º 8.GOBERNANTES DE LA GRAN COLOMBIA.
I. LA NUEVA GRANADA.
6. PARTIDO COMUNISTA.
El partido comunista de Colombia (PCC), Fundado oficialmente en 1930. Pero ya en 1926, se había creado el Partido Socialista Revolucionario que dirigió la agitación de masas, muchos movimientos huelguísticos e incluso participó en el levantamiento campesino del Líbano. ( Tolima).
En 1929, la Internacional Comunista a la cual había adherido el partido Socialista Revolucionario, le envió una comunicación para proponerle que se transformara en Partido Comunista, adoptara el Marxismo- Leninismo y se organizara como partido de clase.
Con la victoria del partido liberal, un sector del Partido Social Revolucionario se unió al Liberalismo, y el otro sirvió de núcleo para la formación del Partido Comunista Colombiano ( PCC ). Tomó arraigo en los sectores sindicales y propició la formación de ligas campesinas que dirigieron la lucha por la tierra y por mejores condiciones de trabajo, entre campesinos e indígenas de Cundinamarca, Tolima y Cauca.
El Partido Comunista se implantó fuertemente en regiones como Viotá cuyo cabildo municipal llegó a controlar. Sufrió la represión oficial y se enfrentó a los grupos uniristas que trabajaban con los campesinos en las mismas regiones.
En las elecciones presidenciales de 1934, en las que el partido conservador se abstuvo de participar, fue elegido Alfonso López Pumarejo. El partido Comunista le opuso como candidato presidencial al dirigente indígena Eutiquio Timoté que obtuvo 4.000 votos. Con ello el PCC quería significar la oposición a la política Liberal, posición ésta que mantuvo al comienzo de la administración López, hasta cuando de la Internacional Comunista vino la directriz de colaborar con las burguesías progresistas y de formar los frentes populares.
En las elecciones de 1943, el Partido Comunista obtuvo 27.000 votos y alcanzó a elegir 10 diputados en diferentes asambleas del país, 3 representantes a la Cámara y un senador. El éxito electoral lo llevó a concebir una modificación a su táctica y un cambio en sus principios para volver la
organización un partido de masas e incluso modificar el nombre del partido. El secretario General del Partido Gilberto Viera White decía. “ El nombre del partido comunista no responde a la realidad nacional, porque ahora no se lucha por el Comunismo en Colombia, ahora lo esencial para nosotros es que nuestra patria supere el atraso económico que heredamos de la feudalidad”. Así el II Congreso aprobó cambiar el nombre del partido por el Socialismo democrático.
7. OTROS PARTIDOS.
Hoy existen numerosos Partidos y movimientos políticos, que serán enumerados los que tienen representación en el Senado de la República en el período 2006- 2010, ellos son:
1. Movimiento Autoridades Indígenas De Colombia. A. I. C. O. 1 Senador (Un Senador.) 2. Movimiento ALAS EQUIPO COLOMBIA. 5 Senadores. ( Cinco senadores) .
3. Movimiento ALIANZA SOCIAL INDÍGENA. 1 Senador. ( Un Senador) . 4. Movimiento COLOMBIA VIVA. 2 Senadores ( Dos Senadores)
5. Movimiento Mira, 2 Senadores. ( Dos Senadores).
6. Partido Cambio Radical. 15 Senadores ( Quince Senadores). 7. Partido Colombia Democrática 3 Senadores (Tres Senadores ).
8. Partido CONSERVADOR COLOMBIANO. 18 Senadores ( Diez y Ocho Senadores ). 9. Partido CONVERGENCIA CIUDADANA 7 Senadores ( Siete Senadores ).
10. Partido LIBERAL COLOMBIANO 18 Senadores ( Diez y Ocho Senadores ) . 11. Partido SOCIAL DE UNIDAD NACIONAL 20 Senadores ( Veinte Senadores )
12. Partido POLO DEMOCRÁTICO ALTERNATIVO 10 Senadores ( Diez Senadores) . DESARROOLLO DE LOS PARTIDOS.
En más de 150 años de bipartidismo se muestra el predominio de un partido sobre el otro o mejor la exclusión del otro. Esta situación se refleja durante el siglo XIX y las primeras cinco décadas del siglo XX. , que se caracterizó por un sin número de guerras interpartidistas,
En los momentos de coyuntura y excepción que implicaron ruptura del dominio absoluto de un partido sobre el otro, se generaron cortos y frágiles equilibrios, tal como ocurrió entre 1882 a 1885, durante la época de la regeneración; de 1930 a 1933; con las banderas de la Concentración Patriótica
Nacional de Enrique Olaya Herrera; y de 1945 a 1949, con Ospina Pérez y su fórmula de Unión Nacional. Pero en la realidad, difícilmente se puede hablar de Democracia, pues la creadora del dominio de un partido sobre el otro no ha sido la voluntad popular, sino la fuerza demostrada en los enfrentamientos armados. Con todo, el partido dominante no desaparece al otro, no lo elimina. Le permite subsistir, aunque condicionado y domesticado por las circunstancias.
Las características de un bipartidismo dominante, donde por largos momentos domina uno y luego domina el otro. La esencia del sistema fue modificado a partir de 1958, con la instauración del Frente Nacional, que no sólo afectó el bipartidismo sino que produjo una desmovilización ideológica. En la conformación de otras fuerzas políticas, debe distinguirse entre las disidencias de los partidos tradicionales y la constitución de partidos con ideologías diferentes, capaces de controlar el régimen y convertirse en reales alternativas de poder. Como disidencias significativas se encuentran las liberales de carácter socialdemócrata que lideraron Jorge Eliécer Gaitán y Alfonso López Michelsen, para responder a la corriente ortodoxa del partido. Más tarde con enfoque anticlientelista y moralizador, el Nuevo Liberalismo de Luis Carlos Galán Sarmiento.
Cosa bien diferente son las tercerías. La más importante tercería identifica a la Alianza Nacional Popular, cuya vigencia se dio entre 1966 a 1974, liderada por el señor general Gustavo Rojas Pinilla. Otro caso significativo de tercería, corresponde a la Alianza Democrática M- 19, movimiento armado reinsertado a la vida institucional, con amplia acogida popular en comicios consecutivos: los presidenciales y los de la Asamblea Constituyente, realizados respectivamente en Mayo y diciembre de 1990; los del nuevo Congreso y Gobernadores en Octubre de 1991; y los de diputados, concejales y alcaldes, en Marzo de 1992.
La regla indica pues, dificultades no tanto para la aparición como para el mantenimiento de las terceras fuerzas. No puede tomarse como ejemplo el Partido Comunista, cuya presencia muestra ya más de setenta y nueve años, como quiera que implica una excepción a la regla, sin posibilidades de convertirse en alternativa para acceder al poder, a pesar de su lógica marxista. Entre el dilema de la lucha armada y la confrontación política dentro del sistema, ha fracasado por razones endógenas y
exógenas. Su estrategia de desarrollarse como partido político, sin dejar la lucha armada, ha
polarizado al país y producido movimientos armados de derecha que mantienen la confrontación armada en la nación.
El 17 de julio de 2003, nació en Bogotá, un nuevo partido de oposición llamado Polo Democrático Independiente. El PDI, se autoproclamó como el partido de la oposición al actual régimen político, y como mejor alternativa de gobierno. Está integrado por ex integrantes del M-19 ( Alianza Democrática M- 19) por ex militantes de La Alianza Nacional Popular ( ANAPO), ex guerrilleros del ELN, Ex liberales, ex conservadores, ex comunistas.
Sus cabezas visibles son Luis Eduardo Garzón Ex candidato Presidencial, ex alcalde de Bogotá, Samuel Moreno Rojas ex senador y actual alcalde de Bogotá, Carlos Gaviria Díaz ex Magistrado De La Corte Suprema de Justicia, ex candidato presidencial con más de dos millones de votos, Antonio Navarro Wolf, Parmenio Cuellar, Jorge Enrique Robledo Castillo, Gustavo Petro, la calidad de su dirigencia ha proyectado al P. D .I como un partido fuerte con verdadera opción de poder, su plataforma política y el deseo de cambio del electorado, después de haber ensayado con liberales, conservadores e independientes, sin que se haya producido alguna mejoría en la situación política, económica y social de la Nación lo proyectan hacia el poder. De los 12 movimientos y partidos políticos enumerados en páginas anteriores el partido político que mejor delinea su plataforma política es el PDI. En su presentación enuncia:
El Partido Político Polo Democrático Independiente (hoy POLO DEMOCRÁTICO ALTERNATIVO), surge para contribuir en la Construcción, DEFENSA Y CONSOLIDACIÓN DEL Estado Social de Derecho en nuestro país, haciendo realidad los postulados básicos de la Constitución de 1991.
Nos comprometemos a trabajar por la democracia como condición de vida civilizada; como forma de gobierno y de hacer política; como `procedimiento para participar, decidir y elegir; como método para el tratamiento de todos los asuntos públicos y los diversos conflictos; como vía segura hacia la solución de los grandes problemas nacionales. Nuestro propio accionar será ejemplar.
Somos y queremos ser el partido de la justicia social, de la equidad, la igualdad de oportunidades, la vigencia plena de los derechos económicos, sociales y culturales. Hay que eliminar los extremos de riqueza y pobreza, acabar la exclusión social, derrotar la pobreza, el desempleo y el hambre.
Nos dedicaremos a la tarea de rescatar la política como servicio público, el manejo responsable y honesto del pensamiento colectivo y la legitimidad de las instituciones democráticas. El país reconocerá en nuestro partido, al abanderado de la lucha contra la corrupción y de la refundación de la política con una ética de responsabilidad, transparencia y consecuencia.
Concebimos la política y el estado como un espacio de articulación de legítimos intereses existentes en la sociedad. En el caso Colombiano, sin embargo es notable el desfase entre la pluralidad social y la representación política. De ahí que un desafío de nuestro partido es interpretar mejor la realidad nacional, renovar y actualizar nuestro pensamiento democrático, ampliar la base social de nuestro proyecto político y diseñar un nuevo esquema de relaciones con la ciudadanía y las organizaciones sociales.
En el mundo actual, se amplía y fortalece la interdependencia entre los países; las instancias internacionales cobran mayor fuerza; la economía, la política y la cultura están cada vez más cruzadas por corrientes transnacionales. Ya no es concebible un desarrollo nacional en términos autárticos, ni es posible permanecer en el aislamiento. Sin embargo, los Estados nacionales mantienen su validez y los esquemas de integración entre países presentan grandes posibilidades para los países más débiles.
En este contexto, nuestro país tiene que desplegar y participar en acciones tendientes a contrarrestar el unilateralismo de las grandes potencias y los países más ricos; impulsar el fortalecimiento y la democratización de las instancias internacionales. Aprovechar las oportunidades y contrarrestar los riesgos y amenazas mediante una sensata y realista política de relaciones internacionales basada en la cooperación y la solidaridad.
Con estos planteamientos empezaremos a levantar nuestra plataforma política, buscando establecer un mínimo ético y una referencia clara para las acciones de fortalecimiento del partido y logro de nuestros objetivos, mediante el desarrollo de los siguientes puntos:
I. Sí a la democracia. II. Por la Inclusión Social. III. Refundación de la Política.
IV. Una Sociedad Plural. V. Relaciones Internacionales. SISTEMA DE PARTIDOS.
En lo atinente al sistema de partidos colombianos posteriores a la Constituyente, se centra principalmente en: el número de partidos existentes en el sistema y en la transición del sistema
bipartidista a uno multipartidista ( lo cual incluye una fragmentación de los partidos
tradicionales, Liberal y Conservador, así como la aparición de terceras fuerzas) como se expone a continuación.
Eduardo Pizarro, en su artículo “ ¿ Hacia un sistema multipartidista? Las terceras fuerzas en Colombia hoy”, indica el cambio radical que vivió el sistema de partidos en Colombia hacia la reforma constitucional de 1991. Ésta introdujo un tránsito en el sistema político de un bipartidismo hacia un multipartidismo a partir de la incorporación de múltiples corrientes ( políticas, étnicas, religiosas u otras) al sistema político electoral.
El autor de esta obra evidencia un proceso de fragmentación al interior del sistema de partidos, el cual caracteriza una profunda atomización de los dos partidos tradicionales y, en cuanto al campo de las minorías políticas, una honda fragmentación en múltiples agrupaciones tanto de índole política en sí como de índoles religiosa, étnica, o regional. Señala que analistas como Rodrigo Losada Lora anotan que en Colombia hoy pueden existir más de catorce mil micropartidos que “ como empresas individuales, disputan entre sí el campo de la representación política”.
La explicación del sistema de partidos en Colombia, por parte de Pizarro, se apoya en la investigación publicada en 1995 por Scott Mainwaring y Timothy Scully, en el cual advierten sobre la crisis que experimenta el sistema de partidos en el país, caracterizada por el faccionalismo y el desdibujamiento de las entidades partidistas. “ El sistema de partidos podría estar entrando en una fase de disolución después de décadas de considerable estabilidad. El marcado faccionalismo ha sido sólo una manifestación de la erosión de las organizaciones partidistas en décadas recientes. Las facciones pueden presentar su propio conjunto de candidatos; la pérdida de control organizacional sobre la selección de candidatos es extrema” Otro factor de importancia notable en el análisis del autor es el grado de institucionalización de los partidos en América latina, estudiado por Mainwaring y Scully. Afirma Pizarro que si aceptamos los criterios de tal medición, Colombia enfrenta de modo inevitable un desajuste partidario.
Por tanto, basado en el estudio de Mainwaring y Scully, Pizarro plantea el debate sobre la implementación o el desmonte de un sistema de tipo bipartidista: “ Con un bipartidista, las minorías significativas podrían estar “ fuera del juego permanentemente, una situación que reduciría su voluntad de respetar las reglas del juego. Un sistema multipartidista permitiría a estas minorías obtener una representación significativa y participar en gobiernos de coalición. Por tanto, frente a ello la relación entre el número de partidos y la estabilidad ha perdido fuerza, hasta el punto que tal estabilidad se relacionó con variables y factores como el grado de representatividad, la existencia de partidos y la polarización de los mismos.
El debate lo concluye Mainwaring con la concepción de que los sistemas parlamentarios con pluripartidismo son muy estables. Para Pizarro, igualmente son estables los sistemas presidencialistas con pluripartidismo.
El multipartidismo al que se refiere este autor, asumió, tras la reforma constitucional de 1991, un pluralismo atomizado, que, como en los casos de Ecuador o Brasil, niegan la posibilidad de una buena gobernabilidad. “ Se trata de propender por un multipartidismo limitado que a la vez que mejora la representatividad del sistema de partidos, no afecta la capacidad de configurar un sistema político sólido” ( Pizarro, 1997;89).