Mente y Cerebro Enero Febrero
Texto completo
(2) Monografías con nuestros mejores artículos sobre temas clave. CUADERNOS 15: LA VISIÓN. CUADERNOS 14: DEPRESIÓN. Mecanismos neuronales de la percepción visual • Factores que determinan la sensibilidad estética • La visión de los colores en los primates • Ciegos con visión. Trastorno depresivo en el trabajo • Depresión en el hombre y en la mujer • Electrodos cerebrales para la depresión resistente • El éxito de la terapia cognitivo-conductual. CUADERNOS 12: EL DOLOR. CUADERNOS 11: LENGUAJE Y COMUNICACIÓN. Combatir el dolor crónico • Causas de la migraña • La psique como calmante • ¿Funciona la acupuntura?. La influencia del lenguaje en el pensamiento • Modelos neurales del habla y el entendimiento • Claves de la gestualidad social • Niños con mutismo selectivo. CUADERNOS 13: EN BUSCA DE LA CONSCIENCIA Avances en el diagnóstico del estado vegetativo • El claustro como sede de la consciencia • Límites del reduccionismo neurobiológico • Pérdida y recuperación de la consciencia. CUADERNOS 10: ADICCIONES Alteraciones en el sistema de recompensa • Raíces evolutivas del alcoholismo • Enganchados a la inanición • Huellas cerebrales de la nicotina • Tratamientos. www.investigacionyciencia.es/revistas/cuadernos.
(3) Sigue el desarrollo de la psicología y las neurociencias. MENTE Y CEREBRO n.o 81. MENTE Y CEREBRO n.o 80. MENTE Y CEREBRO n.o 79. Pensamiento sin rumbo • Facebook, ¿un laboratorio para los psicólogos? • Diferencias entre niños y niñas autistas • Trucos para mejorar la atención en clase • En busca de fármacos contra el alzhéimer. El hambre en el cerebro • Miopía, una epidemia del siglo xxi • La influencia de los genes en el desgaste profesional • ¿Por qué algunas mujeres no sienten el orgasmo? • Neuroimágenes para predecir el destino. Vivir con alzhéimer • Síndrome alcohólico fetal • Tras el origen de las auras migrañosas • Percepción sensorial y sueños lúcidos • La libertad de decidir. MENTE Y CEREBRO n.o 78. MENTE Y CEREBRO n.o 77. MENTE Y CEREBRO n.o 76. El concepto del alma • Dispositivos de estimulación cerebral • El peso de la memoria autobiográfica • ¿Incentivo o manipulación de los ciudadanos? • El papel de las áreas parietales superiores. El tacto • El síndrome de fatiga crónica • Desarrollo del cerebro en los bebés prematuros • Modificar los recuerdos • Salud mental de los inmigrantes • El sentido de la orientación a prueba. Estimulación cerebral • Reclutamiento yihadista • Neurogénesis y memoria • Desarrollo del lenguaje en los bebés • Regulación de los sentimientos • Excitación sexual persistente. www.investigacionyciencia.es/revistas/mente-y-cerebro Para más información y efectuar tu pedido:. Tlf. 934 143 344 | [email protected].
(4) EN ESTE NÚMERO Aprendizaje. 10 . La ventaja de la fantasía. Los niños aprenden mejor cuando la información se rodea de magia e imaginación. Por Deena Weisberg Neurociencia cultural. 16 . Una cuestión de cultura. 10. La dotación genética influye en nuestro comportamiento. No obstante, el ambiente cultural condiciona la forma en que se produce esa influencia. Ello explica que unas mismas variantes génicas produzcan efectos contrarios en asiáticos y europeos. Por Katrin Weigmann Serie: Psique y alimentación (III). 30 . Superar la inanición. La anorexia modifica el cerebro y la dotación genética de la persona que la sufre. Los afectados caen en un círculo vicioso, pero existen salidas. Por Anneke Meyer. Trastornos de la conducta. 36. 36 . Un análisis funcional de la conducta humana. Comportamientos autolesivos, agresivos, rituales, obsesivos, fóbicos o delirantes constituyen manifestaciones hasta hace poco enigmáticas de la conducta humana. Los estudios experimentales realizados durante las últimas décadas ofrecen una explicación científica de estas acciones, además de una esperanza para su tratamiento. Por Javier Virués Ortega y Katerina Dounavi Psicología del deporte. 52 ISTOCK / NASTCO. Atletas medallistas, ¿nacidos para triunfar?. ¿Qué rasgos psicológicos y físicos diferencian a los mejores deportistas del mundo del resto de los mortales? Por Rachel Nuwer. 52. 56 La trampa del sobrentrenamiento. Por Sarah Tuff Dunn. 60 . Un entrenamiento de élite. Los mejores entrenadores adoptan métodos de tinte psicológico para motivar a los deportistas. Una de las estrategias se basa en tres puntos clave: competencia, relaciones y autonomía. Por Bret Stetka Neurología. 68 . TATIANA PLAKHOVA. Neurocirugía por ultrasonido. 68. Hoy, los cirujanos pueden intervenir en zonas profundas del cerebro atacándolas con haces de ultrasonidos. Esta técnica abre una nueva era de tratamientos más rápidos, seguros y que no requieren incisiones. Por Stephen J. Monteith, Ryder P. Gwinn y David W. Newell. MENTE Y CEREBRO. 2. N.O 82 - 2017.
(5) Encefaloscopio . 4. Cognición / Comportamiento animal / Cooperación / Conducta social / Personalidad / Memoria / Psicoterapia / Antropología Cartas de los lectores . 9. Instantánea21. Neuroimagen Rorschach Avances . 22. Fotografiar las experiencias agradables aumenta su disfrute. Por Corinna Hartmann Trastornos mentales en los e migrantes. Por Alison Abbott Bipolaridad y trastornos de la conducta alimentaria. Por Eva M. Álvarez Ruiz y Luis Gutiérrez Rojas Sinopsis66. El cerebro óptimo. Por Anna von Hopffgarten Syllabus76. Psicología del deporte. Por Oliver Stoll ISTOCK / CRANACH. Ilusiones82. Sombreado revelador. Por Chaipat Chunharas y Vilayanur S. Ramachandran Retrospectiva . Psicología del poder. 88. Libet y el poder de la consciencia. Por Daniela Ovadia. Conducta. Libros . 42 . ¿Nos transforma el poder?. Quienes logran ocupar un cargo máximo, ya sea en el ámbito político o empresarial, suelen convertirse en otra persona. Por Theodor Schaarschmidt. ¿Qué pasa en tu cabeza? Por José Viosca Materia blanca. Por Luis Alonso. Entrevista. 50 . «El poder nos permitever el mundo de otra manera». Las personas que ocupan posiciones de influencia tienden a aprovecharse de su libertad de acción. El psicólogo social Joris Lammers nos revela cómo puede evitarse. Por Theodor Schaarschmidt IMAGEN DE PORTADA: ISTOCK / KAMISOKA. MENTE Y CEREBRO. 3. N.O 82 - 2017. 92.
(6) ENCEFALOSC OPIO. ISTOCK / GRUIZZA. Cuando leemos en formato digital, pocas veces nos sumergimos en la lectura. Leer en pantalla pone en marcha otros procesos cognitivos.. Cognición. Leer en una pantalla dificulta la comprensión abstracta. U. tilizar el pensamiento abstracto nos resul ta más difícil si leemos en formato digital, según han constatado Geoff Kaufman, de la Universidad de Carnegie Mellon, y Mary Flanagan, del Colegio Darmouth. Los investigadores pidieron a más de 300 sujetos que leyesen los mismos textos, pero unos impresos en papel y otros en formato di gital. A continuación, los científicos les preguntaron sobre el contenido. Los participantes que habían leído los textos en la pantalla de un ordenador portátil o en una tableta puntuaron peor en la interpretación de la información. En uno de los experimentos se entregó a todos los su jetos la descripción de cuatro automóviles japoneses ficticios. A continuación, se les pidió que indicaran cuál de los vehículos descritos era el de gama superior. Alrededor del 66 por ciento de los participantes que. MENTE Y CEREBRO. habían recibido la información en papel resolvieron la tarea de forma correcta; en cambio, solo el 43 por ciento de los lectores digitales fueron capaces de ello. Sin embargo, sucedía todo lo contrario si se trataba de preguntas concretas sobre el texto: los sujetos que ha bían leído en pantalla recordaban más detalles de un texto breve que los individuos que habían obtenido la información en papel. Según Kaufman y Flanagan, este fenómeno se debe a que cuando usamos una tableta, un ordenador por tátil o un teléfono inteligente, tratamos diversos textos de forma simultánea, y solo los leemos por encima. De este modo, durante la lectura digital recurrimos a pro cesos cognitivos menos costosos y procesamos el con tenido de manera menos intensa. Proceedings of the 2016 CHI Conference on Human Factors in Computing Systems 10.1145/2858036.2858550, 2016. 4. N.O 82 - 2017.
(7) Comportamiento animal. Canto adaptado a los polluelos. L. os progenitores de las aves pían en un lenguaje infantil para sus crías. De la misma manera que los humanos acos tumbramos a usar un habla más pausada e insistente con los niños pequeños, los pinzones cebra moderan la velocidad de su canto cuando se dirigen a los polluelos. Jon Sakata, de la Universidad McGill, y sus colaboradores ob servaron ejemplares jóvenes mientras entrenaban el canto. A lgunos practicaban con un con génere adulto durante un tiempo; otros lo hacían en solitario: escu. chaban el canto típico a través de un altavoz. Los pájaros socializa dos dominaron las canciones me jor y antes que los solitarios, in cluso si ensayaban un solo día junto con un animal adulto. El contacto social parece desempe ñar un papel decisivo en el apren dizaje de las aves jóvenes, conclu yen los científicos. Al analizar con mayor detalle las grabaciones, Sakata y su equi po descubrieron una posible cau sa de este fenómeno. Según halla ron con sorpresa, los pinzones cebra adultos no se limitaban a. reproducir el canto regular cerca de los polluelos, sino que también cantaban más despacio. En con creto, alargaban los intervalos en tre los componentes de la canción y repetían las notas. Los jóvenes prestaban mayor atención a este tipo de canto que a las melodías que no parecían ideadas para ellos. De esta manera, aprendían con mayor facilidad. En conclu sión, de modo similar a los hu manos, las aves utilizan un «len guaje para bebés». PNAS USA 10.1073/pnas.1522306113, 2016. Cooperación. El trabajo en equipo empieza en el cerebro. MENTE Y CEREBRO. Es posible que los resultados puedan explicar por qué hombres y mujeres cooperan de manera diferente según la situación, conjeturan los investigadores. El método de hiperscanning (escaneo del cerebro de dis tintas personas mientras interactúan), promete arrojar más información sobre las acciones entre humanos que la exploración cerebral en solitario. Scientific Reports 10.1038/srep26492, 2016. «SEX DIFFERENCES IN NEURAL AND BEHAVIORAL SIGNATURES OF COOPERATION REVEALED BY FNIRS HYPERSCANNING». J. M. BAKER ET AL. EN SCIENTIFIC REPORTS, VOL. 6, ART. 26492, 10.1038/SREP26492, 2016, FIG. 1 (W W W.NATURE.COM/ARTICLES/SREP2 6492) / CC BY 4.0 (CREATIVECOMMONS.ORG/LICENSES/ BY/4.0/LEGALCODE). C. uando se trata de cooperar, hombres y mujeres funcionan de distinta manera. Este fenómeno se refleja en el cerebro, señala un equipo diri gido por Joseph Baker de la Universidad Stanford. Los científicos sentaron a más de 100 parejas ante panta llas de ordenador enfrentadas. La tarea consistía en presionar una tecla determinada cuando cambiaba la imagen del monitor; los miembros de cada pareja de bían presionar el botón de manera simultánea. Si bien les estaba permitido mirarse, no podían hablar entre ellos. Durante la prueba, los investigadores medían la actividad cerebral de ambos sujetos con ayuda de una técnica denominada espectroscopia de infrarrojo cer cano, la cual registra los cambios en la concentración de oxígeno de diversas áreas cerebrales. Según observaron Baker y sus colaboradores, los equipos del mismo sexo puntuaban mejor cuanto más sincronizada se encontraba su actividad cerebral; en este contexto, los equipos masculinos iban general mente a la cabeza. Pero también existían diferencias respecto a las áreas cerebrales que se activaban con mayor intensidad. Mientras que en los dúos formados por hombres se sincronizaba sobre todo la corteza pre frontal (asociada a la planificación de las acciones), los equipos femeninos mostraban patrones de activación similares en el lóbulo temporal, área que se encarga del procesamiento de estímulos auditivos y visuales, entre otras funciones.. En el ensayo, los sujetos trataban de presionar una tecla del ordenador de manera simultánea.. 5. N.O 82 - 2017.
(8) Conducta social. Lucha de clases en el avión. ISTOCK / VICNT. E. n los vuelos de las líneas aéreas que distinguen entre clase turista o económica y primera clase, los pasajeros se encuentran más enojados o riñen con mayor frecuencia con otros pasajeros o con los miembros de la tripulación. Katherine DeCelles, de la Universidad de Toronto, y Michael Norton, de la Es cuela de Negocios de Harvard, analizaron las disputas de este tipo que acontecieron a lo largo de 2015 en una gran compañía aérea internacional. En total, revisaron la información referente a más de un millón de vuelos. Descubrieron que si los vuelos ofrecían una prime ra clase separada del resto, se daban cuatro veces más conflictos entre los pasajeros que ocupaban la clase económica, independientemente de otros factores de influencia. Los investigadores calculan que ese resul tado se corresponde con el efecto que puede causar un retraso de nueve horas y media en el ánimo de los usuarios. La probabilidad de discutir se duplicaba si, al embarcar, los pasajeros de clase turista desfilaban por la primera clase y observaban cómo sus ocupan tes ya había tomado asiento. Esta opción tampoco parecía beneficiosa para los viajeros «de primera»: se daban 11 veces más conflictos si antes se les había enseñado que al otro lado del aparato había pasajeros que recibían un peor servicio y que disponía de me nos espacio para las piernas.. DeCelles y Norton concluyen que la desigualdad tiene efectos negativos en la conducta social. Para de sencadenar estas consecuencias, basta con que experi mentemos la falta de igualdad en una situación coti diana. Por ese motivo, los científicos abogan por reducir las diferencias entre la primera clase y la clase turista, tanto en los vuelos como en otros aspectos de la vida. PNAS USA 10.1073/pnas.1521727113, 2016. Personalidad. Lo que revela la elección de los estudios académicos. L. as distintas asignaturas de una carrera académica atraen a diferentes persona lidades. Anna Vedel, de la Uni versidad Aarhus en Dinamarca, analizó una docena de investiga ciones que reunían los rasgos de personalidad de más de 13.000 estudiantes de diversas especiali dades. Descubrió que los alumnos de arte, humanidades y psicología son, en promedio, más neuróticos y emocionalmente lábiles que los compañeros de otras disciplinas. Pero también están más abier tos a las nuevas experiencias, de manera similar a los futuros politólogos. Estos últimos se. suelen caracterizar por una gran dosis de extraversión y sociabili dad, igual que los matriculados en económicas, derecho y medicina. Dichos grupos son, en general, algo menos afables, excepto los de estudiantes de medicina. Por otro lado, los alumnos de arte y huma nidades son menos estrictos con la responsabilidad. Una parte de tales diferencias se puede atribuir a la distribución de hombres y mujeres en las di versas carreras universitarias, se ñala Vedel en su trabajo. Las mu jeres abundan en los estudios de psicología; además, se ha com probado que el sexo femenino ob. MENTE Y CEREBRO. 6. N.O 82 - 2017. tiene valores más altos en neuroticismo, sociabilidad y responsabilidad, según reflejan en los test de personalidad. Sin embargo, no se pueden describir todas las diferencias de carácter de esa manera. Al inicio del estudio se deter minó la personalidad de los par ticipantes mediante dos evalua ciones. Según esos resultados previos, ni la especialidad acadé mica ni los compañeros influyen en la personalidad: determinados caracteres se apasionaban por dis tintas d isciplinas. Personality and Individual Differences, vol. 92, págs. 1-10, 2016.
(9) ENCEFALOSC OPIO. Memoria. Un gen para asociar experiencias. L. os científicos dirigidos por Dirk Montag, del Instituto Leibniz de Neurobiología en Magdeburgo, han logrado provo car amnesia retrógrada en ratones mediante la desconexión de un determinado gen. Se trata de un trastorno de la memoria por el que los pacientes pierden todos los recuerdos que se formaron antes de un accidente traumático. Con el fin de ahondar en el estu dio de este proceso, los investiga dores entrenaron a los animales. para que cambiasen de lado de la jaula cuando se encendía una luz. A continuación, desactivaron en estos roedores un gen encargado de la codificación de la proteína neu roplastina, implicada en la plastici dad cerebral. Anteriores estudios ya habían relacionado esta proteína con la inteligencia y con un mayor riesgo de padecer esquizofrenia. Cuando los expertos desconec taban el correspondiente gen, los ratones olvidaban el compor tamiento que antes exhibían; tam. poco eran capaces de volverlo a aprender. Montag y su equipo con cluyen que la desactivación del gen de la neuroplastina altera el deno minado aprendizaje por asociación, en el que se asocian dos eventos si multáneos o sucesivos (quedarse parado cuando el semáforo está en rojo, por ejemplo). Según observa ron, los múridos no perdían, en cambio, la memoria espacial o la navegación. Biological Psychiatry 10.1016/j.biop sych.2016.03.2107, 2016. Psicoterapia. Vencer los delirios con ayuda de un avatar. MENTE Y CEREBRO. mente a la mitad, del 80 al 46 por ciento. Además de sobrellevar mejor las situaciones virtuales que les pro ducían miedo, extrapolaron esas experiencias a la rea lidad: un lugar (real) en el que antes habrían sentido pánico (un supermercado, por ejemplo) les producía menos estrés tras la experiencia virtual. Hasta ahora se sabía que la exposición virtual ayu da en el tratamiento de las personas con miedo a las alturas o aracnofobia. Este procedimiento puede em plearse asimismo en el trastorno paranoide, sugieren los autores. The British Journal of Psychiatry, vol. 209, págs. 62-67, 2016. OCAP, UNIVERSIDAD DE OXFORD; CORTESÍA DE DANIEL FREEMAN. D. emonios, espías y otras figuras ambiguas. Los pacientes con paranoia persecutoria suelen sentirse amenazados cuando se encuentran en lugares públicos. Algunos rehúyen de estas situa ciones con el fin de controlar sus paranoias. Pero para liberarse de ellas, es preciso que aborden las situa ciones que más angustia les producen. El psicólogo Daniel Freeman y sus colaboradores de la Universidad de Oxford han podido abordar este dilema con el siguiente truco: confrontar a los pacientes con sus con vicciones paranoides mediante realidad virtual. Los científicos expusieron a 30 pacientes con esqui zofrenia u otro trastorno psicótico a experimentar dos escenas virtuales de manera alterna: un vagón de me tro o un ascensor. Los sujetos, ataviados con unas ga fas especiales y un traje de contacto virtual, debían moverse por la sala vacía y, más tarde, entre un núme ro creciente de avatares. La mitad de los participantes recibían la instrucción de mirar a una figura virtual a los ojos y acercarse a él, de manera que superaba su umbral de bienestar. El segundo grupo podía evitar mantener el contacto, como acostumbraba a hacer en la vida real. Todos los pacientes describían en qué me dida se habían sentido perseguidos o amenazados an tes y después de cada situación. Una vez finalizados los ejercicios virtuales, las ideas obsesivas habían disminuido de manera notable en to dos los participantes. Los que habían buscado el con tacto visual de manera activa registraron mayor éxito: sus convicciones paranoides se redujeron práctica. Los pacientes con manía persecutoria se enfrentan a sus miedos en un ascensor virtual y rodeados de avatares.. 7. N.O 82 - 2017.
(10) ENCEFALOSC OPIO. Antropología. La cultura influye en los juicios morales. L. a persona que acomete un perjuicio de manera no intencionada o que tiene motivos de peso para actuar de esa forma suele recibir una condena menos dura. Sin embargo, esto no sucede en la misma medida en todas las culturas, tal y como muestra un estudio dirigido por H. Clark Barrett, de la Universidad de California en Los Ángeles. Los antropólogos propusieron a más de 300 sujetos provenientes de dos sociedades occidentales y de ocho tradicionales no industrializadas que realizaran juicios morales. En una de las situaciones, los partici pantes debían imaginar que una persona había contaminado la red. de agua comunitaria de un pueblo, lo que había causado daños a doce nas de lugareños. Los participantes de países occidentales mitigaban su juicio moral en caso de que se tratase de una negligencia involun taria; en cambio, esta circunstancia no parecía influir en la decisión de los participantes de países no industrializados. Todos los sujetos consideraron condenable la acción de intoxicar el agua y sugerían apli car la pena máxima, independien temente de que el suceso se produ jera de manera intencionada o por error. Barrett explica: «A pesar de que los probandos reconocían que en el segundo caso se trataba de un accidente, opinaban que cada. uno debería ser convenientemente cuidadoso cuando existía el peligro de ocasionar grandes males». Los países industrializados tie nen más en cuenta las circunstan cias atenuantes que las sociedades tradicionales, concluyen los investi gadores. Ello podría estar relaciona do con que las personas procedentes de naciones occidentales crecen con un conjunto complejo de reglas, en las que los jueces y las leyes repre sentan la punta del iceberg. «En so ciedades menos extensas puede que la jurisprudencia sea igual de exi gente, pero sin una configuración tan compleja», señala Barett. PNAS, vol. 113, págs. 4688-4693, 2016. Psicoterapia. Dar las gracias beneficia la psique. U. ISTOCK / NELOSA. nas palabras de agradecimiento no solo alegran a quien las recibe; plasmarlas sobre el papel también mejora el estado psíquico del emisor, incluso si se encuentra en tratamiento psicote rapéutico. El psicólogo Joel Wong y sus colaboradores de la Universidad de Indiana en Bloomington han llegado a esta conclusión tras modificar una psicotera pia convencional mediante un sencillo ejercicio. Los científicos distribuyeron en tres grupos a cerca de 300 pacientes de un consultorio universitario que padecían di versos problemas psicológicos. Uno de los grupos no debía lle var a cabo ninguna tarea com plementaria a la terapia; los participantes de los otros dos, en cambio, debían practicar un ejercicio por escrito en casa tres veces durante 20 minutos. En concreto, debían anotar re cuerdos y sentimientos negati vos o escribir cartas de agrade cimiento a personas que se habían portado bien con ellos.. MENTE Y CEREBRO. Como segundo paso, evaluaron los textos compi lados mediante un análisis lingüístico. Además, pre guntaron a los sujetos por su estado psicológico. Transcurridas entre cuatro y doce semanas tras fina lizar la actividad, los probandos que escribieron las cartas se encontraban, en promedio, mejor que los participantes de los otros dos grupos. Wong y su equipo atribuyeron esa diferencia a que los pacientes que se sentían mejor aními camente habían empleado menos palabras negativas («enfadado» y «triste») en sus textos, lo cual coincidía con los participantes que habían expresado gratitud. Los investigadores animan a los psicoterapeutas a que incluyan ejercicios de agrade cimiento, por ejemplo, como tarea para casa. De ese modo, se desplazaría el foco de los pensamientos perjudiciales hacia otros curativos. Psychotherapy Research 10.1080/10503307.2016.1169332, 2016. 8. N.O 82 - 2017.
(11) CARTAS DE LOS LECTORES Soñar despierto y atención plena. Publicado en:. Tobias Kroll, Lubbock: Muchas gracias por el fasci nante artículo «La mente no descansa» [por Steve Ayan; Mente y Cerebro, n.o 81, 2016]. ¿Existe informa ción sobre la relación entre el soñar despierto y la meditación de consciencia plena, o en su caso, entre sus respectivos efectos? Según su descripción, se trata de funciones mentales opuestas. Los pensamientos vuelan mientras que la atención en el presente relaja. Pero ¿es realmente así? ¿Son ambas igual de necesarias para la salud mental?. MyC 81/2016. Responde la redacción: Efectivamente, la versión original del artículo incluía al inicio del texto una corta disgresión sobre la meditación de consciencia plena; no obstante, ese contenido se tuvo que suprimir por cuestiones de espacio. Para responder con pocas palabras, se podría decir: la atención plena es soñar despierto más un elemento metacognitivo. Mientras que en los momentos en los que soñamos despiertos no nos resulta del todo claro que nuestra mente divaga (por lo general nos percatamos más tarde de ello), en la meditación de consciencia plena intentamos observar de manera consciente y con atención el vagar de nuestros pensamientos. La meditación tampoco «se cuela» de manera involuntaria como el soñar despier to, sino que se observa el contenido de los propios pensamientos «desde fuera». El contenido mental y el hacerse consciente de ello a menudo no se superponen por completo. Ello influye en el estímulo de la medita ción de consciencia plena: se trata de un ejercitarse uno mismo en constante cambio entre la atención focalizada y el divagar. Con ello no se logra un estado estable (como la «iluminación» o algo similar), sino que favorece el conocimiento sobre el vagar de los pensamientos y, de esta manera y sobre todo, aprender a observarlos de forma distanciada.. MyC 80/2016. siempre de la prueba al azar y del entorno en el que se registra. Por otra parte, desde hace tiempo se sabe que el síndrome de desgaste profesional presenta un componente genético. El artículo no aporta ninguna novedad. Responde Martin Reuter: Su crítica no contempla ciertos elementos básicos. Los artículos de esta revista no son estudios inéditos de investigadores dirigidos a otros investigadores, como sucede en las publicaciones especializadas, sino que informa de manera divulgati va sobre circunstancias complejas a lectores legos. Su objeción de que las estimaciones genéticas siempre se refieren solo a la variabilidad de una característica es para un genetista apropiada. No obstante, en el caso de los lectores, se debería aclarar además el término estadístico de variabilidad. Ello dinamitaría el marco del artículo, puesto que, en primer lugar, se trata de genética molecular, no de genética. Sus explicaciones sobre experimentos de inferencia estadística resultan incomprensibles para la mayoría de los lectores, lo que convierte su reproche de que el artículo puede llevar a confusión en un absurdo.. Desgaste laboral y genética Cartas de los lectores. Stephan Schleim, Groningen: El artículo «El rastro genético del desgaste profesional» [por Martin Reuter; Mente y Cerebro, n.o 80, 2016] contiene algunos errores que pueden llevar a confusión. Al inicio se indica que la herencia genética supone en la depresión un 0,7 «lo que significa que la aparición de una depresión se halla condicionada por los genes en un 70 por ciento y que solo depende en un 30 por ciento del entorno». Sin em bargo, la herencia no dice nada sobre la condición genética para la aparición de depresiones, sino que se refiere a las diferencias fenotípicas entre individuos a partir de diferencias genéticas. Esta medida depende. MENTE Y CEREBRO. ¡ENVÍANOS TUS COMENTARIOS!. Mente y Cerebro agradece la opinión de los lectores. Te animamos a enviar tus comentarios a: PRENSA CIENTÍFICA, S.A. Muntaner 339, pral. 1.a, 08021 BARCELONA o a la dirección de correo electrónico [email protected] La longitud de las cartas no deberá exceder los 1500 caracteres, espacios incluidos. Mente y Cerebro se reserva el derecho a resumirlas por cuestiones de espacio o claridad. No se garantiza la respuesta a todas las cartas publicadas.. 9. N.O 82 - 2017.
(12) PSIC OLO GÍA INFANTIL APRENDIZAJE. Los niños aprenden mejor cuando la información se rodea de magia e imaginación. La ventaja de la fantasía DEENA WEISBERG. E. n Peter Pan, la clásica obra de teatro de J. M. Barrie, los hermanos Darling se embarcan en una aventura con Peter, un niño travie so que se niega a crecer. En el País de Nun ca Jamás conocen hadas, combaten a piratas y se encuentran con criaturas sobrenatura les. El cuento, que ha servido a los chavales durante ge neraciones como inspiración para recrear juegos simila res, parece indicar que se puede permanecer joven de corazón si nos dejamos llevar por las maravillas de la imaginación. A casi todos los niños les gusta perderse en mundos fantásticos. Pero ¿por qué usan tanto la imaginación? Los científicos que estudian el comportamiento llevan déca das cavilando la respuesta. A principios del siglo xx, los psicólogos consideraban frívolas las actividades imaginativas: divertidas pero carentes de un verdadero propósito. Opinaban que los niños debían renunciar a la fantasía si querían desarro llarse completamente como pensadores maduros. En. fecha más reciente ha surgido un nuevo punto de vista. Jugar, lejos de ser inútil, se considera de crucial impor tancia para el desarrollo de los más pequeños. Cuando los niños juegan, pueden recrear acontecimientos que los han asustado o confundido como una manera de dar sentido a estas experiencias. Por medio de las situaciones hipotéticas que aparecen en los relatos y que ellos repro ducen cuando juegan, los niños aprenden sobre el mun do que los rodea y exploran el lugar que ocupan en él. Hoy en día, los defensores del «juego libre» argumentan que el tiempo no estructurado que se dedica a actividades imaginativas ayudaría a los niños a ser más felices, crea tivos y sociables. Sin embargo, existe un ámbito concreto en el que el juego imaginativo no parece provechoso: la educación. Décadas de investigación demuestran que cuando se trata de instrucción, el contexto para aprender algo no vedoso debe ser lo más parecido posible a la situación en la que se aplica. Siguiendo esta lógica, si para el aprendi zaje se utilizan situaciones ficticias, lo óptimo es que. 1. Durante mucho tiempo, los psicólogos pensaban que jugar a simular historias y personajes propiciaba más el aprendizaje cuan to más realistas eran las situaciones simuladas.. 2. Las últimas investigaciones apuntan a que un contexto fan tástico puede mejorar el ren dimiento del aprendizaje de un niño en algunos casos: es lo que se cono ce como la ventaja de la fantasía.. MENTE Y CEREBRO. 10. N.O 82 - 2017. 3. Esta ventaja puede reflejar el hecho de que desde la infancia tenemos tendencia a prestar atención sobre todo a situaciones que no se ajustan a los patrones o rdinarios.. GETTY IMAGES / JOHN LUND. En síntesis: L a imaginación vuela.
(13) MENTE Y CEREBRO. 11. N.O 82 - 2017.
(14) estas sean lo más realistas posible. En una investigación efectuada en 1989 con niños hospitalizados de la Clínica Scott & White de Texas, quienes practicaron juegos te rapéuticos (jugar a los médicos, por ejemplo) mostraron menos miedo a los hospitales que los que realizaron otro tipo de entretenimientos. Es fácil entender que jugar a los médicos puede ser útil para aprender cuestiones sobre el cuerpo o la atención sanitaria. Lo que no resulta tan claro es si a los niños les reporta algún beneficio jugar a ser una sirena o un su perhéroe. Según una nueva línea de investigación, estos momentos fantasiosos pueden tener valor educativo. Los psicólogos están descubriendo que las situaciones poco realistas pueden ser sorprendentemente positivas para ayudar a los niños a aprender. Los indicios que van acu mulándose en este sentido podrían dar lugar a enfoques novedosos en educación infantil que incorporen elemen tos de fantasía; con el tiempo, podrían también arrojar luz sobre los beneficios de la inmersión de los adultos en los mundos ficticios.. Cabe indicar que a cada grupo se le enseñaron palabras diferentes y, por tanto, es posible que les resultara más interesante el vocabulario de los relatos fantásticos que el de los realistas. Sin embargo, un estudio de otro equi po revela que descubrimos un patrón más amplio. Emily Hopkins y Angeline Lillard, psicólogas de la Universidad de Virginia, presentaron en la conferencia bienal de la Sociedad para la Investigación del Desarrollo Infantil celebrada en 2013, un estudio en el que leyeron a 100 niños, de forma individualizada, diferentes tipos de historias infantiles. En cada narración, al protagonista se le presentaba un problema. Por ejemplo, en una de ellas un personaje femenino necesitaba llenar de comida un cuenco para perros situado al otro lado de una reja cuyos barrotes eran demasiado estrechos para que le cupiera la mano. Resolvió el problema formando un tubo con papel de periódico enroscado, pasándolo entre los barrotes e introduciendo trocitos de pienso por el tubo, uno a uno, hasta llenar el cuenco. A todos los niños se les leyó una historia que incluía la solución al problema pero, como en nuestro estudio, algunos relatos eran realistas y otros incorporaban algu Dragones frente a patos En 2015, junto con mis colaboradores, publicamos los nas transgresiones de las leyes que rigen la realidad, tales resultados de un estudio en el que participaron 154 es como personajes que pueden volar o atravesar paredes. Después de contarles la historia, los investigadores cuelas de preescolar de bajo nivel social en un programa educativo de dos semanas. A la mitad de los alumnos les presentaron a los niños un problema análogo en el mun leímos libros realistas sobre temas agrícolas o culinarios do real: debían introducir algunas canicas en un cuenco y a la otra mitad relatos fantásticos con elementos como que se encontraba dentro de una caja con rejas poco dragones y castillos. Durante la lectura, también les en separadas entre sí. Los sujetos recibieron una variedad de materiales para resolver el problema. Algunos eran señamos vocabulario nuevo. Tras cada sesión ofrecimos a los niños la oportunidad irrelevantes, pero otros podían usarse para recrear la de representar historias con juguetes que simulaban solución de la historia. Uno de los materiales era una personajes u objetos de los libros: palas y patos para los revista que podían enroscar formando un tubo, como el libros realistas y espadas y dragones para los fantásticos. papel de periódico que había utilizado el personaje ficti Comprobamos su conocimiento de las palabras nuevas cio. Los niños que habían oído el relato fantástico fueron al inicio y al término del programa, lo que nos permitió más proclives a trasladar esta solución del cuento a la medir cuánto conocimiento habían adquirido con estas realidad que los que habían escuchado la historia real. actividades. En general, el programa resultó un éxito. Los dos Explicar lo imposible grupos aprendieron los términos que les habíamos ense Estas investigaciones revelan que la fantasía puede ayudar ñado. Pero los críos que habían oído relatos fantásticos a los niños a aprender, aunque no explica por qué un fueron capaces de explicar mejor a los investigadores el contexto inusual resulta más ventajoso que uno realista significado de las nuevas palabras que los que habían para adquirir conocimientos del mundo real. Las inves oído los cuentos realistas, lo que demostró un importan tigaciones con niños pequeños apuntan a una posible te aumento de su vocabulario activo. explicación. El trabajo de Aimee Stahl y Lisa Feigenson, psicólogas de la Universidad Johns Hopkins, sugiere que los oríge nes de la ventaja de la fantasía se remontan muy al inicio del desarrollo. En 2015, llevaron a cabo un estudio con 110 bebés de 11 meses. Evaluaron su capacidad para aprender L A AU TO R A mientras observaban diversas acciones sencillas que tenían Deena Weisberges profesora en el depar lugar en un pequeño escenario enfrente de ellos; una pe tamento de psicología de la Universidad lota que rodaba por un tobogán, por ejemplo. La mitad de de Pensilvania y trabaja en el Instituto de los bebés observaron un acontecimiento ordinario: la Investigación en Ciencias Cognitivas y en pelota bajaba por el tobogán y se paraba al chocar contra el Centro de Políticas Públicas Annenberg de la misma universidad. una pared situada a los pies del tobogán. La otra mitad vio. MENTE Y CEREBRO. 12. N.O 82 - 2017.
(15) GETTY IMAGES / DONALD IAIN SMITH. PSIC OLO GÍA INFANTIL / APRENDIZ AJE. Durante muchos años, los psicólogos consideraban que el juego ayudaba a los niños a simular situaciones reales. Jugar a los médicos, por ejemplo, puede ser útil para adquirir conocimientos sobre la atención sanitaria. Investigaciones más recientes apuntan a que lo fantástico puede también influir poderosamente en el aprendizaje.. cómo la pelota se deslizaba por el tobogán y daba la im presión de que atravesaba una sólida pared antes de pa rarse. (Se han utilizado con profusión trucos de magia similares en estudios de psicología del desarrollo, e inclu so los bebés más pequeños saben que el primer tipo de acontecimiento es ordinario y el segundo asombroso.) Después, se mostró una propiedad oculta de la pelota a los bebés: sonaba al agitarla. Para comprobar si los niños recordaban esta propiedad, se les enseñaba la misma pelota junto con otro objeto mientras se agitaban ambos. El hecho de mover los objetos a la vez no permi tía distinguir cuál de los dos sonaba. Los bebés que habían visto desaparecer la pelota por arte de magia le dirigían a esta más miradas que los que la habían visto rodar y pararse ante la pared. En otras palabras, los niños que habían observado el aconteci miento imposible prestaban mayor atención a la pelota que sonaba, lo que sugiere que habían asimilado la in formación sobre el juguete que sonaba. De igual manera que los chavales que parecían aprender más de un relato fantástico que de uno realista. En el mismo estudio, Stahl y Feigenson descubrieron que los niños pequeños investigaban el aspecto de un objeto que acababa de transgredir sus expectativas. Cuan. MENTE Y CEREBRO. do jugaban con un coche que habían visto con anterio ridad suspendido en el aire, tendían a dejarlo caer; pare cía que investigaran su respuesta a la gravedad. Estas situaciones sugieren que los críos prestan aten ción al origen de la transgresión y se muestran abiertos a recibir información novedosa sobre ella. Si este es el caso, la fantasía ayuda a los niños a aprender porque logra una total atención y concentración, algo que la realidad no consigue. Esta interpretación se basa en la teo ría de «puesto en su lugar» (mise en place), que propusi mos en 2014. Describe el modo en que aspectos del en torno establecen el escenario para que se desarrollen pensamientos y comportamientos determinados. Cuan do el entorno es realista, los niños saben que no deben esperar nada fuera de lo ordinario y pueden proceder con normalidad. Pero los escenarios fantásticos avisan a los niños de que deben prestar atención, porque las cosas en ese entorno no necesariamente siguen el guion habi tual. Como resultado, los críos se sienten con ganas de involucrarse más; ello los prepara mentalmente para aprender de un modo más concentrado. La atención que prestan los niños a la pelota nos da pistas de una segunda razón que explica el poder de la fantasía para aprender. Los escenarios sorprendentes y. 13. N.O 82 - 2017.
(16) GETTY IMAGES / DONALD IAIN SMITH. Cuando en un relato o un juego ocurre algo extraordinario, los críos prestan más atención. Este hecho no solo aumenta el atractivo de una actividad como la representación de historias fantásticas, sino que también puede ayudar a los niños a aprender más sobre una situación concreta.. poco realistas nos fuerzan a intentar dar sentido a lo que acaba de ocurrir. Siguiendo esta idea, Cristine Legare, de la Universidad de Texas en Austin, y sus colaboradores realizaron un estudio en 2010 en el que instruyeron a 80 preescolares sobre máquinas y objetos especiales, cada uno con un propósito concreto. Después, durante un en sayo, uno de los objetos funcionó como se esperaba y otro no (un interruptor provocó que se encendieran las luces de una máquina, como debía ser; otro objeto que no servía para nada y, por tanto, no debería tener ningún efecto, también encendió la luz). Cuando se pidió a los niños que contaran lo que había sucedido durante el ensayo, eligieron explicar primero el resultado inesperado. La situación extraña pareció provocar la necesidad de entender lo que había ocurrido y buscar información adicional. Dicho de otro modo, el escenario inesperado resultó sobre todo propicio para el aprendizaje. Este estudio sugiere que quizá los escenarios poco realistas ayudan a los niños a ver las posibilidades inhe rentes a la realidad. Junto con la psicóloga Alison Gopnik, de la Universidad de California en Berkeley, propuse en 2013 que la fantasía puede facilitar el aprendizaje de la. MENTE Y CEREBRO. misma manera que la forma en que hablamos cuando nos dirigimos a los niños pequeños les ayuda a aprender a hablar. No conversamos con los bebés de un modo exagerado y agudo porque queramos que ellos hablen de la misma manera. Lo hacemos así porque esa forma de expresarse resalta aspectos importantes del habla, como la separación entre las palabras, y ayuda a los niños a concentrarse en elementos clave del lenguaje. Por tanto, es posible que cuando los críos buscan acontecimientos imposibles no sea porque los usen como una guía direc ta de la realidad. Lo hacen, más bien, porque pensar sobre posibilidades poco realistas los ayuda a crear con trastes informativos entre cómo funciona y no funciona la realidad, y revelar la estructura del mundo real.. Aprovechar el poder de la fantasía. Desde luego, los resultados de este pequeño conjunto de estudios no refutan el repertorio de investigaciones pre vias que muestran que la veracidad ayuda a aprender y transferir información. La semejanza entre el contexto educativo y el del mundo real mejora el aprendizaje. Se dan incluso algunos casos en los que la fantasía puede ser contraproducente y transmitir información. 14. N.O 82 - 2017.
(17) PSIC OLO GÍA INFANTIL / APRENDIZ AJE. engañosa. Un estudio publicado en 2014 por la psicólo ga Patricia Ganea, de la Universidad de Toronto, encon tró que los preescolares que escuchaban relatos fantásti cos de animales antropomorfos adquirían concepciones menos certeras sobre los estados mentales de estas espe cies que los niños que habían escuchado historias realis tas. Aunque los jóvenes probandos del primer grupo parecieron comprender que las aves y los roedores no saben hablar, eran más propensos que los otros niños a atribuirles características humanas en la manera de pensar y experimentar el mundo. A pesar de ello, los nuevos hallazgos apuntan al hecho de que hemos subestimado durante mucho tiempo el poder de la fantasía en los niños. Podría haber contextos educativos particularmente adecuados para incorporar la ventaja de la fantasía. Gran parte de la física, por ejem plo, se basa en poner a prueba los límites del mundo natural. A los niños de todas las edades les fascinan los objetos que parecen desafiar la gravedad. Además, el pensamiento imaginativo constituye un requisito para que los estudiantes mayores manejen escenarios comple jos, como partículas invisibles al ojo humano capaces de viajar casi a la velocidad de la luz. De hecho, la realidad a menudo desafía la intuición y obliga a los científicos a considerar teorías extravagantes sobre el funcionamiento del mundo. Los mundos ficticios que muestran menos parecido con la realidad ayudarían a verla con mayor nitidez, lo que facilitaría a los niños la comprensión y, por tanto, el aprendizaje de información novedosa. Padres y profesores pueden fomentar el vínculo de los niños con la fantasía. Si, como desvela nuestra investiga ción, los elementos fantásticos son sobre todo útiles para aprender, se podrían fomentar los juegos infantiles ba sados en la fantasía y en historias que se salten las leyes de la realidad de manera deliberada. Sería útil, asimismo,. Pensar en las posibilidades poco realistas puede ayudar a crear contrastes informativos sobre cómo funciona la realidad incitar a los niños a detectar los aspectos imposibles de estos juegos e historias: al hacer que entiendan lo que puede o no ocurrir en la realidad, se sentarían las bases para el aprendizaje futuro. La atracción de los niños por los superhéroes, los dragones y los magos ofrece la opor tunidad perfecta para preguntar a los jóvenes aprendices: «¿Existen los dragones?» o «¿Qué pasaría si te pudieras volver invisible?». Quizá sea demasiado pronto para especular sobre cómo se manifiesta el poder educativo de la fantasía en los niños mayores y en los adultos, pero desde luego parece probable que se mantenga la misma ventaja hasta cierto punto. La literatura que se desarrolla en escenarios fantásticos nos ayudaría a profundizar sobre nuestro propio mundo. Pen semos en la ciencia-ficción de Ursula K. Le Guin, cuyos libros sobre un planeta sin sexos nos inducen a reconside rar nuestros estereotipos sobre hombres y mujeres. Y los libros de historia contrafactual, en los que se proponen desenlaces alternativos, pueden hacernos reconsiderar las circunstancias actuales invitándonos a reimaginarnos el pasado. Estos textos demuestran que la ficción puede ilustrarnos de manera singular e incluso inspirar solucio nes novedosas. En definitiva, algo de fantasía nos haría mucho bien a todos. H © Scientific American Mind. PA R A S A B E R M Á S. Effects of fantasy contexts on children’s learning and motivation: Making learning more fun. Louise E. Parker y Mark R. Lepper en Journal of Personality and Social Psychology, vol. 62, n.o 4, págs. 625-633, abril de 1992. The real reason children love fantasy. Alison Gopnik en Slate. Publicado online el 20 de diciembre de 2005. Strange concepts and the stories they make possible: Cognition, culture, narrative. Lisa Zunshine. Johns Hopkins University Press, 2008. The serious need for play. Melinda Wenner en Mind of Scientific American, febrero/marzo 2009. Revisiting the fantasy-reality distinction: Children as naïve skeptics. Jacqueline D. Woolley y Maliki E. Ghossainy en Child Development, vol. 84, n.o 5, págs. 1496-1510, septiembre/octubre 2013. Shovels and swords: How realistic and fantastical themes affect children’s word learning. Deena Skolnick Weisberg et alia en Cognitive Development, vol. 35, págs. 1-14, julio-septiembre 2015. EN NUESTRO ARCHIVO. Como un libro abierto. Jeremy Hsu en MyC n.o 42, 2010. La importancia de jugar. Melinda Wenner Moyer en MyC n.o 46, 2011.. MENTE Y CEREBRO. 15. N.O 82 - 2017.
(18) EPIGENÉTICA La dotación genética influye en nuestro comportamiento. No obstante, el ambiente cultural condiciona la forma en que se produce esa influencia. Ello explica que unas mismas variantes génicas produzcan efectos contrarios en asiáticos y europeos. NEUROCIENCIA CULTURAL. Una cuestión de cultura K AT R I N W E I G M A N N. ¿Q. ué nos influye más, la genética o el ambiente? La respuesta parece clara desde hace años: tanto una como el otro marcan nuestra percepción, nuestros pensamientos y sentimientos. Sin embargo, hay un factor que se ha pasado por alto durante todo ese tiempo: la cultura. A lo largo de milenios se han establecido culturas con costumbres, modales, valores y modos de pensar distintos. Estas diferencias y particularidades se abordan en numerosos estudios antropológicos y psicológicos. A menudo, la atención de estos trabajos se centra en el contraste entre las culturas occidentales («independientes») de Europa o Estados Unidos, por un lado, y las culturas asiáticas orientales («interdependientes») de Japón, China o Corea, por el otro. Estas diferencias culturales también se plasman en las funciones cerebrales. En 2014, Shihui Han y Yina Ma, de la Universidad de Pekín, evaluaron 35 estudios en los que, mediante resonancia magnética, se había analizado la actividad cerebral de probandos de culturas distintas. Confirmaron que las personas de Asia Oriental presen-. MENTE Y CEREBRO. taban una mayor actividad neuronal en las regiones cerebrales que se ocupan de los estímulos sociales y en las que participan en el autocontrol y la regulación de los sentimientos. Entre las personas de círculos culturales occidentales, por el contrario, detectaron una actividad más intensa en las áreas cerebrales más importantes para la consciencia de uno mismo. ¿Cuál es el papel de los factores hereditarios en este proceso? Hace mucho que los investigadores saben que los genes y el ambiente interactúan. En este punto se centran la mayoría de los estudios que se ocupan de la «interacción genotipo-ambiente» ante experiencias personales negativas, entre ellas, el estrés o los traumas. La depresión constituye un ejemplo clásico. Los portadores. 16. L A AU TO R A. Katrin Weigmannes doctora en biología y periodista.. N.O 82 - 2017.
(19) ISTOCK / JOAN VICENT CANTO ROIG. Los japoneses se caracterizan por su autocontrol. La expresión de las emociones no goza de buena reputación en las culturas de Asia Oriental.. MENTE Y CEREBRO. 17. N.O 82 - 2017.
(20) En síntesis:Cultura, genes y comportamiento. 1. En los países industrializados de Occidente predomina una concepción «independiente» de uno mismo: todo gira en torno al individuo autónomo. Sin embargo, en las culturas «interdependientes» de Asia, la atención se centra en la comunidad.. 2. Determinadas variantes génicas potencian un comportamiento adaptado a la cultura predominante. De esta manera, genes idénticos pueden dar lugar a maneras de pensar contrarias en culturas diferentes.. de un determinado gen de riesgo reaccionan al estrés de manera intensa y, en circunstancias agobiantes, tienden a la depresión [véase «Psicología genética», por Turhan Canli; Mente y Cerebro n.o 29, 2008]. Heejung Kim, psicóloga de la Universidad de California en Santa Barbara, concentra su investigación en la interacción genotipo-cultura. De acuerdo con su teoría, además de variantes génicas que aumentan la vulnerabilidad ante factores ambientales estresantes, existen variantes que sensibilizan ante diferencias culturales. Por tanto, las personas con determinadas constelaciones génicas se adaptan con firmeza a su correspondiente cultura. Si viven en Asia, su manera de pensar, su gestión de los sentimientos o su concepto de sí mismos resultarán típicos de Extremo Oriente. En Europa o en Estados Unidos, por el contrario, representarán de forma clásica el estilo de vida occidental. Según esta idea, determinadas variantes génicas darían lugar a patrones de conducta opuestos en función del ambiente.. ¿Un puñado de «raros»? Cuando los psicólogos experimentan, la mayor parte de sus probandos proceden de su propio entorno. Por esa razón, casi todos los sujetos de la mayoría de los estudios psicológicos publicados, igual que los investigadores, proceden de países industrializados occidentales; ocho de cada diez son incluso estudiantes de psicología. Joseph Henrich, de la Universidad de la Columbia Británica, junto con otros investigadores, ha descrito a estos probandos como weird («raro»), palabra cuyas letras se corresponde también con las siglas de: western, educated, industrialized, rich, democratic («occidental», «educado», «industrializado», «rico», «democrático»). El equipo de Henrich advierte con ello de un gran problema de la investigación psicológica: ¿pueden extraerse conclusiones a escala mundial a partir de un círculo de personas que solo representan a una décima parte de la humanidad? Behavioral and Brain Sciences, vol. 33, págs. 61-83, 2010. MENTE Y CEREBRO. 3. Los conocimientos de la neurociencia cultural también resultan relevantes para la medicina: algunos psicofármacos afectan de manera diferente a pacientes de círculos culturales distintos.. Los científicos del equipo de Kim se interesan por ciertos neurotransmisores, entre ellos, la serotonina, la dopamina y la oxitocina. «Algunas variantes génicas que aumentan la sensibilidad ante estímulos ambientales codifican, por ejemplo, receptores más eficientes», explica Kim. La señal del neurotransmisor en cuestión también se intensifica. La modificación en el gen del receptor de serotonina afecta a distintos procesos cognitivos, como la atención. Pero ¿se desarrolla el proceso de la misma manera entre personas de todas las culturas? En el ADN, los genes son cifrados como una secuencia de bases, pero no todas las personas poseen exactamente la misma secuencia. Así, en un punto determinado del gen del receptor de serotonina de algunos sujetos se encuentra la base guanina (G), mientras que en otros ese lugar lo ocupa la citosina (C). Como averiguaron Kim y otros investigadores en 2010, la variante G potencia la manera de pensar típica de una región. Los portadores estadounidenses de esta variante apenas prestan atención al contexto: como occidentales típicos, se concentran en objetos centrales (véase el recuadro «Yo y los otros»). Sin embargo, los coreanos con la misma variante génica consideran muy importante el contexto global. ¡Justo al revés! A continuación, los investigadores del equipo de Kim analizaron la relación entre la vía de señalización de la serotonina y la receptividad ante estímulos emocionales. En las culturas asiáticas, las cuales conceden gran importancia a la comunidad, las personas prestan mucha atención a las emociones en el rostro de la persona que tienen ante sí. De hecho, los japoneses reconocen la desaparición de una sonrisa más rápido que los estadounidenses, como se comprobó cuando los científicos mostraron a probandos de ambos países vídeos en los que aparecían individuos con caras cada vez más serias.. Sensibilización ante las normas culturales. Los investigadores del equipo de Kim, junto con Keiko Ishii, de la Universidad de Kobe, exploraron en 2014 la relación entre esas diferencias y el gen del transportador de serotonina. Varios equipos ya habían relacionado esta molécula, que devuelve el neurotransmisor a las neuronas desde la hendidura sináptica, con la receptividad a los. 18. N.O 82 - 2017.
(21) EPIGENÉTICA / NEURO CIENCIA CULTUR AL. estímulos emocionales. Existen una variante corta y otra larga de este gen. Como se demostró, la variante corta sensibiliza ante las normas culturales: los portadores japoneses detectaron la desaparición de una sonrisa con gran presteza, más rápido que sus conciudadanos con la variante larga. En Estados Unidos, sin embargo, los resultados de los portadores de la variante corta del gen se mostraron especialmente malos en esta prueba. Quizás, aventuran los científicos, la atención excesiva al estado de ánimo de los demás resulte incluso desfavorable en esta cultura independiente. Shinobu Kitayama y sus colaboradores de la Universidad de Michigan observaron en 2014 interacciones similares entre genotipo y cultura mientras investigaban la relación entre la concepción de uno mismo y la dopamina. De acuerdo con sus hallazgos, los estadounidenses se definen como independientes, típicamente occidentales, cuando albergan una variante determinada del gen del receptor de dopamina DRD4. Los asiáticos con la misma variante, por el contrario, actúan de manera más bien interdependiente, como les dicta su círculo cultural. La dopamina desempeña un papel importante en el. aprendizaje por recompensa. Según las interpretaciones que los científicos hacen del resultado, puesto que la variante génica intensifica la señal del transmisor, potencia el aprendizaje de las normas sociales. Por eso, repercute en sentido contrario en función de la cultura. El gen del receptor de la oxitocina también varía de una persona a otra en un espacio determinado: en una variante se encuentran la base adenina, y en la otra, la guanina. Kim y su equipo quisieron averiguar en 2010 la función que ejercían estas versiones en la gestión del estrés. Ya se sabía que los estadounidenses, ante situaciones de estrés de todo tipo, buscan el consuelo y el apoyo de los demás antes que los asiáticos. En esta ocasión, los investigadores preguntaron a probandos estadounidenses y coreanos por el acontecimiento más estresante del mes anterior y por su gestión de dicha situación. Resultado: en situaciones de estrés, los portadores estadounidenses de la variante G buscaron el apoyo emocional de sus congéneres antes que los portadores de la variante A, como es habitual en su cultura. Los coreanos se comportaron de manera totalmente distinta: la mayoría de los portadores de la misma variante G no buscaron ayuda.. Yo y los otros. MENTE Y CEREBRO. el que se sitúan los objetos independientes y también prestan atención al fondo. Esta diferencia salió a la luz en 2001 gracias a un experimento clásico: Takahiko Masuda y Richard Nisbett, de la Universidad de Michigan, pidieron a estudiantes estadounidenses y japoneses que describieran imágenes en las que aparecía un acuario. Mientras que los estadounidenses empezaron por los peces grandes, los japoneses se centraron primero en la estructura general de distintos animales y plantas. Psychological Review, vol. 98, págs. 224-253, 1991; Journal of Personality and Social Psychology, vol. 81, págs. 922-934, 2001. «ATTENDING HOLISTICALLY VERSUS ANALYTICALLY: COMPARING THE CONTEXT SENSITIVITY OF JAPANESE AND AMERICANS». T. MASUDA Y R.E. NISBETT EN JOURNAL OF PERSONALITY AND SOCIAL PSYCHOLOGY, VOL. 81, PÁGS. 922-934, 2001. En un análisis pionero de 1991, los psicólogos Hazel Rose Markus y Shinobu Kitayama, por entonces en las universidades de Michigan y Oregon, respectivamente, distinguieron entre la concepción «independiente» e «interdependiente» de uno mismo, cuyo predominio varía según el círculo cultural. Las culturas occidentales conceden gran importancia a la autonomía: es importante tomar decisiones propias y ser autónomo, es decir, independiente. Nos gusta distinguirnos de los demás, desarrollar nuestro potencial y alcanzar objetivos personales. Las personas de culturas independientes suelen encontrar satisfacción en emociones que surgen de la distinción respecto a los demás, como el orgullo. La visión de las culturas de Asia Oriental, interdependientes, es completamente distinta. Los asiáticos se ven como parte de una comunidad, les complacen los sentimientos de cercanía a los demás y suelen reprimir las emociones que pueden poner en peligro la armonía social. Los objetivos propios se alcanzan de manera indirecta: si sus congéneres se ocupan a su vez de ellos. Las normas y los valores específicos de una cultura también repercuten en la forma de pensar y en la percepción. Las personas de países occidentales con una orientación independiente centran su atención con más intensidad en objetos centrales y utilizan reglas formales para categorizar. En contraposición a esta forma de proceder analítica, los nativos de Asia Oriental piensan de manera global, holística. Contemplan el contexto en. 19. N.O 82 - 2017.
(22) EPIGENÉTICA / NEURO CIENCIA CULTUR AL. El mismo fenómeno se produce en la exposición pública de las emociones, como descubrieron los investigadores del grupo de Kim un año después. En Estados Unidos, dar rienda suelta a las emociones no se considera tabú, mientras que en Asia está mal visto. Los portadores coreanos de la variante G del gen del receptor de oxitocina se adaptaron bien a las costumbres de su cultura y contuvieron sus emociones. Los participantes estadounidenses del estudio con la misma variante génica, por el contrario, experimentaron sus emociones con más intensidad que sus conciudadanos con la variante A.. Cuanto más interdependientes, más empáticos. Shihui Han y sus colaboradores de la Universidad de Pekín analizaron en 2015 la relación entre el receptor de oxitocina, la concepción de uno mismo y la empatía. Cuanto más interdependientes se mostraban los participantes chinos del estudio, más empática era su reacción. Lo mismo sucedía con los portadores de la variante G. Estos hallazgos indican que nuestros pensamientos y sentimientos no se encuentran fijados de manera irrevocable por los componentes del ADN. Más bien, parecen existir variantes génicas que aumentan la receptividad ante influencias ambientales como las costumbres culturales. En estos casos, los factores culturales regulan la sensibilidad frente a influencias culturales determinadas. Tales datos también pueden resultar relevantes para la medicina. El objetivo de numerosos psicofármacos consiste en compensar el equilibrio de neurotransmisores afectados por enfermedades psíquicas. Y, si las variantes génicas afectan de distinta forma en función de la cultura, cabe suponer que lo mismo sucederá con las intervenciones farmacéuticas en la bioquímica del cerebro.. «En algunos estudios se indica que determinados psicofármacos afectan de manera diferente a distintos grupos étnicos», explica Kim. También advierte del peligro de elaborar conclusiones precipitadas: «No todas estas disimilitudes se deben automáticamente a diferencias culturales». Los grupos de población también se diferencian genéticamente, cosa que debe comprobarse en cada caso particular, según Kim. «En mi equipo de trabajo, siempre incluimos en los estudios un grupo de estadounidenses de origen asiático, con características biológicas de Asia Oriental, pero similares en su cultura a los estadounidenses de origen europeo». Un ejemplo: en los medios de comunicación, se ha ascendido a la oxitocina a la categoría de «hormona del abrazo». Si se administra como nebulizador nasal, potencia la confianza y mejora, entre otras funciones, la capacidad de empatía con el prójimo. Los médicos exploran la posibilidad de utilizarla como tratamiento para el autismo, la esquizofrenia o los trastornos de ansiedad [véase «Oxitocina», por Klaus Wilhelm; Mente y Cerebro, n.o 44]. Sin embargo, de acuerdo con resultados recientes del grupo de Kim, la hormona no afecta a todas las culturas de la misma manera. «Hemos observado que la oxitocina potencia la confianza de los estadounidenses, pero reduce la de los japoneses», explica el investigador. Una vez más, es probable que ello tenga relación con las normas sociales. «No estamos hablando de estudios clínicos, pero observaciones de este tipo nos previenen contra el uso generalizado de oxitocina sin una investigación más honda». Según reclaman los expertos en neurociencia cultural, ya es hora de que se produzca un cambio de perspectiva, sobre todo en los estudios de índole terapéutica: no basta con examinar a un único grupo de población, pues podrían inferirse conclusiones precipitadas. H. PA R A S A B E R M Á S. Gene-culture interaction: Oxytocin receptor polymorphism (OXTR) and emotion regulation. H. S. Kim et al. en Social Psychological and Personality Science, vol. 2, págs. 665-672, 2011. Cultural differences in human brain activity: A quantitative meta-analysis. S. Han e Y. Ma en NeuroImage, vol. 99, págs. 293-300, 2014. Culture modulates sensitivity to the disappearance of facial expressions associated with serotonin transporter polymorphism (5-HTT LPR). K. Ishii et al. en Culture and Brain, vol. 2, págs. 72-88, 2014. The dopamine D4 receptor gene (DRD4) moderates cultural difference in independent versus interdependent social orientation. S. Kitayama et al. en Psychological Science, vol. 25, págs. 1169-1177, 2014. Interaction between oxytocin receptor polymorphism and interdependent culture values on human empathy. S. Luo et al. en Social Cognitive & Affective Neuroscience, vol. 10, págs. 1273-1281, 2015. EN NUESTRO ARCHIVO. Pensar a la manera asiática. Ulrich Kühnen en MyC n.o 6, 2004. «La cultura se da entre cerebros». Steve Ayan y Christian Wolf en MyC n.o 40, 2010.. MENTE Y CEREBRO. 20. N.O 82 - 2017.
(23) HENRIETTA HOWELLS, NATBRAINLAB, INSTITUTO SACKLER. INSTANTÁNEA. Neuroimagen Rorschach. P. ara muchas actividades tendemos a utilizar una mano antes que la otra. ¿Cómo se refleja esta preferencia en el cerebro? Según Henrietta Howells, del Instituto Sackler en Londres, la respuesta se halla en los fascículos nerviosos que conectan los lóbulos frontal y parietal. En este lugar discurren nuestras percepciones visuales y corporales junto con las instancias que se encargan de planificar y ejecutar los movimientos. La investigadora se propuso explorar el cerebro de una mujer sana de 27 años con ayuda de una técnica de neuroimagen conocida como resonancia magnética potenciada en difusión. Hasta que surgió un error de programación: el ordenador que procesaba los datos com-. MENTE Y CEREBRO. puso la imagen que aparece sobre estas líneas y que, en un principio, resulta del todo inservible. No obstante, se convirtió en un divertido acertijo, por lo que Howells decidió presentarla al concurso internacional de arte en torno al cerebro (Brain Art Competition) de 2015 bajo el título Rorschach (la imagen le recordaba a la técnica proyectiva homónima, en la que las personas deben interpretar el significado de una mancha de tinta). En el certamen mencionado se eligen cada año las neuroimágenes con un toque artístico más impactantes. La de Howells figura entre las ganadoras dentro de la categoría «Mejor imagen debida a un error». www.neurobureau.org/BrainArt/submission/ce3bec29ab. 21. N.O 82 - 2017.
(24) AVANCES Psicología. Fotografiar las experiencias agradables aumenta su disfrute Inmortalizar las vivencias de placer con una cámara contribuye a que las gocemos aún más Corinna Hartmann. L. as Navidades, la Semana Santa y el verano son, para la mayoría de las personas, sinónimo de días de placer: queremos aprovechar al máximo esos mo mentos para disfrutarlos. Pero apenas sostenemos la botella de cava entre las manos o nos tumbamos sobre la arena blanca de una playa de ensueño, nos viene a la cabeza: «¡Rápido, hagamos una foto!». ¿Se trata de una idea acertada o estaremos estropeando el momento per fecto del aquí y ahora? Un equipo dirigido por Kristin Diehl, de la Universi dad de California del Sur, se propuso responder a esta cuestión. En 2016 publicaron en Journal of Personality and Social Psychology la conclusión de su pesquisa, a saber: las fotografías contribuyen a que las vivencias que nos resultan agradables lo sean aún más.. Mayor implicación en el presente. Ahora bien, ese aumento de implicación ¿es real o solo una sensación de quien fotografía? Con el fin de averiguar esta segunda cuestión, Diehl y su equipo analizaron el comportamiento de los probandos en un museo de ar queología. Para ello les colocaron unas gafas especiales que registraban la dirección de su mirada y el tiempo que la fijaban en un objeto determinado. Los visitantes que disponían de una cámara fotográfica contemplaban por más tiempo y con mayor frecuencia las obras expuestas que otros objetos de la sala. A estos también les gustó más el día en el museo. Dicho efecto perduró una semana, según reveló un estudio de seguimiento. ¿A qué se debe el efecto positivo de la fotografía? Al parecer, el hecho de pulsar el disparador no es determi nante: los sujetos que solo imaginaron fotografiar los sitios más emblemáticos de Londres durante una excur. L A AU TO R A. Corinna Hartmannes psicóloga y periodista científica.. MENTE Y CEREBRO. UNSPLASH / GEOFFROY BAUD / CC0 (CREATIVECOMMONS.ORG/PUBLIC DOMAIN/ZERO/1.0/LEGALCODE). Para su investigación, los autores solicitaron a más de 2000 sujetos que tomaran fotografías en el laboratorio y al aire libre: durante una ruta por la ciudad, en una visi ta al museo y mientras almorzaban en un mercado. Solo la mitad de los participantes podía fotografiar el momen to. Al final de la jornada, los científicos registraron, mediante unos cuestionarios, el grado de satisfacción con el que los sujetos valoraban la actividad y la intensidad con la que la habían vivido. El resultado sorprendió a los propios autores: «Pensábamos que [hacer fotos] más bien perjudicaba. Pero, uno tras otro, los estudios nos han demostrado que fotografiar un momento agradable contribuye a que nos resulte todavía más hermoso», afirma Diehl. Las personas que tomaban instantáneas no solo se lo pasaban mejor; también se mostraban más involu cradas en la actividad. Esta implicación mejoraba su humor, señalan los investigadores.. Cuando tomamos fotografías de un momento en el que disfrutamos, se realza la sensación de placer.. 22. N.O 82 - 2017.
Outline
Documento similar
La anorexia nerviosa AN, la bulimia nerviosa BN y otros trastornos no especificados de la conducta alimentaria EDNOS: eating disorders not otherwise specified están caracterizados
Prevención trastornos conducta alimentaria: anorexia y bulimia Orientación C Sin determinar Ayuntamiento Igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres Igualdad
En este apartado se analiza específicamente la comorbilidad de los trastornos de la conducta alimentaria más prevalentes (como la anorexia y la bulimia), así como otros
Consenso sobre la evaluación y el tratamiento nutricional de los trastornos de la conducta alimentaria: bulimia nerviosa, trastorno por atracón y otros.. Carmen Gómez-Candela 1
El grupo de pacientes con trastornos de la conducta alimentaria anorexia y bulimia tipo compulsivo purgativo presentaron buenos hábitos y prácticas en salud oral, sin
En este contexto se han realizado múltiples investi- gaciones sobre la insatisfacción corporal en los trastornos de la conducta alimentaria (anorexia nerviosa y bulimia nervio- sa)
La relación existente entre el funcionamiento familiar y el riesgo a desarrollar Trastornos de la Conducta Alimentaria, como la Anorexia y Bulimia en alumnos
la anorexia y la bulimia nerviosa como trastornos de conducta alimentaria son considerados enfermedades psiquiátrica y ocurren comúnmente en los adolescentes; a partir de ahí los