• No se han encontrado resultados

6. EL MODELO DE DESARROLLO SOCIOECONÓMICO DE ESPACIOS

6.6. Oportunidades de desarrollo de los espacios naturales

Los discursos de instituciones y empresas declaran abiertamente las carencias y necesidades para un desarrollo más ágil y completo. Los agentes implicados en el desarrollo, los ayuntamientos, grupos de desarrollo local y pymes creadas en torno a los parques o reservas coinciden en cuanto a la falta de formación en sus vertientes de uso público/ turismo, gestión ambiental y diversificación de usos tradicionales. En el presente capítulo se analizan las vías de mejora posibles atendiendo a las demandas señaladas. Los planes de formación son la base de la solución.

La carencia en formación afecta a todos los ámbitos de la sociedad rural; desde la falta de conocimientos en cuestión de gestión empresarial para quien decide iniciarse en ella hasta la falta de conocimientos básicos de atención al público, lo que se define como hándicap grave en estas zonas que cada vez más están sujetas al turismo como clave de su desarrollo.

Cuando se comienza la transformación laboral en un entorno como es el caso de los que rodean los espacios naturales, ya sea por la baja rentabilidad de los usos tradicionales, ya por exigencias de la figura de protección, y se instauran nuevas vías de empleo y autoempleo, el primer paso debe ser la orientación de los individuos dentro de las distintas posibilidades que se abren para ellos. Hay una gran necesidad de adaptación de los pobladores a los nuevos modelos, y es imprescindible cubrir esa necesidad. Se dan muchos casos en que las iniciativas empresariales fracasan por una falta de formación empresarial mínima, la gestión de una empresa no es fácil y es habitual encontrar casos de pymes especialistas y conocedoras de materias concretas relacionadas con el entorno a las que su falta de experiencia en el campo de la tramitación y burocracia hacen desaparecer.

El problema puede también ser el contrario: empresarios ajenos al entorno que viendo la oportunidad de negocio impulsan un proyecto de desarrollo empresarial para fracasar después al no conocer el terreno en que se mueven. Faltan profesionales que aglutinen ambas facetas.

En el caso de las empresas que parten de cero con iniciativas nuevas, diferentes de las actividades habituales, la orientación que se demanda debe ser específica de gestión y también del ámbito de desarrollo de la actividad.

La otra vertiente de la formación demandada por los entrevistados en lo que se refiere al uso público y el turismo, más allá de la formación empresarial básica, es la formación de base. Una formación mínima de atención al público en tareas de información o de servicios en general es fundamental. Desde el personal de un alojamiento a la venta de artesanía, se demanda desde los discursos una adaptación de los pobladores a esta nueva forma de trabajo que en muchos casos puede ser desconocida para ellos, si bien en los espacios naturales más cercanos a los grandes núcleos turísticos no es una demanda tan urgente, ya que el personal está acostumbrado a las actividades de cara al público y no supone un inconveniente para ellos. Por otra parte, el grueso de los visitantes a Andalucía es extranjero, lo que requiere un personal con cierta formación en idiomas.

Indicamos los siguientes comentarios porque los consideramos suficientemente clarificadores:

“Hay que dar una formación profesional para los nuevos trabajos que se avecinan; el público tiene una solicitud de trato que no se tiene”.

“Es difícil encontrar gente, para empezar necesitas idiomas; el 90% de las caravanas fijas que tenemos son de extranjeros, los e-mails de reservas te vienen en inglés”.

Desde las administraciones se demanda también personal cualificado para el trabajo directamente relacionado con la protección del espacio natural. En este caso el problema no

es tanto la carencia de formación como el exceso de especialización, lo que genera un tipo de puestos de trabajo con poca visión global y, teniendo en cuenta que el objetivo general que se persigue es la protección y conservación del medio ambiente paralela al desarrollo social, la necesidad no se cubre óptimamente. También se requiere más personal especializado en disciplinas que son nuevas en el entorno, como el derecho medioambiental. La posibilidad de ofrecer formación en estos campos resulta una buena estrategia para mantener a los jóvenes con formación previa en los espacios rurales, evitando la despoblación

“Se deben establecer planes de formación en gestión de los recursos naturales pero desde una óptica integral; faltan expertos a todos los niveles con visión completa”.

La tercera rama de la formación que se propone es la que respecta a la diversificación de los usos tradicionales. Como se ha señalado, ésta es la vía de fomento del empleo más valorada por los agentes de desarrollo. Una posibilidad de fomentar estas actividades aparte de la formación de los actuales agricultores y ganaderos en las nuevas vías de producción ecológicas o en la búsqueda de la máxima calidad artesanal para el acceso a denominación de origen, etc., sino la educación desde la base en los usos tradicionales. Mantener viva la artesanía o los modos autóctonos de producción promoviendo su valor en los más pequeños se presenta como una opción muy bien valorada.

“...talleres para jóvenes que les enseñen lo que ha habido ahí toda la vida, mantenerlo y enseñarlo, y enseñarles que hay que mantenerlo. Si les das la iniciativa se buscarán la vida y podrán montar su taller, o su tienda…”.