4. PLANES DE ACCIÓN
4.3 Otros Planes de Acción y su aplicabilidad en España
Dentro de la heterogeneidad dominante en este campo, existen propuestas interesantes que pueden ser de aplicación en futuros planes de acción en España. Tal vez el ejemplo más claro sea el de la estrategia a seguir frente al ruido ambiental en Londres. Este documento no se limita a ser una colección de medidas correctoras para mitigar problemas acústicos que proceden del resultado de los mapas de ruido, sino que por encima de esto se encuentra la discusión y propuesta de la política a seguir. Esta política no solo tiene en cuenta el ruido como contaminante atmosférico, sino cómo el ruido es percibido por la población. Dicho de otra forma, el ruido por definición lo es si genera una molestia en la persona. Se refuerza la necesidad de una filosofía integrada del problema.
El ruido ocupa una posición paradójica dentro de las políticas ambientales. Al contrario que lo que sucede con otras formas de contaminación atmosférica, es universal en la mayoría de áreas urbanas, y cada vez esta más presente en zonas rurales. Por otro lado, el control del ruido
nunca ha estado históricamente sujeto a una política específica o un marco legislativo sólido, como es el caso de, por ejemplo, la calidad del aire. Esto puede explicarse en parte por el hecho de que los efectos del ruido en la población han sido fácilmente obviados en el pasado. Además, la naturaleza del ruido y la reacción de la población hacia él, no permite ser tratado de una forma mecánica como en el caso de otros contaminantes.
Por ejemplo, cuando se pregunta a la población que es lo que le produce mayor molestia sonora, éstos suelen referirse al ruido en términos específicos, en vez de hacerlo en términos de clasificación de emisores (motocicletas antes que tráfico; música o perros en vez del nivel de
ruido en general del vecindario. La política contra el ruido necesita considerar no sólo “ruido
medio a largo plazo”, sino también “eventos de ruido”. La política necesita también considerar la exposición global de la población al ruido en función de su propia vida diaria, en el camino al trabajo, en el trabajo, en sus actividades de ocio……Todas estas consideraciones están presentes en el documento, así como una exhaustiva lista de políticas y acciones que se presentan como opciones objeto de discusión por las partes implicadas.
Para ayudar en la tarea del desarrollo de Planes de Acción, a nivel europeo se han desarrollado y se están desarrollando muchos programas de investigación, con el fin de tener datos fiables sobre nuevas propuestas y acciones que puedan ser llevadas a cabo.
• SILENCE (reducción del ruido urbano producido por los sistemas de transporte viario y ferroviario)
• GOAL (proyecto de mejora de la movilidad urbana).
• SMILE (planes de acción para la reducción del tráfico viario)
• BESTFUS (transporte urbano de mercancías)
• X-NOISE (reducción del ruido de aviones)
• HEAVEN(reducción de los niveles de emisión de los vehículos)
• ALPNAP (monitorización y minimización del ruido de tráfico en las vías alpinas)
• SIRUUS (caracterización de asfaltos)
• CORDIS (servicios de información a la ciudadanía)
• POLIS (desarrollo de nuevas tecnologías para el transporte urbano)
• Otros proyectos donde el ámbito de estudio no es el ruido, pero que pueden incidir sobre el mismo: OSMOSE, NICHES, MIDAS, LINK, ERTRAC, CVIS, CURACAO, CITYMOBIL, BESTFUSII, ASK-IT,...
Todos estos proyectos radican en el tratamiento del ruido producido por el tráfico rodado, principal problema en aglomeraciones. Las soluciones son una combinación de medidas a medio y largo plazo.
De gran importancia es mencionar la dualidad existente entre la contaminación acústica y otros contaminantes atmosféricos, y la tendencia a nivel europeo, en que los planes de acción sean globales, ya que está demostrado que la mayor parte de actuaciones sobre contaminantes como partículas sólidas, óxidos de nitrógeno (NOx) o dióxido de azufre (SO2), etc… reducen también el nivel de ruido.
Por ejemplo, de especial interés es la política de la Unión Europea, en la que se establecen objetivos a largo plazo (horizonte 2020). Estos objetivos son:
• Reducción de la pérdida de expectativas de vida debido a la exposición de partículas en un 47%.
• Reducción de la mortalidad causada por Ozono en un 10%.
• Reducción de la contaminación ácida de un 74% en áreas boscosas y de un 39% en áreas húmedas.
• Un 43% de reducción de la contaminación en áreas expuestas a la Eutrofización.
El coste de estos objetivos es cuantificable en 7,1 M€ anuales hasta el año 2020. Para alcanzarlo, la Nueva Directiva de Calidad de Aire 2008/50/CE de 21 de mayo de 2008 pretende unificar en una Directiva la mayoría de la legislación existente en esta materia.
Un ejemplo de estrategia única tanto para la lucha contra el ruido y los contaminantes atmosféricos, es la ciudad de Berlín. Partiendo de que los requisitos y la legislación actualmente no son las mismas, es claro que los parámetros o datos de entrada para obtener resultados en ambas disciplinas son similares. Por tanto, existe un beneficio potencial, así como un ahorro de hasta un 40% si los datos geográficos, de tráfico y de población afectada son tratados en paralelo. Por otro lado, si es necesaria una armonización en los periodos de revisión de cada plan (actualmente, 3 años en el caso de contaminantes atmosféricos y 5 años en el caso de ruido ambiental).
El hecho es que las medidas contra la contaminación atmosférica están limitadas por la tecnología (catalizadores, uso de combustibles limpios, nuevos sistemas de filtrado en plantas industriales, etc.) y que las medidas contra la contaminación acústica están basadas principalmente en medidas de regulación (límite de velocidad, exclusión de tráfico en el centro de la ciudad, planificación del espacio en las calles, etc.) Esto resulta en que las medidas en contra del ruido adoptadas tienen un efecto positivo en la lucha contra la contaminación (salvo algunos casos, como la concentración de tráfico en vías principales). Los dos tipos de medidas, contempladas de forma combinada, tienen un efecto positivo en términos de seguridad vial y planificación urbanística, con lo que su beneficio se multiplica en términos políticos y de coste / efectividad.
En definitiva, una gran aportación a los Planes de Acción contra el ruido emergentes en España sería la integración de la lucha contra la contaminación atmosférica en la lucha contra el ruido, debido a que básicamente ambos tipos de contaminación están provocados por los mismos emisores. No obstante, ambos tipos de contaminación necesitan ser integrados en otros conceptos de planificación urbanística con el fin de ser efectivos.
4.4 PROPUESTAS (CATÁLOGO DE POSIBLES ACTUACIONES Y DETERMINACIÓN DE