3. EFECTOS COLATERALES EN LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA DE LAS MADRES BENEFICIARIAS DEL PROGRAMA FAMILIAS EN ACCIÓN
3.1. Participación mayoritaria de mujeres en programas sociales
Es un requisito indispensable para poder recibir el subsidio que otorga el programa Familias en Acción, que sean las mujeres las titulares, es decir, quienes reciban los pagos. Sin tener en cuenta si es o no cabeza de hogar, madre soltera o si vive con su compañero. Este aspecto resulta muy interesante porque acerca a las mujeres a las instancias públicas y demuestra la confianza y responsabilidad que inspira el género en la concepción del programa Familias en Acción. En él hay dos conceptos que aparecen ligados: pobreza y mujer.
La pobreza, en términos de desarrollo humano, significa privación económica, social y psicoafectiva; bajos niveles de participación social en la vida familiar y comunitaria, precariedad en el ejercicio de derechos y en el acceso a los servicios sociales. “Naciones Unidas considera que más del 70% de los pobres del mundo son mujeres. Son ellas también quienes en las situaciones de miseria, de pobreza y desintegración de las estructuras sociales, sacrifican su bienestar por mantener a su familia”55
En este contexto, las mujeres en situación de pobreza han enfrentado todas estas dificultades, y sobre todo en las zonas con más problemas socioeconómicos, la mujer sigue asumiendo e incentivando un liderazgo natural para solucionar sus carencias y necesidades, quizás producto de su dura batalla por la supervivencia y su espíritu emprendedor sobre todas las dificultades.
Entonces, la participación de las mujeres o madres beneficiarias es parte fundamental del funcionamiento y éxito del Programas Familias en Acción.
“Las mujeres jefas de hogar enfrentan sin pareja las exigencias de la vida cotidiana, es decir el rol de proveedora y responsable de la vida doméstica. Así mismo, su identidad
de mujer está marcada por el desempeño de unos roles tradicionales a los que se suma el anhelo de salir adelante con sus hijos, asumiendo la doble posición de papá y mamá... La tendencia de un mayor porcentaje de hogares a cargo de mujeres como consecuencia de los procesos migratorios y de nuevos esquemas de organización familiar, ha acentuado la feminización de la pobreza, que se ha intensificado a causa de la crisis económica y social que atraviesa nuestra nación”.56
3.1.1. Acciones participativas de las madres beneficiarias del Programa Familias en Acción
El componente de promoción del programa Familia en Acción promueve la participación de las madres beneficiarias “a conformar Asambleas Municipales, Comités de madres líderes, los encuentros de cuidado, los espacios familiares, juveniles e infantiles y las veedurías ciudadanas…todos en conjunto son vínculo de participación fundamentales que propenden por ir más allá de la entrega monetaria de un subsidio, y buscan complementar los recursos con acciones que permitan a las familias y en especial a las mujeres tener otra mirada de su entorno y consigo mismas, para que el cuidado, el juego y el ejercicio de la ciudadanía, articulados a la atención del Estado se conviertan en el eje dinamizador del crecimiento del capital humano”57. Esto produce en estas mujeres un mejoramiento, no solamente en término de sus condiciones de vida, sino en la ampliación de sus relaciones sociales y de participación ciudadana.
Las madres beneficiarias tienen la tarea de elegir a las madres líderes por barrios y comunas en las asambleas municipales, lo que constituye un espacio de esparcimiento, de acercamiento con el enlace municipal y con estamentos del Estado, como las autoridades municipales, y además de divulgación de su valoración del funcionamiento del programa. De ahí viene el calificativo de veedora y evaluadora. Las madres líderes que resulten elegidas deben cumplir requisitos tales como saber leer y escribir, tener vocación y disposición de trabajo. Esta tarea la desempeñan de forma voluntaria y no es remunerada. Las madres se hacen visibles en la Administración
56 Op. Cit. Díaz Flórez, Z. y Guzmán M.M. p. 50. 57 Op. Cit. Aprendizaje Colectivo. Acción Social. P.43.
municipal y pueden tener un contacto directo con los funcionarios públicos locales que tienen a cargo la educación y nutrición de sus hijos.
a) Los encuentros de cuidado
Las madres líderes realizan periódicamente unos encuentros denominados
Encuentros de Cuidado, para construir lazos de unión y confianza, a través de
actividades lúdicas y artísticas como la música, el baile y el juego, y también como el espacio de discusión para la resolución de problemas.
En entrevistas en los grupos focales (ver anexo 1) realizadas en el municipio a madres beneficiarias, éstas hablan de lo importantes que han sido para ellas estos encuentros, donde además de amistad, comparten conocimientos y cultura, en juegos y danzas. En estos encuentros las mujeres están alejadas de su entorno y lo disfrutan como un evento muy interesante y a la vez recreativo.
La forma como se ha plantado la ejecución del Programa, ha llevado a que la mujer “crezca” como persona. Además, a que esa participación comunitaria, a la que obliga el Programa, tenga un vínculo y acercamiento a una participación más activa y visible, muchas veces ejerciendo una intervención cívica, la cual en la mayoría de las ocasiones es promovida por el enlace municipal para diversas actividades, y en algún caso, ya mucho más específico y profundo, a una participación de tipo político.
Todo lo anterior posibilita que la participación de la mujer sea más efectiva y directa. Tal como expresa la directora nacional de Familias en Acción, Rita Combariza Cruz: “El programa genera una cultura de regulación, de autorregulación y de responsabilidad frente a la familia, el Estado y ellas como mujeres”58.
Dadas las condiciones de pobreza, aislamiento y subvaloración de las mujeres en este municipio, este programa ha sido un “salvavidas” como ellas mismas lo catalogan, ya que los niveles de participación en todas las esferas se han venido incrementando en
58 Acción Social, DVD “Sembrando Esperanzas con Salud y Educación” Presidencia de la República. 2006
la ampliación de cobertura. Teniendo en cuenta que ya una gran parte de las familias del municipio están vinculadas al programa, la participación de las mujeres en este pequeño espacio de tierra ha tenido un incremento muy meritorio. Mujeres antes desconocidas, desapercibidas, han pasado a hacerse visibles, a que se les reconozca como líderes y como ciudadanas activas de una comunidad.
3.2. Percepciones de las madres beneficiarias sobre la transición de la