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Modelo piramidal explicativo de las violencias en contra de las mujeres en base al género

CAPÍTULO 1. MARCO TEÓRICO

1.2. Las violencias en contra de las mujeres en base al género 1 Violencias en contra de las mujeres en base al género

1.2.2. Modelo piramidal explicativo de las violencias en contra de las mujeres en base al género

A partir de años de trabajo con otros modelos explicativos sobre la violencia contra las mujeres de diferentes autores y autoras, así como su reflexión de las carencias y dificultades de cada uno, Esperanza Bosch, Victoria A. Ferrer, Virginia Ferreiro y Capilla Navarro han desarrollado un modelo que han denominado piramidal. Esta es una propuesta sumamente interesante, que como comentan las autoras, es sencilla (lo que no es lo mismo que simple) y aplicable a la violencia contra las mujeres en base al género en todas sus formas, alejando la atención de factores que no son determinantes sino precipitantes82. Este es un modelo exhaustivo, al abarcar los aspectos considerados relevantes comunes a las diferentes formas de violencia y enmarcado en la tradición explicativa que utiliza la pirámide como modelo83.

82 Esperanza Bosch, Victoria A. Ferrer, Virginia Ferreiro y Capilla Navarro. 2013. La violencia contra…,

op. cit., pp. 244 y 260.

83 Esperanza Bosch Fiol y Victoria A. Ferrer. 2013. El “amor cautivo” como uno de los eventos

desencadenantes de violencia contra las mujeres según el modelo piramidal. II Congreso Internacional

del IUEM, Género y conocimiento en un mundo global: tejiendo redes. España, 25 a 27 de septiembre de

Imagen 2.1.

Modelo piramidal explicativo de las violencias en contra de las mujeres en base al género

Fuente: Esperanza Bosch Fiol y Victoria A. Ferrer. 2013. El “amor cautivo” como uno de los eventos desencadenantes de violencia contra las mujeres según el modelo piramidal. II Congreso Internacional

del IUEM, Género y conocimiento en un mundo global: tejiendo redes. España: Universidad de La

Laguna, 25 a 27 de septiembre de 2013, p. 6.

Este modelo parte de la premisa de que la raíz de la violencia en contra de las mujeres en base al género es la misma sea cual sea la forma en que se manifieste y consta de cinco escalones que las autoras han denominado respectivamente: (1) sustrato patriarcal, el cual está en la base y es común a todas las personas; siguiendo de manera ascendente con (2) los procesos de socialización diferenciales, (3) las expectativas de control, (4) los eventos desencadenantes y (5) la violencia desatada contra las mujeres que estalla en diferentes formas84. A continuación se señalan las características de cada escalón:

84 Esperanza Bosch, Victoria A. Ferrer, Virginia Ferreiro y Capilla Navarro. 2013. La violencia contra…,

1. Sustrato patriarcal: Es común en todas las sociedades, con mayor o menor impunidad dependiendo de la tradición democrática y las leyes vigentes y a la aplicación efectiva de dichas leyes. Se alimenta de las creencias misóginas y de las tradiciones socio-culturares sexistas.

2. Procesos de socialización diferencial: Procesos mediantes los cuales se aprenden, asimilan y asientan los roles y estereotipos de género marcando claramente las diferencias en todos los ámbitos entre ser construido como hombres o como mujeres.

3. Expectativas de control: Asumida la idea de la superioridad de los hombres, los varones interiorizan su “derecho génerico” a controlar la vida de las mujeres, dándolo por un “derecho natural”, tanto punitivo como paternalista y proteccionista.

4. Eventos desencadenantes: Son los factores que precipitan esta violencia y no su causa. Pueden ser, por ejemplo, personales (alcohol, drogas, nacimiento de hijas e hijos), sociales (crisis económica, cambio de modelo social) y político- religiosos (integrismo, gobiernos ultra-conservadores).

5. Violencia desatada: Sería la punta de la pirámide y donde la violencia estalla con toda su virulencia85.

Las creadoras de este modelo sostienen que no todos los hombres ejercen violencia en contra de las mujeres en base al género a pesar de haber sido socializados en el patriarcado y dan una posible respuesta a este hecho, lo que denominan un proceso de filtraje:

“[…] aquel según el cual en cada escalón de la pirámide hay hombres que consiguen escapar de la fuerza central que lleva hacia la violencia y situarse en otro escenario […] Sería como concluir que el maltratador elige serlo, que hay al menos un segundo en el que puede elegir, que no está predestinado, y puede, si quiere, optar por otros caminos”86.

85 Esperanza Bosch, Victoria A. Ferrer, Virginia Ferreiro y Capilla Navarro. 2013. La violencia contra…,

op. cit., pp. 262-296 y Esperanza Bosch Fiol y Victoria A. Ferrer. 2013. El “amor cautivo”…, op. cit., pp.

5 y 6.

86 Esperanza Bosch, Victoria A. Ferrer, Virginia Ferreiro y Capilla Navarro. 2013. La violencia contra…,

Por lo que para Esperanza Bosch et al. es posible desertar del patriarcado cuestionando sus postulados y mandatos, renunciando a los privilegios, reconociendo que son ilegítimos, para lo cual hacen referencia a la inteligencia emocional y a la capacidad humana de conectar con los propios sentimientos aplicando el concepto de justicia sin excepción alguna87. Lo anterior se menciona teniendo presente que así como es posible que algunos hombres renuncien a sus privilegios patriarcales, al ser el patriarcado un sistema interiorizado por todas las personas, también existen mujeres y otras categorías de género que, incluso en contra de su propio bienestar, reproducen el machismo, la misoginia y el sexismo.

El modelo analizado es utilizado de base para esta investigación y es de especial interés el escalón sobre los eventos desencadenantes, considerando que se pueden presentar múltiples desencadenantes a la vez (personales, sociales y político religiosos) que activan las violencias en contra de las mujeres en base al género con consecuencias brutales y fatales. Como establece Ana de Miguel Álvarez, estos eventos son “aquellos en los que durante tanto tiempo se quiso ver las causas de la violencia de género y que como muy bien muestran las autoras son, en todo caso, facilitadores o desinhibidores de la misma”88. Eventos desencadenantes que al ser confundidos con la

causa directa u origen de estas violencias, impiden una verdadera prevención, investigación, sanción, erradicación y medidas de no repetición.

Las decisiones de casos emblemáticos que se estudian en esta investigación, pretenden ser analizados a la luz de lo que considero eventos desencadenantes en el contexto mexicano: la impunidad, la militarización, la violencia institucional en contra de las mujeres en base al género, la estereotipación de género sobre las mujeres y la estereotipación interseccional, así como la violencia generalizada. En cuanto a la violencia generalizada, es importante establecer que, si bien en determinados contextos como el mexicano esta violencia afecta a todas las personas que se encuentran, viven o transitan en México, y en particular, a las que han sido discriminadas históricamente, existe una violencia específica en contra de las mujeres que residen, habitan o transitan por ese país, por cuestiones de género. Tal como señala Marcela Lagarde para el caso de Ciudad Juárez, pero que se puede trasladar al contexto general sin dejar de contemplar los matices de cada parte de este país:

87 Esperanza Bosch, Victoria A. Ferrer, Virginia Ferreiro y Capilla Navarro. 2013. La violencia contra…,

op. cit., p. 290.

88 Ana de Miguel Álvarez. 2013. Prólogo. En Esperanza Bosch, Victoria A. Ferrer, Virginia Ferreiro y

“[…] se ha comprobado una evidente violencia que se ejerce directamente contra las mujeres por el hecho de ser mujeres. La continuidad de dicha violencia contra las mujeres, sustentada principalmente por la impunidad por parte de las autoridades ante los hechos, está en riesgo de incrementarse por el clima de violencia generalizado que se vive en dicha ciudad –como sucede ahora con la militarización de la ciudad por políticas contra el narcotráfico-. Sin embargo, la violencia contra las mujeres no está determinada por esos factores, sino que su causa tiene que ver con las históricas relaciones de desigualdad entre los géneros. Los factores externos incrementan o agravan esa violencia pero no son su causa directa, por ello es necesario especificar los sujetos y sus necesidades en las políticas y acciones que se realicen”89.

En este mismo sentido, Andrea Medina Rosas señala que “la violencia contra las mujeres tiene causas sociales estructurales de género que se particularizan –y potencian- de acuerdo a cada momento y contexto social”90. Por estas razones, podemos identificar una violencia generalizada y una violencia específica en contra de las mujeres en base al género en el contexto mexicano objeto de análisis. Ambas violencias se encuentran conectadas y la generalizada desencadena la específica, pero sin ser la raíz de esta violencia.

1.2.3. Las violencias en contra de las mujeres en base al género en los