(1)Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad Nacional de Jujuy, Alberdi 47 (4600) S. S. de Jujuy, Jujuy, Argentina, [email protected]
(2)Facultad de Farmacia y Bioquímica, Universidad de Buenos Aires, Junín 956, 4º piso (1113) Buenos Aires, Argentina, [email protected]
ABSTRACT
The aim of this paper is to analyze 12 Asteraceae species included among the natural resources used in folk medicine in the Andean region of the province Jujuy, in the NW of Argentina, by means of the micrographic method in order to provide characteristics to allow identification and assurance of the presence of the species as they appear in commercial samples: reduced into pieces or as a powder.
The micrographic techniques are: soft and strong disgregation, study of transversal slices and powder, observation under UV-light and hystochemical reactions.
The analyzed species were: Aphyllocladus spartioides Wedd., “pular”, “tola blanca”, Artemisia copa Phil., “copa-copa”, Baccharis grisebachii Hieron., “quinchamal”, Baccharis tola Phil. ssp. tola, “lejía”, Mutisia acuminata Ruiz & Pav. var paucijuga (Griseb. ) Cabrera, “chinchircoma”, M. hamata Reiche, “chinchircoma”, M. friesiana Cabrera, “chinchircoma”, Nassauvia axillaris (Lag. ex Linl.) D. Don, “chuquicanguia”, Parastrephia quadrangularis (Meyen) Cabrera, “tola”, Perezia cf. atacamensis
RESUMEN
En el presente trabajo se analizan doce especies de Asteraceae incluidas en el repertorio de recursos vegetales utilizados en medicina tradicional en el área andina de la provincia de Jujuy, ubicada en el extremo noroeste de Argentina, mediante la aplicación del método micrográfico, con el propósito de definir los caracteres que permitan certificar la presencia de la especie en materiales trozados, fragmentados y/o pulverizados, tal como es el estado en el que se encuentran en la etapa de comercialización y almacenamiento.
Se emplean las siguientes técnicas micrográficas: disociados leve y fuerte, transcortes de órganos y doble coloración, raspado o reducción a polvo, observación a la luz polarizada y reacciones histoquímicas.
Las especies estudiadas son: Aphyllocladus spartioides Wedd., “pular”, “tola blanca”, Artemisia copa Phil., “copa-copa”, Baccharis grisebachii Hieron., “quinchamal”, Baccharis tola Phil. ssp. tola, “lejía”, Mutisia acuminata Ruiz & Pav. var paucijuga (Griseb.) Cabrera, “chinchircoma”, M. hamata
(Phil.) Reiche, “marancel”, Senecio nutans Sch. Bip., “chachacoma” and Xenophyllum poposum (Phil.) V.A.Funk, “pupusa”.
The main features to identify the species are different types of glandular and non-glandular hairs, presence of papillae, striated cuticle, stone cells, reserve substances, crystals, resins, vessel members and tissue disposition in case of stems and roots.
Key words: medicinal plants, micrography, Andean region, Jujuy, Argentina
Reiche, “chinchircoma”, M. friesiana Cabrera, “chinchircoma”, Nassauvia axillaris (Lag. ex Linl.) D. Don, “chuquicanguia”, Parastrephia quadrangularis (Meyen) Cabrera, “tola, Perezia cf. atacamensis (Phil.) Reiche, “marancel”, Senecio nutans Sch. Bip., “chachacoma” y Xenophyllum poposum (Phil.) V.A.Funk, “pupusa”.
Los caracteres relevantes para identificar las especies están representados por los diferentes tipos de tricomas tectores y glandulares, la presencia de papilas epidérmicas, cutícula estriada, esclereidas, sustancias de reserva, cristales, cuerpos resinosos, miembros de vasos y disposición de tejidos en tallo y raíz.
Palabras clave: plantas medicinales, micrografía, región andina, Jujuy, Argentina
Introducción
El presente estudio tiene por objetivo definir los caracteres de valor diagnóstico de doce especies andinas pertenecientes a la familia botánica Asteraceae (Compositae) que integran la farmacopea tradicional andina del Noroeste argentino, de modo que puedan ser empleados como patrones de identificación al momento de ser requerido un control de calidad botánico de productos medicinales elaborados con plantas nativas del área.
La familia Asteraceae está muy bien representada en la flora andina de la provincia de Jujuy ubicada en el extremo Noroeste de ARGENTINA (Cabrera 1957, 1976, 1978; Bonaventura et al. 1998;) así como también en la flora medicinal (Giberti 1983 a, b, 1985; Iharlegui & Hurrell 1992; Lupo & Echenique 1997; Vignale 1996, 2001, 2002; Zardini 1984 a, b) de altura. Incluye, entre las especies aplicadas en medicina tradicional, las utilizadas para el tratamiento del “mal de altura” o “sorojche” (Abella et al. 2000). Asimismo, varias son empleadas para atender las afecciones ocasionadas por los intensos fríos que caracterizan la zona.
Se trata de especies que los habitantes de la puna recolectan en el momento adecuado, en función de la parte de la planta que se emplea con fines terapéuticos y almacenan en sus hogares para su uso en las ocasiones en las que son necesarias.
Las viviendas suelen estar bastante aisladas, aunque también existen pequeños poblados, generalmente distantes de los centros urbanos, situación que define el uso de las plantas del lugar como única alternativa para el tratamiento de sus enfermedades.
El ámbito de utilización de estas especies es amplio, llegando a superar los límites provinciales, existiendo también un ingreso de materiales procedentes del vecino país, Bolivia.
La comercialización de los materiales colectados en general por los propios lugareños se realiza en mercados y ferias ubicados tanto en la capital de la provincia, la ciudad de San Salvador de Jujuy, como en diferentes localidades, así como en puestos transitorios de venta, donde el producto se presenta prácticamente sin rótulos o con el nombre vulgar escrito de modo artesanal. Las plantas fragmentadas son exhibidas a granel o en bolsas de diferentes tamaños, de papel o de plástico y se ofrecen en forma individual o integrando compuestos (Fig. 1).
Acerca de estas especies que se comercializan y que por lo tanto están a disposición de la sociedad no existe ningún tipo de control de calidad botánico, es decir, se desconoce a qué especie/s pertenecen y ello es muy importante pues de este modo se estaría garantizando que el material que adquieren los consumidores es aquél que integra la farmacopea popular.
Quienes practican la medicina tradicional poseen claridad en cuanto al conocimiento de las especies que pueden ser utilizadas, así como las dosis y forma de uso; estos saberes han sido validados a lo largo de los años y mediante la práctica cotidiana. Se trata de plantas que son fácilmente reconocidas en el campo por los expertos locales, quienes las identifican por diversos caracteres externos, por sus sabores y sus olores. Pero este conocimiento no es generalizado y muchos de los compradores basan su demanda en el nombre y no en las características asociadas. Sus “nombres vulgares” poseen valor lingüístico, cultural e histórico, aunque varían de un lugar a otro y con los idiomas, por lo que su estabilidad es relativa.
FIGURA1
La identificación de dichas plantas a nivel de especie es un requisito indispensable para asegurar la utilización correcta del recurso y por ende el respeto de los saberes tradicionales en los que se fundamentan las prácticas de uso (Palma 1973). Dicha identificación se puede realizar mediante la aplicación de dos estrategias metodológicas, dependiendo ello de los caracteres que ofrece el material de acuerdo a la etapa del proceso de utilización en el que se encuentre.
Si el material con el que se trabaja posee los órganos vegetativos y reproductivos más o menos enteros, de modo que expresen los caracteres exomorfológicos sobre cuya base la bibliografía especializada aporta las “Claves de determinación”, el objetivo puede ser cumplimentado de forma sencilla. Para ello solo se requiere de instrumental óptico que posibilite observar las partes de la planta de forma correcta y personal adiestrado en la tarea, quien mediante la comparación sucesiva de sus observaciones –a simple vista o con el auxilio de la lupa– del material vegetal en estudio con las indicaciones que aporta la bibliografía, a través de las Claves, podrá ubicar el nombre científico de la especie, que expresa la coincidencia entre observación en lupa y lectura de los caracteres.
Sin embargo, es frecuente que no resulte posible observar sus caracteres exomorfológicos, ya que la utilización de las plantas como recurso terapéutico implica disponer de ellas en un estado de mayor fragmentación. En dichas ocasiones, habituales en las prácticas de medicina tradicional, se necesita disponer de un camino alternativo que
permita, con la misma seguridad que el ya señalado, conocer con qué especie se está trabajando.
En estas situaciones las herramientas auxiliares las aporta el método micrográfico, que sustituye la aplicación de caracteres de morfología externa –no conservados en esta etapa del proceso– por caracteres anatómicos, los que permanecen constantes a pesar del tratamiento mecánico al que han sido sometidas las plantas para su almacenamiento y comercialización (Vignale & Gurni 2007).
Si bien existen antecedentes acerca de los caracteres micrográficos de valor diagnóstico para identificar especies nativas andinas que incluyen representantes de Asteraceae (Giberti 1981; Ragonese 1987; Vignale 2002; Vignale & Gurni 1999, 2001, 2005, 2008; Vignale et al. 2008) aún muchas de ellas requieren ser estudiadas desde esta perspectiva, ya que el cuidado de la salud exige conocer con precisión los nombres científicos de los materiales que se expenden en diferentes instancias, tanto en el circuito formal como informal de comercialización.
Una misma especie puede ser conocida mediante dos o más “nombres vernáculos” diferentes, variando ello en función del área geográfica o el idioma; además, un mismo “nombre vulgar” puede ser aplicado para dos o más especies muy diferentes. Es por ello que disponer de las herramientas metodológicas que permitirán determinar cada especie utilizada en medicina tradicional constituye el punto de partida para
trabajar en este sentido, de modo que la población que consume dichos recursos pueda acceder a productos genuinos.