2.3.1.- modos de transmisión
Las investigaciones han proporcionado mucha información que permite identificar totalmente las formas en las que se puede transferir el VIH. Conocer e identificar cómo y por qué se transmite el virus es fundamental desde el punto de vista de la prevención de la enfermedad.
El VIH se transmite cuando entran en contacto los fluidos del cuerpo. Para ello es necesario que el fluido infectado entre en el cuerpo sano a través de una herida o contacto con membranas mucosas y pase a la corriente sanguínea. Así mismo, es imprescindible que el fluido en cuestión tenga una concentración determinada de VIH. Es por esto por lo que el VIH se transmite a través de la sangre (incluyendo, claro está, la sangre menstrual), el semen, las secreciones vaginales y la leche materna pero no lo hace a través de heces, la saliva, el sudor, las lágrimas o la orina. En este sentido el fluido en el que más concentrado se encuentra el virus es la sangre, seguido del semen y los fluidos vaginales. Así mismo, el VIH también odría transmitirse a partir del fluido pre- eyacualtorio.
2.3.1.1.- Vías de transmisión
Es importante tener en cuenta que el VIH se destruye con facilidad fuera del organismo, por eso hay que incidir en que el VIH se transmite a través de determinadas prácticas, denominadas prácticas de riesgo. Por lo tanto, la transmisión del VIH puede suceder principalmente de tres formas: sexo sin protección, contacto sanguíneo directo o de la madre al bebe.
transmisión sexual
Tanto el semen, como los fluidos vaginales contienen una alta concentración del VIH. Aquellas prácticas
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sexuales en las que exista contacto de estos fluidos, de una persona infectada por el VIH con mucosas (piel más delicada de genitales, recto y boca) en las que existan heridas o excoriaciones que sirvan de puerta de entrada, pueden ser infectantes. Por lo tanto, tener relaciones sexuales con penetración (anal o vaginal) sin preservativo con una persona infectada, ya sea del otro sexo o del mismo, está considerado una práctica de alto riesgo. Durante estas prácticas se producen heridas microscópicas en las mucosas de vagina, pene y recto, a través de las cuales el virus, presente en semen y fluidos vaginales, puede pasar a la sangre produciéndose una infección.
Sexo oral (felación - cunnilingus). Se trata de una
práctica de bajo riesgo. Aunque el VIH no se transmite por vía digestiva, la presencia de ulceraciones o heridas en la mucosa de la boca aumenta el riesgo de transmisión y, por tanto, sería conveniente evitar la eyaculación de semen o el contacto directo con fluidos vaginales.
transmisión parenteral
La transmisión por vía parenteral tiene lugar cuando la sangre infectada entra en el torrente sanguíneo de la otra persona.
La vía sanguínea o parenteral está casi exclusivamente limitada a compartir material de inyección (usuarios de drogas por vía parenteral). Hay otras posibles fuentes de transmisión sanguínea: no esterilizar correctamente los instrumentos utilizados en prácticas en las que se perfora la piel, en transfusiones sanguíneas, en la aplicación de hemoderivados, por trasplante de órganos y/o por accidente del personal sanitario a la hora de manipular la sangre. Todo ello a partir de productos o personas infectadas.
Material de inyección: en el caso de las personas
que se inyectan drogas por vía intravenosa se produce esta forma de transmisión. Compartir con otros usuarios de drogas agujas, jeringas o los utensilios que intervienen para preparar la droga (cuchara, filtros...) constituye un alto riesgo para la transmisión del virus.
Tatuajes: La utilización de utensilios que puedan
producir perforación de piel, contaminados con sangre infectada como agujas de tatuaje, piercing, acupuntura, depilación eléctrica suponen un riesgo sino se utiliza material estéril o nuevo para cada persona.
Transfusión: la transfusión resultaba la forma más clara
de transmisión de la enfermedad, pues introduce gran cantidad de sangre completa de un individuo en el torrente circulatorio de otro. Si el primero contiene VIH libre y linfocitos infectados, éstos pasan directamente al receptor. A esta forma de transmisión se debieron muchos casos detectados al poco tiempo de conocerse la enfermedad,
Penetración anal: el coito anal sin preservativo es la
práctica sexual de más riesgo por la facilidad de producir lesiones en la mucosa del recto, que es más delicada. El riesgo de infección es mayor para el miembro receptivo de la pareja que para el insertivo. Así, cuando el infectado es el insertivo es más probable que el receptor se infecte que en la situación inversa, aunque la transmisión puede producirse en ambos casos.
Penetración vaginal: en la penetración vaginal sin
preservativo, el mayor riesgo es para la receptora, que en este caso será la mujer, sin subestimar el riesgo que corre el hombre. Es más frecuente la existencia de alguna lesión en las mucosas genitales femeninas (úlcera de cuello de útero o vagina) que en el glande. Estas microlesiones son suficientes para que el virus presente en el semen o en los fluidos vaginales penetre en el organismo de la otra persona.
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pero pronto se descubrió y pudo ponerse a disposición de los servicios sanitarios una prueba para detectar la presencia del VIH en la sangre. Desde 1985 en la mayoría de los países occidentales, entre ellos España, está disponible esta prueba para su uso en los estudios que se hacen de toda la sangre donada para transfusión, de tal modo que ya prácticamente ha desaparecido esta posibilidad de contagio (en la actualidad se estima el riesgo en 1 por cada 500.000 transfusiones).
Hemoderivados: se llama así a algunos productos
obtenidos a partir de la sangre que se utilizan como tratamiento para enfermedades hemáticas, como la hemofilia. Hoy día tampoco pueden constituir una vía de transmisión del VIH porque se elaboran obligatoriamente con sangres con resultados negativos en las pruebas de detección del VIH.
Accidentes sanitarios: por accidentes del personal
sanitario que practica intervenciones a personas con el VIH se puede producir el contagio aunque afortunadamente con una frecuencia muy baja, del 3 por cada 1.000 accidentes con material contaminado. El accidente más frecuente (90%) es el pinchazo con agujas que acaban de ser utilizadas para inyección o extracción de sangre, aunque también puede ocurrir cuando la sangre de un infectado salpica las mucosas o la piel erosionada de quien le atiende. El riesgo es entonces del 1 por 1.000 o del 4 por 10.000 respectivamente.
Trasplante de órganos: si no se realizan las pruebas
que permiten detectar la infección en el órgano donado es posible la transmisión, aunque, al igual que sucede con la donación de sangre y hemoderivados, en la actualidad estas pruebas se realizan previamente al trasplante.
transmisión perinatal.
Una mujer seropositiva puede transmitir el virus del VIH a su hijo. El VIH presente en una mujer embarazada puede pasar a su hijo a través de la placenta, lo que constituiría un ejemplo de transmisión vertical, en el momento del parto por contacto con las secreciones vaginales y/o con la sangre
materna y durante la lactancia a través de la leche materna. Pero el hijo de una madre VIH positiva no siempre recibe la infección, cuanto mayor sea la carga viral de la madre mayor será la probabilidad de transmisión. Por otra parte La presencia de anticuerpos frente al VIH en un recién nacido no siempre significa infección del mismo. Durante el embarazo, y sobre todo al final del mismo, pasan al hijo numerosos anticuerpos fabricados por la madre frente a muchas enfermedades (sarampión, difteria, etc.) que le defienden durante los primeros meses y van desapareciendo progresivamente. Si el niño ha sido realmente infectado por este virus habrá formado sus propios anticuerpos que persistirán. De modo que, si después de los 18 meses el niño sigue teniendo anticuerpos antiVIH, se trata de un verdadero caso de infección.
2.3.2.- Prevención del VIH.
A falta de una vacuna preventiva y una cura definitiva para el SIDA, la única alternativa para controlar las nuevas infecciones es, hoy día, la prevención. El acceso a la información y la difusión de ésta según el destinatario también se constituye como un reto importante en la lucha contra el SIDA. Teniendo en cuenta que los sectores más pobres y marginados son los que tienen unas tasas de infección mayores hay que diseñar estrategias que permitan que la información básica sobre el VIH y los modos de prevenir el contagio puedan llegar hasta ellos y resulten comprensibles en su totalidad.
Se han clasificado los diferentes aspectos preventivos según las vías de transmisión para poder realizar una secuencia lógica que permita incorporar, de una forma sencilla, esta información a las rutinas diarias. Así mismo, conocer las medidas de prevención para evitar la transmisión del VIH ayuda a valorar correctamente el riesgo de las distintas situaciones y conductas.
Prevención de la transmisión sexual
Aparte de la abstinencia sexual o de las relaciones sexuales en pareja única no infectada con fidelidad mutua, el único método eficaz para evitar la transmisión por vía
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sexual es la utilización del preservativo desde el principio de todas las relaciones sexuales (anal, vaginal u oral). En el caso del cunnilingus será necesario cubrir los genitales con un cuadrado de látex, que se puede obtener abriendo un condón por la mitad. Así mismo, hay que evitar compartir juguetes sexuales sin desinfectarlos previamente o protegerlos con un preservativo. Se puede optar, igualmente, por mantener prácticas sexuales que no supongan penetración.
El condón, por otra parte, también protege del resto de enfermedades de transmisión sexual por lo que se convierte en el único y valioso aliado de las prácticas sexuales seguras.
La importancia de la educación sexual, sobre todo en jóvenes es, en este sentido, fundamental. Teniendo en cuenta que dicha educación sexual debe ser algo más que unas charlas informativas sobre los mecanismos de la reproducción, el funcionamiento de los genitales, la pubertad o los riesgos de embarazo y ayude, desde un punto de vista realista, a aprender a disfrutar de un modo sano y responsable de la sexualidad.
Prevención de la transmisión sanguínea.
Para los usuarios de drogas intravenosas es fundamental no compartir el material como jeringuillas y otros materiales utilizados para prepararla. Deben emplearse siempre nuevas jeringas y agujas nuevas o esterilizadas.
Es necesario, en el caso de tatuajes, pearcing, depilación eléctrica o acupuntura utilizar siempre material estéril para toda intervención que produzca herida de la piel o musocas.
En la actualidad, las transfusiones de sangre, hemoderivados o transplantes de órganos están sujetas a controles sanitarios muy severos y desde 1998 en los países desarrollados estas prácticas no comportan riesgo.
Prevención en la transmisión perinatal
Para prevenir la transmisión del VIH de madre a hijo
durante el embarazo existen tratamientos específicos que reducen eficazmente el riesgo de contagio hasta un 3%, lo que implica un estricto seguimiento médico durante el embarazo. Así mismo, es aconsejable la cesárea en el momento del parto.
Teniendo en cuenta que la leche materna puede transmitir el virus las madres infectadas no deben dar el pecho al bebé. Por otro lado, es importante saber que en España una mujer portadora del VIH embarazada tiene la posibilidad de interrumpir voluntariamente el embarazo dentro de las 22 primeras semanas de gestación, de manera absolutamente legal, pues estaría amparada por unos de los supuestos que recoge la ley que despenaliza “el aborto”.
2.3.3.- Prueba del VIH
Una prueba de VIH revela si el virus está presente en el cuerpo. Las pruebas que se realizan habitualmente detectan los anticuerpos que produce el sistema inmunitario en respuesta al virus, dado que son mucho más fáciles de detectar que el propio virus y el coste de las pruebas es menor. Por lo tanto una prueba de anticuerpos no es una prueba para el SIDA. No puede indicar si una persona va a enfermar de SIDA, lo que revela es si se han desarrollado o no los anticuerpos específicos al VIH.
En la mayoría de las personas, los anticuerpos tardan tres meses en desarrollarse. En casos poco comunes pueden tardar hasta seis meses. Durante este “periodo silente” (de 3 a 12 semanas) la persona es altamente contagiosa. Durante este periodo las personas infectadas no tienen en su sangre anticuerpos que puedan detectarse mediante una prueba del VIH, aunque los niveles de VIH en los fluidos corporales pueden ser altos. Es necesario remarcar que durante este tiempo, a pesar de no ser detectado por los test VIH, la persona es muy contagiosa.
tipos de pruebas
- ELISA (Enzyme-Linked Immunosorbent Assay) - IFA (Immunofluorescent Assay)
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ELISA o prueba de inmunosorción enzimática es un tipo de prueba rápida para la detención de anticuerpos contra el VIH en sangre en menos de 30 minutos con, aproximadamente, un 99,5% de sensibilidad. Es la primera que suele realizarse ya que resulta barata, sencilla y fiable. Si la prueba ELISA sale negativa, no se hacen más pruebas. Cuando sale positiva, es necesario confirmar el diagnóstico con la IFA o Wester Blot. Estas dos últimas pruebas son muy específicas y suelen descubrir los posibles falsos positivos de la ELISA. Hay que tener en cuenta que la confiabilidad combinada de la ELISA junto con la Western Blot o la IFA es de prácticamente el 100%.
Un resultado negativo 6 meses después del último riesgo es suficiente para descartar la posibilidad de infección. Eso sí, hay que tener en cuenta que si la prueba se ha efectuado durante el periodo silente puede resultar un falso negativo. En este tipo de casos, es necesario esperar el tiempo correspondiente para repetirla y confirmar los resultados.
Conocer el estado serológico es fundamental a la hora de controlar el VIH. Por un lado porque permiten tomar las medidas apropiadas para acceder a atención médica especializada y al tratamiento antes de que aparezcan los síntomas, lo que supone un aumento de los años de vida así como de la calidad de vida de los mismos. Por otro lado, permite tomar las precauciones necesarias para evitar la transmisión a otras personas y, con ello, frenar el ritmo de extensión de la epidemia.
Las pruebas del VIH se pueden realizar en muchos sitios: consultorios médicos, centros de salud local, hospitales, dispensarios de planificación familiar y lugares especialmente habilitados para realizar las pruebas. También son de agradecer iniciativas como la que Madrid Positivo subvencionado por el Ministerio de de Sanidad lleva unos años desarrollado en España. Un Dispositivo Móvil en el que se realiza la prueba rápida del VIH recorre las ciudades más grandes de nuestra geografía para colocarse en las calles más transitadas y poner a disposición inmediata de los viandantes la posibilidad de realizarse la prueba, cuyos resultados se conocen en apenas 30 minutos.
Frenar el SIDA es una labor de todos. Abrir y fomentar los canales de acceso y distribución de información básica sobre el VIH/SIDA que permita tomar precauciones a la hora de realizar prácticas de riesgo y un acceso fácil a la prueba que dé a conocer el estado serológico son vitales. Por otra parte, el acceso a medios de prevención como el preservativo, el reparto de jeringuillas nuevas a drogodependientes se configuran, también, como puntos clave de un sistema global de intervención, imprescindible para lograr resultados a corto, medio y largo plazo.
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