2. REVISIÓN DEL MARCO TEÓRICO SOBRE EL FENÓMENO DE LA
2.4. Miroudot Especialización vertical y patrones de IED
En su trabajo de investigación (Miroudot & Ragoussis, 2009) sostienen que las empresas multinacionales, si bien no generan por sí mismas un estímulo a la competencia y a la actividad económica local de los países inversores, sí crean una fracción importante del comercio global por medio de la interacción con sus filiales ubicadas en otros países. Estos autores enfatizan que la naturaleza del comercio generado por estas firmas y sus filiales dependerá no solamente de las condiciones del mercado, sino también de cómo deciden organizar su producción transnacional.
Los citados autores señalan que contrario a lo que transmite la intuición básica, la distinción entre el comercio horizontal y vertical no es equivalente al comercio de bienes finales e intermedios. De manera general el comercio vertical corresponde al desplazamiento de mercancías (intermedias o finales), asociado con una evolución en la cadena de producción verticalmente especializada, en la cual las exportaciones de un país se producen con insumos extranjeros y si la especialización vertical comprende también el traslado de un producto final al país de origen, ese intercambio también se considera vertical.
A partir de lo expuesto distinguen entre dos tipos básicos de IED: horizontal y vertical. Con un criterio amplio, las IED horizontales son aquellas que realizan las empresas cuyo proceso de producción no está fragmentada a través de las fronteras internacionales. En otras palabras, una firma multinacional que establece instalaciones que replican todo el proceso productivo en un país extranjero se clasifica como horizontal, mientras que una empresa que transfiere sólo parte del proceso de producción en el extranjero se clasifica como vertical.
Para Miroudot y Ragoussis, el vínculo que decide entre estos dos tipos de inversiones y sus fuerzas impulsoras de instalaciones de producción en el extranjero es automático: una empresa que busca explotar diferenciales de productividad entre países transferirá solamente la parte del proceso de producción que se puede elaborar más eficientemente en el extranjero. En ese caso, la producción es más probable que será enviada posteriormente al país de origen para su procesamiento o consumo (efficiency- seeking asociado con IED vertical). Las ganancias de eficiencia podrían generarse a partir de varios factores, como la tradición en la fabricación de algunos insumos específicos (know-how); abundancia local de mano de obra calificada; profusión de recursos naturales; o incluso un marco regulatorio que reduce significativamente el costo de un proceso de producción idéntico.
Por el otro lado, puede suceder que una empresa que satisface a un mercado extranjero a través de las exportaciones tenga como objetivo evitar los altos costos de transporte por lo que transferirá su proceso de producción a ese mercado. En este último caso el producto final es más probable que permanezca en el país extranjero para su
consumo. (market-seeking asociado con IEDH)
De ese modo, para distinguir entre IED vertical y horizontal analizan tres elementos:
la fragmentación o no del proceso de producción (instalaciones fragmentadas a través de fronteras asociadas con IED de tipo vertical).
Los impulsores de la inversión (búsqueda de mercado - market- seeking) asociada con la inversión horizontal, en contraposición a la búsqueda de eficiencia que implica la IED vertical.
El mercado por servir con el producto final (mercado de destino distinto del país de producción asociado con la IED de tipo vertical). En los modelos de integración vertical, el comercio se genera durante el proceso de producción como así también después de que está terminado, por lo cual en este último caso el producto final es muy probable que se envíe a casa matriz, modo que es más frecuente que suceda si la IED es vertical, mientras que permanece en el país extranjero cuando la IED es de tipo horizontal.
Los autores señalan que estos son los casos más simples de la estrategia de las empresas multinacionales. Para ver casos más complejos hay que analizar si una firma, cuando elige realizar una IED en una determinada nación, excluye o no la opción de servir a otros mercados distintos del país de origen y destino. La combinación del modo de la IED elegido para producir un bien final y el mercado de destino para ser servido, da lugar a las llamadas 'estrategias de empresa complejas' o IED compleja.
De acuerdo con el texto de (Miroudot & Ragoussis, 2009), para analizar las estrategias más complejas es importante recordar que la literatura de comercio hasta el momento ha identificado dos estrategias de empresa que son de interés: la "plataforma de exportación" y el patrón de especialización vertical". El primer término corresponde al caso en el que la IED, apunta no sólo al mercado externo elegido para las nuevas instalaciones de producción, sino también a sus mercados vecinos. En otras palabras, la “plataforma de exportación” se refiere a una IED que corresponde al caso en que un país está siendo utilizado como una "plataforma" para servir a través de las
exportaciones a una serie de otros mercados geográficamente cercanos. El ejemplo característico es el de Irlanda, donde las empresas se han instalado para atender a otros mercados europeos.
La motivación es simple: evitar los costos de transporte para aprovechar una serie de mercados espacialmente cercanos, basándose en uno de ellos. El concepto está por lo tanto estrechamente vinculado a la IED horizontal, es decir a la búsqueda de mercado, aunque también pueden incorporarse estas estrategias a las formas verticales de IED. Identificar estas combinaciones estratégicas resulta central para la comprensión de la naturaleza y volumen de comercio que se espera cuando prevalecen nuevos patrones de intercambio.
Al igual que en el caso de la estrategia de búsqueda de mercados, la deslocalización de la producción puede llevarse a cabo directamente por parte de la propia empresa por la vía de la inversión extranjera directa (IED) de tipo vertical (IEDV) o indirectamente subcontratando la producción a una tercera empresa en el extranjero. La alternativa por la que opte tendrá que ver con los costos de producción donde la subcontratación puede implicar costos de búsqueda, problemas de negociación y cumplimiento de los contratos, etc.
Durante mucho tiempo el enfoque horizontal simple ha dominado la literatura, de modo que en ese contexto el comercio y la IED han sido descritos como sustitutos con respecto a la distancia. De ese modo, si un país socio está geográficamente lejano y son altos los costos del comercio, una empresa se anima a invertir y vender bienes y servicios en los mercados domésticos de ese país alejado. Cuando la causa que impulsa a la empresa a producir en el exterior es la búsqueda de mercado, es porque analiza que la exportación desde las casas matrices no es la alternativa más eficiente, bien porque los costos de los servicios de enlace pueden ser demasiado elevados o porque haya que adaptar el producto a gustos y estándares locales u otros factores que obstaculizan las exportaciones directas. En ese caso la empresa se expandirá horizontalmente, constituyendo una filial como replica de la casa matriz (inversión extranjera directa horizontal, IEDH)
En el contexto de la IEDV el comercio y la inversión pueden verse como complementos y no como sustitutos. Cuanto más lejano está ubicado un país socio, menos
importantes son los flujos de comercio e inversión, por lo cual un punto de vista de la política de las ETN es analizar cómo se centran las políticas de inversión y de mejora del comercio, con el fin de lograr el máximo beneficio de tales interacciones complementarias. Al contrario de lo que sucede con la decisión de utilizar un país como plataforma de exportación, la especialización vertical está asociada con IEDV que es aquella inversión que pretende explotar diferenciales de productividad entre países. El término adquiere relevancia cuando las empresas explotan ventajas de eficacia en varias etapas del proceso de producción, unidas las mismas en forma secuencial por los servicios de enlace de varios países. De modo que la producción especializada verticalmente, en su expresión más estricta, es el uso de insumos extranjeros que no son utilizados o consumidos en el mercado interno.
De lo expuesto, se puede notar fácilmente la diferencia entre especialización vertical y el simple comercio de bienes intermedios: en el primer caso existe el comercio internacional para traer insumos dentro del país, pero simultáneamente implica que ellos son usados para el comercio de bienes intermedios o finales más allá de sus fronteras. El elemento central en la definición de "Especialización Vertical" es el hecho de que el producto no permanece dentro de las fronteras del mercado local.
Otro aspecto importante se refiere al análisis relacionado a la propiedad de los activos. El patrón de la plataforma de exportación se define bajo la condición de que existe un vínculo (propiedad o cooperación reforzada) entre la empresa radicada en el país y la empresa extranjera que se unen para la producción a terceros mercados, mientras que en el caso de la especialización vertical no requiere un vínculo de propiedad entre las empresas dispersas en diferentes países. En estos casos, la importación de insumos de producción proviene de cualquier firma que puede estar vinculada o no, aunque acompañada siempre por la exportación de productos a cualquier destino, siendo ellas la única condición para definir el patrón.
De ese modo, los autores citados a partir de las combinaciones de estrategias de la plataforma de exportación analizan los modos más generales de la IEDH y IEDV e ilustran gráficamente trece posibles modelos de interacción de complejas y tradicionales estrategias empresariales que surgen de los conceptos expuestos. Señalan adicionalmente
que es importante tener en cuenta que los patrones de comercio son más claros de ver en el caso de productos manufacturados, mientras que los patrones equivalentes para el comercio de servicios no son tan evidentes. Los servicios incluyen sectores de la economía donde el producto no es necesariamente material: Por ejemplo, la venta de información, de servicios de la banca o la educación son sectores donde identificar los bienes intermedios que constituyen insumos de producción, así como el contenido extranjero del producto final, es particularmente desafiante.
Finalmente, otro aspecto a destacar es que todos los modos pueden coexistir simultáneamente dentro de un mercado, debido a la heterogeneidad de los productores.
En otras palabras, aparte de una tendencia general por país o tendencia específica del sector, las motivaciones de los productores no son idénticas y pueden conducir a la adopción de distintos patrones para la producción o las ventas de un mismo bien.