Representación y usos del paisaje. Aplicación sobre un caso de estudio: El Uruguay terrestre, la puesta en valor de sus paisajes mediterráneos.
Maestría Paisaje, Medio Ambiente y Ciudad- Universidad Nacional de La Plata Teresa Martínez Ciasullo - UDELAR – Uruguay
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por su condición misma de “naturales” involucrando en sentido más amplio a lo patrimonial, están expuestos en forma mayor. La urgencia de reactivación puede llevar a la sobreexplotación y mal manejo de recursos de valor, que pueden ser deteriorados o definitivamente agotados. su atención a este punto debe ser primordial Por lo tanto se consideró importante, en un trabajo que propone al paisaje como recurso, el sugerir claves a manejar en paralelo para evitar su daño y por tal motivo es que mencionamos aquí, tal lo adelantado, algunos conceptos tomados de estudios para el ecoturismo que bien pueden ser tomados como práctica general. Porque: «el turista da una “vuelta” (hace un tour) con ayuda de una lógica artificialmente importada al espacio geográfico, que a menudo daña el paisaje».114
El Turismo Sostenible trata de que el impacto negativo sea mínimo, mientras que el Ecoturismo trata de tener un impacto positivo. Pero a los efectos que se buscan aquí al presentar ciertas pautas de cuidado, ambos conceptos incluyen aspectos de partida en común que nos interesan, siendo los principales: a) Ambiental, b) Sociocultural y c) Económico.115 El impacto del turismo puede ser de tres formas: por la construcción de servicios, por las actividades de los propios turistas y por la cantidad de turistas al mismo tiempo.
La teoría Sustentable o Sostenible, según a que continente se quiera aplicar, empieza a ser debatida en un terreno en el cual no podremos profundizar en este trabajo por un tema de tiempo, pero lo que si podemos afirmar es que lo ambiental debe ser prioritario en cualquier emprendimiento y encontramos que el ecoturismo, en términos generales, se asume como una forma de turismo que puede y debe ser sostenida ambientalmente. Claro que con la salvedad, desde ya, de que si bien el turismo está más relacionado con la temática y propuesta de esta tesis, es un término también a manejar con mucho cuidado ya que en la práctica puede ser potencialmente más dañino, ambientalmente hablando, que el turismo de masas, puesto que tiene lugar en ecosistemas muy frágiles y en numerosas ocasiones descubre para el mercado turístico nuevos destinos especialmente delicados. Tal vez sea arriesgado sostener que en muchos de los lugares en los que es deseada la promoción, el alcance de estos riesgos está lejano, especialmente en cuanto a lo que se define como “capacidad de carga”. Pero todos estos impactos negativos son difíciles de medir y por eso es la responsabilidad de recordarlos y fundamentalmente de tenerlos presentes al momento del proyecto. Uno de los más importantes e innegable, si no se atiende a ello, es el trastorno
114 Kessler, Mathieu, op. cit., p. 19.
115 En el año 2001, la OMC (Organización Mundial del Comercio) declaró que: “Debe establecerse una clara distinción entre los conceptos de Turismo Ecológico y Turismo Sostenible: en sí, el término turismo ecológico o ecoturismo se refiere a un segmento dentro del sector de turismo vinculado con áreas naturales, mientras que los principios de sostenibilidad deben aplicarse a todos los tipos de actividades de turismo: de masa o especializado; de ciudad, playa, campo o selva; grande o pequeño y también puede aplicarse a todos los sectores de la industria de turismo: alojamiento, expediciones, agencias, operadores terrestres, guías y transporte.
provocado a la fauna y a la flora, principalmente porque existe aún hoy la costumbre de promover ciertas áreas a través de la pesca y de la caza como actividades recreativas. Pero sumado a ello la contaminación, la erosión, daños del suelo (importante en casos donde desavenencias climáticas pueden llegar a interrumpir el paso de vehículos) y otros impactos como los visuales y auditivos. Para evitarlo creemos firmemente que el punto de partida está en la educación y concientización, pero fundamentalmente en las políticas de promoción, aliento de determinadas líneas y su sanción para un mejor uso del recurso. Esta tarea debe tener llegada no sólo al turista que va a recorrer el área y que debe ayudar a cuidarlo, sino a todos los relacionados con el turismo en la zona, desde los empresarios, que tendrán que tener en cuenta criterios de sostenibilidad a la hora de construir, como los políticos que toman las decisiones, los trabajadores turísticos, etc. Se apunta a la necesaria incorporación del paisaje en el marco jurídico del ordenamiento territorial y en las políticas de gestión y diseño del territorio, a una serie de recomendaciones metodológicas para el abordaje de la temática, al necesario involucramiento de los habitantes del lugar en la detección de los recursos tanto tangibles como intangibles y al estudio de la capacidad de carga de los paisajes. Como aporte de lo estudiado no queremos dejar de mencionarlo, ya que lo consideramos básico en nuestra responsabilidad al hablar de ocupar zonas “nuevas” ante la saturación de ciertas áreas –aun en nuestro país - que el desarrollo incontrolado ha provocado.116
116 Uno de los elementos que más se han utilizado en la planificación y desarrollo del ecoturismo es la limitación de la “capacidad de carga” de un lugar, ya que supone una minimización del impacto ambiental negativo. El término proviene de un concepto de zoólogos para referirse al número de animales que pueden vivir en un ecosistema sin dañarlo, aplicado al turismo se define según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) como: Capacidad de carga es “el máximo número de personas que pueden visitar un lugar al mismo tiempo, sin causar daños físicos, económicos, socioculturales o ambientales, así como un inaceptable descenso de la satisfacción de los visitantes”. Y define distintos tipos de capacidad de carga: a. ecológica, ambiental o física: el número de visitantes a partir del cual se pueden producir impactos ambientales negativos en los recursos naturales, b. psicológica: el número de personas que pueden compartir una experiencia eco-turística sin que esta pierda su interés, c. social o de los anfitriones: el numero de visitantes a partir del cual se pueden producir tensiones con la población local, d. política-económica: el número de visitantes que el lugar se puede permitir dadas unas determinadas circunstancias políticas y económicas, como planificación turística, infraestructuras existentes, etc. Además de la delimitación de la capacidad de carga, desde la década de los ochenta, distintas instituciones están desarrollando diferentes métodos de control del medio ambiente en relación con el turismo, Los más utilizados hasta el momento son: los límites para un cambio aceptable (LAC) y la gestión del impacto ambiental de los visitantes (VIM). En síntesis se trata de la cantidad de turistas que puede visitar un lugar al mismo tiempo, sin que la naturaleza se resienta por ello, y para calcularlo existen tablas de referencia y métodos, que no son tema de esta investigación. Igualmente existen dos niveles: el de subsistencia, que es la máxima capacidad que se puede soportar y la óptima que es la deseable para mantener un mejor equilibrio.En cualquier caso, cualquier estudio de carga debe considerar los siguientes factores: a. tamaño del área y espacio utilizable por el turista, b. fragilidad del ecosistema, c. recursos naturales: número, diversidad y distribución de las especies, d. topografía y vegetación, e. especial comportamiento sensible de ciertos animales respecto a los visitantes, f. percepción de los visitantes, g. disponibilidad de las facilidades, h. oportunidades de los visitantes para disfrutar los recursos. Véase Pérez de las Heras, Mónica, 1999, La guía del Ecoturismo o cómo conservar la
Naturaleza a través del Turismo, Ediciones Mundi-Prensa, Madrid, 2003. pp. 96-105, donde también se
define este concepto como “el número de individuos que puede soportar un ecosistema, entendiendo como tal el conjunto de recursos naturales que existen en un determinado lugar, antes de que éste se deteriore, dadas
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Sin embargo para incitar a conocer, a través de la invitación a “mirar”, hablar de visión no alcanza; debe existir una razón y un medio que permita la experiencia presencial de ese paisaje y paralelamente educar la sensibilidad hacia ello. De lo mostrado en estos últimos puntos a. b. y c., llegamos a algunas conclusiones previas que nos sirven para lo que sigue.
a + b + c = Itinerarios de recorrido
El motivo será la experiencia, es decir el recorrido. Entonces, a la manera de antiguos exploradores, la excusa será la conformación de un itinerario designado según distintas caracterizaciones logradas a través del arte y la propuesta es invitar a un recorrido experiencial a través de un mapa como pieza promotora, guía y acompañante fundamental. «La tutela del paisaje está justamente también en la tutela de las estructuras secuenciales de sus recorridos típicos…».117
«Se sabe de la importancia de los recorridos en la fruición del paisaje y de la inseparabilidad del binomio “paseo-paisaje”…El paisaje se presenta a través de sus recorridos y los recorridos de cada tipo de paisaje tienen un modo típico de relatar, un modo típico de guiar la lectura: el recorrido es justamente la secuencia de lectura del paisaje».118
Es decir que la experiencia estará dada por el fluctuar en dicho binomio paseo-paisaje para lograr definir los rasgos principales que lo caracterizan, bajo esta trama, memoria, imaginación, fantasía y creación afiliadas para entablar un diálogo sostenido en el análisis. Sea también el trabajo aplicación de las ideas estudiadas hasta aquí, aunadas con la búsqueda persistente de lo que se entiende en el presente contexto como relaciones entre las huellas del pasado y presente, entre el arte y la realidad, en fin, entre representación y experiencia. Una caracterización que es pensada con el propósito de presentar las cualidades que invitarían a recorrerlo, esas particularidades que lo promoverían invitando a la experiencia.
unas determinadas condiciones.”
117 Socco, Carlo, 1999, Paesaggio, memoria collettiva e identità culturale, intervención en el forum “Paesaggi italiani, per il governo delle trasformazioni”, Fondazione Benetton, Castelfranco Veneto, 28-29 de mayo de 1999.
3 . 1 . E X P E R I E N C I A + R E P R E S E N T A C I Ó N
Polo:…Tal vez este jardín sólo asoma sus terrazas al lago de nuestra mente...
Kublai:…y por lejos que nos lleven nuestras atormentadas empresas de condotieros y mercaderes, ambos guardamos en nuestro interior esta sombra silenciosa, esta conversación pausada, esta noche siempre igual.
Polo: A menos que sea cierta la hipótesis opuesta: que quienes se afanan en los campamentos y los puertos sólo existen porque los pensamos nosotros dos, encerrados entre estos setos de bambú, desde siempre inmóviles.
Italo Calvino, Las ciudades invisibles119
De lo visto anteriormente se desprende la voluntad de experimentar estudiando las posibilidades que nos da el cruce inevitable de nuestra formación como arquitectos, con esta disciplina nueva que constituye el paisaje, donde confluyen tantas otras en un permanente enriquecimiento. Sumado a ello, también se nos ocurre defendible que para este trabajo en particular, los motivos a representar tendrán que ver con acudir al uso del tiempo en sus distintos estados posibles intentando además una “captura” del mismo.
FIG. 5. Esquema trilogía del marco teórico
Pensar la vida en pasado, en presente o en futuro, es para Augé pensarla con el «irrealizable deseo de recobrar, de detener o de inaugurar el tiempo», en forma de una ilusión que intenta a determinado tiempo como proyecto, paréntesis y recuerdo.120 De esta manera, según nuestra forma
119 Calvino, Italo, Las ciudades invisibles, Madrid, Ediciones Siruela, 1972, p.127. 120 Augé, Marc, El tiempo en ruinas, op. cit. p. 80.
de ver, pasado, presente y futuro tendrán su reflejo en los tres argumentos elegidos como base teórica de Memoria, Representación y Producción.
«Resulta evidente que el futuro y el pasado no existen, y que es impropio decir: ‘Tres son los tiempos: pasado, presente y futuro’. Debería decirse: ‘Tres son los tiempos: el presente del pasado, el presente del presente, el presente del futuro’. Estas tres formas existen en el alma, no veo otro lugar como posible: el presente del pasado es la memoria, el presente del presente es la intuición directa, el presente del futuro es la espera».121
Tal como intenta mostrar el esquema en la figura 4, esta captura tiene que ver aquí con los objetivos, teniendo un enlace posible a través de las formas de expresarlo: su representación. Podemos decir que el aporte procurará entonces ser fruto de “analizar representando” para de esta manera, desde dicha comunión de análisis y representación, llegar a dejar alguna propuesta en forma de pautas para ser continuadas en un futuro. Asimismo, confrontar lo antiguo con lo moderno para la orientación a seguir, por ejemplo viendo cuales son los aspectos del pasado que nos sirven hoy para acercarnos más hacia el objetivo.