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(**) 20) Hacer un inventario completo e integrado por subregiones de los

3. ONPAs 168 57,8 Estimados No elaborados No aplicables Serán

aún en su mayoría definidos

por los

países ____________________________________________________________________________

(*) A = alta, prioridad uno; M = media, prioridad dos; B = baja, prioridad tres.

Debido a algunos aspectos relativos a la financiación y a la capacidad para la puesta en práctica, y desde un punto de vista operacional, la puesta en práctica del SAP/BIO necesita ser gradual a nivel regional y nacional. Tras la adopción del SAP/BIO, se necesita una fase preparatoria de corto plazo para permitir preparar los elementos para el lanzamiento y la puesta en práctica de los componentes regionales y nacionales del SAP/BIO.

Esta fase preparatoria debe consistir en:

- Establecer contactos inmediatos y acuerdos preliminares con los socios y los donantes. - Mejorar la definición de las carteras nacionales de inversión.

- Definir las estrategias de financiación y de puesta en práctica.

- Conceder ayuda a los países para que satisfagan los requisitos previos necesarios, y - Armonizar todas las actividades respectivas.

Las propuestas nacionales para la puesta en práctica de las acciones nacionales y el boceto de proyecto abanico de puesta en práctica del SAP/BIO serán los dos resultados principales de esta fase.

La fase preparatoria debe financiarse a través de un proyecto de bajo coste de corto plazo (a semejanza de las subvenciones PDF). La Tabla 2 del punto 3.b de este capítulo proporciona una estimación de los fondos necesarios. Todos los resultados de la fase preparatoria serán presentados a los donantes, a los socios interesados y a los representantes nacionales en la conferencia inaugural del SAP/BIO.

Es evidente que en principio, debe darse prioridad a la puesta en práctica de los Planes de Acción Nacionales y a aquellas Acciones Prioritarias Regionales que se clasifican como A (grado de prioridad uno) en la Tabla 5.

Además, un número de acciones prioritarias nacionales, con excepción de las que figuran en los NAPs, pueden llevarse a cabo fácilmente debido a que se necesita un volumen modesto de fondos, a que hay perspectivas para alcanzar rápidamente resultados tangibles, y a que los requisitos previos necesarios se pueden alcanzar fácilmente. En estos casos, las estrategias nacionales de financiación y de puesta en práctica pueden incluir dichas acciones también en la primera fase de aplicación, teniendo en cuenta los requisitos y los criterios de los donantes. Las Tablas 3 y 4 presentan el volumen de fondos necesarios por país para ejecutar los NAPs y otras acciones prioritarias nacionales e indican que para ciertos países participantes, sólo existe una estrategia realista, que pasa por la cofinanciación parcial o una financiación predominante en forma de subvención, dependiendo de si son elegibles o no. Lo mismo se aplica para las Acciones Prioritarias Regionales, donde los fondos necesarios no se pueden encontrar en fuentes de financiación regionales.

Por lo tanto, las estrategias de financiación deben considerar indispensable la posibilidad de atraer financiación internacional, así como financiación nacional que provenga de fondos nacionales, de donantes y de patrocinadores nacionales. Para los NAPs y otras acciones prioritarias nacionales debe asegurarse, además de ayuda externa, cierto nivel de fondos nacionales y contribuciones de las contrapartes.

Para promover la sinergia y la rentabilidad debe diseñarse un sistema de cooperación y/o puesta en práctica conjunta completo y bien estructurado, que incluya socios y/o donantes internacionales competentes y autorizados y la cooperación adecuada sub-regional, multilateral o bilateral entre países

Una mejor definición de las Carteras de Inversión Nacionales debe incluir: a) un desglose más detallado de los fondos necesarios para cada acción, b) una menor fragmentación de las acciones nacionales, c) una definición de fechas y d) un análisis de la "aplicabilidad" de cada acción.

La cofinanciación y el reparto de gastos deben considerarse entre los principios directores para formular estrategias nacionales de financiación, excepto en los casos en que se pueda considerar de manera realista y, siempre que los países sean elegibles, la concesión de subvenciones. Los fondos nacionales deben utilizarse sobre todo para inducir efectos catalíticos, así como para:

a) Ejecutar acciones urgentes que requieren fondos modestos

b) Actividades preparatorias relativas a acciones a medio y largo plazo.

En cualquier caso debe considerarse el establecimiento de fuentes permanentes para la puesta en práctica, tales como los instrumentos de mercado para el SAP/BIO y el patrocinio privado. En principio, las fuentes nacionales potenciales que se persiguen son: presupuestos y fondos a nivel nacional y local, las asociaciones y/o el patrocinio privados, los instrumentos y mecanismos económicos, la movilización de fondos y otras fuentes específicas nacionales si las hubiera. Siempre que se apliquen enfoques adecuados y que se abandonen las maneras clásicas y los mecanismos poco atractivos y anticuados será posible asegurar fondos nacionales en casi todos los países.

Entre las fuentes externas potenciales que se analizarán, podemos mencionar las siguientes: a) La cooperación sub-regional o multilateral o bilateral (tipo N/S o N/E, excepto el tipo S/S). b) Los programas de financiación internacionales, siempre que los países sean elegibles: GEF, PNUD, WB, METAP, etc.

c) Las fundaciones internacionales, sociedades privadas, patrocinadores, subvenciones, etc. d) Varias fuentes de la UE, siempre que los países sean elegibles.

uno de los elementos esenciales para la definición de estrategias de financiación. En principio, las acciones a corto plazo se financiarán con fondos disponibles inmediatamente, fondos nacionales normalmente. Las acciones a medio y largo plazo, respetando los criterios de elegibilidad, se financiarán generalmente con ayuda internacional. Cuando no sea posible recibir subvenciones deberán considerarse las contribuciones nacionales (líquidas, la mayor parte de las veces, parcialmente líquidas y parcialmente en forma de servicios en otros casos). El desarrollo en fases del programa de aplicación debe respetar el estudio de “aplicabilidad” del capítulo II: a) un período de corto plazo de 2 años, b) un período de medio plazo medio de 4 años y c) un período de largo plazo más allá de 4 años. Las fases deben adaptarse en función del cumplimiento de los requisitos para la puesta en práctica de los proyectos. Hoy día, considerando todos los hechos relevantes, se puede considerar realista un período total de puesta en práctica de 15 años. Los programas de puesta en práctica necesitarán ponerse al día cuando los proyectos alcancen el fin de su fase de medio plazo.

Las experiencias previas relativas a la puesta en práctica de grandes programas internacionales similares indican que es realista formular un boceto para un proyecto abanico SAP/BIO que considere los siguientes componentes:

a) Un componente regional que incluya: (i) acciones regionales que se ejecutarán a nivel regional, (ii) acciones regionales que se ejecutarán en los propios países y (iii) la ayuda a los países.

b) Los componentes relativos a los países que incluyan un conjunto de programas nacionales. Los aspectos institucionales y otros aspectos de este concepto tendrán que ser elaborados considerando los resultados de los contactos establecidos con las potenciales agencias y las instituciones de financiación y las ofertas nacionales para la aplicación.

Además, los criterios temáticos considerados prioritarios por los fondos internacionales deben ser considerados a la hora de diseñar el boceto del proyecto-paraguas, tales como:

a) la gestión de recursos vivos, b) la protección y conservación de la biodiversidad marina y costera, c) los impactos de la contaminación sobre la biodiversidad y d) los aspectos transfronterizos y los casos de protección de la biodiversidad.

Los programas de aplicación, incluyendo sus estrategias de la financiación y de puesta en práctica y el establecimiento de fases y de detalles operacionales deben elaborarse a nivel regional para cada país en forma de programas de puesta en práctica operacionales SAP/BIO; dichos programas deberán concluirse en base a los resultados de la conferencia inaugural. La puesta en práctica a su debido tiempo y de manera acertada de las acciones nacionales enumeradas más arriba requiere una dirección, coordinación y ayuda regionales. Así, las Tablas 2 y 2b presentan las acciones específicas apropiadas en una lista de Acciones Prioritarias Regionales