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La plaza de la victoria

Cristina arribó a Plaza de Mayo cerca de la medianoche. Des- mintiendo los rumores que habían circulado a lo largo de la jornada respecto de que hablaría desde el balcón de la Casa Rosada, la Pre- sidenta reelecta subió a un pequeño escenario montado al lado de la pirámide de Mayo. Desde allí pronunció su segundo discurso, que duró aproximadamente diez minutos. Se dirigió especialmente a los jóvenes y celebró el renacer de la militancia política, “verdadero y único instrumento de transformación de la sociedad argentina y de la historia también”. Enfatizó la necesidad de “reconstruir el entramado social”, y con voz firme instó a la juventud a organizarse. Hacia el final, en un tono conciliador, pidió por la unidad nacional: “En esta misma plaza hace dos años estábamos tan enfrentados los argentinos y tan desunidos […] luchemos fuertemente por la unidad de todos los argentinos”.

Después de su disertación permaneció unos minutos más en el escenario bailando al ritmo de los cánticos de una multitud que coreaba “Avanti Morocha”, tema de la banda de rock argentino Los

Caballeros de la Quema que se convirtió en el himno de apoyo a la

primera mandataria tras la muerte del expresidente Néstor Kirchner. Los medios de comunicación hicieron distinto hincapié en quiénes conformaron el grueso de los reunidos en la Plaza de Mayo aquel 23 de

octubre. En algunos se destacó la presencia de “agrupaciones políticas y sindicales” mientras que en otros se resaltó la heterogeneidad de los presentes, desde “jóvenes militantes” hasta “madres con niños en sus cochecitos, abuelas alzando a sus nietos, grupos de amigos abrazados”.

Si bien existen discrepancias en cuanto al número exacto de con- currentes, los informes y crónicas periodísticas coinciden en que se trató de una movilización de carácter masivo. En este sentido, mien- tras algunos periódicos afirmaron la presencia de “miles de perso- nas” (La Nación, 24/10/2011; Tiempo Argentino, 24/10/2011; Clarín, 24/10/2011; BBC Mundo, 24/10/2011), otros elevan la participación a “decenas de miles” (La Prensa Gráfica, 24/10/2011), y unos pocos se refieren más vagamente a la “multitud” reunida para festejar el triun- fo (Página/12, 24/10/2011; La Voz del Interior, 24/10/2011).

Otra cuestión que marcó diferencias entre los medios de comuni- cación que cubrieron el acto corresponde a su carácter “espontáneo” o “convocado”. A saber, el periódico Tiempo Argentino describió que la plaza fue habitada “espontáneamente” por familias, estudiantes, grupos de amigos y jóvenes independientes que se mezclaron con los militantes y sindicados quienes “dieron el presente con sus banderas” (Tiempo Argentino, 24/10/2011). Por su parte, Página/12 señaló que las primeras personas que se congregaron no sabían “si ella (por Cris- tina) iría o no”, y que fueron “convocadas a través de las redes socia- les, del boca en boca o de los canales de radio y televisión que ya co- menzaban a dar cuenta de la manifestación” (Página/12, 24/11/2011). Solamente el diario digital Tribuna de Periodistas apuntó en una nota fechada ese mismo 23 de octubre de 2011 que según información de la agencia Noticias Argentinas la movilización a Plaza de Mayo ha- bría sido promovida por organizaciones sociales oficialistas previo al desarrollo de los comicios: “La iniciativa se vendría charlando desde hace varios días con funcionarios de la Casa Rosada, quienes evita- ron sin embargo confirmar su participación para darle un carácter ‘espontáneo’ a la movilización y alejarlo de la convocatoria oficial” (Tribuna de Periodistas, 23/10/2011).

Sergio De Piero - Violeta Rosemberg (compiladores) 152

Continuando con los festejos, fueron uniéndose agrupaciones como el Movimiento Evita, la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), el Sindicato de Personal de Dragado y Balizamiento, el de Trabajadores de Obras Sanitarias y el de Telecomunicaciones “Foe- tra”, el Sindicato de Personal de Casas Particulares, el Sindicato de Televisión y el de Encargados de Edificios. También se acercaron a la plaza el piquetero Emilio Pérsico, Milagro Sala, dirigente de la orga- nización barrial Túpac Amaru, y representantes de algunas organiza- ciones de defensa de los pueblos originarios.

El gran ausente en la plaza del 23 de octubre de 2011 fue el Secre- tario General de la CGT, Hugo Moyano. El líder sindicalista perma- neció en Mar del Plata, su ciudad natal, donde emitió su voto y pasó la jornada en la filial de Camioneros. Su inasistencia a este acto y a la ceremonia de reasunción de Cristina Fernández de Kirchner el 10 de diciembre del mismo año auguraron el quiebre definitivo de su relación con el gobierno. Hecho que ocurrió cinco días más tarde, el 15 de diciembre, durante las celebraciones por el día del Camionero en el Club Huracán. En aquella oportunidad y en un encendido dis- curso, Moyano anunció que renunciaba al Partido Justicialista Na- cional y en la Provincia de Buenos Aires con el siguiente argumento: “El partido es una cáscara vacía”. En referencia a las elecciones y a la arrolladora victoria de la presidenta, el sindicalista acotó: “Que no se equivoquen, cuando se habla del 54 por ciento que sacó la Presidenta que recuerden que más del 50 por ciento de ese porcentaje es de us- tedes. Que no se equivoquen, que no son de los chicos bien, son de los trabajadores”.

Sin lugar a dudas, la movilización a Plaza de Mayo del 23 de oc- tubre de 2011 resultó muy significativa para la historia política de nuestro país. En primer lugar, en tanto corolario de la reelección de Cristina Fernández de Kirchner, triunfadora en las urnas con el diferencial de votos más grande registrado en Argentina para una elección presidencial desde el retorno a la democracia en 1983. En segundo lugar, y fundamentalmente, el gran caudal de gente que se

acercó a la plaza a festejar la victoria del partido en el gobierno puso de manifiesto la creciente popularidad de la reelecta Presidenta y la consolidación de su liderazgo como sucesora del kirchnerismo luego del fallecimiento de su marido Néstor Kirchner.

Sergio De Piero