Están también aquellos que no lo realizan de manera profesional como trabajo, ni lo promocionan, estos son “quienes median desde afuera de la profesión. Son abogados, funcionarios, políticos o diplomáticos que utilizan y practican nuevas formas de facilitación. Utilizan ciertas técnicas y dan nuevo
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Ibídem., p. 213.
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lustre a la profesión, al servir propósitos nobles como la paz mundial y la armonía social.”147 Similar a lo que sucede en el ámbito Internacional, en la que se elige algún profesional con el conocimiento, pero con un trasfondo en el que se busca la promoción de sí mismo, no tanto del método.
4.1.4. Tácticas que utiliza un mediador.
El mediador como un experto negociador, debe tener control de ciertos métodos que le permitan, conseguir que las partes se abran al dialogo, tenemos las siguientes:
a) Reflexivo.- Este tipo de método va dirigido específicamente al problema que genera la disputa, partiendo, de ahí se encaminara su actuar, “tratar de hablar el mismo lenguaje que las partes; crear el clima adecuado y de buena imagen del mediador; permitir que los intervinientes ventilen emociones; mantener la discusión enfocada en los temas relevantes; o evitar aparecer como parcial hacia alguna de las partes”148
b) Sustantivo.- Este método se “refiere a las cuestiones contenidas en la disputa”149 como los puntos de acuerdo, para así poder modificar las perspectivas de los participantes, aterrizando a la mismas sobre la realidad del conflicto, en fin todo lo relacionado con la importancia del trámite de la mediación, a través de la transformación del pensamiento de las mismas, nos referimos al punto de vista que tienen en el momento de realizarse el mismo.
c) Contextuales.- Con este método lo que se busca es, que las partes se vean obligadas a llegar a la resolución del conflicto, ya que el mediador, clasificara las prioridades, obteniendo soluciones parciales de aquellas cuestiones que se consideren menores, a fin de que las partes indirectamente lleguen consensuadamente a la resolución.
4.1.5. Características del Mediador.
El libro “Mediación para resolver conflictos”, de las autoras Elena I. Highton y Gladys S. Álvarez; menciona que debe tener al menos 16 características esenciales para que pueda realizar su trabajo, de manera eficiente, mismas que comentaremos a continuación150:
1. Neutralidad.- Es ineludible, que esta tendría que ser una característica del tercero, pues el mismo método, en sí mismo, debe poseer esta característica, cuanto más el encargado de llevar a cabo, la tramitación de la mediación, pues ante la problemática en la que se 147 Ídem. 148 Ibídem, p. 215. 149 Ídem. 150 Ibídem., p 216.
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encuentren las partes, no debe inclinarse a favor de nadie, sino que por el contrario, permanezca neutral.
2. Capacidad para abstenerse de proyectar su propio juicio.- Reiteradas veces hemos dicho que la actividad de el mediador, está encaminada a que la mismas partes lleguen a un acuerdo que a juicio de las mismas les favorezca, aún si el mediador no está de acuerdo con ello, y si conforme a su criterio, no es adecuado o sea justo.
3. Flexibilidad.- Pues si, en sí mismo el método de la mediación, es flexible, el mediador ni se diga debe tener esta misma característica, para poder estimular a los participantes a la comunicación, entre las mismas.
4. Inteligencia.- Esta es una característica, sumamente importante, en un mediador ya que el proceso de mediación, requiere de un agente capaz de allanar el camino hacia la resolución. Los problemas que se manifiestan en el mismo procedimiento, son complejos, debido a ello, es necesario que como tercero en el conflicto, tenga la capacidad de analizar la problemática presentada ante él, y a su vez sea hábil en conducir la sesión, con relación a las técnicas que utiliza con los mediados, a medida que alcancen una respuesta satisfactoria para ellos mismos.
5. Paciencia.- Esta punto este enfocado considerando que el medidor debe ser paciente para con los involucrados, esperando el tiempo necesario según lo requieran las mismas, sin precipitarse, pues en la medida en que sepa esperar, dependerá del éxito de la mediación, recordemos que la mediación es un procedimiento voluntario, y por lo mismo, los mediados no se deben sentir presionados para alcanzar una solución; precisamente por eso el tercero debe poseer esta característica, y saber en qué momento requieren las partes llegar a acuerdos.
6. Empatía.- El mediador debe ser capaz de entender los miedos, los deseos, la historia de cada parte, que a la misma le resulte relevante, circunstancias que se ventilan en la mediación, ya que a partir de ello logrará ganar la confianza de los mediados y de esta forma se podrá llevar a cabo con éxito el procedimiento.
7. Sensibilidad y Respeto.- Del primero diremos que el mediador debe ser sensible a los sentimientos de las partes, ya que los mediados son seres humanos que sienten, es innegable que la situación que los condujo al conflicto afecta sus emociones, y por consiguiente a sus sentimientos, por ello el agente debe ser considerado con el sentir de ellas; atendiendo a lo segundo, pues el mediador debe comportarse con respeto hacia con los involucrados.
8. Oyente activo.- Esta peculiaridad en el mediador debe ser notable, pues los mediados deben sentir que él mismo, no solo está ahí porque -por llamarlo de alguna manera-, sea su obligación estar, sino que realmente se interesa por lo que las partes le externan, en la sesión de mediación, prestando también atención al leguaje corporal de los mediados.
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9. Imaginativo y hábil en recursos.- Esto en cuanto a su capacidad de concebir ideas y generarlas en el proceso de mediación y para con lo mediados.151
10. Enérgico y persuasivo.- Para lograr que las partes puedan dialogar, es necesario que el tercero que conduce el procedimiento, sea capaz de manejar a las partes para lograr que las mismas se flexibilicen en la mediación, esto sin que estas perciban que está siendo autoritario, porque lo que se busca es que el procedimiento se lleve a cabo en los mejores términos en un ambiente cordial.
11. Capacidad de tomar distancia en los ataques.- Este punto está relacionado, con la actitud que debe tomar el mediador, si durante el proceso de mediación alguno de los participantes, emite algún comentario agresivo y en contra del procedimiento o del mismo mediador, en caso de que se presentara este tipo de situaciones, el mediador no debe comportarse a la defensiva, con el emisor de dicho comentario, pues se entiende que de manera lógica, se conseguiría una nueva contienda, pero esta vez entre el tercero y el participante.
12. Objetivo.- Esto es vital para la salvaguarda del procedimiento de mediación, y a su vez está ligada a la neutralidad que debe tener un mediador, pues no debe de parcializar su actuar, por lo que debe ver lo sucedido en la sesiones, como su trabajo y nada más, no debe de involucrarse, en caso contrario debe pedir que sea sustituido del servicio que está llevando, para no interferir con el correcto ejercicio de la mediación.
13. Honesto.- Pues no puede hacer, que las partes tengan falsas expectativas de lo que esté sucediendo en el proceso, por lo que debe conducirse con veracidad, sea cual fuera la situación real del procedimiento.
14. Digno de Confianza.- En el sentido de que las partes le van a confiar lo que ellas consideran “secretos”, de su problemática, y esa misma confianza debe saber ganársela, por eso debe mantener la secrecía de lo que suceda en las sesiones.
15. Tener Sentido del Humor.- Si consideramos que el ambiente que permea las primeras etapas de la mediación, es tenso, es natural pensar que el mediador se valga de comentarios divertidos, para aflojar este ambiente, y entonces las partes estén más relajadas y se puedan abrir al dialogo.
16. Perseverante.- Esto en caso de que las partes, se tarden en llegar a acuerdos, él debe permanecer tranquilo, sabiendo que el fruto de su trabajo está por llegar.
En cuanto a estas características vistas desde otra percepción –hablamos de la psicología, pues recordemos que en muchos países lo profesionales de esta ciencia pueden fungir como mediadores-
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Nosotros diferimos en cuanto este punto, con las autoras, ya que ellas consideran que el mediador, debe ser un tercero activo, sugiriendo soluciones a las partes, lo que a nuestro criterio y en base a la doctrina nacional, esto no debe ser así, por lo que solo lo mencionamos como parte de lo que ellas consideran como características del mediador.
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pueden ser clasificados de distinta manera, considerándolas en cambio como aptitudes, de la manera siguiente: