• No se han encontrado resultados

4.5.3.3 ¿Qué enfoque es mejor?

4.5.4 Percepción versus Sensación

Aunque ambos conceptos se asocian a la recogida y procesamiento de la información de nuestro entorno, a lo largo de la historia de la psicología se han establecido distinciones entre fenómenos perceptivos y sensoriales. Así, por ejemplo, los primeros psicólogos concebían las sensaciones como los elementos irreductibles y menos significativos que formaban las percepciones, y aunque

algunos psicólogos consideran que esta distinción continúa siendo válida, otros, como Gibson, defienden que no hay diferencias importantes entre el sistema perceptivo y el sensorial (Dember y Warm, 1990: 20), y que los hallazgos de la psicología de la Gestalt han derrumbado la base lógi- ca de esta distinción, y en lugar de una teoría según la cual las percepciones se elaborarían en base a sensaciones elementales, ha ido ganando terreno la propuesta según la cual existen variables o dimensiones de una experiencia, bien sea perceptual o sensorial (Gibson, 1974: 26).

Gibson añade que la teoría según la cual las sensaciones son la materia prima de la experiencia humana, y las percepciones el producto elaborado que combina, ordena y une las sensaciones, aunque pueda parecer muy venerable, sólo es una teoría que, además, no explica la gran canti- dad de datos que ha acumulado de psicología. Veamos, en un pequeño repaso, cómo se originó la distinción entre ambos conceptos (Gibson, 1974: 29)

En la segunda mitad del siglo xvii se desarrolla la teoría de que el conocimiento humano llega a través de los sentidos, que aprendemos nuestras ideas en lugar de estar implantadas en nuestras mentes por Dios (Gibson, 1974: 29-30). Luego si el conocimiento llega a través de los sentidos, las capacidades sensoriales del hombre han de ser cuidadosamente estudiadas. Como la visión es el principal sentido, se empezó a controlar todo lo que se podía ver en condiciones controla- das, pero se tropezó con una dificultad: el sentido visual no era suficiente para explicar todo el conocimiento visual, sobre todo el del espacio tridimensional, por lo que se planteó que debía existir un proceso mental especial que rigiera las sensaciones visuales, un proceso que podría ser de asociación e inferencia, un argumento que constituyó la base racional de la teoría de la percepción (Gibson, 1974: 20)

A partir de aquí se planteó una cuestión espinosa, la de cómo podemos aprehender el mundo real al margen del mundo de los sentidos, o el mundo separado de la acción de la luz dentro del ojo (Gibson, 1974: 30).

Las corrientes nativista y empirista se enfrentaron también a esta cuestión. Ambas defendían que las sensaciones visuales eran innatas, que eran los datos de la mente o lo que se daba a la mente. Pero disentían en si la percepción dependía del conocimiento o de la intuición, y en qué era lo sentido y qué era lo percibido. Una de las propuestas postulaba que el color era una sensación y que el resto de atributos eran percibidos; otra que la extensibilidad era sentida, que era necesario aprender la ubicación…, pero la tercera dimensión siguió siendo un fenómeno que sólo podía explicar la percepción (Gibson, 1974: 33).

Pero si todo cuanto percibimos nos llega mediante nuestros órganos sensoriales, y no todas las co- sas tienen contrapartes en la estimulación, es necesario suponer que estas últimas son sintetizadas. La cuestión es ver cómo se produce esa síntesis. El nativismo proponía que la síntesis era intuitiva o innata, mientras que el empirismo explicaba que la síntesis era aprendida gracias a experiencias anteriores. La teoría de la Gestalt, por su parte, sugiere que es producida por un proceso del siste- ma nervioso central que se podría denominar organización sensorial22 (Gibson, 1974: 45).

4.5.4.1 La consideración de ambos conceptos como diferentes

Las sensaciones son datos que nos llegan a través de nuestros sentidos (Luria, 1978: 9) y son las responsables de recoger la información, que es la primera fase de la percepción (Villafañe, 1985: 80). La percepción, por su parte, es algo que se genera en nuestro cerebro a partir de los

datos sensoriales que se unifican y se confrontan con el conocimiento que poseamos del objeto o situación percibida (Luria, 1978: 58-59) y que nos permite comprender e interactuar con el medio que nos rodea (Eibl-Eibesfeldt, 1993: 667-668 y Villafañe, 1985: 53). Villafañe considera que la percepción posee carácter cognitivo (lo analizaremos en un apartado posterior), mientras que la sensación no lo tiene (Villafañe, 1985: 76).

En cuanto a la percepción visual, denominamos así al proceso mediante el cual obtenemos in- formación de nuestro entorno a través del aparato de la visión. Para lograrla, se confrontan las informaciones de la sensación visual con la memoria visual, de donde surge un nuevo resultado (Villafañe, 1985: 80-81). Hay quienes consideraron que el sistema visual es el más importante de los sistemas de percepción, porque es el que puede captar más información y con mayor rapidez (Guski, 1992: 192)

4.5.4.2 La consideración de ambos conceptos como similares

Dember y Warm consideran que la sensación y la percepción no reflejan formas fundamental- mente distintas de funciones psicológicas, ya que nuestro conocimiento del medio se organiza mediante objetos con significado (vemos árboles, caras, mesas), y no mediante los elementos de estimulación que los componen (puntos, líneas, colores). Cuando vemos manchas de distinto brillo, no vemos sensaciones puras, sino que vamos organizando los elementos de la figura incluso antes de que nos parezca una forma familiar (Dember y Warm, 1990: 20-21).

Estos autores señalan que otra razón para no establecer una diferencia fundamental entre sen- sación y percepción es que los receptores sensoriales no son meros canales que transmiten datos a los centros corticales superiores, sino que en la visión, por ejemplo, el ojo organiza y da forma a la información de los estímulos antes de que los impulsos neurales partan de la retina hacia el cerebro23, por lo que prefieren “no establecer distinción fundamental alguna entre

sensación y percepción, pues consideramos que ambos términos hacen referencia a un proceso complejo, pero continuo, a través del cual el organismo busca y extrae información de su medio que facilite sus respuestas adaptativas” (Dember y Warm, 1990: 21).

Gibson, por su parte, considera que si la estimulación contiene todo lo necesario para explicar la percepción visual, la hipótesis de que existe un proceso de organización sensorial que sinte- tiza los estímulos y todo aquello que no tiene contraparte en la estimulación, no sería necesaria (Gibson, 1974: 46).)

4.5.5 Innatismo o aprendizaje

Outline

Documento similar