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Palabras clave: Degradación; productividad; comunidades.

In document Volumen I Memorias en Extenso SMCS 2013 (página 67-70)

Introducción

La problemática de la degradación de los suelos en el municipio de Tzicatlacoyan fue expuesta por Ruiz Careaga et al., (2013); en territorios de la Sierra Norte también en el Estado de Puebla, Ruiz Careaga et al., (2011), se refieren a las causas e impacto de la erosión de los suelos y su repercusión sobre las condiciones ambientales y sociales en las comunidades pobres; la erosión hídrica está considerada como el proceso degradativo que más daño ha causado a nivel mundial, no solo por las pérdidas físicas en peso de suelos y de sus componentes, sino también por la influencia negativa que tiene ese proceso en las propiedades físicas, químicas, físico-químicas y biológicas, lo cual influye en la pérdida de la productividad y la capacidad de los suelos para sostener la biodiversidad, derivando en problemas de carácter económico, social y ecológico (Mass y García Oliva, 1990; Torres et al., 2003; Castelán et al., 2006).

Materiales y Métodos

El municipio Tzicatlacoyan, en el estado mexicano de Puebla (Figura 1), está ubicado entre los 588 493.00 y 614 384.00 m E y entre las 2 069 589.00 y 2 091 370.00 m N (Sistema de Coordenadas UTM WGS 84), dentro de la Zona 14 del Hemisferio Norte. La superficie total del municipio es de 27 961.81 ha y cuenta con una población de 6 242 habitantes, distribuidos en más de 70 asentamientos. Las comunidades más importantes son San José Tejaluca, Tepenene, Acuexcomax, Tzicatlacoyan y San Antonio Juárez. La actividad económica fundamental está relacionada con la producción agrícola, agropecuaria y forestal, la que se realiza en condiciones topográficas desfavorables, con pendientes pronunciadas en la mayor parte del territorio.

Se utilizó información de INEGI (2000) contenida en mapas de suelos, vegetación, geología, hidrografía, aguas embalsadas, relieve, división político-administrativa, población y vías de comunicación, así como cartas cartográficas escala 1: 50 000; se contó con imágenes de satélite de los años 1980, 1990, 2004 y 2011,), Esta información sirvió de base al análisis previo del área de estudio, a partir de lo cual se planificaron los recorridos de campo, toma y descripción de perfiles de suelo.

Para el estudio inicial del área y su caracterización posterior, se aplicó el Sistema de Información Geográfica (SIG): se utilizaron el Sistema de Posicionamiento Global por Satélite (GPS), la Teledetección (TD) y la Cartografía Automatizada (CAD) las cuales fueron georreferenciadas en el programa del SIG ILWIS 3.4 OPEN, con apoyo del GPS, lo que sirvió para detectar y hacer una separación previa de los estados en que se encuentran los diferentes sectores y para la selección de los sitios más representativos para las descripciones y muestreos.

Resultados y Discusión

Los suelos estudiados son afectados tanto por factores de origen natural como antrópico; los de origen natural son: el clima, la cobertura vegetal, la hidrografía y el relieve. Los asentamientos humanos pueden ser considerados el factor antrópico más importante y el que más afecta a los suelos ya que es responsable del cambio de uso y de la introducción de las prácticas agrícolas, forestales y agropecuarias, lo que ha provocado alteraciones importantes en la cobertura vegetal, favorece la erosión hídrica y cambios en el comportamiento físico, físico-químico, químico y biológico de los suelos. La infraestructura, como redes viales, sistemas de cría de animales, sistemas de cultivo, sistemas de almacenamiento y conducción de agua también inciden sobre los suelos y el entorno.

El efecto de ese conjunto de factores se acentúa, debido en lo esencial a las características del relieve. De una superficie de 27962 ha que tiene el municipio, hay 15186 ha en las cuales la pendiente, es superior a 16 %, lo que puede provocar grandes escorrentías, cuando la cobertura vegetal no protege adecuadamente la superficie. En el resto del área la pendiente varía entre 0 y 15 %, pero son estas áreas precisamente las más utilizadas en la producción agropecuaria, por mayor facilidad en el laboreo del terreno y construcción de la infraestructura. Además, hay que tener en cuenta que una inclinación de 3 %, ya resulta peligrosa, si la superficie no cuenta con la protección necesaria (Riverol, 1985).

Ante esas características del relieve, la degradación de la cobertura vegetal adquiere una importancia particular, esto aunado al descuido con el que tradicionalmente se han explotado estas tierras sin tener en cuenta los factores locales conspira contra la capacidad y productividad de los suelos y los ecosistemas naturales, lo que afecta el entorno de manera importante. Resulta lógico que hay que producir alimentos, eso es una realidad y para ello es imprescindible sustituir la vegetación originaria, en determinadas localidades, pero la esencia del problema radica en el manejo posterior que se hace de esas áreas, donde el problema está en la protección der la superficie del suelo después de cada cosecha y durante el ciclo de reproducción donde hay que evitar la incidencia directa del clima como el golpeteo directo de las gotas de lluvia y elevación de la temperatura del suelo; contra estos efectos negativos existen propuestas para el manejo adecuado de las coberturas como alternativas de las cubiertas originarias (Aguilar et., al 2011).

De una superficie total de 27962 ha que cubre el municipio, hay unas 16000 ha en las cuales la cobertura vegetal es deficiente y dentro de ellas existen unas 7000 ha, en las que el suelo ha perdido prácticamente toda su capacidad productiva y permanece a la intemperie durante gran parte del año. Los sectores más protegidos cubren una superficie de unas 12000 ha, en las cuales aún permanecen los tipos de vegetación de bosque de pino encino arbóreo, tescate arbustivo y selva baja caducifolia arbustiva.

Figura 1: Localización del municipio Tzicatlacoyan, Puebla.

Las pérdidas de suelo a causa de la erosión

La erosión es un proceso degradativo, caracterizado por la pérdida parcial o total de los horizontes del suelo; a los efectos de este trabajo la mayor importancia la tiene la erosión hídrica, la que está considerada como la que más daño ha causado en el Planeta; en el caso específico del área de estudio, estos daños se reflejen en la Tabla 1.

El análisis de las pérdidas por erosión hídrica, en un área específica, no se puede realizar sin tener en cuenta la evolución que han seguido los suelos (Ruiz Careaga et., al 2013). En ese trabajo se hace un análisis sobre los factores incidentes en la zona, los que en su origen fueron propicios para la existencia de las unidades de primer orden: Leptosol, Phaeozem y Calcisol, las que en conjunto ocupan el 92.54 % de la superficie total del municipio (25 627.63 ha), con áreas menores de Vertisol, Regosol y Durisol, de acuerdo con la clasificación World Reference Base (IUSS, Working Group WRB, 2008). Con esas unidades se forman las de segundo orden, con predomino de: Leptosol Calcárico Lítico (LPcali), Leptosol Réndzico (LPrz), Phaeozem Calcárico (PHca), Calcisol Pétrico (CLpe) y otras con menores extensiones. Este planteamiento sobre la existencia de los suelos, en el área de estudio, queda demostrado con la información brindada por INEGI (2000), sobre la cual se realizaron estudios de campo.

No es usual que la erosión de los suelos cause la pérdida de unidades de primer orden; sin embargo, este proceso se ha desarrollado con tanta intensidad en el municipio Tzicatlacoyan, que muchas áreas donde antes hubo Phaeozem, ahora están ocupadas por Leptosoles Calcáricos Líticos, como se muestra en la Figura 2. De acuerdo con las características de ambos suelos, dadas por IUSS Working Group WRB (2008) y comprobadas para el caso específico del área de estudio, se han perdido unas 2000 ha de Phaeozem (PH), con buenas condiciones para la agricultura, determinadas por más de 100 cm de profundidad, con un horizonte superior oscuro, rico en materia orgánica y alta saturación por bases, donde la biomasa y la actividad de la fauna edáfica son altas; en algunos sitos con horizonte A mólico, esa actividad se extiende hasta el horizonte C. Estas áreas están ocupadas en la actualidad por suelos muy poco profundos; extremadamente gravillosos y/o pedregosos, con potencial muy limitado y condiciones difíciles para la agricultura.

Tabla 1: Pérdidas de suelo referidas a unidades de primer orden de la clasificación WRB. Clave de suelo Nombre de suelo Grado de erosión Capa perdida (cm) Pérdidas por ha Volumen (m³) Peso (t) PH Phaeozem Leve 5 500 525 PH Phaeozem Moderada 15 1500 1575 CL Calcisol Moderada 9 900 990 VR Vertisol Leve 5 500 450 VR Vertisol Moderada 15 1500 1350 RG Regosol Fuerte 19 1900 2185 LP Leptosol Moderada 7 700 805 LP Leptosol Fuerte 12 1200 1380

LP Leptosol Muy fuerte 18 1800 2070

LP Leptosol Severa 20 2000 2300

Figura 2: Carta de las pérdidas de áreas de los Phaeozem.

Conclusiones

En el municipio Tzicatlacoyan, coinciden tres factores que han determinado el estado

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