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Participación política de las ejidatarias del centro-sur de Nuevo León

Autor: María Zebadúa Serra34

Directora: Veronika Sieglin

Institución: Facultad de Filosofía y Letras Grado: Maestría

Año: 2001 Páginas: 176

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Tesis pionera en hacer de las mujeres y de la perspectiva de género, el tema de estudio, particularmente del campo nuevoleonés, tradicionalmente marginadas de la mayoría de los estudios.

34 Se convertiría posteriormente en una destacada catedrática del Colegio

de Historia de la UANL y del posgrado de FFyL. Trabajó la línea de investigación sobre el campo y la cultura nuevoleonesa. Promotora de los derechos de las mujeres y los pobres a tener una vida mejor. Autora de prestigiadas obras sobre el tema.

Tema: Historia de las mujeres del campo desde la perspectiva

de género

Elaboró: Daniel Germain Guel Méndez

El objetivo central de la investigación es la interpretación de la participación política de las campesinas del centro-sur de Nuevo León, en cuanto a sujetos sociales que lucharon por la tierra de manera diferente a los varones. De este modo se intenta rebasar la posición androcéntrica ofreciendo un punto de vista diferente. Con el supuesto básico de la falta de reconocimiento al carácter político de las acciones femeninas, no exclusiva de las campesinas del centro- sur de Nuevo León, el cual tiene su origen en el heredado modelo cultural androcéntrico o patriarcal que excluye la actuación femenina en los espacios público y privado de la vida cotidiana que puedan corresponder a la vida política de una sociedad dada.

Congruente a esta posición, se cuestiona la concepción de que la tradicional asignación de roles de género masculino y femenino y su adjudicación a espacios públicos y privados definan la importancia social de las acciones de hombres y mujeres. A la vez se propone abandonar la tradicional dicotomía entre lo público y lo privado por medio del concepto de “espacio público heterogéneo”, como ámbito físico y simbólico donde las acciones femeninas puedan ser pensadas como formas políticas dado su valor para el movimiento agrarista y la constitución de los ejidos. Con ello se pretende confrontar la forma tradicional de

conceptualizar lo político, y así reafirmar que las acciones cotidianas son políticas cuando inciden en el desarrollo social, económico, político y cultural de los grupos sociales particulares.

La exaltación de proyectos y acciones políticas gubernamentales y el impacto que los movimientos armados tuvieron en las estructuras productivas dominantes y/o en las de poder dominante. Dichos proyectos enfocados en las reformas agrarias, la lucha por la tierra desde la perspectiva incluyente del suceso histórico. Para ello se toman conceptos tomados de la teoría feminista como la situación femenina en general (como grupo no homogéneo) y en forma particular a las mujeres de campo, que también atañen a la implicación que tienen la política y los modelos culturales en las acciones femeninas y masculinas de una sociedad dada.

En el desarrollo del tema se propone una cronología definida por la trascendencia que, a lo largo de siete décadas tuvieron los cambios políticos, económicos, sociales y culturales en la internalización de los roles de género, en las modificaciones de las relaciones de género, en la definición de las acciones políticas de las campesinas y, con todo ello, en los tiempos de las mujeres y el agrarismo.

Distinguiéndose dos etapas: la primera que consiste en la constitución de los ejidos de 1920 a 1940 que se caracteriza por un relativo aislamiento de los poblados campesinos y por una participación política femenina de carácter informal; en la segunda que comprende de

1950 a 1980, por la crisis del sector ejidal y la agresiva expansión del capitalismo en el campo y por la incipiente incorporación (discurso oficial) de las mujeres a los procesos políticos y productivos a partir de los años cincuenta.

En el capítulo uno trata las propuestas de la teoría de género en relación con la historia ejidal de Nuevo León y la identidad de género bajo su contexto. Así mismo sobre la distribución arbitraria de los espacios público-privado. En el segundo se realiza un planteamiento de la historia de la reforma agraria en Nuevo León, en el contexto de las diferencias entre la pujante industrialización del área metropolitana.

De manera breve se exponen los resultados cuantitativos del reparto agrario enfatizando las pocas posibilidades productivas que tuvieron los ejidatarios. En el tercero abarca la particularización en el análisis de la historia de la región centro-sur de Nuevo León, dividiéndolo en las dos etapas mencionadas. Así mismo analiza aspectos de la vida cotidiana de los poblados campesinos pre-ejidales durante el agrarismo.

En el cuarto capítulo presenta una interpretación de la participación política de las campesinas, considerándose la dinámica de cambio de las sociedades campesinas y los factores externos que se introdujeron en la vida cotidiana de los poblados a través de programas relacionados con la “modernidad” del campo, la salud, el bienestar familiar, medios de comunicación y de los migrantes, así como los tiempos emergentes del

agrarismo y las opciones que legalmente se abrieron a las mujeres para su inclusión en la política formal y en el sistema productivo.

21. Desarrollo rural y apreciaciones estéticas