El material de este trabajo procede de dos estadas en Q’ero en agosto de 1973 y agosto de 1983, motivadas por una indagación iniciada en 1979, sobre la existencia de organizaciones jerarquizadas e institucionalizadas de especialistas religiosos andinos, a la que en su momento llame “iglesia andina actual”, por no encontrar otra denominación adecuada para un grupo de especialistas religiosos que tienen funciones de carácter sacerdotal y que están adscritos a una organización jerarquizada, en la cual participa a través de periodos de aprendizaje e iniciación ritual institucionalizados (Núñez del Prado, Juan,1979 y 1981)
Esta investigación me revelo la existencia en los Andes de pueblos o “naciones” – utilizando el apelativo vernáculo – que revisten un carácter de “´pueblo oráculo”,
“pueblo sacerdotal” o “pueblo separado”, con estatus y rol especial, y que se consideran depositarios de la capacidad colectiva de acceso especial a lo sobrenatural.
La atribución referida se manifiesta de diversas maneras: en primer lugar, los especialistas religiosos que entrevistamos a lo largo de nuestro trabajo, coincidieron en señalar a Q’ero como el lugar de residencia del Kuraq Akulleq, titulo que se le da al especialista religioso andino de mayor poder y jerarquia1.
Coincidieron en señala que Q’ero era el lugar apropiado para realizar el “servicio” (aprendizaje y entrenamiento previo para recibir la iniciación en cualquiera de los grados de Alto-Misa) y muchos de ellos había estado allá, por uno o mas periodos previos a la recepción de su Karpay, (iniciación andina)
1. La estructura de la iglesia andina consta de tres elementos y siete grados: el estamento mas bajo denominado Pampa Misa que consta de tres grados, el estamento denominado Alto Misa que también consta de tres grados, y por encima de ellos se ubica el Kuraq Akulleq como un estamento superior del grado único (Núñez del Prado, Juan, 1981)
En segundo lugar, en Q’oillorit’i, uno de los mas importantes santuarios andinos del sur del Perú, los Q’ero ocupan un lugar especial, diferente, apartado, y distante del asignado al común de “naciones”; llegan al santuario un día después de iniciada la festividad, se mantienen aparte de las actividades del conjunto de peregrinos; como por ejemplo la participación en la procesión, el itinerario ritual y cíclico de adoraciones, el ascenso a las nieves del Sinak’ara, etc. Y solo realizan su rito de adoración en el templo cuando todos los demás peregrinos se han marchado.
En tercer lugar, esta valoración externa esta corroborada por una autovaloración según la cual, estos hombres se denominan a si mismos Q’ero, por oposición al resto de naciones indígenas, a las que denominan Qheswa. El mito de Inkarrí, registrado por Oscar Núñez del Prado, señala que Q’ero fue el primer
asentamiento constituido por los Incas y que fue poblado por el primogénito Phiwi wawa de Inkarrí y Qollarrí. (Núñez del Prado, Oscar, 1957:5)
En cuarto lugar en Q’ero, una proporción mayoritaria de los adultos están capacitados para desempeñar las funciones de pampa – misa, tales como adivinar en la coca, realizar “pago” a la pacha mama y a los Apu, presidir y ejecutar el complicado ritual de Santiago (denominación que se da el ritual de fertilidad de llamas y alpacas) etc., cuando lo normal en otros pueblos andinos, es que solo hay dos o cuatro especialistas como máximo.
Finalmente, pudimos constatar la existencia de por lo menos tres Alto-Misayoq solo dentro del Ayllu de Hatun Q’ero, dos de los cuales eran aspirantes a ala sucesión del Kuraq Akulleq en actuales funciones que era miembro del Ayllu Q’ero Totorani, perteneciente a la nación Q’ero. Corroboramos la existencia de un paqo (nombre genérico que se da a los especialistas religiosos) de sexo femenino en plena actividad, caso sumamente peculiar para nosotros, puesto que hasta entonces, habíamos creído que el contacto con lo sobrenatural en términos de especialidad, estaba limitada a los varones.
“cuando los españoles llegaron y derrotaron a los Incas, los empezaron a perseguir hasta los lugares mas lejanos; aquí en Q’ero había un regimiento de Incas. Un regimiento de españoles los empezó a perseguir desde Willka Kunka Q’asa (nombre del abra por donde se atraviesa la cordillera oriental en el viaje de Paucartambo a Q’ero) hasta llegar al lugar denominado Weracocha Pampa (la planicie de los blancos) donde decidieron resistir a los españoles. Estos llegaron y en una terrible batalla, derrotaron a ese ultimo regimiento inca, solo se levantaron dos hombres, que pudieron escapar gracias a sus poderes. Puesto que eran Alto Misayoq; se fueron a refugiar a la cumbre de las montañas, donde repusieron su fuerza y poder”
Por eso se llama este lugar “Weracocha Pampa” porque solo hasta allí llegaron los españoles y por eso los Q’ero somos diferentes, pues somos descendientes de
esos dos altos Misayoq que vencieron a los españoles, por eso también somos verdaderos Incas y somos munayniyuq (con munay).
Es importante señalar que la elite española, es una elite simplemente militar, la elite inca que sobrevive y vence es una elite religiosa.
Por ultimo el Alto Misayoq hace su aparición en la mitología Q’ero vinculado a la época de la conquista, los relatos referidos a las épocas anteriores no mencionan tal personaje
Estos señalamientos de orden cualitativo tienen correspondencia con ciertos hechos históricos, como el surgimiento de la religiosidad sincrética andina como un resultado de la conquista (Marzal 1979), así como que el origen histórico del sacerdote andino actual (Alto Misayoq) esta relacionado incuestionablemente al movimiento profético del siglo XVI que conocemos como el Taqui Onqoy (Millones, 1973). En nuestra opinión, el factor religioso ha sido fundamental en la conservación de una identidad andina hasta nuestros días, así como el vehículo fundamental de las dos grandes respuestas andinas a la dominación española; a saber: el movimiento del Taqui Onqoy del siglo XVI y el movimiento nacional Inca del siglo XVIII (Núñez del Prado, Juan, 1983).
El relato que hemos presentado sanciona adecuadamente y proporciona sustento ideológico, a la reivindicación de los Q’ero de cierto grado de privilegio frente al resto de las “naciones” andinas. Al ser portadores y depositarios de este mito los Q’ero demuestran ser autoconscientes de la aureola de prestigio que las demás “naciones” andinas les reconocen, en el terreno del pode sobrenatural. En resumen, para la población andina del área del cusco, los Q’ero son considerados colectivamente como una elite étnica, rol que ellos enfatizan y asumen conscientemente.
Cuando empezó la época de Dios Hijo (dios Churi Timpu) llegaron los españoles y pelearon con los incas, les ganaron y persiguieron, los Incas se escondieron en sitios alejados como Q’ero o se convirtieron en perros; los que todavía tenían munay porque no habían desobedecido a Dios se volvieron Alto Misayoq.
Por eso ahora hay tres clases de hijos de Dios: los Phiwi Wawa Kuna, que son los descendientes de los Incas, como nosotros (los Q’ero9) y los Alto Misayoq. Todo los Piwi Wawa somos Munaynioq (poseedores del munay), pero todavía no podemos mover las piedras como los incas porque hemos perdido el lloq’e, porque todavía los hijos de Dios están peleados. Los Chaupiwawakuna que ahora son los Qheswa Runa Kuna (los otros campesinos indígenas) y los “Mozo Runa Puna” (andinos en proceso de aculturación), todos ellos son Llank’aynioq (poseedores del yank’ay), por eso es que saben trabajar la tienda y hacer negocios. Son hijos de los Runa que servían a los Inca, los Chanawawakuna son ustedes. Los Mistirunakuna que son hijos de los españoles, los “españolkuna” que son los españoles que todavía están llegando y los “gringokuna” (extranjeros rubios en general), todos ustedes son yachainiyoq (poseedores del yachay) y por eso saben leer y escribir.
Por esta época los Chaupiwawakuna y los Phiwiwawacuna están sirviendo a los Chanawawakuna pero no va a ser siempre así, porque Dios ya no esta enojado; este tiempo ya se esta acabando (Dios Churi Timpu) ya va a llegar el “Espíritu Santo Timpu” ( la época del espíritu santo) y en su tiempo todos los hijos de Dios vamos a ser iguales. Ese día Dios nos va a llamar a todos sus hijos y nos va a sentar en una mesa y nos va a decir Ayninakuichis (interés bien recíprocamente). En este tiempo los Inca que tienen la apariencia de perros, han de recuperar su forma porque Dios a de ordenar que los respeten y ya no los persigan. Entonces empezando por los Kuraq (Mayores) que son los Phiwi darán el munay a los Chaupi Y a los Chana. Después los Chaupi darán el llank’ay A LOS Phiwi y a los Chana. Finalmente los Chana darán el yachay a los Phiwi y a los Chaupi, entonces todos los hijos de Dios seremos iguales porque todos sin distinción seremos al mismo tiempo munaynioq, yanq’ainioq y yachainioq.
Será mejor que en el tiempo de los Inca, porque nadie vivirá del trabajo de otro, nadie tendrá que enseñarle a nadie y todos podremos hablar con Taitanchis (nuestro padre). Ese será el fin de este mundo (kunanpacha) y nacerá el mundo del futuro (Qaipacha), donde habrá abundancia, tranquilidad, respeto y hermandad
entre todos los hijos de Dios. Dicen que ya esta muy cerca la época del Espíritu Santo, porque dice que Dios (Taitanchis) ya le esta hablando a alguna gente y todos hablan de que ya se acaba este mundo.
Identifica, así mismo, con suma claridad el transito de la conquista, asociándolo con la aparición en escena del nuevo factor étnico cultural occidental, vincula este hecho a una completa transformación social el que el papel dirigente es asumido por el grupo hispánico en sustitución de la elite Inca anterior. Liga la nueva época a la “Época del Dios Hijo” y la asocia a la profunda transformación religiosa, que se opera a partir de la presencia de la predicación cristiana en América. Por otra parte, al afirmar la inminencia de la llegada de la “Época del Dios Espíritu Santo”, ubica el presente como una coyuntura de transformación social acelerada.
Presenta el universo social como constituido por tres tipos sociales, que se diferencia por su origen étnico tanto como por su patrimonio cultural básico. Esta distinción es objetiva, puesto innegablemente la población del Perú procede en su composición primaria de los sobrevivientes de la elite Inca, de la masa popular andina, de los conquistadores hispánicos. Este ancestro era un subrayado institucionalmente hasta finales del siglo XVIII. Los procesos de mestizaje y mayor complejización han sido incorporados para mayor exactitud al considerar entre los Chana a los Mistikuna descendientes de los conquistadores, los “españolkuna”, españoles no peruanos y los “gringokuna”; y al incluir dentro de los Chawpi no solo a los Qheshuakuna sino también a los Mosokuna aculturados inmigrantes de las ciudades.
Como parte de un contexto mayor, debe ser simplemente una de las expresiones de una dinámica mas general que con mayor o menor nitidez se presenta en todo el segmento social andino. Este ejemplo nos invita hacia una actitud mas humilde en la que no solo podremos enriquecer la tradición de los andes, sino también podemos ser enriquecidos por ella, y que ante todo, la población andina, cuenta con la capacidad que le ha sido legada por una civilización original y creativa para conducir por si misma su destino, en un sentido que por su autenticidad contribuirá a forjar la aun inexistente identidad nacional peruana.