EVOLUCIÓN Y PERFIL ACTUAL DE LA ESTRUCTURA PRODUCTIVA: OPORTUNIDADES Y BRECHAS DE GÉNERO
V. 2.2 ¿Qué explica el crecimiento de la inversión extranjera directa en la región?
V.5 Nivel micro
V.5.1 La “migración laboral/remesas” como “nuevo vec-
tor” de la inserción de la región y factor de reactivación
del crecimiento económico
La incapacidad de las economías centroamericanas para absorber la po- blación desempleada explica en gran medida el fenómeno de migración in- ternacional registrada (especialmente en El Salvador y Nicaragua) en el que las mujeres tienen una presencia cada vez más relevante y al cual se hizo referencia en el Capítulo III. El proceso de feminización de la migración inter- nacional es también resultado de la intensa y creciente demanda de fuerza de trabajo femenina para llevar a cabo tareas reproductivas –servicio do- méstico– en los hogares del país de destino. Se está así ante un proceso de “internacionalización de la reproducción”. La progresiva concentración de mujeres inmigrantes en el servicio doméstico plantea un proceso de triple discriminación laboral en las sociedades receptoras como resultado de la interrelación de las dimensiones de género, social y étnica.
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Una revisión, más allá de los indicadores básicos que se usan para analizar la situación del sector externo, ha revelado que el “comercio” no ha sido el único eje ni el más dinámico en esta nueva etapa de inserción de la región en la economía mundial. A pesar de la prioridad dada a las políticas de pro- moción de las exportaciones y de liberalización comercial, paradójicamen- te la migración-laboral de más de 5 millones de centroamericanos/as80 que no encuentran en sus países las oportunidades laborales, emerge en este nuevo contexto de profundización de la apertura comercial como un vector determinante en la inserción de la región. Acusando, incluso un dinamismo mayor que la propia inversión extranjera y, en algunos países, que el de las exportaciones no tradicionales. Dinamismo que está vinculado al poder de “activación” económica en materia de inversión que han desencadenado las “remesas”, cuyo aporte trasciende las estrictas fronteras de los ingresos fa- miliares-comunales (consumo privado), dado su papel relevante en términos macroeconómicos como factor de ajuste de la balanza de pagos.
Atendiendo a ello y utilizando la terminología de Rodas (2000) se levanta la hipótesis de que la inserción internacional de la región, en esta nueva eta- pa, está vinculada no sólo a los flujos comerciales (manufacturas, productos agrícolas y turismo) sino también a los “flujos de los factores de producción” pero, de manera particular, a uno de esos factores que es la “migración la- boral”, la cual ha sido abordada a nivel político de manera parcial. Tampoco se la ha considerado como un nuevo “vector” de la inserción, y como factor dinamizador que permite paliar los niveles extremos de pobreza. Por otra parte, la importancia económica de la migración laboral radica no sólo en su aporte al consumo privado, sino en el efecto de “derrame” de beneficios sobre los ámbitos financieros, fiscales y comerciales, como factor de estabili- zación macroeconómica. Esto ha sido determinante para varios países, parti- cularmente en los años 2001 y 2002, cuando su sector externo experimentó una desaceleración de crecimiento.
El fenómeno del múltiple dinamismo de las “remesas”, ha sido denominado por Orozco (2000) como “las cuatro T”, atendiendo a los efectos dinami- zadores, en cadena que las remesas están generando sobre el crecimiento económico. A nuestro juicio, desde la perspectiva de la integración econó- mica de la región, habría que agregar una quinta T, de Trabajo (vinculada al trabajo de migrantes en los polos exportadores de países que hacen parte de la región). Estas son:
T de turismo, considerando que una gran parte de los turistas que ingresan, especialmente en los casos de El Salvador y Honduras, son nacionales-mi- 80 Si bien el grueso de la migración es a Estados Unidos, también son destinos importantes Canadá, Australia y México. Sólo en el caso de Nicaragua el principal destino sigue siendo Costa Rica.
grantes. En el caso salvadoreño, el 50 por ciento de los turistas que entran al país son hombres y mujeres que residen en el exterior (mayoritariamente en EEUU).
T de transporte: la población migrante salvadoreña ha sido la base para la expansión de la compañía TACA en los noventa, lo que le permitió aumentar de forma exponencial su flota y número de vuelos (mantiene 21 vuelos dia- rios de Estados Unidos a El Salvador) y consolidarse como uno de los más agresivos grupos del bloque empresarial hegemónico salvadoreño,81 eso sin contar con las otras líneas aéreas que viajan a la región: American, United, Continental.
T de telecomunicaciones: porque la demanda y el volumen de las llama- das de larga distancia no sólo han aumentado los vínculos familiares sino también las inversiones y ganancias de transnacionales, como Bell South, Motorota y AT&T, entre otras.
T de transferencias de remesas: porque el crecimiento exponencial de las remesas familiares ha incrementado también de forma exponencial las ga- nancias de empresas como Western Union y otras similares a tal punto que hoy la banca privada, microfinancieras y el propio BID discuten el tema del control y la administración de las mismas en la formación de capital.
T de trabajo en los polos exportadores de países de la región: la fuer- za migrante conformada por hombres y mujeres nicaragüenses ha sido un factor determinante en la reactivación de las exportaciones agrícolas tradi- cionales y no tradicionales de Costa Rica, en el nuevo marco del proceso de inserción en el mercado mundial (banano, piña, tubérculos).82
Los datos de la balanza de pagos de los países de la región dan cuenta del crecimiento exponencial que han experimentado las remesas desde los no- venta a la fecha (de 524 millones de dólares en 1990 a 6.400 millones de dó- lares en 2002).83 Pero el propósito principal no es abundar sobre este hecho, sobre el cual hay bastante literatura, sino el poder visibilizar la contribución
81 El grupo familiar empresarial Kriete- Avila, propietario de TACA, que a su vez mantiene control sobre el Banco Agrícola Comercial, contaba en 1979 con 2 aviones de pasajeros, 3 cargueros y 200 empleados. Hoy cuenta con 5.600 empleados, una flota de 81 aviones con capacidad para 110 pasajeros cada uno, absorbió a todas las compañías aéreas centroamericanas y ha abierto TACA Perú como nuevo centro de conexiones con Lima (ECA, 2001).
82 Según datos de CORBANA, la incorporación de trabajadores/as migrantes nicaragüenses permitió duplicar la fuerza de trabajo y, con ello, aumentar la producción bananera de exportación en menos de 10 años (Morales y Castro, 1999).
83 Cifras que no dan cuenta de la migración ilegal ni de las remesas que son enviadas por canales no formales. Estudios realizados en Honduras señalan que una gran parte circula por vía directa, mediante mujeres emisarias que se han especializado en esta función (CEM-H, 2001).
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de la migración laboral/remesas (como factor de producción) al proceso de inserción económica y de inversión de la región, en comparación con las exportaciones que son el instrumento que han privilegiado los gobiernos en toda esta etapa. Una lectura general de los datos, permite avanzar en las siguientes conclusiones:
• Los países con mayor pobreza y con el índice de desarrollo huma- no más bajo de la región (El Salvador, Honduras, Guatemala y Ni- caragua), son los que presentan los mayores niveles de migración neta negativa y donde las “remesas” han pasado a ser un factor determinante de la inserción económica internacional. Su aporte supera con creces los ingresos provenientes de la IED y, práctica- mente, es tan importante como el de las exportaciones.
• Sólo en los casos de Costa Rica y Panamá (que concentran los flujos de IED más altos a escala de la región) el sector exportador sostiene la inserción internacional, destacándose el turismo y las exportaciones no tradicionales (que representan el 21 por ciento y el 80 por ciento respectivamente del valor total de las exportacio- nes).