• No se han encontrado resultados

Capítulo 1. Panorama de la traducción en China, desde la dinastía Han (

1.6. La traducción desde 1949

1.6.1. Período: los traductores destacados desde 1949

1.6.1.1. Lin Yutang 林语堂 (1895-1976).

Para Lin Yutang la traducción es un arte. En su obra Sobre la Traducción afirmó que la maestría de la traducción se funda en:

Primero, el entendimiento profundo por parte del traductor de los escritos y del contenido del texto original; segundo, el traductor tiene que tener un nivel de dominio del chino relativamente alto, y debe saber redactar de modo fluido y claro; tercero, la destreza: el traductor, respecto a los problemas de normativa y técnica de la traducción, tiene que tener los conocimientos subjetivos correctos. (Lin Yutang, 1996, p. 377).

Establece también las normas de la buena traducción, que son lealtad (que corresponde con la fidelidad de Yan Fu), fluidez (que corresponde con la expresividad) y belleza (o refinamiento). La fidelidad o lealtad para Lin Yutang no significa traducir palabra por palabra, lo que considera un error, puesto que el significado de cada palabra está vivo, es cambiante y depende de su contexto. Opina que la traducción tiene que ser fiel al espíritu de la palabra, al estilo de la frase y a la connotación, y concluye -en sintonía con Croce (1866-1952)-que la fidelidad absoluta es imposible, pues el arte no es traducible.

Lin Yutang distingue cuatro clases de fidelidad o lealtad: la literal, la muerta, la

libre y disparatada. Considera que el traductor ideal debe tener la traducción por un arte y que el lenguaje de la traducción debe ser tranquilo, coherente y placentero. Según Lin Yutang la traducción muerta o inexpresiva es la traducción literal extrema que dificulta enormemente la comprensión, y la traducción disparatada es la que buscando a toda costa la fluidez y la claridad, se aparta mucho del texto origen (Lin Yutang, 1996, p. 379). Ramírez (1999, p. 44) ha traducido estas cuatro clases de fidelidad de otra forma: «traducción directa ( 直 译 ) frente a traducción «inerte» o inexpresiva ( 死 译 ) y traducción según el sentido (意译) frente a traducción arbitraria (胡译)». Para Lin

57

Yutang (como cita en Ramírez, 1999) «la fluidez podría ser resumida en los siguientes términos: No palabra, sino sentido; pero no solo sentido, sino espíritu. No absoluta, sino relativa; pero a pesar de relativa, fluida (p. 45).»; y confirma Ramírez (1999) que «el buen traductor, además de procurar la fidelidad y la fluidez, debe hacer un arte de su actividad, amarla como se ama el arte y la literatura: en ello radica la consecución de la belleza» (p. 45).

1.6.1.2. Mao Dun 矛盾 (1896-1981).

Mao Dun fue el introductor en China de Balzac, Zola, Tolstoi y Chejov, además de autor de numerosos textos de teoría literaria. Nos remite a las condiciones de una buena traducción propuestas por Yan Fu, y secundadas por autores posteriores, afirmando que la traducción literal no es traducción palabra por palabra, que solo sería una traducción muerta, pues el sentido de la traducción literal no consiste en distorsionar, sino en expresar el estilo del texto original.

Mao Dun prefiere la traducción directa a la traducción a partir de otra traducción. La captación del espíritu es el fin último de la traducción en la teoría china, es un arte que ha de contemplar la fidelidad, la expresividad y el refinamiento.

En su «Prólogo» a la Antología de traducciones expresó claramente que:

La traducción literal no es la traducción palabra por palabra, ya que hay disparidades entre las estructuras lingüísticas de las dos lenguas, la china y la extranjera. En realidad, no es posible hacer una traducción palabra por palabra, pues eso no es traducción literal, sino traducción muerta. El sentido de la traducción literal no consiste en distorsionar, sino en expresar el espíritu del texto original. Según mis propias experiencias, cuando se traduce una obra de un escritor extranjero, se ha de saber primero la vida y obra del creador, sus circunstancias, y en qué lugares se sitúan sus obras, su época, etc.; después, hay que conocer su estilo, y es entonces cuando uno empieza la traducción de su obra. Es muy importante traducir el estilo del escritor. (Mao Dun, 1996, p. 585).

矛盾在《直译与死译》一文中说: «直译的意义若就浅处说,只是不改变原文的字句; 就深 处说,还求能保留原文的情调和风格。» 他又说: «我以为所谓直译也者,到并非一定是字

58

对字, 一个也不多, 一个也不少。 直译的意义就是不要歪曲了原作的面目, 要能表达 原作的精神。» (Mao Dun, 1984, p. 343).

Mao Dun, en su artículo Traducción Directa, Traducción Muerta, comenta: «desde el punto de vista general una traducción directa es no alterar las palabras y frases originales, y desde un punto de vista profundo una traducción directa es mantener lo máximo posible el espíritu del texto original. Él también subrraya que una traducción directa, no significa palabra por palabra, ni una menos ni una más. Una traducción directa no consiste en distorsionar la imagen original del texto original, sino en expresar el espíritu del texto original» (Mao Dun, 1984, p. 343).

1.6.1.3. Fu Lei 傅雷 (1908-1966).

Fu Lei, traductor de las obras del francés Balzac, fue uno de los traductores más prolíficos de la década de los años cincuenta. Deja muy claro su teoría de la traducción en el prefacio de su traducción de Père Goriot:

一九五一年九月傅雷在他的《˂高老头˃重译本序中说》: «以效果而论, 翻译应当象临画 一样, 所求的不在形似而在神似。 以实际工作而论, 翻译比临画更难。临画与原画,素 材相同(颜色、画布,或纸或绢),法则相同(色彩学,解剖学,透视学)。译本与原 作,文字既不侔,规则又大异。各种文字各有特色,各有无可模仿的优点,各有无法补 救的缺陷,同时又各有不能侵犯的戒律。像英、法、德那样接近的语言,尚且有许多难 以互译的地方;中西文字的杆格,远过于此,要求传神达意,铢两悉称,自非死抓字典、 按照原文文法拼凑堆砌所能济事。» (傅雷, 1984, p. 559) 。

En septiembre de1951, Fu Lei, en el prefacio de su traducción de Père Goriot, afirma: «desde el punto de vista del efecto, la traducción debería ser igual que la imitación de un cuadro, porque lo que busca aquella es el parecido espiritual, no el parecido formal; pero desde el punto de vista de la práctica la traducción es mucho más difícil que la imitación de un cuadro. La imitación de un cuadro y el cuadro original por lo menos se pueden utilizar los mismos materiales (color, tela, papel o seda), tener las mismas reglas (elección de color, anatomía y las perspectivas). Entre las traducciones y sus obras originales, los textos son diferentes y las normas también. Cada idioma tiene sus características ventajosas, que no se puede imitar, y defectuosas que no se puede remediar, al mismo tiempo cada idioma tiene sus reglas inviolables. Entre los idiomas cercanos como inglés, francés y alemán todavía existe un montón de dificultades a la hora de traducir, ya podemos imaginar la gran dificultad que existe en traducir el chino a un idioma occidental o viceversa. En una traducción para conseguir captar el parecido espiritual del texto original no basta con traducir palabra por palabra según el significado de los diccionarios, e imitar las mismas estructuras gramaticales. (Fu Lei, 1984, p. 559).

59

En su prólogo, La traducción y la reproducción pictórica, afirma: «La traducción debería ser igual que la reproducción artística de un cuadro, porque lo que busca aquella es el parecido espiritual en vez del parecido formal» e incide de nuevo en la importancia primera, y casi única, de la captación del espíritu del texto original (Fu Lei, 1996, p. 475). Insistiendo sobre esto en el prefacio de una de sus traducciones y en sintonía con los postulados de Yan Fu, dijo que la traducción es como la imitación de una pintura en la que se busca más el parecido de su espíritu que el del original. En su opinión, si el texto original es artístico, lo habrá de ser también la traducción. El buen traductor, si es preciso, sacrificará la apariencia (la estructura gramatical, la sintaxis etc.) al espíritu. Todo eso porque

外文都是分析的, 散文的, 中文却是综合的, 诗的。 这两个不同的美学原则使双方的 词汇不容易凑合。(傅雷见 Ramirez 1999, p. 46).

Las lenguas extranjeras (occidentales) son analíticas y prosísticas, y el chino es sintético y poético. Los diferentes principios estéticos (que rigen cada una de ellas) dificultan la confluencia de sus léxicos. (Fu Lei en Ramirez 1999, p. 46).

Fu Lei (como se cita en Ramirez, 1999, p. 46) insiste en que «la traducción (de un idioma occidental al chino) tiene que adaptarse completamente a la mentalidad de la lengua china, aunque ello no significa que deba abandonarse el estilo del original».

1.6.1.4. Qian Zhong Shu 钱钟书 (1910-1998).

Qian Zhong Shu, igual que Lu Xun, es partidario de la traducción literal. Según él (como se cita en Ramírez, 1999, p. 47) «la traducción ideal, supone una especie de metaformosis (化), una reencarnación o transmigración (投胎转世) en cuyo trancurso el original pierde su envoltura corpórea (躯体), pero no su alma (精魂)».

60