II. La importancia de los recursos interpretativos en una ruta turística cultural 53
2.2. El caso de la Ruta Don Vasco en el turismo cultura y la interpretación del
2.2.1. Panorama general del turismo cultural en México 60
Antes que nada, es necesario hablar sobre la situación del turismo cultural en México para ubicar el contexto en el cual surgió la Ruta Don Vasco.
En general, las políticas en materia de turismo en México han promovido el desarrollo económico, pero muchas veces los recursos generados por esta actividad no son directamente canalizados a las comunidades que reciben al turista, ni a la protección del recurso patrimonial que se explota.19 En este sentido, no hay vínculo entre sociedad, patrimonio y turismo.
Si bien es cierto que la legislación mexicana considera al patrimonio como recurso, existe una diferencia sustancial en lo que en términos culturales se considera patrimonio.20
19 La legislación mexicana define al recurso turístico patrimonial y cultural. Véase: (SECTUR)
20 Me refiero al patrimonio cultural en los términos dictados por la UNESCO, en donde se considera a éste como los lugares: obras del hombre u obras conjuntas del hombre y la naturaleza así como las zonas, incluidos los lugares arqueológicos que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista histórico, estético, etnológico o antropológico (UNESCO, 1972)
En tiempos recientes, las políticas turísticas en el país se han modificado, ya no sólo ven hacia el turismo de playa, sino que ahora se acercan a la cultura. (SECTUR. , 2000) En la época contemporanea han surgido nuevas formas de turismo, una de éstas es el turismo cultural. Esta nueva categoría es considerada en las políticas de gobierno, específicamente desde el sexenio del Presidente Vicente Fox.
El Plan Nacional de Desarrollo 2001-‐2006 contempla al turismo como una prioridad del Estado mexicano, explica que se tratarían de establecer los mecanismos para consolidar los destinos nacionales y diversificar el producto turístico nacional, “…aprovechando el enorme potencial con que cuenta México en materia de recursos naturales y culturales.” (SECTUR, Plan Nacional de Turismo, 2002, p. 44) En este documento también se habla sobre fomento al turismo cultural entendido como:
“… el conjunto de todas aquellas actividades que se realizan en contacto directo con el patrimonio tangible e intangible de una nación, basado en la sustentabilidad, se consolida como un elemento importante que coadyuva al desarrollo y progreso tanto de los actores que en él participan, como para las comunidades involucradas en este campo de acción.” (SECTUR, Plan Nacional de Turismo, 2002, p. 160)
Se señala que, además de establecer una política en turismo cultural para instrumentar acciones
“…que evolucionaran la puesta en valor de los sitios arqueológicos, coloniales, manifestaciones de arte y tradiciones, monumentos y edificios históricos, así como otras expresiones culturales, considerando su uso, difusión y comercialización por parte de la cadena productiva del turismo, contribuyendo de igual manera a generar recursos para la conservación del patrimonio cultural.” (SECTUR, Plan Nacional de Turismo, 2002, p. 34)
El objetivo de la política del gobierno de Fox era reunir los diferentes aspectos tanto los turísticos como los culturales y crear un solo instrumento que los coordinara. Es importante destacar en este punto que, el turismo también se considera en la política cultural. La cultura es, al igual que el turismo, un factor importante en el desarrollo económico del país, ya que, se dice: “…muchos de los bienes culturales se producen,
promueven, distribuyen y consumen del mismo modo que otros productos industriales”. (CONACULTA, 2005, p. 12) Además se establecía que las manifestaciones culturales eran fuente de empleo, divisas, y por lo tanto parte del crecimiento económico.
En épocas anteriores, se estimaba que el turismo era parte del desarrollo económico, se hacía referencia más a los recursos naturales y no a los culturales. A partir del año 2000 se implantó una nueva visión sobre lo que se cree como recurso turístico, en donde se incluye a la cultura, que adquiere para los efectos de los programas gubernamentales un valor de uso y explotación. Así es como se ligan términos como el turismo, la cultura, y por lo tanto, las políticas en torno a éstos.
Un aspecto que es importante resaltar es que, a pesar que existen una legislación e instituciones encargadas de los aspectos culturales como lo son el Instituto Nacional de Antropología e Historia y el Instituto Nacional de Bellas Artes, dentro de la nueva política cultural se considera que éstas tienen como principal función la protección del patrimonio pero no en cuestiones prácticas como las del turismo, por lo tanto los programas de turismo cultural, son encomendados al Consejo Nacional para la Cultura y las Artes
También, durante el sexenio del Presidente Fox, se creó la Coordinación Nacional de Patrimonio Cultural, Desarrollo y Turismo, dentro del CONACULTA21, cuyo objetivo fue el
analizar y establecer los vínculos entre patrimonio cultural y los sectores del desarrollo, en especial el turismo. Dentro de esta Coordinación destaca otra concepción de cultura, apuntan que se apegaba a lo definido por la UNESCO. Y que definen como:
“…el conjunto de rasgos espirituales, materiales, intelectuales y afectivos de una sociedad, grupo social, que comprende además de las artes y las letras, los estilos de vida, las formas de convivencia, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias.” (CONACULTA, 2005, p. 92)
21 El CONACULTA se creó en 1988 por decreto del Ejecutivo Federal, para organizar y tratar unificar a la política cultural del Estado. Lo que se trata de hacer durante el gobierno de Fox es reforzar a la institución como rectora de la política cultural, de ahí que en los programas de cultura y de turismo cultural, llevara el papel prioritario. Véase: (Fonseca, 2005)
Sin embargo, a pesar de este elemento, se sigue contemplando el valor de uso que puede tener la cultura, y más aún, se plantea la idea de ver al patrimonio como un bien y un recurso. Se explica que, en un país como México que tiene una gran diversidad natural y cultural; esos bienes se deberían de aprovechar en beneficio del desarrollo económico de la sociedad, y que era impostergable la exploración de nuevas posibilidades productivas fundadas en los recursos patrimoniales y en la creatividad individual y colectiva. (CONACULTA, 2005, p. 92)
Esta aseveración, ver al patrimonio como recurso turístico, conlleva la problemática de la que hablamos en párrafos anteriores, esta es, que si se empieza a explotar irracionalmente el patrimonio cultural sin una planificación adecuda, el resultado puede ser desastroso tanto para los bienes patrimoniales como para la comunidad receptora. En el caso del patrimonio cultural, la afluencia desmesurada de turistas perjudicaría en lugar de beneficiar.
La política implementada por Vicente Fox estableció nuevos parámetros para reunir turismo y cultura. Aunque la visión que tiene es francamente dirigida hacia una explotación de los bienes culturales, la implantación de empresas, apoyo a las inversiones etc. Se establecen por primera vez los lineamientos que intentan integrar estas dos políticas. Asimismo, en esta política se implanta la noción que a través de un turismo cultural, y la explotación del patrimonio se podría obtener un “desarrollo” en las sociedades. Y se dice:
“Las artes, las industrias culturales, las artesanías, la gastronomía y el turismo cultural representan cifras relevantes en el Producto Interno Bruto (PIB) del país. Ello significa, para las comunidades, un beneficio que podría aparecer en toda su contundencia si se lograra la adecuada articulación de los recursos culturales con los procesos económicos, y sociales. (CONACULTA, 2005, p. 91)
Durante estos años, se habla de unificar los elementos que integran la política turística, tomando en cuenta lo social, lo económico, cultural, y ambiental, así como hacer sustentable el turismo. Para el año 2025 se establece que México sería un país líder en la
actividad turística, ya que habrá diversificado sus mercados, productos y destinos y sus empresas serán más competitivas en los ámbitos nacional e internacional. El turismo será reconocido como pieza clave en el desarrollo.
El gobierno del Presidente Felipe Calderón (2006-‐2012) continuó por la misma línea y se reforzó aún más la idea de su antecesor sobre la importancia del turismo cultural. El Plan Nacional de Desarrollo 2007-‐2012 estableció una línea de acción prioritaria en la política cultural del Gobierno de la República. Se decía, sería el respaldo a las distintas manifestaciones de la cultura y el arte populares: artes plásticas, escénicas y literarias y sus manifestaciones actuales, la preservación del patrimonio cultural y artístico; y giraría también el turismo cultural, como una de las estrategias, en donde se señalaba:
“…será un instrumento detonador del desarrollo regional. Ésa será una de las formas de unir esfuerzos con el sector privado para generar financiamiento, fuentes de empleo, difusión y, desde luego, protección para el patrimonio cultural.” (Presidencia de la República, 2007, p. 227)
Por otra parte, en el Programa Nacional de Cultura del mismo gobierno se manifiesta que dentro de este sector habían surgido nuevas prácticas enriquecidas con conocimientos interdisciplinarios como el turismo cultural. De ahí la necesidad de rediseñar estrategias e involucrar en el quehacer cultural a otras dependencias gubernamentales que antes se mantenían al margen, así como a los protagonistas reales de la sociedad civil y la iniciativa privada.
“… se deben generar nuevos conceptos dentro del amplio espectro de la cultura, concibiéndola ya no solamente como la suma de las manifestaciones de arte popular, las tradiciones, los paisajes históricos, las bellas artes y las creaciones audiovisuales, que sin lugar a dudas, es necesario conservar y fortalecer como parte insustituible de nuestra identidad y nuestra esencia como nación. Hoy, en todos los rubros de este quehacer, la sociedad está cada vez más involucrada y nociones como corresponsabilidad y cooperación, con su innegable carga democrática, deben acentuar su presencia en las políticas culturales.” (CONACULTA, 2007, p. 15)
Dicho Programa señala que se articularían los esfuerzos y recursos con otras dependencias del gobierno federal relacionadas con la promoción del patrimonio cultural, entre ellas las
secretarías de Turismo, de Comunicaciones y Transportes, la de Desarrollo Social, así como de otros ámbitos de gobierno, “…para alentar el conocimiento, valoración y disfrute del patrimonio arqueológico, histórico y artístico y de la enorme diversidad cultural mexicana.” (CONACULTA, 2007, p. 55. Estrategia 12.5) Además se habla acerca estimular y fomentar el turismo cultural en coordinación con organismos federales, estatales y municipales.
Sobre este tema, se dice que la Coordinación Nacional de Patrimonio Cultural y Turismo del CONACULTA había hecho un esfuerzo en trabajar con diversas instancias de gobierno, tanto estatales como locales y municipales pero que había faltado una clara delimitación de funciones por parte de la Coordinación, en la medida que una parte de sus tareas concurre con las de la Secretaría de Turismo y otra con organismos culturales. Por eso se establece que se tiene que redefinir la relación institucional entre turismo y cultura para adecuar los programas. (CONACULTA, 2007, p. 148)22
Otro de los aspectos importantes en el Programa Nacional de Cultura es cuando se resalta que la coordinación de esfuerzos y recursos en materia turística por parte del INAH había sido en todo este tiempo “errática, parcial e insuficiente.” Destaca que el INAH, “…no se ha sintonizado con la formulación de políticas de promoción y capacitación adecuadas.” se dice es una “instancia académica”, “garante de la protección e integridad física y simbólica del patrimonio cultural”, (CONACULTA, 2007, p. 149) No conciben al INAH como un agente activo en esta nueva política cultural y turismo, por el contrario se ve como un reto el turismo cultural. Al respecto se señala:
“Para el INAH, el turismo cultural significa un reto a su capacidad de concertar acuerdos con los tres niveles de gobierno y la sociedad civil para que las condiciones legales y técnicas propias de la riqueza cultural sean consideradas como un potencial y no como un obstáculo a vencer. En lugar de simplificar la compleja belleza de una zona arqueológica, y acotar la acción de quienes velan por su
22 Además se señala que dentro del mismo CONACULTA no existía una integración formal de sus actividades con el resto de las instituciones del mismo consejo.
preservación, habrá que fomentar el diálogo creativo entre partes, que redundará en mayores oportunidades de desarrollo.” (CONACULTA, 2007, p. 150)
De esta manera, se está invitando al INAH para que participe en la nueva política del turismo cultural. Es evidente el interés del Estado en este tema, debido a la importancia económica que tiene. El gobierno de Felipe Calderón ideó generar programas interdisciplinarios para consolidar un mercado de turismo cultural. Precisamente ese es otro de los objetivos del Plan Nacional de Cultura, en lo referente al turismo cultural, promover y consolidar mercados de turismo cultural e impulsar nuevas rutas e itinerarios turísticos. (CONACULTA, 2007, p. 150. Objetivo 1)
A pesar que se destaca que la cultura es un mercado potencial para el sector turístico, necesariamente se tuvo que contemplar que se trataba de bienes patrimoniales que están respaldados por leyes, y por lo mismo se dice que se debe de respetar esa normatividad. (CONACULTA, 2007, p. 150) En cuanto a la coordinación de trabajos, señala que se fortalecería a la Coordinación Nacional de Patrimonio Cultural y Turismo con los del INAH e INBA, así como con los institutos nacionales cultura y turismo, aprovechando los recursos del Sistema de Información Cultural, como los museos, centros culturales y otros proyectos. (CONACULTA, 2007, p. 150. Estrategia 1.3)23
Dentro de este nuevo modelo de política cultural, el turismo se contribuye al desarrollo económico de las comunidades. Es por eso que los programas de acción también están enfocados hacia este punto. Se habla de la creación de rutas turísticas y el reforzamiento de las ya existentes, y en este aspecto promover la participación de las comunidades, en el desarrollo de “negocios turísticos con fines culturales”. (CONACULTA, 2007, p. 150. Estrategia 2.1) También se insiste en la difusión del turismo cultural en las diferentes instancias de gobierno, y la creación de instrumentos que le sirvan para favorecer la creación de estrategias de comunicación que involucren a los principales medios de información para que amplíen la difusión de mensajes y contenidos en materia de turismo
23 Dice que se promoverá su preservación y valoración del patrimonio cultural de México en sus distintas manifestaciones, particularmente aquél reconocido por la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad. Véase: (CONACULTA, 2007) Estrategia 1.2
cultural ligado a estimular el conocimiento, aprecio y respeto del patrimonio cultural mexicano y por ende el turismo cultural (CONACULTA, 2007, p. 150. Estrategia 4.1) Empero, se tiene que decir que el INBA es considerado como agente activo en esta política cultural en cuanto a la planeación del turismo cultural, al contrario del INAH, el INBA es visto como un elemento importante para articular las acciones con el fin de promover el patrimonio artístico tangible e intangible. (CONACULTA, 2007, p. 153. Estrategia 4.5) La Coordinación Nacional de Patrimonio Cultural y Turismo, como se señalaba desde su creación en el gobierno de Vicente Fox, sería la encargada de organizar, las actividades turísticas con las diferentes áreas de cultura. Felipe Calderón reafirmó esta idea, pero hasta ahora, lo único que se encuentra sobre esta institución es lo referente al Plan Nacional de Cultura y al Plan Nacional de Desarrollo. Como tal no ha emitido un programa de labores en el cual se especifique las áreas y las instituciones con las cuales está trabajando.
Sobre el mismo tema están los planes en turismo cultural que lleva la Secretaría de Turismo. Dicha Secretaría tiene un área específica para el turismo cultural además cuenta con un Centro de Estudios Superiores en Turismo y un Centro de Documentación sobre temas turísticos, en donde se generan documentos estadísticos y se estudia este subsector.24 Es decir, la Dirección de Turismo tiene mejor planeada esta actividad, que la Coordinación del Patrimonio Cultural y Turismo y que otras dependencias como el INAH. A pesar de que no es su prioridad, está mejor organizada en lo que corresponde al turismo cultural.
El gobierno mexicano tiene sus esperanzas en el turismo para el desarrollo económico. Se establece que:
“El turismo tiene el gran potencial de convertirse en el gran motor de México. Este año, según datos de la Secretaría de Turismo superará los 22,6 millones de visitantes. La Organización Mundial del Turismo (OMT) estima que en 2020 México debería alcanzar los 55 millones de turistas. El
24 Secretaría de Turismo, CESTUR, El turismo cultural en México. Resumen ejecutivo del estudio estratégico
turismo representa 10% de la riqueza del país, es la tercera fuente de ingresos y da empleo a 9,5 millones de personas. (El País, 2010, p. 9)
Se ve que, el turismo, y en específico el turismo cultural son aspectos que se seguirán trabajando dentro de las políticas del Estado Mexicano. Por lo tanto, las propuestas en torno a estos temas son básicas para que se haga una mejor gestión de los recursos patrimoniales, no sólo desde el punto de vista económico, sino por su valor en la cultura, constituida por recursos no renovables debido a que se está hablando de bienes culturales. Hay que tener cuidado en no tergiversar los aspectos culturales, la historia, las tradiciones de una región en pos de productos que no respetan el patrimonio.
En el 2010 el gobierno federal a través de la Secretaría de Turismo realizó una campaña “Vive México”; y a través de su Consejo de Promoción Turística, integrado por el sector público y privado es responsable de los sitios de internet “Visitmexico” (SECTUR, 2010) y “Rutas de México” (SECTUR, 2011). En la página de internet de las rutas hay mapas a nivel regional con las ciudades principales y los puntos de interés. Cada uno de los lugares de las rutas tienen una descripción de lo qué se puede hacer y una fotografía. Este sitio está basado en la experiencia de realizar el recorrido y las diferentes actividades indican los destinos de los estados y la posibilidad de contactar con una agencia de viajes.25
Desafortunadamente vemos que los planes sobre turismo cultural se están haciendo sólo con la visión del turismo de masas y mercantil. En varios de los casos no queda claro si se han elaborado los estudios necesarios de impacto y si los productos que se ofrecen son viables. Da la impresión que todo queda en la promoción de los atractivos turísticos, no se ve si se trabajó interdisciplinariamente con las instancias de cultura en la generación de los mismos.
Algunos casos como el que presento a continuación, surgieron como parte del programa de las rutas turísticas culturales. La Ruta Don Vasco, es definida como un proyecto de
25 Para mayor profundidad sobre el tema del diseño de los sitios de internet y sus contenidos Véase: (Razo Rodríguez, 2011)
turismo cultural sustentable. Fue creado bajo los auspicios del Gobierno de Michoacán a través de la Secretaría de Turismo del Estado.