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CAPÍTULO I: REVISIÓN Y ANÁLISIS DE LA BIBLIOGRAFÍA

I.2. La creación de empresas y su protagonista

I.2.1. El proceso emprendedor

El proceso de creación de empresas (o proceso emprendedor) toma protagonismo dentro de la temática cuando se comienza a analizar al emprendedor a partir de lo que hace, es decir, a partir del enfoque conductual. De este modo, se deja de ver a la creación de empresas como un evento, sino como un conjunto de actividades y acciones asociadas con la percepción de oportunidades y la creación de organizaciones (Bygrave y Hofer, 1991).

Al igual que el concepto de emprendedorismo, el proceso emprendedor presenta diversas definiciones y tipo de etapas que están asociadas a él. De hecho, según Reynolds y Miller (1992), la identificación de las diferentes etapas es uno de los principales problemas a afrontar por los investigadores. Incluso, pareciera haber desacuerdo respecto a cuándo es el comienzo y su correspondiente finalización.

Mientras que para algunos autores el proceso comienza con la motivación de crear una empresa, para otros recién sucede cuando se detecta una oportunidad. Dentro de los que adhieren al primer enfoque se encuentra Watkins (1976; en Gibb y Ritchie, 1982), quien identifica en el proceso emprendedor seis etapas críticas. Para el autor, el proceso se inicia con la etapa de motivación, que implica encontrar el estímulo y el compromiso por parte de la persona para perseguir el objetivo de la creación de una empresa. La siguiente etapa contempla encontrar una idea tal, que parezca razonable invertir tiempo en evaluarla. La tercera, por su parte, consiste en la validación de esa idea (convertida en producto o servicio) a través de un testeo técnico y con el consumidor. La cuarta etapa que definen los autores es la identificación de los recursos. Se incluye el desarrollo de una estrategia de cómo entrar en el negocio. La quinta etapa contempla la negociación tanto para entrar en el negocio como para conseguir financiación, la aplicación del plan, los permisos, la confección de contratos, entre otras cuestiones. Por último, se establece la etapa de nacimiento y supervivencia de la empresa, que significa el desarrollo de los sistemas necesarios para mantener un negocio en funcionamiento y hacer frente a todos los requisitos legales.

Reynolds (1994) define otro aporte interesante y también se ubica entre los que consideran innecesaria la existencia de una oportunidad para dar inicio del proceso

emprendedor. El autor considera que el proceso de crear una empresa comienza cuando una o más personas quieren hacerlo y finaliza, en algún momento después, a través de un negocio viable. Define cuatro etapas (concepción, gestación, infancia y adolescencia), mediante las que se puede avanzar a través de tres transiciones. La primera transición sucede entre la etapa de concepción y gestación, y se da con la decisión de una o más personas de: participar en un nuevo proceso de gestación de un negocio y, dedicar tiempo y recursos es pos de ello. A quienes toman esta decisión los denomina emprendedores nacientes. Asimismo, los clasifica en dos: emprendedores nacientes independientes (NIE por sus siglas en inglés Nascent Independent Entrepreneurs) si ese esfuerzo es con el fin de constituir una organización independiente, y emprendedores nacientes corporativos (NCE por sus siglas en inglés Nascent Corporate Entrepreneurs), si tienen el respaldo de una empresa ya existente (Reynolds, Carter, Gartner, Greene, Cox, 2002). Operacionalmente, esto ocurre cuando el emprendedor naciente reflexiona seriamente sobre la creación de su empresa, así como también cuando la persona está involucrada en al menos dos actividades emprendedoras, como por ejemplo la búsqueda de instalaciones y equipos, la escritura de un plan de negocios, la inversión de dinero, o la organización de un equipo de trabajo. La segunda transición sucede entre la etapa de gestación e infancia y ocurre cuando estos esfuerzos se terminan con éxito y se logra la implementación de una empresa incipiente. En este punto aclara que la mayoría de emprendedores nacientes parece rendirse y retirarse antes de establecer una nueva empresa pues sucede que las ideas iniciales se esfuman, tras comprobar que sus intenciones eran equivocadas, o resulta imposible movilizar los recursos necesarios. Por último, la tercera transición, que ocurre entre la infancia y la adolescencia, marca un cambio exitoso de la empresa incipiente a una nueva empresa establecida. Lo anterior se grafica en la Figura I.1.

Figura I.1: El proceso emprendedor propuesto por Reynolds (1994)

Fuente: Reynolds (1994, p.2) Población adulta -(I)--> Emprendedores nacientes -(II)--> Nuevas firmas incipientes -(III)--> Nuevas firmas establecidas

También dentro de esta perspectiva se ubican las definiciones de Kantis, Ishida y Komori (2002) para quienes el proceso emprendedor contempla tres grandes fases: la gestación del proyecto empresarial, la puesta en marcha de la empresa y el desarrollo inicial de la empresa. La primera etapa, según los autores, corresponde al período en el cual la persona comienza a sentirse motivada por la idea de ser empresario, identifica en forma preliminar una oportunidad comercial que deberá convertir en un concepto de negocio y efectúa las actividades preparatorias del proyecto empresarial. La segunda, incluye el proceso de decisión final sobre el inicio de la empresa y las actividades necesarias para conseguir y organizar distintos tipos de recursos esenciales para lanzar el emprendimiento, tales como la información, la tecnología, los fondos, el capital humano, materiales, etc. Por último, la tercera etapa, se da en los primeros tres años de vida de la empresa, considerados tradicionalmente como clave para su supervivencia. En este caso, según los autores, el emprendedor debe enfrentar los desafíos que plantea la legitimación del mercado, superar las barreras a la supervivencia de la firma y demostrar su capacidad de gestión del negocio.

Más reciente se ubican los aportes de Veciana (2005) quien, con el fin de ayudar a comprender las actividades, características y principales problemas involucrados, propone la siguiente secuencia para el proceso emprendedor: gestación, creación, lanzamiento y consolidación. Dentro de la etapa de gestación, analiza todas las razones que pueden conducir a una persona a tomar la decisión de iniciar una empresa, donde incluye tanto factores negativos (la pérdida de un empleo) como factores positivos (deseo de trabajar de manera independiente). La fase de creación propiamente dicha, empieza con la búsqueda e identificación de una oportunidad empresarial e incluye el armado del proyecto, la evaluación del plan de negocios y la creación formal de la empresa. La fase de lanzamiento, por su parte, incluye la apertura del negocio, que según el autor, marca un hito importante porque a partir de este momento se debe gestar el objetivo de alcanzar el umbral de rentabilidad de la empresa. Contempla, en este caso, la creación de equipos de trabajo, la búsqueda de financiamiento, adquisición de medios y el lanzamiento de productos o servicios. Por último, dentro de la etapa de consolidación, deja en claro que es en este momento donde se debe reajustar la estrategia y el equipo de trabajo a fin de fortalecer el negocio formado. Asimismo, establece que a partir de este punto, el rol que ocupa la persona es otro, pues en esta etapa el empresario deberá seguramente enfrentar una nueva estructura, nuevos sistemas

de dirección y control, nuevas formas de financiación y sobre todo la aparición de nuevos competidores y nuevos productos en el mercado.

Desde otra vertiente, dentro de los que consideran que el proceso emprendedor comienza cuando se detecta una oportunidad, se ubica Gartner (1985) quien, a través de la recopilación de diferentes estudios, define comportamientos que el emprendedor realiza para la creación de un emprendimiento y con ellos determina las etapas del proceso emprendedor. Así, afirma que el emprendedor localiza una oportunidad de negocio, acumula recursos, comercializa productos y servicios, produce el producto, construye una organización, y responde al gobierno y la sociedad. Si bien esta descripción se considera de utilidad para varias investigaciones (Bhave, 1994), dado que permite identificar comportamientos, omite el estado evolutivo por el cual atraviesa una oportunidad de negocios.

Dentro de este enfoque también se ubica Bhave (1994), quien desarrolla un modelo para el proceso de creación de empresas a partir de la realización de entrevistas con emprendedores. Identifica en él cinco eslabones que agrupa en tres etapas. La primera etapa la llama de oportunidad, que incluye el reconocimiento de la oportunidad (la cual puede originarse en causas internas o externas) y el compromiso de llevar a cabo la creación de una empresa. La segunda etapa la denomina de instalación de tecnología y creación de una organización. En este caso el autor propone un proceso vinculado con el desarrollo de una tecnología, con actividades que contemplan la creación y producción de tecnología, y el desarrollo de un producto. Por último, la etapa final es denominada de intercambio, pues en este caso incluye el contacto del cliente con el producto fabricado.

Más reciente y con el mismo enfoque se encuentran Shane, Locke y Collins (2003) quienes, lo definen como un proceso que comienza con el reconocimiento de una oportunidad emprendedora y es seguido por el desarrollo de una idea de cómo perseguir esa oportunidad, la evaluación de la viabilidad, el desarrollo del producto o servicio para presentar a los clientes, el montaje de los recursos humanos y financieros, el diseño organizacional, y la búsqueda de clientes.

Por otro lado, además de las diferencias visibles respecto a cuándo comienza el proceso emprendedor, lo mismo se repite para cuando termina. En palabras de Gartner (1988): “uno de los problemas en el campo del emprendedorismo es decidir cuándo finaliza” (p. 46).

Varios autores para referirse a ese momento hablan de “empresa consolidada”. Reynolds y Miller (1992) definen, según su perspectiva, cómo es posible hacer operativo ese estado. Así, para los autores, una empresa se puede considerar plenamente establecida si se produjeron los siguientes cuatro eventos: compromiso personal (sucede cuando los miembros del equipo de puesta en marcha comienzan a hacer grandes inversiones de tiempo y recursos personales), apoyo financiero (cuándo se obtuvo el primer apoyo financiero externo), primeras ventas (cuando la empresa recibe su primer ingreso de las ventas) y conformación de un equipo de trabajo (cuando se contrató a empleados de tiempo parcial o total). De este modo, agregan que el tiempo que transcurre desde el primero al último evento se reconoce como un período de gestación de la empresa.

En la Tabla I.2 se muestra el resumen de las principales fases definidas por los distintos autores en referencia a la evolución del proceso emprendedor. Como se verá, es nula una secuencia única, quizás producto de algo que marcaron Katz y Gartner en 1988 al afirmar que ningún patrón o secuencia de eventos es común a todas las organizaciones que surgen.

Tabla I.2: Etapas del proceso emprendedor según distintos autores

Comienzo Autores Etapas identificadas

Desde la motivación a emprender

Watkins (1976 en Gibb y Ritchie,

1982)

Motivación - Selección de la idea - Evaluación de la idea - Identificación de los recursos - Nacimiento y supervivencia

Reynolds (1994) Concepción - Gestación - Infancia - adolescencia

Kantis, Ishida y Komori (2002)

Gestación del proyecto empresarial - Puesta en marcha de la empresa - Desarrollo inicial de la empresa

Veciana (2005) Gestación - Creación - Lanzamiento y Consolidación

Desde la detección de la oportunidad

Gartner (1985) Localización de la oportunidad - Acumulación de recursos - Comercialización del producto - Producción - Creación de la organización Bhave (1994) Identificación de la oportunidad - Instalación de

la tecnología - Creación de la organización - intercambio

Shane, Locke y Collins (2003)

Reconocimiento de la oportunidad - desarrollo de la idea - evaluación - desarrollo del producto - montaje del producto - diseño organizacional - búsqueda del cliente