Donantes y financiación
Capítulo 5. Estudios de caso
VII. Necesidades de financiación
A continuación se exponen algunas estimaciones sobre cómo se pueden invertir los fon- dos en el futuro. Por ejemplo, con el fin de empoderar a las personas mayores que viven en la pobreza para ayudarlos tanto a ellas como sus nietos:
1 £ Se podría pagar la factura de agua de un mes de una persona mayor. Si una per-
sona mayor no puede trabajar y no tiene acceso a una pensión, una simple trans- ferencia de efectivo significará que puede cubrir sus servicios básicos.
2 £ Se podría pagar la factura de electricidad de un mes de una persona mayor. Si
una persona mayor no puede trabajar y no tiene acceso a una pensión, una sim- ple transferencia de efectivo significará que puede cubrir sus servicios básicos.
20 £ Se podrían pagar 3 comidas al día durante 1 mes para una persona mayor.
500 £ Se podrían cubrir los costes de reparación del refugio de una persona mayor en
un área urbana.
2.000 £ Se podrían cubrir los costes de construcción de un pozo en una zona rural, lo
cual proporcionaría agua suficiente para 20 familias o 100 miembros de la co- munidad.
5.000 £ Se podrían cubrir los costes de préstamos o subsidios para que 100 personas ma-
yores pudieran crear sus propios negocios para apoyar a estas 100 personas y a sus familias.
15.000 £ Se podrían cubrir los gastos anuales de alquiler y de funcionamiento de una tienda (incluyendo sueldos y costes de los productos) en el que las personas ma- yores que formaran parte de esta actividad generadora de ingresos podrían co- mercializar sus propios productos. Esto proporcionaría ingresos mensuales para al menos 1.000 personas mayores y un fondo para el bienestar de la comunidad que podría ayudar a 200 personas mayores dependientes.
250.000 £ Se podría construir el primer hospital geriátrico y escuela médica en el país, con capacidad para proporcionar cuidado sanitario especializado a al menos 25.000 personas mayores al año. Esto sería suficiente para financiar el edificio y el equipamiento básico.
2. Personas con discapacidad en situaciones de emergencia y crisis humanitaria
• DPI (Disabled People’s International ). Autora: Rachel Kamchacha Kachaje,Malawi (–DPI-)33
I. Introducción
Cada vez que pienso en emergencias/crisis y dis- capacidad siempre pienso o me imagino en cómo las personas con discapacidad se las arreglan para sobrevivir en esas circunstancias. También he oído algunas historias en la radio y en la televisión sobre desastres naturales como el Tsunami, terre- motos, inundaciones y sobre guerras y conflictos.
Un buen ejemplo de esto es el caso de una amiga mía de Indonesia que conocí hace unos años en México asistiendo a un Foro Mundial de Salud. Ella era una mujer con una disca- pacidad y muy atractiva. Mientras hablábamos me contó que se iba a casar en unos meses. Le dije que acudiría a su boda si me mandaba una invitación. Es muy emocionante recibir este tipo de noticias ya que no es fácil para una mujer con una discapacidad casarse y formar una familia.
Todavía estoy angustiada por su silencio ya que desde ese día no he vuelto a saber nada de ella. He intentado mandarle mails pero el sistema me los devuelve. Todavía lloro en si- lencio por ella.
El silencio de mi amiga me recuerda cómo las personas con discapacidad en situaciones de emergencia, tales como desastres naturales o conflictos, son a menudo excluidas o descuidadas como beneficiarias, compañeras o colaboradoras en los programas de apoyo y desarrollo. La discapacidad tampoco es un área prioritaria en actividades de investiga- ción relacionadas con crisis humanitarias y reasentamientos.
Esto me recuerda también a algo que ocurrió cuando fui a visitar con mis compañeros a unas personas para concienciarlos sobre los derechos de las personas con discapacidad. Había una hambruna en la mayor parte del país así que el gobierno de Malawi estaba dis-
33Estudio de caso traducido por David Gutiérrez Arcones, intérprete jurado de lengua inglesa.
¿Acaso las personas con discapacidad no son lo suficientemente humanas como para ser tratadas como cualquier otro ser humano? ¿Acaso no necesitan comer?
tribuyendo artículos de primera necesidad como maíz, semillas y abono. Las personas que visitamos compartieron con nosotros sus experiencias sobre agricultura, carpintería y otras cosas que hacían para ganarse la vida.
Pero tuvieron que enfrentarse a que les negaran artículos de primera necesidad porque “no merecían artículos de primera necesidad”. Los funcionarios optaron por dar esos ar- tículos de primera necesidad a sus tíos o a cualquier otro pariente en su nombre. Incluso se les denegaron los recursos agrícolas. La pregunta que nos planteamos es: ¿acaso las personas con discapacidad no son lo suficientemente humanas como para ser tratadas como cualquier otro ser humano? ¿Acaso no necesitan comer?
Supongo que todo esto ocurre debido principalmente a las políticas y prácticas excluyen- tes de los gobiernos, los proveedores de servicios y los agentes humanitarios, las barreras actitudinales, la falta de conocimientos sobre los retos específicos a los que se enfrentan las personas con discapacidad y por no considerar la discapacidad como un tema de de- rechos humanos. Además, hay una gran falta de participación de las personas con disca- pacidad en planes de contingencia y gestión de riesgos de desastres.
Por ejemplo, varios informes clave, tales como los distribuidos por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), no tienen ninguna referencia directa a personas con discapacidad. Durante la preparación para desastres ni la respuesta ni la reconstrucción de sus necesidades básicas son adecuadas y los derechos humanos son, en el mejor de los casos, ignorados, y violados en el peor de los casos.