I.
Es posible que al tomar conocimiento de los detalles significativos de la vida de los viryas que intervi- nieron en la historia secreta de la Thulegesellschaft, tal como los presentamos hasta ahora, remontándonos al siglo XVI y más atrás aún, NO LOGRE VISUALIZARSE CON CLARIDAD EL “NEXO” QUE LOS UNE. Es decir ¿cómo logran conectarse? ¿qué los guía? ¿ello ocurre debido a que los viryas poseen un elemento común? ¿será este elemento común algo cultural como por ejemplo los conocimientos esotéricos? Es un hecho que todos los viryas eran esotéricos: ¿no indica ello que compartían una Doctrina Secreta y que una relación maestro-discípulo, relacionada con tal Doctrina Secreta, sería el nexo buscado? Todo este RAZONAMIENTO constituye un error; y como se trata de un error peligroso, intentaremos disiparlo antes de seguir adelante con la historia de John Dee y el espejo de la Princesa Papan.
Existe una actitud generalizada que consiste en buscar, mediante el recurso racionalista de COMPA- RAR la obra y el pensamiento de los viryas, una supuesta Doctrina Secreta de la que TODOS deberían haber participado. Los resultados de tales intentos UNIFICATORIOS no pueden ser más absurdos, especialmente porque FUERZAN los hechos con el propósito de que JUSTIFIQUEN conclusiones dogmáticas postuladas a priori, es decir, preconcebidas.
Pero la verdad es que NO EXISTE tal “Doctrina Secreta” ni tal “esoterismo común” a los viryas, porque todos ellos sean individualmente “esotéricos”. Esta afirmación puede parecer una paradoja, pero en seguida veremos que no es así.
No obstante las dificultades que presenta su interpretación, el problema es real y puede plantearse formalmente para su dilucidación, como sigue: ¿Cuál es el NEXO que vincula a los viryas que intervienen en la historia secreta de la Thulegesellschaft? ¿Se trata de una Doctrina Secreta esotérica cuyo conocimiento convierte a los viryas en COFRADES de una Sociedad Secreta, tal como ocurre en las organizaciones de la Sinarquía?
Una primera respuesta puede hallarse en nuestra disertación anterior, cuando comparamos a la Thulegesellschaft con las Sociedades Secretas de la Sinarquía y hablamos de los CÍRCULOS CERRADOS. Tomando en cuenta esa enseñanza puede considerarse que los viryas (Tritheim, Agrippa, Teofrasto, John Dee, etc.) formaban un CÍRCULO CERRADO cuyo CENTRO CARISMÁTICO era un Divino Hiperbóreo. Esta respuesta es CORRECTA pero insuficiente pues, por ejemplo, no aporta INDICIOS para superar la paradoja citada anteriormente: los viryas son “esotéricos” pero –afirmábamos nosotros- NO EXISTE un “esoterismo común” que sirva de nexo entre ellos. Pero como sólo la observación racionalista de realizar “análisis comparativos” es responsable de esa aparente paradoja, ampliaremos esta respuesta valiéndonos de algunos conceptos de la Sabiduría Hiperbórea. Para comenzar, consideremos que del hecho de que “to- dos los viryas son esotéricos”, la mentalidad racionalista intenta extraer una ley inflexible: el “esoterismo común”. Y la verdad es que “el hecho de que todos los viryas son esotéricos” NO IMPLICA QUE ÉSE DEBA SER EL NEXO QUE LOS UNE; pero aceptar esta conclusión sin reflexionar puede llevarnos a buscar OTRA EXPLICACIÓN PARA EL HECHO DEL NEXO. Lo que sería otro error, ya que la actitud más correcta es no buscar EXPLICACIÓN ALGUNA.
pero el mismo es ABSOLUTAMENTE TRASCENDENTE y no se deja representar: SÓLO PUEDE SER INTUIDO. Fuera de ello es inútil intentar establecer semejanzas. No hay una filosofía ni Doctrina Secreta común; ni pertenecen a una Sociedad Secreta; ni saben muchas veces que otros BUSCAN LO MISMO que ellos, y mucho menos CUÁNTOS SON. Sin embargo, todos coinciden sincronísticamente en el ETERNO RETORNO y por eso se encuentran en ciertas circunstancias históricas.
Hay un sentido hiperbóreo común en los hechos que protagonizan los viryas de nuestra historia, pero este sentido, esta intención, esta tendencia a la mutación, NO ES UNA CATEGORÍA LÓGICA SINO ESTRATÉGICA. No puede aprehenderse con la razón pues no es racional; pero tampoco es irracional. Hay aquí otra paradoja, lo que es JUSTO Y NECESARIO, ya veremos en seguida por qué.
Una estrategia es un MEDIO, o la planificación de los medios, para obtener un FIN. En la guerra, la estrategia es el conjunto total de medidas que deben disponerse para obtener el éxito, o sea, “imponer nuestra voluntad al enemigo”. Para los viryas hiperbóreos es CLARO Y PATENTE que existe una guerra cósmica y que todos estamos comprometidos en ella. La CONFUSIÓN DE SANGRE que padecen los viryas perdidos es también una ACCIÓN DE GUERRA, una ACCIÓN TÁCTICA SATÁNICA, para impe- dir el DESPERTAR, el REGRESO AL ORIGEN y la LIBERACIÓN DEL GRAN ENGAÑO. Por eso deci- mos que TODA ACCIÓN DE LOS VIRYAS HIPERBÓREOS ES UNA CATEGORÍA ESTRATÉGICA y que, en tanto no se posea una clara visión de las estrategias en juego, no es posible INTERPRETAR tales acciones.
Cuando un pueblo se encuentra colectivamente identificado con una filosofía o religión, llegando hasta el extremo de regular la vida diaria de acuerdo a normas, preceptos o leyes emanados de tal filosofía o religión, decimos que las mismas constituyen un “modo de vida” para quienes las practican. Así, decimos “el budismo es un modo de vida”, o “rigen su vida por el Decálogo de Moisés”, o “los neoplatónicos vivían de acuerdo a la filosofía estoica”, etc. De manera análoga puede considerarse que LA ESTRATEGIA ES EL MODO DE VIDA DEL VIRYA HIPERBÓREO.
Y si, cuando vemos un monje mendicante de la India meditar durante largas horas y cumplir todos los ritos budistas, decimos “vive todos los minutos de su vida de acuerdo a su religión y ella está siempre presente en él”; también, análogamente, debemos decir “el virya hiperbóreo vive todos los minutos de su vida de acuerdo a la Estrategia Hiperbórea, y ella está siempre presente en él indicándole en sendero del retorno”.
Par tornar más claras estas afirmaciones, consideremos brevemente los hipotéticos pasos que seguiría un virya perdido para hallar el sendero del retorno.Se hará así evidente que tales pasos no son otra cosa que MOVIMIENTOS TÁCTICOS, es decir, categorías estratégicas:
II.
Inicialmente el virya se encuentra PERDIDO. Contribuye a perpetuar ese estado la Estrategia Satánica cuya táctica principal se basa en la CONFUSIÓN; en crear confusión o aumentar la existente.
Debe tenerse presente aquí la siguiente regla: PARA LA SINARQUÍA “LA CULTURA” ES UN ARMA ESTRATÉGICA.
El virya busca ORIENTARSE y para ello se pone en ALERTA. Ésta es la primera categoría estratégica incorporada a la vida corriente. El permanente estado de ALERTA le conducirá finalmente a dudar de la realidad, de su apariencia sensible, y a desconfiar de la razón y de lo racional, que se revelarán como cómplices del Gran Engaño. En esas condiciones es posible DESPERTAR, convertirse en VIRYA DES- PIERTO, mediante la experimentación de una NOSTALGIA por OTRO MUNDO.
Ese mundo primordial que se intuye, y que atrae con la fuerza del retorno, es la Patria del Espíritu y su RECUERDO ESTÁ CONTENIDO EN LA SANGRE. Había sido OLVIDADO y ese olvido ocasionó la pérdida de orientación, la confusión, y le transformó en VIRYA PERDIDO. Pero al experimentar la Minne, el recuerdo de sangre, se abrirán otros ojos que nunca duermen, distintos de los ojos físicos que sólo ven la ilusión, y se asumirá un PERMANENTE ESTADO DE ALERTA, necesario para no ceder a la estrategia enemiga y caer en una nueva y mayor confusión.
Si esto ocurriese, el virya es ya un SUJETO ESTRATÉGICO del cual puede decirse: “todos sus movi- mientos apuntan a un único fin”; “nada puede apartarlo de su ruta”; “su valor e intrepidez no conoce lími- tes”; en fin, “es un VIRYA DESPIERTO”.
El virya despierto irá implacablemente al combate contra los ELEMENTALWESSEN sin EVALUAR EL RESULTADO PROBABLE DE SU LUCHA, es decir, SIN PROYECTARSE EN EL TIEMPO. Sólo le interesa la acción en sí, en la medida que ésta contribuya a exaltar su virtud heroica o mística hasta un grado tal que todo retorno a la vida corriente, al Gran Engaño, se haga insoportable. Ese límite humano que sólo
puede ser alcanzado cuando se ha despojado la mente de todo dogma, de toda moral, de todo deseo material, de todo lazo con el mundo; esa cumbre primordial a la que sólo puede treparse en el fragor del combate; esa altura espiritual inaccesible para quien posea una pizca de materialidad evolutiva, de dualidad, o de oposi- ción a la dualidad; ese punto de NO RETORNO a que aluden estas sentencias y muchas otras es, con toda precisión, producto de la SANGRE PURA.
Pero cuando se habla de IMPUREZA SANGUÍNEA, jamás debe confundirse este concepto con el de IMPUREZA RACIAL, en el sentido de mezcla de razas, mestizaje o bastardización. Es cierto que el mesti- zaje étnico ocasiona una CONFUSIÓN GENÉTICA y que ésta incrementa la CONFUSIÓN ESTRATÉGI- CA del virya; pero se trata tan sólo de una parte del problema y, diríamos, la menor. La IMPUREZA SAN- GUÍNEA es un concepto esotérico de la Sabiduría Hiperbórea que se refiere al CONTENIDO GNÓSTICO de la sangre y, desde luego, a OTRA SANGRE, distinta del mero plasma linfático o de la hemoglobina. Debemos tener presente, entonces, que la PUREZA RACIAL es un factor favorable pero que éste por sí mismo nada asegura en cuanto a la PUREZA SANGUÍNEA. Y de nada vale, por ejemplo, un pueblo racialmente puro como el CELTA, si está totalmente dominado por la Estrategia Sinárquica.
Por eso, cuando el virya despierto decide ir al combate para PURIFICAR SU SANGRE, esta actitud por sí sola lo independiza de su grado de mestizaje étnico y genético.
Diferente es el caso de la mutación colectiva, adonde sí es importante el factor racial; pues una CO- MUNIDAD DE SANGRE puede ser guiada CARISMÁTICAMENTE por un líder o führer. De este caso se trata ampliamente en el MANUAL DE ESTRATEGIA PSICOSOCIAL DE LAS SS (libro 4).
Los viryas despiertos se hallan vinculados carismáticamente entre sí, debido a su origen común, por un lazo sincronístico que llamamos AUREA CATENA o CORDÓN DORADO. Es un vínculo NO FÍSICO, inaprensible para la razón, por lo que desistimos momentáneamente de explicarlo, aunque más adelante volveremos a hablar de él. Por ahora diremos solamente que el virya despierto, aquél que ha SENTIDO la Minne y remonta la AUREA CATENA hacia el origen, posee INCIPIENTEMENTE una condición que lo COLOCA MÁS ALLÁ de cualquier calificación racial o encasillamiento social. No decimos que esta con- dición lo vuelve SUPERIOR, sino que lo COLOCA FUERA de todo patrón de medida. Esta condición se denomina LINAJE HIPERBÓREO y remite a un concepto de RAZA DEL ESPÍRITU totalmente descono- cido para el común de la gente a causa de la feroz ocultación de que ha sido objeto.
(Hablar de una “raza del espíritu” es tocar uno de los más terribles misterios cual es el que se refiere a la llegada al Sistema Solar de los Siddhas Hiperbóreos y de la TRAICIÓN cósmica perpetrada por una parte de ellos. Volveremos sobre esta historia.)
Decíamos que la condición de poseer linaje hiperbóreo los viryas despiertos la poseen INCIPIENTEMENTE. ¿Qué queremos decir con linaje hiperbóreo incipiente? Veamos primero una inter- pretación VULGAR de la fase “linaje incipiente”, antes de responder de acuerdo a la Sabiduría Hiperbórea: La palabra “linaje” se refiere al ascendente familiar, o sea a los vínculos de sangre; y éstos se poseen o no, sin alternativa. Por otra parte, “incipiente” significa “que empieza”; de modo que si decimos “Pedro, de la familia Pérez, tiene un linaje incipiente”, queremos significar “Pedro EMPIEZA a tener linaje de los Pérez”; lo que sólo puede referirse a alguna CARACTERÍSTICA de los Pérez que los distingue y que se DESTACA nítidamente en los miembros de la estirpe; es decir, un PERFIL FAMILIAR HEREDITARIO que COMIENZA a manifestarse en Pedro, o que Pedro representa incipientemente.
Por lo tanto, hablar de LINAJE de una persona no consiste en aludir al mero hecho de pertenecer a tal o cual familia; sino que implica todo un universo de razas, cualidades y estilos que tienden a conformar un TYPO familiar bien definido. Opina JAIME DE MAHIEU al respecto: “La existencia de tal TYPO no puede negarse en los linajes homogéneos. El mismo lenguaje corriente lo admite cuando recurre a la expre- sión ‘aire de familia’. La historia conoce linajes de artesanos, campesinos, industriales, artistas, estadistas, jefes de guerra, etc. EL LINAJE ES, POR LO TANTO, UN CONJUNTO BIOPSÍQUICO HEREDITARIO DIFERENCIADO.”
Resulta pueril destacar estos conceptos que hasta pocos siglos atrás eran unánimemente conocidos, pero a los que la bolchevización universal comenzada con la Revolución Francesa ha suprimido de la «cul- tura occidental». (“Para la Sinarquía, ‘la cultura’ es un arma estratégica”.) Sin embargo, todavía es posible observar que en aquellos dominios no masificados de la actividad humana, es decir, donde es imprescindible contar con alguna habilidad ARTESANAL, continúan imponiéndose las leyes del linaje. “En el orden hu- mano –dice Jaime de Mahieu- es bien conocido, aunque puesto en duda por los negadores de la herencia de los caracteres adquiridos, que varias generaciones son necesarias para formar un buen obrero en ciertos oficios difíciles, la cristalería por ejemplo. Tenemos más confianza a este respecto en el testimonio, y sobre todo en la práctica, de los industriales que afirman la realidad del fenómeno, que en las aserciones de los teóricos cientificistas. Además ¿no se contradecían a sí mismos esos transformistas del siglo pasado que, mientras negaban la herencia de los hábitos, fundaban su teoría de la evolución de las especies en una
modificación paulatina de las generaciones bajo el efecto del medio, modificación ésta que no podía efec- tuarse sino merced a la transmisión hereditaria de los progresos realizados?”
Sabemos ahora que un linaje puede ser incipiente EN UN INDIVIDUO si éste representa débilmente las características del TYPO familiar. Es un concepto que incluye la idea de DESARROLLO o EVOLU- CIÓN: hay un TYPO y un sendero de diferenciación biológica hacia el TYPO. Es decir, un SER y un LLEGAR A SER. Por eso, la REALIZACIÓN DE LA TENDENCIA familiar es la mejor adaptación de un miembro a la figura del “tipo”, o al “arquetipo” metafísico que lo soporta y del cual (el tipo) es su expresión visible.
Vamos a responder ahora a la pregunta sobre el incipiente linaje hiperbóreo que posee un virya des- pierto, empleando conceptos de la Sabiduría Hiperbórea. El linaje hiperbóreo no reconoce TYPOS. Sin embargo, análogamente al caso del linaje familiar, existe una TENDENCIA en el virya qe lo impulsa hacia una REALIZACIÓN. Esta TENDENCIA emerge de la sangre pura, de la Minne, y la REALIZACIÓN hacia la que apunta se obtiene por un camino inverso, marchando para atrás, buscando el origen hiperbóreo del espíritu. No hay aquí, como en el caso de Pedro Pérez, un llegar a ser algo determinado, la conformación de un TYPO; por el contrario, en el camino inverso, ocurre la DISOLUCIÓN DE TODO TYPO culminando el proceso en una súbita INDETERMINACIÓN ONTOLÓGICA. Marchando por el sendero inverso del retor- no se accede FINALMENTE a un estado INCREADO que sólo puede calificarse como de POSIBILIDAD PURA. Es la REALIZACIÓN DE LA TENDENCIA Hiperbórea (Minne) de la sangre pura que se llama espíritu o Vril. Esta REALIZACIÓN implica la MUTACIÓN definitiva del virya despierto en Siddha in- mortal y su LIBERACIÓN del orden material que rige la creación. El espíritu o Vril es INDESCRIPTIBLE y es prudente referirse a él como POSIBILIDAD PURA. Sin embargo, el único concepto de EXISTENCIA que posee la Sabiduría Hiperbórea corresponde al Vril. Es decir, que nada espiritual tiene existencia fuera del Vril, y que todos los estados psíquicos intermedios deben ser reputados como ilusorios. Nada existe fuera del Vril porque obtener el Vril es ESTAR FUERA DE TODO. Y “TODO” es el Universo de El Uno, el Demiurgo ordenador de la materia cuya sustancia TODO lo impregna y cuya voluntad SOPORTA las cosas del mundo concreto.
Por estas razones, para la Sabiduría Hiperbórea el PASÚ no existe, pues su ALMA es una proyección de la mónada hipostática que el Demiurgo PENSÓ y EMANÓ. La evolución sólo brinda un desarrollo ilusorio del ego o “yo” que jamás puede sobrepasar a su propio arquetipo o a la última mónada. El alma del pasú puede aparecer como “muy evolucionada” y hasta “grande” o “muy santa”, pero es pura ilusión; su “existencia” está sujeta a los Grandes Ciclos Cósmicos y tiene fatal disolución en el PRALAYA o MAHAPRALAYA. Al culminar uno de estos Grandes Ciclos de manifestación evolutiva de la materia o MANVANTARA se produce la FAGOCITACIÓN de todo lo “creado” por parte del Gran Engañador y significa el fin de todos los Maestros, Gurúes, Choans, Rishis, etc.
Todo virya debe tener siempre presente la siguiente regla estratégica: “NO HAY ALTERNATIVA POSIBLE DE EXISTENCIA FUERA DE LA CONQUISTA DEL VRIL”. Es decir, no hay OTRA alterna- tiva para existir aparte de la mutación.
III.
Por otra parte, está lo que llamamos “Sabiduría Hiperbórea”, o sea la Sabiduría de los Siddhas, presen- te en todas las épocas de la humanidad. ¡Qué error colosal sería pretender que la misma constituya un sistema RACIONAL de conocimientos! Y sin embargo es la actitud más común. El racionalismo intenta siempre hallar relaciones simples; para ello compara y busca coincidencias, analogías, semejanzas. Si las encuentra: establece leyes; que deben ser, en lo posible, infalibles. Si no las hay: entonces algo así como un abismo separa a las instancias. Esta actitud, suicida desde el punto de vista intelectual, se resume en dos palabras: o la razón o el nihilismo.
Hasta los espíritus más sutiles ceden a la diosa razón. Repasemos brevemente algunas de las ideas, tan brillantes como fatuas, emitidas por los racionalistas en su obcecado intento de UNIFICAR los principios que sustentan las distintas ciencias:
Los que estudian las religiones y las COMPARAN, suelen descubrir que algo así como una Tradición Primordial ha dejado un rastro común en los distintos mitos. (Cosa que, por otra parte, han afirmado siempre los espíritus más iluminados de la humanidad identificando a esta Tradición Primordial con la Sabiduría Hiperbórea.) No bien han considerado esto, concluyen ARBITRARIAMENTE que tal Tradición Primor- dial se refiere a un ÚNICO MITO COMÚN. Nada más racionalista y absurdo que esta hipótesis que, natu- ralmente, jamás logran demostrar, a pesar de las interesantes analogías simbólicas que suelen emplear en sus teorías.
Esta actitud mental es ingenua e infantil pero, a fuerza de generalizarse, resulta hoy “natural” o “cien- tífica”. Veamos otros ejemplos.
Si se habla de etnología o de antropología, se busca una ÚNICA RAZA que, partiendo de un “centro de difusión”, llámese oriente u occidente, Palestina o el Gobi, etc., justifique con sus desplazamientos TODAS las migraciones conocidas. Si se habla de religión, un ÚNICO MITO, situado en un “centro de