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DIBUJANDO CON LA TECNOLOGÍA

3.1 La secreción comunicante

3.1.6 Una muerte telegrafiada: el mediador llega a su fin

La importancia de las ondas hertzianas en la transmisión de información se hace evidente cuando en marzo de 1947 comenzaron a llegar comunicaciones que tenían la finalidad de mostrar los resultados de las elecciones en los lugares donde se establecieron listas legislativas liberales. Llegaban de lugares apartados como Caquetá, Chocó, Meta y del extranjero como los resultados en Venezuela, México y Perú. Se evidencia la situación de orden público que afectaba el país, particularmente en el Tolima de donde escribían las dificultades para establecer los resultados electorales de dicho plebiscito. Las dificultades de los liberales en Tolima o Santander se evidencian cuando en un telegrama de dos o tres párrafos firman decenas de personas como una forma de demostrar la violencia vivida que se estaba radicalizando.

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Mariano Ospina Pérez fue un político conservador antioqueño presidente de Colombia para el periodo de 1946 a 1950. Se caracterizó por ser un presidente intervencionista en términos económicos, fortaleció las exportacio es de afé se a a te izó po ha e te ido ue a eja el aos ue o llevó el ogotazo e el país.

Sí las elecciones legislativas de marzo de 1947 estuvieron marcadas por la violencia, las elecciones locales de octubre del mismo año mostraban el aumento en el grado de terror que comenzó a apoderarse de algunas regiones del país. De Riosucio, Armenia, Finlandia, Virginia y Salento (Del gran Caldas en ese entonces)48 escribían para hablarle a JEGA de los desplazamientos masivos que se estaban dando en esta región del país a causa de los conservadores.

Esta situación de violencia interpartidista va a hacer que unos meses más adelante en febrero de 1948 JEGA y las mayorías parlamentarias del partido liberal decidieran quitar

toda clase de apoyo al gobierno de “la unión nacional” del presidente Mariano Ospina. El

directorio liberal de Boyacá describía el ambiente hostil en el que estaban atrapados porque

según ellos, “la policía departamental actúa en amanguale con el gobierno”49.

Además del alejamiento del liberalismo hacia el gobierno conservador de Ospina Pérez, se organizaron dos marchas multitudinarias, de las más simbólicas del siglo XX en Colombia, la marcha de las antorchas fue una movilización de cientos de personas que marcharon por Bogotá de manera organizada y en silencio, como una forma de protestar frente a las

muertes sistemáticas que se estaban dando en todo el territorio nacional. “en su no verbo

estaba su comunicación más profunda de desobediencia civil y de ética orgullosa de desafiar sin ser desafiante, un lenguaje de los cuerpos, en acción y movimiento, solo se

48 16 de agosto de 1947 llegan 55 comunicaciones telegráficas a JEGA con el único asunto de informar que la

violencia se había tomado la mayoría de poblaciones del departamento de Caldas y que muchas personas estaban abandonando su lugar de residencia por miedo a perder sus vidas y las de su familia.

49 120 telegramas circularon en el mes de marzo de 1948 apoyando la decisión de las mayorías

escuchaba el rumor de millones de banderas negras y el ruido suave, como queriendo

desaparecer, de los caminantes” (Sánchez, 2009, p. 238). El símbolo de la bandera negra

según el discurso por la paz de Gaitán estaba relacionado con los miles de muertos y expresión de protesta, mientras que el silencio era un grito que demostraba que el pueblo era pacifista.

Muchos autores que estudian el fenómeno gaitanista hablan de la impresionante organización política que había establecido Gaitán (Sanchez, 2009), aunque lo que no se menciona es el origen de esta organización que definitivamente está ligada a la tecnología, al telégrafo: si la relación con Gaitán no hubiera estado asociada a las redes electromagnéticas muy difícilmente se hubieran dado los resultados multitudinarios en las marchas que se organizaron dos meses antes de su muerte.

Arturo Alape (1985) menciona en su libro El Bogotazo Memorias del Olvido que la

importancia del fenómeno del gaitanismo obedeció a una interacción simple entre humanos que se veía reflejada en las organizaciones cara a cara en los barrios, por parte de partidarios de Gaitán, en las que se desplegaba horizontalmente una comunicación de las novedades y las tareas. ¿Pero las comunicaciones solamente fueron cara a cara? ¿Qué pasa con las asociaciones que se generan con las maquinas? Como se ha mencionado en toda la investigación, la tecnología de la telegrafía ayudó grandemente a la conformación de grupos gaitanistas, el simple hecho de que con los telegramas la información circulara rápidamente se abre una puerta que no había sido tomada en cuenta y es la interacción con los objetos técnicos que no solo cumplen una función útil sino que son los que generan también lo social.

Fondo histórico JEGA (ACHUN)

La muerte de Jorge Eliécer Gaitán el 9 de abril de 1948 fue un acontecimiento que transformó el paisaje de Colombia en todos los aspectos. Este hecho es y será una fecha que dividió la historia del país en dos, y por consiguiente ha sido muy estudiada por la historiografía.

La lectura que puede hacerse del Bogotazo, desde las asociaciones entre gaitanistas, telegramas y JEGA, es que responde a una oleada de violencia interpartidista –Liberales y

Conservadores- en la que miles de personas murieron, o se vieron desplazadas, por el hecho de pertenecer a uno u otro partido político. ¿Qué nos dicen los telegramas frente a lo ocurrido el 9 de abril de 1948? Como ya se mencionó, días previos al 9 de abril muchos seguidores políticos de Gaitán alertaron sobre la situación violenta que estaban viviendo, y además instaron a JEGA a que cuidara su vida porque las cosas, por lo menos fuera de Bogotá, estaban llegando al límite de la brutalidad. En una carta, el presidente del Directorio Liberal de Arauca Palestina, denuncia masacre liberal en manifestación realizada en Manizales y Pereira. Carta dirigida a Jorge Eliécer Gaitán con denuncia por abusos cometidos a liberales.

Cuando ocurre la muerte del líder político, durante el resto del mes de abril, personas de todos los rincones del país y extranjeros escribieron a Amparo Jaramillo expresándole sus sentimientos de condolencias por la pérdida del líder político. Ello sin contar con las multiples movilizaciones que se dieron en todo el país junto a acciones de desobediencia civil.

La tecnología del telégrafo permitió conectar no solamente el centro, sino sobre todo las zonas periféricas, los mensajes de pésame para la familia Gaitán son una muestra de ello, nunca antes las personas habían estado tan conectadas en un país que se ha caracterizado por su fragmentada geografía. Los cables eléctricos permitieron que la información circulara rápidamente con respecto al correo.

Como se evidencia en este capítulo el telégrafo como mediador fue una excelente vía para que los actores hicieran cosas. En este caso, los actores llamados también seguidores políticos, mandaron cientos de mensajes telegráficos entre 1932 y 1948 a Jorge Eliécer Gaitán.

Quise mostrar algunos de las múltiples temáticas que impulsaban a las personas a escribirle a su líder, desde telegramas de amor, adictos políticos, luchas agrarias, organización política y muerte.

Lo social emerge, se mueve, se transforma, muta: las asociaciones compuestas por cientos de rastros dejados por los telegramas evidencian humanos en movimiento, conformando grupos como los que se auto declaraban, seguidores políticos, relacionándose con lo no humano, con mediadores como el telégrafo. La hormona social viva generando impulsos de información continuamente.

Con la muerte de JEGA, termina este recorrido de impulsos de información que hizo la neurona social (telégrafo) entre 1932 y 1948, la conformación del grupo de gaitanistas llega a su final pues su mediación ya no está. La información seguiría circulando con nuevas tecnologías, pero las asociaciones que se produjeron dejaron su rastro y se construyeron otras más.

Conclusiones

Como una forma de cerrar esta investigación quisiera alertar sobre las principales temáticas tratadas en la investigación, sus aportes, dificultades y alcances:

Este escrito se ubicó dentro de lo que se entiende como Teoría del Actor Red, actores envueltos en distintos tipos de asociaciones a partir de interacciones entre humanos y no humanos. Actores que fueron mediados por hilos como el telégrafo y Jorge Eliécer Gaitán. Eso que los hacía actuar, moverse a una oficina telegráfica, hacer uso de la tecnología dictándole a un telegrafista su mensaje resumido para su ídolo político; el recorrido por los cables electromagnéticos es traducido en Bogotá por un telegrafista que a su vez estudió en una de las escuelas telegráficas que estaban funcionando en todo el país, llega a la oficina 405 del edificio Agustín Nieto en la calle trece con carrera séptima y es recibido por Gaitán. Él responde de la misma forma y se generan nuevos movimientos, nuevos desplazamientos, nuevas conexiones, nuevas asociaciones…

Por eso la TAR reensambla lo social, rastreando y describiendo las asociaciones, porque es allí donde está lo social, en el movimiento, en la transformación, en la diversidad, en las relaciones que se generen acciones de cambio. Como se pudo evidenciar en el tercer capítulo, el contexto social surge de los actores y sus asociaciones. Samuel Morse, JEGA, la lucha por la tierra, Efe Restrepo, las elecciones presidenciales en Colombia de 1946, Amparo Jaramillo, adictos políticos, la violencia bipartidista en Colombia. Todo, en un mismo escrito.

Este también fue una forma de producir conocimiento, de reensamblar lo social y no explicar lo ya explicado, de hacer una historia de la ciencia y la tecnología que permitiera encontrar relaciones, en este caso, entre personas y máquinas. Se trabajó con fuentes primarias como fueron los telegramas, los manuales de telegrafía, las revistas postales y telegráficas y algunas cartas: rastros que fueron re-rastreados para configurar un texto histórico, una temática, la de la comunicación.

De acuerdo a la reglamentación de las comunicaciones telegráficas, puede inferirse que el mismo reglamento, hacía que las personas que se proponían enviar mensajes telegráficos, transformaran sus prácticas cotidianas en la forma en que se apropiaban del uso del lenguaje. Existía una especie de control en el que por ejemplo el lenguaje cifrado solo era privilegio de personas del gobierno o con algún rango de importancia, el lenguaje injurioso estaba prohibido, o los mensajes que atentaran contra la seguridad del país.

Se dan otro tipo de interacciones ligadas a las relaciones que se dan con la tecnología. El telégrafo como tecnología y los telegramas como la materialización de la conexión existente entre lo humano y lo no humano generan o reproducen lo social. El siglo XX vivió una creciente transformación en términos tecnológicos que para entender un periodo como el de gaitanismo de la década de los cuarenta, sería imposible sin la relación de las personas con el telégrafo. Ello se vio relejado por ejemplo en la organización política de la época, como puede evidenciarse en el capítulo 3.

Las asociaciones presentes en del último capítulo fueron escogidas a partir de la lectura previa del universo documental, mi idea era mostrar que el universo documental que compone el fondo Jorge Eliécer Gaitán no solo se reduce a seguidores políticos que de adherían a su lucha política, aunque gran cantidad de telegramas así lo comprueban, hay otros cientos que asocian otros temas, como el amor, la lucha agraria, la muerte y la vida. Las relaciones de Gaitán reflejadas y rastreadas a partir de las comunicaciones telegráficas reflejaban la complejidad de la vida de un personaje público y de la historia de un territorio que no solo puede leerse a bajo la sombrilla de la política. Habiendo escogido las temáticas a resaltar, se procedió a la descripción de las asociaciones que llevaron a caminos que no había previsto, los actores en sus telegramas me decían por dónde ir, había que aclarar lo que estaban tratando de decir en aquel entonces, por ello en algunos momentos fue necesario acudir a las fuentes secundarias, no con la finalidad de usarlas para una interpretación, sino para ampliar descripciones que los actores humanos estaban mostrándome. Por ello en contexto no supedita la actuación de los actores humanos sino

que es su relación con lo no humano como el telégrafo fue lo que construyó el contexto, en este caso, con ayuda de fuentes secundarias.

Jugar con la palabra JEGA para referirse a Jorge Eliécer Gaitán fue una estrategia metodológica que pretendía quitarle un poco de valor simbólico que, aunque complicado, sirvió para darles protagonismo a los actores humanos y no humanos; Gaitán se convirtió en un mediador, porque hacía que los actores hicieran cosas por medio de otro mediador como la tecnología de la información del telégrafo.

La descripción es una herramienta metodológica propuesta por la Teoría del Actor Red que permite que las asociaciones estén ligadas directamente a retratar las conexiones. Ello, hace, según Latour, que un trabajo sea riguroso al estar ligado a las fuentes. En este caso las fuentes históricas que fueron descritas en el segundo y tercer capítulo. Las interpretaciones, que casi siempre están presentes en este tipo de documentos (tesis o disertaciones) se alejan del objetivo de la TAR ya que los mismos actores y actantes en sus relaciones y conexiones fueron los que permitieron el presente escrito.

Este principio simétrico de estudiar lo humano y lo no humano en igual de condiciones es lo que permite la realización del segundo capítulo, como una forma de seguir el planteamiento de la TAR donde no existe una disociación entre lo humano y las maquinas. Por ello en dicho capitulo, al hablar de la tecnología del telégrafo, no puede desligarse de su

asociación con los humanos. Simondon plantea que la técnica no reemplaza al hombre, sino que existe una relación simbiótica entre los dos: en este caso la tecnología es creada con un propósito de interconectar las personas o en otros términos, como una forma de circulación más rápida de la información. De esta forma, la tecnología se convierte en una construcción social, ligada a la simultaneidad en la comunicación que hacía que las personas estuvieran presentes y accesibles en el territorio nacional y fuera de él. Ese es precisamente el carácter orgánico del que hablaba McLuhan (1996) de la hormona social (telégrafo).

Lo que hace actuar a los actores es llamado “entes circulantes” que puede verse reflejado en la intención, deseo, y hasta necesidad de escribirle a Jorge Eliécer Gaitán, bien fuera por saludar, respaldarlo en determinada situación, por medio de la tecnología del telégrafo. Esto llevóincluso a que en determinados momentos de la investigación pudiera ser testigo, a partir de la interacción entre H y NH, de la formación de grupos, como cuando se proclama a JEGA el líder único del partido Liberal, comprobándose por medio de ciento de telegramas de adhesión política. Rastrear las asociaciones a partir del telégrafo permite reensamblar lo social, lo que hace pensar que el gaitanismo no salió de la nada, no eran grupos preestablecidos en las regiones más apartadas del país. Esta formación de grupos que sobre todo van a manifestarse más entre 1945 y 1948 no pueden entenderse o rastrearse sin el objeto técnico de la telegrafía.

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