Capítulo III – Aprendiendo a ser feliz
1. Organización Ecológica
Según Bronfenbrenner (1994) un modelo ecológico es distinto, en contenido y estructura, de formulaciones anteriores sobre el desarrollo humano. En relación al primero, el contenido, la orientación ecológica asume una posición seriamente teórica, la traduce en términos operativos y aunque haya sido alabada con frecuencia en la literatura de las ciencias sociales, rara vez se ha puesto en práctica. En cuanto al segundo, la estructura, también se aparta de los aspectos convencionales pues no se refieren a variables lineales sino que se analizan en términos de sistema.
Capítulo III – Aprendiendo a ser feliz
En relación al contenido el nivel más interno del esquema ecológico, la unidad básica de análisis, es la díada, o sistema de dos personas.
El nivel inmediato estaría formado por tríadas, tétradas, y estructuras interpersonales mayores. Varias conclusiones científicas (Bronfenbrenner: 25) indican que la capacidad de una díada para servir como contexto efectivo para el desarrollo humano depende de forma crucial de la presencia y la participación de terceras personas, como en nuestro caso, de los padres o de los educadores. Este mismo principio triádico es válido para las relaciones entre entornos. Por lo tanto, se considera que la capacidad de un entorno, en este caso la escuela, para funcionar de manera eficaz como contexto de la acción educativa depende de la existencia y la naturaleza de las interconexiones sociales entre los entornos, lo que incluye la participación conjunta, la comunicación y la existencia de información en cada entorno con respecto a otros.
Estas interconexiones permiten al educando pasar de un entorno a otro (por ejemplo, la promoción de un curso o nivel a otro) con un conocimiento previo y su adaptación al nuevo entorno es más adecuada. Estos cambios de rol o de entorno son hechos que ocurren a lo largo de la vida, son válidos para todas las personas y son llamados transiciones ecológicas (Bronfenbrenner, 1987:26).
No se puede olvidar tampoco la tendencia humana, aspecto fundamental e inevitable, que es la interdependencia. El hecho del vivir colectivo prevalece en la mayoría de las especies de organismos, si no en todas. El hombre muestra la tendencia más pronunciada a desarrollar y mantener relaciones cooperativas con sus semejantes (el grado de interdependencia depende de la especialización de cada organismo). La ecología humana trata de descubrir y describir las pautas que adopta la organización humana y por ese motivo me interesa en este estudio.
La escuela, un espacio para aprender a ser feliz.
El término organización procede de la idea de organismo y es usado para describir cómo una variedad de fenómenos coexisten en grandes unidades o conjuntos. Esas unidades no son, generalmente, consideradas como organizaciones, a menos que sean activas en la realización de una o más funciones. Un grupo de organismos que cooperan entre sí constituye la organización e implica la interdependencia de personas dinámicas cuyas distintas actividades se coordinan en un único sistema funcional.
La organización ecológica es una expresión amplia y general, que se usa para referirse al complejo de interrelaciones funcionales por cuyo medio el hombre vive. Existe mucha semejanza de significado entre organización y “lo ecológico”, pero el adjetivo le da el sentido a respecto del objeto de que se ocupa el ecólogo: el enfoque en la organización de las relaciones funcionales. El espacio y tiempo son las dimensiones en que puede ser observada y medida la organización ecológica.
A partir de los estudios de la actividad organizada, objeto de la Ecología Humana, se llega al concepto de comunidad que es lo mismo que organización ecológica y se refiere a la estructura de las relaciones mediante la cual una población localizada atiende diariamente a sus necesidades. La comunidad es el universo más pequeño en que los fenómenos ecológicos pueden ser adecuadamente observados siendo así la unidad básica de la investigación ecológica como organización funcional. En la investigación la palabra comunidad será usada siempre con este significado.
En relación con la estructura del esquema ecológico la comunidad se relaciona con todas las funciones esenciales y con sus interrelaciones, mediante las que una población local se mantiene a sí misma. Un análisis estructural de la comunidad implica dos tareas: primero, identificar las clases de elementos que forman el conjunto y segundo determinar la configuración del conjunto, es decir, el número relativo de clases de elementos diferentes y su interrelación.
Capítulo III – Aprendiendo a ser feliz
A partir de estos aspectos identificamos la escuela como una unidad asociativa. En contraste con la familia que es una unidad que se orienta en su integridad hacia el problema general de la subsistencia, la unidad asociativa se limita a la realización de una serie de servicios o de un servicio particular, como es en nuestro caso, el educar. Este tipo de unidad tiene que ser complementada por la familia o por otras unidades asociativas.
Aunque el estímulo de lucro no funciona generalmente en las unidades llamadas empresas altruistas también dependen del mercado para ejercer su especialización. Necesitan un sustento económico. Una de las muchas implicaciones que el riesgo financiero produce en la especialización es dar demasiada importancia a la eficiencia en la realización de las funciones provocando el alto grado de selección del personal que constituye la unidad asociativa y el carácter de utilitarismo de sus componentes
El conjunto de los miembros de una unidad asociativa casi nunca representa a la población general de que procede, en nuestro caso, la escuela, esos miembros pueden ser de sexos diferentes, grupos de edad variados en donde los muy viejos o enfermos no están representados.
La unidad asociativa también es atípica en su composición ocupacional: educadores (en distintas áreas), educandos, lo personal de servicio de todos los tipos previsibles en una escuela.
Al final, ecológicamente hablando, la escuela es una unidad asociativa, un agrupamiento extrafamiliar pero que interpenetra con la familia, agrupando en una unión simbiótica a individuos provisionalmente diferentes sin referencia a sus filiaciones familiares.
Definida ecológicamente la escuela, ya que la ecología humana estudia esas estructuras sin preocuparse de las motivaciones o aptitudes de los agentes actuantes, recurro a continuación a la psicología para complementar la
La escuela, un espacio para aprender a ser feliz.
ecología de las relaciones y en ella sitúo las emociones y la educación emocional como objeto del apartado siguiente.