En la antigüedad, muchos pueblos se distinguieron por ser grandes comerciantes, como los venecianos en Europa y los fenicios en Asia. Estas culturas desarrollaron formas rudi- mentarias para contabilizar sus operaciones y registros que les servían para rendir cuentas acerca del manejo de los bienes con que debían comerciar.
En estas primeras transacciones comerciales, la memoria desempeñaba un papel pre- ponderante, pero conforme las actividades económicas comenzaron a crecer en tamaño y complejidad, dejó de ser posible que las personas recordaran todas las transacciones que efectuaban y sus importes, por lo que necesitaron desarrollar métodos más sofisticados de registro de sus negocios.
Al principio, cada comerciante simplemente realizaba anotaciones personales que sólo él entendía, pero conforme los negocios crecieron, hubo más personas interesadas en cono- cer esa información, por lo que se hizo indispensable realizar los registros de una manera más formal y ordenada para que dicha información fuera entendida por todos. Fue éste el origen de los primeros libros de contabilidad. Resulta sorprendente que aún en los más primitivos documentos contables podemos observar vestigios de lo que posteriormente se denominó partida doble.
Hoy se considera el “padre” de la contabilidad a un monje italiano de la orden de los franciscanos llamado fray Luca Pacioli, quien se desempeñó como profesor universitario de diversas artes y ciencias. Fue el autor del texto Summa de Arithmetica, Geometria, Proporcioni et Proporcionalita, tratado de aritmética y matemáticas en el que se describe por primera vez el concepto de partida doble, el cual dio origen a lo que se hoy conoce como ecuación contable. Los libros de este notable monje resumían reglas contables que continúan vigentes hoy en día.
En el pasado, como los negocios pertenecían a un solo propietario o dueño, sus regis- tros contables se limitaban a un listado de todos los bienes que la persona poseía o que le debían a él (debiti), por un lado, y por otro estaba todo lo que él debía a otros (crediti), de tal manera que la diferencia entre lo que se poseía y lo que se debía era lo que le pertenecía al dueño o propietario del negocio. Al expresar lo anterior en forma matemática surge la primera ecuación contable, la cual se muestra en la figura 5.1.
A esta forma de expresar la ecuación contable se le denominó teoría de la propiedad. En otras palabras, el valor del patrimonio de los propietarios se determinaba por el rema- nente de restarle a los bienes y derechos a favor del negocio todas las obligaciones o deudas del mismo. Esta teoría veía la actividad del negocio con los ojos del dueño
de la empresa. El propietario poseía todos los bienes y derechos y debía responder a los acreedores de todas las obligaciones contraídas, con lo que
la diferencia entre ambos constituía su riqueza o patrimonio neto. La información contable era vista entonces como una información al servicio de los propietarios; no se marcaba, por lo tanto, una separación entre los bienes personales del dueño y los bienes de la empresa.
¿En qué consiste la teoría de la propiedad?
Bienes + Derechos – Obligaciones = Patrimonio neto
Figura 5.1 Primera ecuación contable
Por ejemplo, si un comerciante era dueño de una casa con valor de $200 000, en su nego- cio tenía bienes que valían $500 000, sus clientes le debían $20 000, tenía deudas personales por $70 000 y a sus proveedores les debía $300 000, su patrimonio se calculaba de la siguiente manera:
Bienes y derechos $720 000 ($200 000 + $500 000 + $20 000) Obligaciones $370 000 ($70 000 + $300 000)
Patrimonio neto $350 000
Sustituyendo los términos en la ecuación contable de la teoría de la propiedad, quedaría lo siguiente:
Bienes Derechos – Obligaciones Patrimonio neto $700 000 $20 000 – $370 000 $350 000
Conforme los negocios de un solo propietario se fueron transformando en corporaciones, la teoría de la propiedad fue evolucionando para convertirse en lo que actualmente se conoce como teoría de la entidad, que, al contrario de la teoría de la propiedad, considera a la empresa como un ente distinto e independiente de sus propietarios. Esta nueva forma de ver los negocios obliga a hacer una separación de los bienes personales de los dueños de aquellos que pertenecen al negocio.
Desde este enfoque, el conjunto de bienes y derechos pertenece a la empresa, no a los pro- pietarios, y sus bienes y derechos pueden ser financiados tanto por acreedores externos como por los accionistas de la organización, por lo que las empresas deben proporcionar información sobre sus operaciones a todas las personas interesadas en la actividad empresarial. La ecuación contable mencionada anteriormente evolucionó para convertirse en la ecuación utilizada en la actualidad, que se expresa como se muestra en la figura 5.2.
Con esta ecuación contable es posible resumir los recursos que posee una empresa y los derechos que existen sobre esos recursos. En el ejemplo del comerciante que vimos antes, si hacemos una separación de sus bienes personales de los del negocio, obtendríamos lo siguiente:
Pasivos $300 000 Capital $220 000
Activos $520 000 ($500 000 + $20 000)
La ecuación contable queda expresada de la siguiente manera:
Activo = Pasivo + Capital contable $520 000 = $300 000 + $220 000
Como podemos notar, no se incluyeron en el cálculo del capital contable la casa del comer- ciante ni sus deudas personales; sólo se tomaron en cuenta aquellos bienes y obligaciones que pertenecen a la empresa como entidad independiente de sus propietarios.
¿En qué consiste la teoría de la entidad?
Activo = Pasivo + Capital contable Figura 5.2
Ecuación contable actual
Ejercicio 5.1
Un comerciante es dueño de una tienda de abarrotes. El siguiente es un listado de todos sus bienes tanto personales como del negocio, así como sus deudas:
Casa (4 habitaciones) $2 700 000
Local comercial de su tienda 1 000 000
Mobiliario de su casa 170 000
Equipo de la tienda (estantes, caja registradora, refrigeradores, congeladores) 230 000
Automóvil de su esposa 320 000
Camioneta para su uso personal 240 000
Camión de redilas del negocio 170 000
Cuentas por cobrar a clientes a los que les fió la mercancía 5 000
Deudas en tarjetas de crédito personales 30 000
Deudas con proveedores de mercancías 110 000
Deuda con Agencia de Autos por la compra del camión de redilas para el negocio 150 000 Deuda con su suegro quien le prestó para un viaje con su familia a Acapulco 20 000
Se pide:
1. Determinar el valor de su patrimonio desde el enfoque de la teoría de la propiedad.
2. Determinar el valor del capital contable de su negocio desde el enfoque de la teoría de la entidad.