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2.2.2 “An economic warfare implement”.

II- 10) Organigrama del OWI en Madrid, junio 1944:

El éxito del desembarco en Normandía animó a Hayes a proponer el paulatino relajamiento de la labor informativa y propagandística conforme la victoria aliada pareciese más cercana. El embajador pretendía limitar el material diseminado a la promoción de los Estados Unidos, obviando contenidos de carácter político. Esa opinión fue compartida en esta ocasión por el OB, que a finales de octubre ordenó relajar el tono del material difundido en Madrid y

Barcelona410. Sólo unos días antes el OWI había asumido la línea de Hayes y el

Departamento de Estado, reforzando una aproximación muy restrictiva a

410 Hughes al OB, Madrid, 8/VIII/1944. NA, RG 208, entry 387, box 729; y OB: “Operational Guidance for European Program. Category IV. Spain”, Washington D.C., 30/X/1944. NA, RG 208, entry 6E, box 13. News and Features Division Motion Picture Division Distribution

Division Cultural Social Program

Reproduction Division

News

Section Features Section

Production Section Press Attache

Editorial Board Administration Officer

Mail

Section Section Files Messenger Section Section Photo Radio and

Propaganda Analysis Division

cualquier tema relacionado con los “asuntos internos” de España, algo justificado por las incursiones de los guerrilleros republicanos en la frontera pirenaica411. Las

actividades ligadas a la promoción de Estados Unidos se incrementaron considerablemente a partir de ese periodo y hasta el final de la guerra. A mediados de 1945, la agencia desarrollaba actividades informativas en Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao, San Sebastián, Vigo, Sevilla, Málaga y las Islas Canarias.

El segundo programa informativo específico para España fue aprobado el

4 de mayo de 1945412. El texto debía cubrir el periodo de transición entre la

capitulación de Alemania y la derrota del Japón (para un lapso temporal que calculaban entre tres y seis meses vista), que acarrearía la disolución de las agencias creadas por la emergencia bélica, como el OWI. Los objetivos temáticos se redujeron sensiblemente:

Objetivo “A”: incrementar la confianza española en la eventualidad de la victoria de los aliados en todos los frentes.

Objetivo “B”: convencer a los españoles de la unidad de los aliados durante en la próxima posguerra

Objetivo “C”: convencer a los españoles de la determinación de Estados Unidos de participar activamente en el diseño de una estructura internacional pacífica.

Objetivo “D”: ofrecer una imagen amplia y “objetiva” sobre la realidad política, social y económica de Estados Unidos.

Objetivo “E”: incrementar la información sobre los progresos científicos, técnicos y culturales de Estados Unidos

Objetivo “F”: convencer a los españoles del interés altruista de Estados Unidos por su país

Objetivo “G”: explicar en profundidad la “Good Neighbour Policy”.

El programa afirmó la necesidad de eliminar “the propaganda approach” mantenido hasta ese momento, así como evitar la creación de expectativas demasiado elevadas acerca del papel e influencia de Estados Unidos en el futuro

político y económico de España a corto plazo413. Otro de los cambios

411 OB: “Special Guidance for Spanish Outpost”, Nueva York, 27/X/1944. NA, RG 208, entry 358, box 111.

412 OB: “Long Range Policy Directive for Spain”, Washington D.C., 4/V/1945. NA, RG 208, entry 473, box 2983.

contemplados fue la voluntad de evitar cualquier tipo de apelación o acercamiento a Falange, lo que debía traducirse, entre otras cosas, en la paralización de la colaboración entre la Casa Americana y Radio Madrid (algo que no ocurriría e incluso se acentuaría en la posguerra), que había instituido una “Hora Americana” de música estadounidense en 1944 gracias al préstamo de material por parte de la Sección de Prensa de la Embajada.

Conforme la guerra en el Pacífico pareció más cercana a su fin, el OWI decidió concentrar el esfuerzo en los puntos “C”, “D” y “E”, es decir, todos

aquellos relacionados con el cultivo de una imagen positiva de Estados Unidos414.

A mediados de agosto, concluida ya la guerra e iniciado el proceso de integración del servicio exterior del OWI y la OIAA en el Departamento de Estado, el equipo del OWI en España constaba de 10 ciudadanos norteamericanos (incluido Caragol en Barcelona), pasando a ser dirigido por W. C. Connor. Emmet Hughes, para disgusto de muchos, se mantuvo en su cargo de Assistant Chief hasta finales de 1946415.

La improvisación de un programa cinematográfico, 1942/1943.

En páginas anteriores se ha destacado la especial relevancia que Hayes concedió a la reconquista de las pantallas comerciales en la batalla por la opinión de los españoles. Pero más allá de cerrar las puertas de los alemanes a un canal de comunicación, tras esa actitud se escondía una cierta admiración personal hacia el potencial que Hollywood tenía para deslumbrar a los espectadores, para despertar la admiración del público hacia el producto en sí mismo y como representación del potencial artístico y creativo de un pueblo. No

414 OB: “Interim Long-Range Policy Guidance for Spain”, Nueva York, 20/VII/1945. NA, RG 208, entry 473, box 2983.

415 Connor, segundo de Hughes durante el periodo en el que éste actuó como Agregado de Prensa y Acting Chief del OWI en España, había conseguido frenar, con el apoyo de Armour, el último intento del OB por apartar de sus funciones al protegido de Hayes durante abril de 1945. NA, RG 208, entry 387, box 732. El afectado eludió entrar en la polémica sobre su persona en sus descafeinadas memorias sobre su misión en España, vid. HUGHES, Emmet J.: Report from Spain, Nueva York, Henry Holt, 1946. Existe la firme creencia de que el protegido de Hayes compaginó su labor en el OWI con labores de espionaje para la OSS, donde había ingresado durante una breve estancia en el Norte de África a finales de 1942. En caso de confirmarse, sería más sencillo de entender la impunidad de Hughes ante los ataques del OB. Lo cierto es que esa posibilidad encaja perfectamente con su posterior prestación de servicios en la CIA (agencia de espionaje que recogió el testigo de la OSS) durante los preparativos y celebración de la crucial campaña electoral italiana de 1948.

es de extrañar pues que, ya en mayo de 1942, en pleno proceso de definición de las labores informativas y propagandísticas de su misión en España, Hayes solicitase a Washington la instauración de un sistema regular de préstamo de películas comerciales de “outstanding quality” que viniese a sustituir el modelo adoptado un año antes por Weddel y los británicos. Para iniciar el servicio, Hayes

solicitó el envío de “Gone With the Wind” (Selznick, 1939)416. Washington accedió.

El sistema que Hayes pretendía renovar había cumplido con creces su función, dadas las circunstancias. El material recibido desde Lisboa permitió la realización de varias sesiones informativas en la Embajada durante los primeros meses de 1942, a partir de números sueltos de Aeronoticias del Día y Fox

Movietone, en ambos casos en versión original y sin censurar. Las proyecciones se

hicieron gracias al préstamo de un proyector por parte de la Embajada británica. Esas sesiones apenas congregaban ciudadanos españoles, componiéndose su audiencia mayoritariamente de norteamericanos y miembros del cuerpo consular de las Naciones Unidas. Acudir a la Embajada de Estados Unidos en aquellos tiempos podía ser todavía fuente de problemas para muchos españoles. Las sesiones lograron cierta continuidad a lo largo del verano de 1942, tras la llegada a Madrid de los primeros envíos de documentales propagandísticos desde el fallido experimento del año anterior. Los remitentes eran los dos únicos organismos que podían suministrar material documental a la misión: la DCR y el OIAA. El material cedido por ésta última –varios números del Fox Movietone y los

documentales “Alaska’s Silver Millions”, “Americans All”, “Aluminum and the Two

Americas”, “Building of a Bomber”, “Power for the Americas” y “Soldiers of the

Sky”417– fue especialmente valorado por la Embajada, puesto que habían sido

editados en castellano (subtitulados o doblados), aunque el acento latinoamericano despertaría pronto las protestas del público. Sus contenidos estaban ligados con algunos de los objetivos globales de la improvisada propaganda estadounidense del momento: la capacidad productiva de la industria bélica; los enormes recursos naturales de Estados Unidos; la valentía y

416 Des. núm 775, Hayes al Secretario de Estado y el COI, Madrid, 22/VI/1942. NA, RG 208, entry 391, box 19.

417 Maroney (Motion Picture Division, OIAA) a Irene Wright (DCR), Nueva York, 2/V/1942. NA, RG 59, DF 124.522/363. Para una relación de los documentales utilizados por el OWI en España durante la guerra, véanse los apéndices.

formación del soldado norteamericano; y la unidad del continente americano en el esfuerzo de guerra. El material cedido por el Departamento de Estado –los documentales “Under Water Champions”, “Grand Canyon”, “The Olympic Wilderness” y “Washington, Recreational Facilities”– estaba más apegado a la política de la DCR de documentar e informar sobre el modo de vida americano418. La proyección de este tipo de material ante el público español

tuvo que esperar varios meses, al considerarse potencialmente contraproducente ante determinados segmentos de la población.

El 9 de julio de 1942 la Embajada efectuó la primera proyección exclusiva para espectadores españoles, concretamente un grupo de cargos públicos y miembros de la alta sociedad madrileña. La sesión constó de la proyección continuada de 9 números del Fox Movietone en castellano, que trataban de dar buena cuenta del potencial anfibio de los ejércitos aliados y de la capacidad productiva de la industria bélica norteamericana. Previamente, los espectadores habían sido informados de una serie de estadísticas sobre la producción bélica en Estados Unidos. El objetivo era claro: impresionar a los españoles con el potencial militar norteamericano, minusvalorado por la propaganda falangista y alemana. El material fue cedido a la Sección de Prensa de la Embajada británica y el consulado norteamericano en Barcelona.

Las primeras sesiones organizadas por el OWI se realizaron también en la Embajada. Para ello se valieron del material documental acumulado y los envíos realizados desde Lisboa, que por primera vez incluyeron, aparte de noticiarios

(varios números del United Newsreel419), cintas de dibujos animados de Disney y

un largometraje protagonizado por el popular Cary Grant, “In Name Only” (RKO,

1939)420. Pronto, las sesiones fueron trasladadas a la Casa Americana. La

inauguración de la sede de la Sección de Prensa de la Embajada de Estados Unidos, el 2 de noviembre de 1942, supuso un impulso para el programa

418 Des. nº 203, Hayes al Secretario de Estado: “American Motion Picture Films”, Madrid, 11/VIII/1942. NA, RG 59, DF 852.4601/74.

419 El noticiario cinematográfico United Newsreel fue una de las primeras creaciones del BMP con la intención de seleccionar el material producido por los cinco grandes noticiarios privados estadounidenses, el Ejército y la Marina norteamericanos, con vistas a su difusión propagandística en el interior y el exterior. Editado en 9 idiomas (entre los que no se encontraba el castellano), su periodicidad fue semanal. El último número data de diciembre de 1945. “The Motion Picture Bureau…”, doc.cit., pp. 8 y 9.

cinematográfico. De puertas afuera, la principal labor de la Casa Americana sería ejercer de centro difusor de la propaganda impresa norteamericana. De puertas adentro, el edificio había sido ideado como sede de un activo programa social pensado para atraer a cientos de españoles en busca de información sobre Estados Unidos. La Biblioteca y las proyecciones cinematográficas fueron elegidas como los focos de atracción. La biblioteca fue inaugurada a finales de

enero de 1943421, las proyecciones regulares un mes después.

El programa cinematográfico constó de tres frentes: las proyecciones regulares en la Casa Americana fuera de su sede; proyecciones patrocinadas por la Casa Americana fuera de sus muro; y un servicio de préstamo destinado a despertar el interés de instituciones públicas y privadas. En un principio el programa debía ceñirse a Madrid y su zona de influencia, para extenderse a los consulados conforme los medios y las circunstancias lo permitiesen. A principios de 1943, ninguno de los consulados contaba con un proyector cinematográfico, ni siquiera el de Barcelona. El tipo de película utilizada podía incluir desde cintas de dibujos animados y largometrajes comerciales sin estrenar en España, hasta noticiarios informativos y documentales de todo tipo. Durante 1943 el protagonismo fue para las sesiones organizadas a partir de cintas comerciales. Había que captar público para la Casa Americana, y el cine de Hollywood se mostró imbatible en esa labor.

El punto fuerte de las sesiones cinematográficas de la Casa Americana lo constituyeron las proyecciones regulares nocturnas ante los invitados del Embajador. Iniciadas a finales de febrero de 1943, para julio de ese año ascendían ya a seis por semana. A partir de septiembre, tras la llegada de nuevos documentales, se comenzó a realizar dos sesiones diarias. Dichas sesiones contaron con un título comercial como cabeza de cartel, frecuentemente acompañado de un noticiario y algún documental que garantizaba así la presencia de algunos de los mensajes que pretendían transmitirse a los espectadores. Cada programa era exhibido entre 20 y 25 ocasiones, nunca más

421 Para una historia cuantitativa de la actividad de la biblioteca del OWI en Madrid, Francis Foltz (bibliotecaria de la Casa Americana) al OB: “History of Casa Americana Library”, Madrid, 5/IX/1945. NA, RG 208, entry 473, box 2983. Foltz dio mayor cabida a la opinión en un artículo posterior, vid. FOLTZ, Francis: “The Better to Understand Each Other: The OWI Library in Spain”, Library Journal, vol. 71 (1946), pp 1497-1506.

allá de un mes. Diariamente, la Sección de Prensa remitía 150 invitaciones a individuos seleccionados previamente a partir del listado elaborado por la sección de prensa. La labor se repetía con cada nuevo programa. Siempre se enviaban más invitaciones que asientos disponibles (la sala contaba con un aforo máximo de 100 espectadores), puesto que durante 1943 sólo se presentaron uno de cada cinco invitados (con sus parejas). Las estimaciones sobre su audiencia se cifraron en una media de 4.000 individuos por programa, todos ellos de cierta relevancia en la España del momento, y objeto de agasajo e información por parte del personal de la Casa Americana y la propia Embajada, que aprovechaba cada convocatoria para establecer contactos, estrechar lazos personales y distribuir material impreso sobre la evolución de la guerra y la realidad norteamericana.

La lista de invitados, actualizada diariamente, no dejó de crecer durante toda la guerra a partir de las recomendaciones del personal diplomático, y empresarios y residentes estadounidenses. En julio de 1943 constaba de 3.250 entradas que, según Patterson, componían una representación fidedigna de las elites políticas, económicas y culturales de la España franquista. En ella aparecían ministros del gobierno, oficiales de los tres cuerpos del ejército, miembros de la “alta sociedad” madrileña, diplomáticos de naciones neutrales y aliadas, representantes de distintas sensibilidades políticas (monárquicos y carlistas principalmente), empresarios, profesionales liberales de todo tipo (especialmente médicos e ingenieros), periodistas de radio y prensa escrita, editores, escritores, músicos, pensadores, actores y productores, directores y críticos cinematográficos. Sólo se echaba en falta a falangistas y representantes del clero, los dos sectores que con mayor virulencia habían cargado contra el cine de Hollywood y que, por tanto, mayores reticencias podían tener ante las sesiones de la Casa Americana. La estrategia cinematográfica hacia estos grupos, como veremos, se realizó a través del cine documental.

Los primeros largometrajes empleados tenían un carácter completamente aséptico ante una hipotética interpretación política. No eran sino mero entretenimiento en la línea tradicional del producto Hollywood. Sin embargo, poco a poco primero, e indisimuladamente desde el verano de 1943 (aprovechando las facilidades otorgadas por el régimen a la propaganda