RESEÐAS DE: PUERTOLLANO
3. Aerotriangulación por el método de haces de rayos En este caso la unidad de trabajo es el fotograma Se trata de un método de intersección inversa
4.10. ORIENTACION INTERNA Y EXTERNA IMPORTACIÓN DE ORIENTACIONES.
En ocasiones nos encontraremos la terminología de orientaciones internas y externas. Realmente estamos en el mismo caso que en los puntos anteriores, lo que ocurre es que la orientación relativa y absoluta se hace en un solo paso, y su conjunto se denomina
orientación externa. Siendo la orientación interna la misma que la descrita en el punto
4.7.
Siempre tendremos que realizar la orientación interna (a no ser que la tengamos almacenada de otra sesión de trabajo), y en ocasiones la orientación externa nos puede venir dada a partir de los datos de orientación de cada fotograma procedentes de aerotriangulaciones u otros métodos. A esto es a lo que se le llama importación de
orientaciones, cuando se nos facilitan unos datos externos que incorporamos para poder
Estos datos externos, si provienen de aerotriangulación por el método de haces, nos vendrán dados en la forma:
Nº de fotograma, coordenadas xo, yo, zo, giros κ, ϕ, ω
Sólo tendremos que indicarle al programa que vamos importar estos datos como orientaciones externas para nuestro modelo, previamente se deberá haber realizado la orientación interna de cada fotograma.
4.11. RESTITUCIÓN
Fotointerpretación y Fotogrametría, J. Martín López. EUIT Topográfica, UPM Madrid Año 1993
Tras la preparación descrita, comienza la auténtica restitución, o realización fotogramétrica del mapa. Existen distintos modelos de restituidores, construidos por las diferentes fábricas de material topográfico y fotográfico, que no son muchas en el mundo y son por consiguiente muy conocidas.
Sobre los antiguos instrumentos Analógicos - No todos los restituidores son capaces de las mismas precisiones, distinguiéndose entre instrumentos de primer, segundo y tercer orden. Los de primer orden garantizan precisiones planimétricas del orden de 4 micras, y altimétricas del orden de 0,1 a 0,2 por mil de la altura de vuelo. Entre ellos se encuentran los Wild A10, PG3 de Kern, Planimat de Zeiss Oberkochen, Stereoplanigraph v Stereometrograph D, de Zeiss Jena, y Stereocartografo de Galileo Santoni.
De segundo orden son el Wild A8; el Stereosimplex IV, de Galileo Santoni; el PG2, de Kern; el Planicart de Zeiss Oberkochen y Topocart B, de Zeiss Jena. Son todos instrumentos cuya precisión planimétrica queda entre ± 4 y 10 micras, con una altimétrica del 0,2 al 0,6 por 1000 de la altura de vuelo.
El tercer orden está integrado por aparatos menos precisos, de sólo 10 a 20 micras, tales como los Wild B8, Stereosimplex G6, de Galileo Santoni, y Planitop, de Zeiss Oberkochen.
El tipo de precisión no implica diferencia de calidad, sino que se relaciona con la escala de utilización, siendo válido cualquier instrumento cuyas características le sitúen dentro de los límites tolerables para la escala del mapa que debe formarse.
Prescindiendo de detalles de construcción o de perfeccionamientos técnicos introducidos por cada fábrica, en esencia los aparatos restituidores son muy parecidos
entre si. En todos ellos el operador contempla un par estereoscópico a través de unos binóculos de aumento, viendo además un índice flotante, como el descrito en 12.4, que puede ser movido en el espacio, hasta posarse sobre el suelo en el lugar deseado.
El índice permanece siempre en el campo visual, cuya imagen puede ser desplazada utilizando tres mandos que corresponden a las tres coordenadas cartesianas, de modo que el operador puede desplazar el índice sobre el terreno, elevarle sobre él, o hundirlo bajo el suelo. A su voluntad, el operador decide en que momento el brazo trazador del instrumento dibuja sobre el tablero en que está situado el papel.
El dibujo del mapa comprende distintas fases, realizándose separadamente su planimetría (poblaciones, comunicaciones, red hidrográfica, vegetación), y su altimetría (curvas de nivel). En tanto que la planimetría obliga a realizar desplazamientos del índice sobre el terreno accionando las tres coordenadas, el dibujo de la altimetría se realiza manteniendo fija la coordenada z, una vez establecida la cota correspondiente a la curva de nivel que se debe dibujar.
El manejo de un restituidor requiere buena visión estereoscópica y un entrenamiento adecuado: es operación fatigosa, que debe realizarse con pausas de descanso visual, y que preferentemente se realiza por parejas de operadores, uno de los cuales acciona el instrumento en tanto el otro vigila la formación del mapa y controla los posibles errores u omisiones (en aquellos tiempos ...)
Un aparato que realice las tareas descritas, lo hace estableciendo una analogía opticomecánica entre las imágenes fotográficas y su representación planimétrica, por lo que se denominan restituidores analógicos. Si además está dotado de un equipo electrónico adicional, no sólo realizará el dibujo del mapa sino que registrará coordenadas de cada punto que sitúa en el tablero de trazado, almacenando así en forma numérica el contenido cartográfico. Se trata entonces del tipo de restituidor al que se llama analítico, que calcula las coordenadas de las intersecciones de los puntos estereoscópicamente observados. Estos instrumentos comenzaron a construirse según las ideas del finés U.V. Helava, con el propósito de sustituir las analogías mecánicas por cálculos automatizados.
Como las ventajas obtenidas son muy grandes, y existen en servicio muchos restituidores analógicos, se han creado sistemas que permiten aproximar sus prestaciones a las de los analíticos, con incorporación de sistemas de codificadores y digitales.
semianalíticos, pueden dibujar la minuta durante su restitución, o bien almacenar la información en cinta magnética o disquete, susceptible además de ser modificada en función de datos posteriores. Esta posibilidad, que en algún caso puede ser ventajosa, supone la incorporación a los datos de a los datos de los errores de restitución que el operador cometerá inevitablemente.