muy cómoda para la persona en situación de
dependencia. Facilita mucho las tareas de quienes
le han de cuidar.
Vestido de la parte superior del cuerpo: En caso de incapacidad de uno de los brazos (siempre que el enfermo pueda permanecer sentado), para ponerse cami- sas, chaquetas o abrigos hay que hacer lo siguiente:
• Meter primero el brazo «malo».
• Pasar por detrás la prenda y luego meter el brazo «bueno» . Para quitarse camisas, chaquetas y abrigos, se invierte la secuencia:
• Primero retiramos la manga del brazo «bueno». • Finalmente la del «malo».
Si no podemos levantar suficientemente ninguno de los dos brazos:
• Ponemos en una mesa o cama la prenda por el reverso y con el cuello hacia nosotros.
• Primero metemos los dos brazos.
• Inclinamos el tronco y la cabeza hacia delante. • Pasamos la prenda hacia atrás.
Existen otras estrategias para el vestido en personas con movilidad muy redu- cida, pero requieren de entrenamiento dirigido por un profesional.
2.3. Baño
Tanto en baño como en ducha es muy necesario utilizar antideslizantes e instalar los asideros oportunos para entrar y salir. Con ello evitaremos accidentes que para personas mayores o en situación de dependencia pueden tener graves con- secuencias. En todo caso, mejoraremos su autonomía personal y la labor del cui- dador. Además es preciso tener en cuenta lo siguiente:
En la bañera: Siempre que sea posible, es preferible la ducha a la bañera. Pero si necesariamente hay que utilizarla existen varios sistemas para hacerla más accesible y segura:
• Sillas giratorias, ancladas al suelo o sujetas en la bañera. • Sillas dentro de la bañera.
• Otros dispositivos como el Aquatec® (más sofisticado y caro) que funciona como un elevador dentro de la bañera.
• Tablas de baño, ancladas a la bañera.
Silla para bañera
En la ducha: También existen asientos y sillas de ruedas para ducha. Estas últimas permiten que la propia persona afectada las autopropulse manualmente para entrar y salir de forma autónoma. Tanto el asiento como la silla de ducha tienen una hendidura que permite la higiene íntima.
Existen también sillas sujetas a la pared y abatibles; su ventaja es que ocupan menos espacio, aunque pueden resultar inadecuadas en personas obesas o con trastornos del equilibrio.
En la cama: Para lavar el cabello hay unas palanganas especiales donde acomo- dar la cabeza.
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3. EJERCICIOS PARA EL MANTENIMIENTO DE LA PERSONA EN SITUACIÓN DE DEPENDENCIA
Este apartado recomienda a la persona en situación de dependencia con movili- dad reducida una serie de ejercicios que le ayudarán a evitar las consecuencias de la inmovilidad y a mitigar el dolor y las molestias derivadas de la misma. Los ejercicios deben repetirse, en la medida de lo posible, tres veces al día: –Circulatorios de tobillo: Dibujar un círculo con el dedo gordo del pie. –De rodilla:
• Sentado: Extender la pierna y mantener esa posición cinco o seis segundos, volver a la posición de partida y relajar otros cinco o seis segundos. Repetir este ciclo de diez a quince veces.
• En la cama: Estando boca arriba, apretar la rodilla empujando contra el colchón. Hay que mantener la contracción cinco o seis segundos y relajar otro tanto.
–De brazos: Levantar los brazos hacia delante y hacia arriba, mantener en esa posición cinco o seis segundos, bajar y relajar otro tanto. Doblar y estirar los codos.
Por supuesto, existen otros muchos ejercicios con este fin, adaptados a la situa- ción específica de cada persona, a las partes de su cuerpo afectadas y a aquellas
Palangana lavacabezas
en las que conserva un potencial de movimiento o de mejora. En estos casos, y como siempre aconsejamos, es muy conveniente consultar con los profesionales sanitarios y aprender de ellos los ejercicios que resulten más convenientes para la situación específica de la persona a la que debemos ayudar.
4. AYUDAS TÉCNICAS
Se llama «Ayudas Técnicas» a cualquier producto, instrumento, equipo o sistema técnico fabricado especialmente o disponible en el mercado para uso de personas con discapacidad. Su finalidad es prevenir, compensar, mitigar o neutralizar las limitaciones derivadas de la discapacidad.
Puede informarse sobre aquellas más útiles y apropiadas a cada situación espe- cífica, a través de los diferentes profesionales de la Rehabilitación. También a través de la pagina web de CEAPAT (Centro Estatal de Autonomía Personal y Ayu- das Técnicas), dependiente del IMSERSO.
Conviene repasar lo que se explica sobre estas ayudas en el apartado de Servicios Sociales y prestaciones económicas, así como la forma en que se pueden conse- guir las mismas en el Sistema de Salud o las subvenciones existentes.
CONSEJOS Y RECOMENDACIONES PARA PROMOVER LA AUTONOMÍA PERSONAL
1. La persona con movilidad reducida debe hacer por sí misma todo aquello para lo que esté capacitada. Quienes le cuidan, solo deben prestarle la ayuda que necesita. Nada mejor para promover la autonomía personal que evitar la sobreprotección.
2. Siempre que sea posible, la persona debe comer sentada a la mesay en com-
pañía.
3. Los calzados deben ser fáciles de poner y quitar, sin cordones y bien ajus- tados por detrás.
4. El uso de pantalones con cintura elástica, tipo chandal, resulta especial- mente cómodo para la persona. Favorecen su autonomía a la hora de qui- társelos o ponérselos, y facilitan la labor del cuidador.
5. En todo caso siempre es convenientesustituir botones y cremalleras por
velcro en las prendas de vestir.
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