1.2 LA RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LA EMPRESA
1.2.4 Paradigma de la responsabilidad social de
la empresa
Actualmente la investigación en responsabilidad social empresarial se puede dividir en tres líneas diferentes. La primera se refiere al estudio de la medición de la RSE. La segunda agrupa todos los estudios que analizan la aplicación de la RSE en la gestión empresarial. Y, finalmente, la tercera se caracteriza por estudiar la relación entre el rendimiento de la actuación o comportamiento
social (social performance) y el rendimiento financiero (financial
performance) de las empresas.
En los últimos 30 años se detecta un creciente interés por parte de las empresas por integrar en su estrategia los aspectos sociales con el fin de conseguir un desarrollo sostenible. Este proceso tiene su origen en la convicción de que la actuación o comportamiento social (CSR) proporciona un incremento de la performance social (CSP) y con ello la mejora de la performance financiera (CFP) de la empresa a largo plazo, constituyendo el paradigma central de responsabilidad social de la empresa (CSR – CSP – CFP).
El análisis de la relación entre la actuación social con la
performance social (CSR – CSP) tiene como objetivo desarrollar un
marco teórico que sirva de referencia a las empresas a la hora de planificar su estrategia social, según sus características específicas, para conseguir transmitir eficazmente a sus stakeholders los valores sociales de la empresa. Por otra parte, el estudio de la relación de la
performance social con la performance financiera (CSP – CFP) ha
sido un objetivo prioritario debido a que proporcionaría una justificación económica (business case) para la inversión social en la medida que contribuya a crear valor. En este sentido, el grupo de investigación Gestión Económica para el Desarrollo Sostenible del
Sector Primario de la Universidad de Cantabria, donde participa el
autor de esta tesis, lleva desarrollando desde hace unos años trabajos de investigación en esta línea, parte de los cuales han sido ya publicados en revistas de reconocido prestigio (Fernández y Luna, 2004; Fernández y Luna, 2006; Fernández y Luna, 2007b) o expuestos en diferentes congresos o reuniones científicas a nivel nacional o internacional (Congresos de AECA, Cádiz 2003, Oviedo 2005 y Valencia 2007; Conferencia internacional CSR, Berlín 2006; Congreso de ACEDE, Sevilla 2007; Congreso de EBEN, Lovaina 2007).
A priori, existen diferentes argumentos teóricos para explicar que la relación entre la performance social y la performance financiera de las empresas puede ser negativa, neutral o positiva, entre los que cabe citar como más relevantes los siguientes (Waddock y Graves, 1997):
• Relación negativa: justificada por el hecho de que las empresas que se comportan responsablemente tienen una desventaja competitiva al incurrir en costes que de otra manera podrían evitarse o podrían trasladarse a otros participes (por ejemplo, clientes o gobierno). De acuerdo con este razonamiento, existen pocos beneficios económicos para el comportamiento socialmente responsable mientras que existen numerosos costes, con lo que cabria esperar una reducción de la performance financiera de la empresa (Friedman, 1970).
• Relación neutral: que niega la existencia de ningún tipo de relación, positiva o negativa, entre la performance social y financiera. Los autores que proponen esta idea (Ullman, 1985) argumentan que hay tantos factores o variables que intervienen entre la performance social y financiera que no hay motivo para que exista relación entre ambas variables, excepto posiblemente por casualidad, situación que unida a los problemas de medida que han plagado la investigación de la performance social pueden haber enmascarado cualquier relación existente.
• Relación positiva: El hecho de que exista una relación positiva entre la RSE y el rendimiento financiero se ha justificado a través de distintos argumentos (Nieto y Fernández, 2004):
- Las empresas que adoptan criterios de RSE reducen los riesgos derivados de ciertos comportamientos socialmente irresponsables, como es la posibilidad de recibir multas u otras sanciones económicas. Cornell y Shapiro (1987) proponen que existe una tensión entre los costes explícitos de la empresa (por ejemplo, pagos a los obligacionistas) y sus costes implícitos a otros partícipes (por ejemplo, costes de calidad de los productos, costes medioambientales), por lo que una compañía que intenta reducir sus costes implícitos mediante acciones socialmente irresponsables incurrirá en mayores costes explícitos, resultado de una desventaja competitiva.
- El empleo de prácticas de RSE indica calidad en la gestión. Normalmente las empresas bien gestionadas en materia
social y medioambiental disfrutan también de una buena gestión en su conjunto.
- Las políticas de RSE contribuyen a mejorar la reputación de las empresas que las desarrollan.
- Las empresas que practican la RSE aparecen como más atractivas para los eventuales empleados. Por ello, tienen una capacidad superior para atraer y conservar los recursos humanos más competentes.
Estos argumentos, en la medida en que explican cómo los comportamientos socialmente responsables pueden ser rentables, refuerzan la difusión de las prácticas de RSE entre las empresas. Aquellas que no lo hagan, estarán asumiendo unos riesgos que aumentarán sus costes de financiación y obtendrán una rentabilidad inferior (Nieto y Fernández, 2004).
La metodología utilizada para contrastar empíricamente la relación entre la performance social y la performance financiera se ha basado en tres planteamientos diferentes (véase Tabla 1.2). Estos planteamientos, que se pueden agrupar según el indicador utilizado para valorar el rendimiento financiero, serían los siguientes (Fernández y Luna, 2007b):
• Indicadores empresariales: Los trabajos de este tipo examinan la naturaleza de la relación entre algún indicador del resultado social (reputación, revelación de información social, rendimiento medioambiental, etc.), con el resultado financiero de la empresa obtenido a partir de la información contable. Los resultados obtenidos de este tipo de trabajos han sido variados, aunque la mayoría de las investigaciones realizadas confirman la existencia de una relación positiva entre la performance social y la financiera (Aupperle et al., 1985; Griffin y Mahon, 1997; McWilliams y Siegel, 2000; Simpson y Kohers, 2002; Fernández y Luna, 2007b).
• Indicadores de mercado: En este caso puede distinguirse dos métodos diferentes:
Tabla 1.2 Líneas de investigación del paradigma empresarial
performance social – performance financiera (CSP – CFP)
Líneas principales de
investigación
Objeto formal Método
estadístico Autores Resultados
Análisis a través de la respuesta social de la empresa Se investiga la relación entre la respuesta social de las compañías con diferentes medidas de resultados financieros empresariales (contables o de mercado). Análisis de correlación y de regresión Aupperle et al. (1985), Griffin y Mahon (1997), McWilliams y Siegel (2000), Simpson y Kohers (2002). La mayoría de trabajos hayan una relación positiva entre ambas performances. Análisis a través del mercado financiero Se investiga la relación entre la aparición de noticias sociales y/o medioambientales de las empresas y la reacción del mercado financiero. Metodología de eventos Shane y Spicer (1983), Stevens (1984), Johnson et al. (1992), Blacconiere y Patten (1994), Little et al. (1995), Klassen y McLaughlin (1996), Wright y Ferris (1997), Jones y Murrell (2001), Verona y Déniz (2001), Kumar et al. (2002). La mayoría de trabajos hayan una relación positiva entre ambas performances. Análisis a través de la inversión socialmente responsable Se investiga la diferencia de performance entre los fondos o índices sociales y convencionales. Diversas metodologías, principalmente diferencias de medias entre grupos de fondos y análisis de regresión Luther et al. (1992), Hamilton et al. (1993), Mallin et al. (1995), Gregory et al. (1997), Reyes y Grieb (1998), Goldreyer et al. (1999), Statman (2000), Bauer et al. (2005), Derwall et al. (2005), Burlacu et al. (2007). La mayoría de trabajos no hallan una relación significativa entre ambas performances.
Fuente: Elaboración propia a partir de Balaguer (2006)
– Método de los eventos. Consistente en un análisis de eventos mediante el cual se contrasta el impacto financiero a corto plazo (rendimientos anormales en la valoración del mercado de la empresa) que produce los actos socialmente responsables o irresponsables que realizan las empresas. La mayoría de los resultados obtenidos confirman una relación positiva entre la
perfomance social y la financiera (Shane y Spicer, 1983;
Stevens, 1984; Johnson et al., 1992; Blacconiere y Patten, 1994; Little et al., 1995; Klassen y McLaughlin, 1996; Jones y Murrell, 2001; Verona y Déniz, 2001; Kumar et al., 2002), aunque también existen otros que reflejan una relación negativa (Wright y Ferris, 1997).
– Método de las inversiones sociales. En este caso se contrasta si la diferencia de rendimiento financiero, entre carteras compuestas de empresas socialmente responsables y de empresas que no lo son, resulta estadísticamente significativa. La mayoría de los resultados obtenidos de esta forma no han detectado una diferencia significativa, a favor o en contra, de los fondos sociales (Luther et al., 1992; Hamilton et al., 1993; Mallin et al., 1995; Gregory et al., 1997; Reyes y Grieb, 1998; Goldreyer et al., 1999; Statman, 2000; Bauer et al., 2005; Fernández y Luna, 2006).
La revisión de literatura empírica pone de manifiesto, por tanto, que la relación existente entre el comportamiento social y los resultados financieros de las empresas es positiva o al menos, como sucede con aquellos trabajos que analizan la inversión socialmente responsable, no conlleva un bajo resultado financiero. La cuestión que se plantea pues es por qué en el caso de las inversiones socialmente responsables no se da esta relación positiva y significativa entre la performance social y la performance financiera.