• No se han encontrado resultados

111.4.1 Participación hacia el desarrollo sustentable: experiencia de la OCDE

In document Finanzas públicas y desarrollo sustentable (página 102-105)

La OCDE (2002) expresa que en los años posteriores a la cumbre de Río, los países miembros contribuyeron al progreso en cada una de las tres dimensiones del desarrollo sustentable, el crecimiento económico, el desarrollo social y la protección del ambiente. Según la organización dentro de sus fronteras y de manera global, varios países miembros han disfrutado el crecimiento económico firme y han mejorado la calidad de vida para la mayoría de sus ciudadanos durante los años noventa. La mayoría ha visto la reducción en presiones medioambientales seleccionadas, sobre todo aquellas con los efectos directos en la salud humana, como el aire urbano y la polución del agua. Sin embargo, estas acciones se quedan cortas y lejos de lo que se necesita, una de cada cinco personas a nivel mundial se encuentra en la pobreza extrema, y millones padecen hambre crónica. El SIDA y otras enfermedades socavan los mismos cimientos de la sociedad en bastantes países, en tanto, los conflictos internacionales y civiles amenazan la posibilidad de salir de la pobreza, estableciéndose el círculo vicioso. Un número de problemas ambientales, nacionales o globales extensamente compartidos (el cambio climático, pérdida de la biodiversidad, la deforestación, la escasez del agua y la sobre explotación pesquera) continúa empeorando. Mientras se estructuran compromisos y convenciones internacionales para abatir muchos de estos problemas, su aplicación ha estado retrasándose, se necesitan políticas concretas, así como asociaciones

cooperativas para erradicar la pobreza, cambiar el consumo, los patrones de la producción insustentables, para un mejor manejo de los recursos naturales y ecosistemas que soportan el desarrollo económico y social.

Ante la cuestión: ¿los países de la OCDE han contribuido al desarrollo sustentable? La organización fundamenta la respuesta basándose en que algunos países miembros, que han logrado crecimiento económico firme en los años noventa es debido al incremento del comercio y la inversión internacional. El Producto Interno Bruto (PIB) en la región de la organización, ha tenido expansión a una tasa promedio de 2.6% anual durante los noventa, acumulación de varios tipos de capital en los países miembros, incluyendo un incremento de la inversión en planta, equipo e infraestructura (capital físico), educación y salud (capital humano), investigación y desarrollo (capital intelectual); esto ayudará a sostener el crecimiento económico en los próximos años. Un factor importante, que sostiene el crecimiento económico en los países de la OCDE, es la apertura creciente al comercio y la inversión internacional. Durante las últimas décadas, los países miembros, han estado reduciendo sus barreras arancelarias y no arancelarias al comercio y la inversión.

La organización reconoce que: “los beneficios de la globalización creciente en los países en desarrollo han sido más limitados, y los niveles de Asistencia Oficial para el Desarrollo (AOD) han declinado”. Los países de la organización continúan comerciando e invirtiendo entre sí, arriba de 73% de sus importaciones proviene de otros países miembros, mientras 85% de la inversión extranjera directa (IED) va a otros países de la organización. Sin embargo, sólo unos países en desarrollo han sido beneficiados por el comercio y las oportunidades de inversión entre países miembros y no miembros de la organización; 40% de los flujos de la IED a los países no miembros fueron a sólo 4 países en 1999, mientras 42% de importaciones de la OCDE de países no miembros fueron de sólo 5 países. Aún con estas tendencias, los flujos de la IED para economías en transición y desarrollo han tenido un incremento importante para los países receptores, como el nivel de AOD de los países miembros ha permanecido estable o ha declinado, desde 1995, el valor de la inversión a los países no miembros ha excedido el valor de la ayuda. Países de la OCDE han estado de acuerdo en donar 0.7% de su ingreso nacional bruto (INB) a la asistencia para el desarrollo. Según la organización “el crecimiento económico ha llevado a una creciente calidad de vida en la mayoría de los ciudadanos en países de la OCDE, pero no en todos” los países miembros están frente a problemas sociales muy diferentes a los que enfrentan los países en desarrollo; durante los últimos 50 años, con niveles crecientes de riqueza, los países de la organización

han soportado cambios demográficos y sociales significantes. La mayoría de países en desarrollo ha manejado, aunque lentamente, con éxito la presión sobre la problemática del desarrollo social y humano, como retardar el crecimiento demográfico, reducir las altas tasas de enfermedades infecciosas, asegurar el suministro de comida adecuada, proporcionar agua potable y sanidad, además de proveer la educación primaria universal.

Por otro lado la organización considera que “los países de la OCDE continúan ejerciendo gran presión sobre el ambiente, a pesar de algunas decuplicaciones de la polución y el uso de los recursos para el crecimiento económico”. En muchos países de la organización, algunas decuplicaciones de presiones medioambientales por el crecimiento económico han ocurrido en los años recientes. Las emisiones y descargas de contaminantes están creciendo más despacio que el PIB o incluso están declinando, el uso de energía y otros recursos naturales también está creciendo a una proporción más lenta que el PIB, aunque los niveles absolutos continúan creciendo. Desde 1990, los países de la OCDE han bajado sus emisiones de óxidos de azufre en 35% y de óxidos de nitrógeno en cuatro porciento, la mayoría ha reducido sus emisiones de partículas de materia y casi se han eliminado las emisiones de plomo de la gasolina. Aún así, algunos problemas medioambientales; sobre todo aquéllos de importancia global, requieren la atención urgente, los desafíos incluyen dirigir las acciones al cambio climático, revertir la pérdida de ecosistemas críticos, la pérdida de biodiversidad y el manejo sustentable de las pesquerías.

Concluye la organización que “se requieren mejores instituciones de gobierno para el desarrollo sustentable”; una manera importante en que las generaciones actuales pueden contribuir al desarrollo sustentable, es establecer las instituciones de gobierno que aseguren el funcionamiento estable de sociedades y economías, promuevan la innovación y la creatividad, y provean la estructura, con la cual todos los ciudadanos puedan lograr su potencial. Esto requiere acercamientos a la adopción de políticas de participación ciudadana en la toma de decisiones para promover la integridad, transparencia y responsabilidad en la administración de los recursos públicos, es también esencial asegurar la coherencia de políticas entre sectores y entre generaciones, es decir, políticas que tomen en cuenta las necesidades de las futuras generaciones. Ante la cuestión: ¿qué puede hacerse para superar los obstáculos de la reforma política? La respuesta considera que mantener la calidad de vida en los países miembros, direccionar las preocupaciones sociales y mejorar la administración ambiental es un desafío. La clave está en el trabajo de mercado, fortalecer la administración gubernamental que mejore la coherencia política y la integración e involucrar a la ciencia y la tecnología. De todas

formas, muchos obstáculos a la reforma política se conservan, requiriéndose estrategias para superarlos, particularmente en lo que se refiere a la directriz de potencialidad equitativa o la competitividad, efecto de la reformas.

¿Cómo pueden las asociaciones entre países miembros y no miembros de la OCDE ayudar al logro del desarrollo sustentable a nivel global? El desarrollo sustentable no puede lograrse sin crear un mejor futuro para los pobres del mundo. Hoy, a pesar del progreso en reducir la pobreza en algunas regiones, una de cada cinco personas a nivel mundial está subsistiendo con menos de un dólar por día, y uno de cada siete padece hambre crónica. Reducir la pobreza depende del crecimiento económico, el cual genera los recursos que se invierten en la educación, el cuidado de la salud, la seguridad social y la administración Ambiental, como un todo crítico para el desarrollo sustentable. Igual depende de la creación de gobiernos que adopten el crecimiento económico, estabilidad social, mantenimiento de los ecosistemas vitales y provean oportunidades a todos los grupos sociales para florecer. Otras formas para lograr el desarrollo sustentable son fortalecer las asociaciones para lograr metas compartidas; facilitar la integración de países en desarrollo en la economía global; aumentar la efectividad de ayuda para el desarrollo, etc.

111.4.2. Las cuentas nacionales y la elaboración de indicadores del

In document Finanzas públicas y desarrollo sustentable (página 102-105)