entorno que intervienen en la
conducta. La explicación
basada en la personalidad es
un argumento falaz
L O S A U T O R E S
Javier Virués Ortega es profesor en la facultad de psicología de la Universidad de Auckland,
donde dirige el posgrado en análisis aplicado de conducta. También es miembro directivo de la Junta de Certificación de Analistas de la Conducta. Además, preside ABA España, asociación para el fomento de la enseñanza, la investigación y la práctica del análisis aplicado de la conduc ta en el mundo de habla hispana. Katerna Dounavi es profesora de la Universidad Queen’s de Belfast y directora del programa de maestría en análisis aplicado de la conducta de dicha univer sidad. También es directora clínica del centro Magiko Sympan para el tratamiento de personas con autismo y otros trastornos del desarrollo, de la comunicación y del aprendizaje.
de los antecedentes y las consecuencias de la conducta o conductas de interés.
Antecedentes y consecuencias
La característica que define el análisis funcional de la conducta es su enfoque en la identificación de las causas que producen determinados cambios conductuales, es decir, la identificación de funciones o relaciones funcio nales. Una vez esas relaciones se han revelado a través de la experimentación, la alteración de la conducta en cuestión es posible a través de la manipulación de la causa identificada. Por tanto, en el campo aplicado pue den desarrollarse estrategias de intervención con el ob jetivo de reducir o eliminar conductas inapropiadas (autolesivas, por ejemplo), así como de establecer o aumentar otras beneficiosas para el individuo (como el lenguaje).
Durante un análisis funcional de la conducta se pre sentan, o en su caso se retiran, de forma sistemática las consecuencias que el entorno parece ofrecer ante un problema de conducta determinado. Póngase por caso: si prestamos atención a un niño cada vez que tiene una rabieta, si intentamos consolarlo pero también observa mos que los berrinches tienden a prolongarse y a aumen tar en el tiempo cuando nos interesamos por él, es posi ble que la función de esa conducta inapropiada sea el acceso a atención por parte de un adulto. Un estudio reciente llevado a cabo por nuestro grupo revela que las verbalizaciones fuera de contexto de una persona con demencia ocurren con el triple de frecuencia cuando dichas verbalizaciones son seguidas de atención por
parte del personal de la unidad (si los sanitarios se acer can a él o le preguntan cómo se encuentra, entre otras acciones). En dicho análisis funcional se evaluaron varios antecedentes y diversas consecuencias que podían estar manteniendo la conducta. Según confirmamos, la situa ción en la que la privación de estimulación social (ante cedente) iba seguida de atención por parte del personal de la unidad (consecuencia) en caso de darse la conduc ta, constituía la condición bajo la cual las verbalizaciones fuera de contexto por parte del paciente eran más pro bables y, por tanto, las posibles responsables del mante nimiento de la conducta.
Método de tratamiento
El enfoque analíticoconductual ha dado lugar a multitud de métodos eficaces para el tratamiento de una gran variedad de trastornos de conducta: desde estrategias para el desarrollo de habilidades escolares en estudiantes con dificultades de lectura a tácticas para la adquisición de hábitos saludables en adultos con sobrepeso, así como
IS T OCK / URS AHOOGLE S I T E I N T E R E S A E S T E T E M A . . .
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y conducta social, nuestro monográfico
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Nuevas investigaciones de- muestran que, con la interven- ción adecuada, los niños con trastorno del espectro autista pueden adquirir diversos nive-
PSICOLOGÍA / TRASTORNOS DE LA CONDUCTA
a métodos de enseñanza de habilidades de autonomía para personas con discapacidad intelectual, entre otras muchas aplicaciones.
Un caso que puede ilustrar el impacto que este enfoque ha tenido en la práctica clínica es el desarrollo de diver sas estrategias para la enseñanza del lenguaje en niños con trastorno del espectro autista, condición que se ca racteriza por la presencia de notables limitaciones en el desarrollo de las capacidades de comunicación e interac ción social. El análisis funcional del lenguaje ha permi tido la identificación de las variables que controlan la emisión de diversos tipos de respuestas verbales por parte de individuos verbalmente competentes; por tanto, la reconstrucción de las condiciones ambientales que, ajustadas a la persona con autismo, facilitan el desarrollo de vocalizaciones, inicialmente muy básicas (repetición de sonidos), y finalmente, de capacidades conversacionales avanzadas.
Lejos del análisis tradicional de unidades estructura les (palabras o frases), que no revelan relaciones causales, el especialista en análisis de conducta, o analista de conducta, presta atención a la motivación de las respues tas comunicativas en el entorno natural del individuo. Por ejemplo, cuando se desea enseñar a niños con tras torno del espectro autista a expresar deseos (como jugar con una tableta digital), el analista de conducta debe desarrollar una intervención en virtud de la cual la ex presión de deseos esté adecuadamente motivada (no haber jugado con la tableta desde hace algunas horas) con el objetivo de que esa expresión de deseo se manten ga por la consecuencia natural de tener acceso al objeto o a la actividad solicitada (recibir la tableta y jugar con ella). De este modo, el terapeuta ayuda al niño a verba lizar la petición del juego y se lo ofrece solo después de que este haya realizado dicha petición o, al menos, una aproximación a la misma. Cualquier conducta verbal u otras habilidades se enseñan de manera funcional, es decir, teniendo en cuenta las variables antecedentes y consecuentes que deberían mantenerlas a lo largo del tiempo de forma natural.
De igual manera, el análisis funcional de la conducta permite identificar las variables que mantienen el com portamiento inapropiado, como pueden ser las conduc tas agresivas o autolesivas. Una vez se identifican estas variables, el analista de la conducta procede a su modi ficación con la intención de reducir dicho comportamiento. Numerosos estudios han demostrado que una de las funciones que cumplen las conductas disruptivas o auto
lesivas en personas con discapacidad intelectual consiste en evitar una situación de trabajo, como son las tareas escolares. Otra posible función sería el acceso a la atención del maestro o a actividades y objetos deseados. El cono cimiento sobre la función de la conducta inapropiada en cada caso particular permite manipular las consecuencias que la mantienen. En el supuesto descrito anteriormen te sobre la paciente con demencia, la intervención podría consistir en formar al personal sanitario con el fin de que se comuniquen con ella cuando emita verbalizaciones en contexto (por ejemplo, relacionadas con las activida des que esté llevando a cabo) e interrumpir o reducir la atención de aquellas que no se correspondan con la si tuación o que resulten inadecuadas.
Campo profesional en aumento
Los resultados obtenidos gracias a las intervenciones analíticoconductuales han suscitado un gran interés entre profesionales provenientes de diversos ámbitos afines a las ciencias de la salud y la educación (funda mentalmente psicólogos y educadores), dando lugar a la configuración de un nuevo profesional: el analista de conducta. En la década de los años noventa se creó en Estados Unidos la Junta de Certificación de Analistas de Conducta (Behavior Analyst Certification Board).
El número de analistas de conducta certificados en Europa y el resto del mundo se ha incrementado en los últimos años a una tasa de más del 20 por ciento anual, por lo que hoy en día existen más de 20.000. En España, el campo se ha desarrollado de forma gradual, aunque modesta: hay unas decenas de profesionales certificados. En este sentido, la asociación sin ánimo de lucro ABA España ha efectuado numerosas aportaciones en apoyo de la formación profesional de analistas de conducta en España y en el mundo de habla hispana. H
PA R A S A B E R M Á S
Applied behavior analysis (2.a edición). J. O. Cooper, T. E. Heron
y W. L. Heward. Pearson, Upper Saddle River, N. J., 2007. Campo profesional y procedimientos de certificación en análisis
aplicado del comportamiento en España y Europa. J. Virués Ortega et al. en Papeles del Psicólogo, vol. 30, págs. 110, 2009. Behaviour analysis and evidencebased education. K. Dounavi y K. Dillenburger en Effective Education, vol. 4, págs. 191207, 2012.
Modificación de conducta: Principios y procedimientos (5.ª edición). R. G. J. Miltenberger. Traducido por J. Virués
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E N N U E S T R O A R C H I V O
Un siglo de conductismo. Stephen F. Ledoux en MyC n.o 58, 2013.