CAPÍTULO IV: ANÁLISIS Y PROPUESTAS PARA INTRODUCIR EDUCACION
IV.2. Objetivos de la educación emprendedora
Definido el destinatario potencial de la EE, sigue, dentro del orden ya establecido, responder para qué una universidad decidiría incorporar EE dentro de sus currículas. Esto tiene que ver con definir los objetivos de la inclusión de esta temática, que ha sido tratado en la bibliografía desde diferentes enfoques.
Por un lado, algunos autores manifiestan que el objetivo de la EE debiera ser mostrar cuál es el camino para tener éxito a la hora de emprender (Saee, 1996 en Lena y
Wong, 2005), y también enseñar cómo administrar y hacer crecer un negocio (Wilson, 2008). Nótese que este último propósito no sería propio del emprendedorismo según sus alcances definidos en esta tesis en el Capítulo II, sino que, dentro de la temática de Ciencias de la Administración, debiera incluirse en el área de administración de PyMEs. Desde una visión más específica, Postigo y Tamborini (2005), a partir de los aportes de Korurilsky (1995), Varela (1997) y Veciana (1998), determinan que la EE debe: 1) legitimizar la empresarialidad y desarrollar una cultura empresarial con la finalidad de favorecer el crecimiento económico a través de la creación de empresas y empleo, 2) modificar la actitud hacia la función de la empresarialidad, el emprendedor y la imagen de los emprendedores entre los estudiantes, 3) posibilitar mejores oportunidades para el desarrollo profesional/laboral, 4) estimular las capacidades emprendedoras produciendo en el mediano y largo plazo una generación de nuevos empresarios mejor entrenados e informados acerca de cuándo, cómo, dónde, con quién y con qué comenzar un nuevo negocio, 5) preparar a los estudiantes para un mercado laboral dinámico donde el perfil emprendedor sea altamente valorado y buscado, aún por las grandes empresas, 6) contribuir al desarrollo de emprendedores internos y, 7) producir conocimiento por medio de la investigación. Como se verá más adelante, algunos de estos propósitos pueden no ser pertinentes, según sean los objetivos que persiga una dada universidad.
También pueden rescatarse aquí los aportes de Liñán (2004a), quien establece cuatro tipos de objetivos para la EE: 1) la sensibilización de la población hacia la actividad emprendedora, con el fin de dar a conocer la actividad como una opción profesional, 2) la generación de empresas y el autoempleo por parte de los participantes, 3) la dinamización empresarial para la creación de empresas con empresarios de calidad, y 4) la actuación sobre personas, ya empresarias, para llevar a cabo distintos comportamientos dinamizadores. Sobre la priorización de esos objetivos, el autor afirma que dependerán de los fines propuestos. Por ejemplo, establece que en un entorno en el que el nivel de actividad empresarial es relativamente bajo, parecería necesario desarrollar actividades de sensibilización.
En la presente tesis se propone aplicar una visión más simple, a partir del planteo de dos objetivos más amplios. Desde esta perspectiva, la EE dentro del ámbito universitario, podría pretender: 1) formar a los estudiantes para que emprendan o 2) formar estudiantes en emprendedorismo. La elección entre estas dos alternativas dependerá, entre otras cuestiones, de la política en el tema que elija cada universidad.
Quien eligiese el primero de los objetivos, buscaría formar estudiantes con el propósito de que al finalizar sus estudios den inicio, o bien ya se encuentren transitando, el proceso de creación de un determinado proyecto (hasta, mejor aún, ya hayan puesto en marcha su emprendimiento). Por lo tanto, se podría decir que este tipo de objetivos buscaría crear emprendedores o graduar emprendedores, por lo tanto, implícita o explícitamente, puede ser elegido por quienes buscan, a través de la EE, la creación de nuevas empresas, o sea la generación de riqueza y empleo.
Por su parte, el segundo de los objetivos planteados, buscaría en principio egresar personas entendidas en emprendedorismo, que puedan considerarlo como otra opción de carrera posible (por lo que no se descarta que algún alumno formado según este objetivo pueda emprender luego de finalizar sus estudios). Al respecto, vale la pena realizar aquí una distinción que demostrará ser de utilidad en el desarrollo del tema. Entre los graduados que no emprendan al finalizar sus estudios, debiera diferenciarse entre los que tienen manifiesta intención de hacerlo y los que no la tienen. A los primeros ya se los definió en el Inciso II.1.2.c como potenciales emprendedores (PoE). Si estos individuos además se han formado en emprendedorismo, como es el caso de los egresados que nos ocupa, se los denominará Potenciales Emprendedores Formados (PoEF). Por contraposición, a la fracción de estos egresados que no manifiesten tal intención, se los definirá como Agentes Formados en Emprendedorismo (AFE). Nótese, que como se convino en el Capítulo III a partir del MRF, cualquier persona puede emprender en un momento dado de la vida, concepto general que obviamente incluye al PoEF y al AFE. Es de apreciar entonces las ventajas comparativas que exhibirían estos graduados al emprender en algún momento de sus vidas: dispondrían de conocimientos específicos con los que otros emprendedores no contarían, en otras palabras, con competencias que de otra forma no tendrían.
En línea con esta observación se destacan las afirmaciones de Anderson y Jack (2008): “como educadores universitarios, nuestro papel no es necesariamente el de crear emprendedores, sino hacer que las personas sean conscientes de lo que la creación de empresas podría implicar y de los problemas que se enfrentan los emprendedores, para dotarlos de conocimientos necesarios para hacer frente a estas cuestiones” (p. 19).
Si optase por el propósito general de egresar PoEF o AFE (aun cuando alguno emprenda al final de su carrera), cualquier Casa de Altos Estudios debería aún decidir la profundidad con la que propone la EE. Esto hace que la misma nuevamente pueda agruparse en dos casos extremos: a) limitarse a impartir nociones básicas dentro de la
currícula, lo que al menos permite a los estudiantes visualizar al autoempleo como una opción profesional posible, b) brindar a los estudiantes nociones avanzadas sobre la temática. El grado de desarrollo dependerá, además de las intenciones de la universidad al respecto, del espacio que pueda ofrecer a la temática dentro de su currícula.
Por su parte, debe considerarse que la EE puede o no estar enfocada en un área temática en particular. Nuevamente, toda universidad podrá optar en este punto entre dos alternativas (cualquiera haya sido su opción en la anterior clasificación): a) formar en emprendedorismo en general, o b) formar en emprendedorismo en un área temática determinada (por ejemplo los negocios agropecuarios, o los negocios turísticos). En adelante, estas dos opciones se sintetizan denominándolas respectivamente formación emprendedora, y formación emprendedora “en”. Es obvio que optar por una de estas dos alternativas también dependerá de los objetivos institucionales. Si la política prioritaria fuera la de promover a través del egresado la generación de riqueza y empleo, se debería elegir la primera (formación emprendedora en general). Si la política prioritaria fuese fortalecer un área dada, la educación más eficaz sería la vinculada con “formación emprendedora en”.
Toda la discusión anterior se resume en la Figura IV.1.
Figura IV.1: Objetivos de la Educación Emprendedora
En el caso de la presente tesis, donde se analiza particularmente el caso de la EE “insertada” en la currícula de una carrera universitaria dada, resulta claro que la alternativa más natural es la indicada como 2) en la Figura IV.1. Según la misma, se obtendrían profesionales (ingenieros, médicos, etc.), que además de los conocimientos específicos propios de su carrera, tendrían formación en emprendedorismo.
Posibles objetivos de la EE
1) Formar a los estudiantes para que emprendan
2) Formar estudiantes en emprendedorismo (PoEF o AFE) - Según la profundidad de la EE:
- Con nociones básicas sobre el tema - Con nociones avanzadas sobre el tema - Según el perfil de la EE:
- Formado en general
En este punto, vale la pena resaltar las potenciales ventajas de este tipo de agregado. Es evidente que por este camino se abren al futuro graduado distintos y nuevos ámbitos de desempeño profesional. Obviamente podría ejercer su profesión (en forma independiente o en relación de dependencia, pero contaría con más herramientas en caso de elegir la primera opción). El hecho es que en este caso, también podría optar por emprender, y dispondría para ellos de las mejores reglas del arte. Y por último, podría ejercer como asesor de otros emprendedores, lo que le abriría nuevas alternativas, por ejemplo, trabajar en ámbitos oficiales como Secretarías de Producción, de Desarrollo, de Turismo, etc.