidad inmediata.

151 Ibíd., pp. 79.

152 Nombramiento del Subdirector de la Sanidad (1918). El nombramiento de Connor reproducía lo ocurrido en 1908 con el Dr. Bolívar Lloyd quien, durante el gobierno del General Eloy Alfaro, fue nombrado Director Interino de la Sanidad.

en su fase acuática de acuerdo con las técnicas que el General Gorgas había aplicado y perfeccionado desde la Habana en 1900, y para el control del mosquito en Panamá desde 1904 hasta 1914.154

A la tradicionales técnicas antimosquito, el Dr. Connor añadió el uso de peces (Gambusia affinis) que se alimentaban de las larvas del mosquito vector de la fiebre amarilla. La utilización de estos peces con el fin de eliminar al vector en su fase acuática se popularizó a raíz de que Joseph A. Le Prince del United States Public Health Service, quien también venía trabajando en la erradicación del mosquito desde Cuba y Panamá, demostrara su efectividad en Tampico, una ciudad y puerto del noreste de México en el estado de Tamaulipas. Desde entonces, en la guerra contra la fiebre amarilla, los peces Gambusia affinis se utilizaron en México, América Central y Perú155 El uso de peces era notablemente económico, haciendo posible la reducción del personal contratado para la campaña.156 En efecto, esta técnica que se ajustaba, en el contexto de la gran escala y coste minimo, a los requerimientos de la FR, le pemitio a Connor establecer un grado mayor de efectividad en la campaña de Guayaquil. En el contexto de la reduccion de personal, en la figura nº 15, se puede observar una escuadra de saneamiento compuesta solamante por un técnico encargado del registro y dos peones con su respectivo equipo de desinfección.

154 Strem (2008), p. 3. 155

Rose (1920), p. 23. 156 Rose (1918), p. 106.

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Figura 15. Escuadra de saneamiento, Guayaquil-Ecuador. 1918-1919.

Fuente: Rockefeller Archive Center. 157

El plan general de Connor, después de dividir la ciudad en distritos de trabajo (figura nº 16), consistió en involucrar estratégicamente en la campaña no solo a las autoridades sanitarias sino también a los medios de comunicación, a los líderes de los grupos gremiales y educativos y, principalmente, a la ciudadanía, en general, de Guayaquil. Su intención fue popularizar la prevención dando a conocer a la comunidad las formas de propagación del mosquito Stegomyia. Particularmente Connor a través de este tipo masivo de difusión, lo que quería era generalizar, como medida sanitaria permanente, el recubrimiento de los tanques donde se guardaba el agua para el consumo (figura nº 17) y la adopción de medidas sanitarias básicas como la construcción de drenajes y zanjas.

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Rockefeller Archive Center, Rockefeller Foundation Records, Photographs, Box 84, folder 1699. Photo No. 4481.

Figura 16. Plano de la ciudad de Guayaquil dividido en distritos para la erradicación de la fiebre amarilla según el plan del Dr. Connor.

Fuente: Rockefeller Archive Center.158

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Figura 17. Cubiertas de madera para los depósitos de agua de consumo humano.

Fuente: Rockefeller Archive Center.159

El siguiente fragmento de su discurso leído a la sociedad de los “Hijos del Trabajo”, el día 8 de diciembre de 1918, ilustra el poder que ejerció el discurso de Connor en sus campañas:

“la fiebre amarilla y la Bubónica han cerrado a Guayaquil al libre intercambio comercial del mundo [...]. Conocido es que ambas pueden ser exterminadas [...]. Desde 1842 el mosquito abrió la guerra contra esta ciudad que ha matado a muchos especialmente a niños [...]. La fiebre amarilla es una enfermedad que se puede prevenir [...]. La fiebre amarilla ha hecho que Guayaquil sea considerado como un foco endémico [...]. La enfermedad siempre está con nosotros unas veces como epidemia y otras veces como casos aislados pero siempre la tenemos en una u otra forma. La creencia popular que las personas que habitan zonas endémicas por un número de años adquieren inmunidad ha sido científicamente destruida, pues sabemos ahora con evidencia que ninguna raza ni color tienen inmunidad natural y que la verdadera inmunidad solo la tienen los sobrevivientes de la misma. Necesitamos su cooperación, como todos sabemos la fiebre amarilla se transmite por el mosquito Stegomyia que tiene sus criaderos en el agua dulce destinada para el uso doméstico. El mosquito casi poco se aleja del lugar donde nace y es por esa razón que el mosquito es doméstico o

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Rockefeller Archive Center, Rockefeller Foundation Records, Photographs, Box 84, folder 1699. Photo No. 5654. En imagen se observa la forma como se cubrían los receptáculos de agua para el consumo humano.

casero. En los tres primeros estadios de su vida el mosquito vive en el agua que está destinada para el consumo humano, la cocina y el baño y la razón por la que existen tantos gusarapos es porque los receptáculos no están tapados permitiendo que los mosquitos pongan sus huevos”.160

Las operaciones antilarvarias para la reducción del mosquito en su fase acuática, se iniciaron el 25 de noviembre de 1918 y se extendieron hasta junio de 1919. Este periodo se escogió por coincidir con la estación seca y la escasa presencia del mosquito. El promedio anual de casos de fiebre amarilla, según los datos que manejó el IHB entre 1912 e inicios de 1918, era de 252. El último caso de fiebre amarilla, según un informe del IHB en 1920, se reportó el 22 de mayo de 1919.161 Después de que se redujera la población de mosquitos, el Estado y la FR crearon un servicio antilarvario para mantener el índice del mosquito A. Aegypti bajo un umbral mínimo de control del 2%. Merece la pena reproducir el comentario que, acerca de este servicio, hizo en 1987 el Dr. Juan A. Montalván Cornejo quién más tarde, entre 1944 y 1956, sería Director del Instituto Nacional de Higiene:

“En Guayaquil, mejor dicho en el Ecuador entero, pasábamos tranquilos de saber que la enfermedad estaba erradicada del puerto principal y de todas las localidades aledañas que antes fueron infectadas, y nos contentábamos con mantener un servicio de control de la población de Stegomyias, que nos mantuvieran exentos del desarrollo de una nueva epidemia, si acaso algún enfermo, eludiendo las cuarentenas sanitarias, llegase a la ciudad. Debo decir sin embargo que cuando yo tome contacto directo por primera vez con el Servicio de Sanidad Pública (1932) y aquí empiezan mis relaciones con el problema, encontré que el tal servicio antilarvario no estaba tan eficiente como se pensaba, pues que mientras para erradicar la enfermedad en 1919 se requirió bajar el índice de Aedes hasta un medio por ciento, requiriendo mantenerlo hasta un máximo de dos, los índices en ciertos sectores de la ciudad eran de trece y aun (en el cerro santa Ana) de 23%, lo que quería decir que estábamos sobre un volcán”162

Una vez que concluyó la campaña cooperativa, la Comisión abandonó Ecuador (figura nº 18) y el programa para la erradicación de la fiebre amarilla se direccionó hacia Brasil, Colombia, Venezuela, la Guayana Francesa, Perú, Paraguay, Centro América, la zona del mar Caribe y la costa del Atlántico en Sudamérica.163 En 1920, la FR tambien envió una comisión exploratoria al África Tropical. En esa misión el Dr. W. C. Gorgas

160 Dr. Connor a los hijos del trabajo. (1918). 161 Ibídem. Véase también: Ortega (1987). 162

Montalván Cornejo (1987), p. 287. 163 Rusell (1923), p. 23.

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encontró la muerte, antes de llegar a su destino final en la ciudad Londres.164 El Dr. Connor, por su parte, siguió participando en las campañas contra la fiebre amarilla. En 1928, desengañado de los resultados de la campaña de la FR para erradicar la fiebre amarilla mediante la reducción temporal de criaderos del A. aegypti, decidió intentar formas alternativas para su erradicación.165 Mas tarde, Connor salió de la Fundación en 1930, sosteniendo indeclinablemente que la erradicación era imposible. Soper (1963) explica tambien que esta posición radical obedecía a la ley llamada de rendimiento decreciente y a la ley de la inviolabilidad de la especie. La ley de rendimiento decreciente se ilustraba con lo ocurrido en Brasil cuando el Dr. Connor autorizó un intento para erradicar al A. aegypti de la ciudad de Paraíba, un Distrito Federal parte de la República Federativa del Brasil, compuesta de 35.000 habitantes. El esfuerzo prolongado durante la campaña redujo el índice de reproducción del mosquito al 1 %, pero nunca a cero. El fracaso de la erradicación se atribuyó a la imposibilidad de erradicar por completo el mosquito.166 La ley de rendimiento decreciente, en ese sentido, ilustraba también lo dicho, en 1987, por el Dr. Gutiérrez Vera, ex Ministro de Salud Pública de Ecuador, sobre la reducción del mosquito a cero, en Guayaquil, como proyecto “imposible”. La inviolabilidad de la especie, por otra parte, hacía referencia al instinto de conservación y la pertinaz presencia del mosquito A. aegypti y a su forma evolutiva que según Soper (1979) se reflejaba en los altos niveles de infestación alcanzados por la especie en el trópico.

164 Montalván Cornejo (1987), p. 285. 165

Soper (1979), p. 351. Esas formas alternativas fueron la organización de brigadas para desecar los deniminados “focos madre”. La labor de los grupos de deteccion se oriento no solamante a la busqueda de focos primarios sino principalmente de los secundarios. Estos ultimos, ocultos, según Connor, eran los principales causantes de que la fiebre amarilla no desapareciera, pues se había advertido que estos eran la causa de la presencia constante de mosquitos una vez destruidos los focos visibles.

Figura nº 18. Foto en la despedida del Dr. Michael E. Connor, después la campaña para “erradicar” la fiebre amarilla del puerto de Guayaquil, en Ecuador.

Fuente: Viaje del Dr. Michael E. Connor. (1919).167

Después de la campaña de Guayaquil, el Dr. Henry Hanson168 con las técnicas de Connor y bajo los supuestos de la “Key Centre Theory”, controló la enfermedad en el Perú, del mismo modo lo hizo el Dr. Teodoro G. Lyster y el Dr. White en América Central y México. A finales de 1922, las áreas todavía infectadas se encontraban en una delgada zona costanera que cubría desde el este de Brasil hasta el este de México. En la costa oeste de Sudamérica, América Central y México no se presentaron más casos al igual que en el subcontinente norteamericano. En el sur, según datos de la IHB, solo quedaron dos focos, uno en Colombia y el otro en el norte de Brasil. En 1923, la comunidad científica pensaba

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En la fotografía podemos ver una comitiva para despedir al Dr. Michael E. Connor. En ella aparecen sentados de izquierda a derecha: (Sentados) Dr. Carlos V. Coello, médico de la sanidad americana; Sr. Alberto Reina; Dr. León Becerra, Director de la Sanidad; Dr. Michael E. Connor, miembro de la FR, subdirector de la sanidad y director de la campaña contra la fiebre amarilla; Dr. Wenceslao Pareja, Director de los Lazaretos y quien subrogó al Dr. Connor en su ausencia; Dr. Teófilo N. Puentes y Dr. J.M. Estrada Coello. De pie: Dr. J. Martínez Vinueza; Sr. Luis Felipe Huerta, Colector de la Sanidad; Dr. Enrique Soyago S., Jefe del gabinete de bacteriología de la Sanidad Pública; Dr. Adolfo Fassio, médico del servicio de sanidad marítima; Dr. J. Domingo Escobar y el Dr. Darío Moral. El artículo no menciona el nombre del último personaje. La foto fue tomada después de un almuerzo de despedida en el Club Metropolitano.

168 Henry Hanson nació 4 de julio 1877 en Glenwood, Dakota del Sur. En 1908 se graduó en la Universidad Johns Hopkins. En el año en que Estados Unidos entró en la I Guerra Mundial, Hanson se unió al Cuerpo Médico del Ejército y fue designado a Panamá. En ese lugar, fue nombrado como Jefe Inspector Sanitario de la Zona del Canal de Panamá en 1918. En 1919 fue contratado por el gobierno peruano. Véase: Hanson (1961).

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que se había conseguido la efectiva erradicación de la enfermedad en occidente169 y con los recursos y el personal necesario, la campaña de las Américas se trasladó al África Occidental.170

Pero la creencia de que la fiebre amarilla había desaparecido de la faz de la tierra se pusó en duda en 1932 cuando en el Valle do Canaan, en el interior de Espírito Santo, Brasil, un nuevo brote de fiebre amarilla apareció sin la presencia de Aedes o antecedentes anteriores de la infección. Ese brote sin explicación permitió a la comunidad científica establecer que la fiebre amarilla tenía una nueva modalidad epidemiológica diferente y a la que, por su presencia en los bosques lluviosos, se la denominó, como fiebre amarilla selvática.171

2.6. Fin del primer ciclo de cooperación entre la Fundación Rockefeller y el Estado