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5. Aspectos de Indagación

5.1.4 Desprecio social

5.2.1.1 La población LGBT y los derechos

La comunidad LGBT, grupo reconocido solo hasta el año 2001, ha pasado por ciertas etapas en las que lesbianas, gay, bisexuales y transgeneristas han encontrado puntos de apoyo para la conformación de políticas más incluyentes y para el logro de una mayor visibilización como una comunidad perteneciente a la sociedad colombiana, considerando las problemáticas de exclusión y violencia y con ellas la vulneración de los derechos de esta población.

Es así como en la historia colombiana se han levantado líderes del grupo LGBT para hacer valer los derechos de esta comunidad, obteniendo resultados favorables que han abierto caminos para continuar en la lucha por sus derechos y asimismo su inclusión en las políticas públicas que les garanticen una vida digna y unas condiciones favorables.

A finales de los 70, León Zuleta en Medellín citado por Corredor y Ramírez (2008) lideró la propuesta sexpol: sexo y política: las leyes y la homosexualidad, lo que permitió que se considerara la seguridad social, la no exclusión del trabajo, el ejercicio docente y el cambio de nombre para los homosexuales. Más adelante, después de que León Zuleta fuera asesinado en 1993, Manuel Velandia citado por Corredor y Ramírez (2008) hizo un trabajo fundamental para la inclusión de las personas gay viviendo con VIH y SIDA; gracias a él, la sexualidad homosexual contó con campañas de salud y se adelantaron acciones legales que visibilizaron esta comunidad.

En el tema del lesbianismo también surgieron grupos que impulsaron la visibilización de las mujeres gay y su inclusión en las políticas para homosexuales. Entre estos están los

grupos Triángulo Negro, Colectivo lésbico y Mujeres al borde, los cuales dieron fin a la invisibilización femenina por parte de los movimientos gay y buscan la investigación y la incursión de las mujeres lesbianas en actividades sociales y culturales.

Estos logros se unen a las labores que la administración distrital ha venido impulsando desde el año 2006 cuando se crea un espacio de diálogo y concertación llamado Alianza por el reconocimiento de la ciudadanía plena de las personas LGBT y en el que participan más de veinte organizaciones del sector. De esta manera surge el Comité Interinstitucional, con el fin de desarrollar una política pública a favor del reconocimiento, el re establecimiento y la garantía de los Derechos Humanos de la población LGBT.

En este espacio se han creado algunas estrategias y actividades en las que se busca el respeto por la diversidad sexual, la libre expresión de la sexualidad, la inclusión, la visibilización y la búsqueda de los derechos de este grupo poblacional. Entre estas actividades están: La creación del Centro Comunitario LGBT de Chapinero, El Ciclo de Cine Rosa, La construcción del documento de política pública LGBT, el Pacto de convivencia y rumba segura y los Procesos de sensibilización a la policía y a servidores públicos del Distrito.

El documento La política pública LGBT “por medio del cual se establecen lineamientos de política pública en relación con personas lesbianas, gays, bisexuales y Transgeneristas – LGBT- en Bogotá”, es creado en la lucha contra la violencia y la discriminación hacia este grupo de personas.

En esta política, se establece la necesidad de promover el desarrollo integral, la equidad, la igualdad y la no discriminación, garantizar el cumplimiento de los derechos y superar la exclusión económica, social, política y cultural de las personas LGBT. Los principios que conforman este Proyecto son Equidad, Solidaridad, Corresponsabilidad, Participación e Información.

Sin embargo, y a pesar de los éxitos que ha tenido el grupo LGBT en la búsqueda por sus derechos, este proceso también se ha visto obstaculizado por los opositores de las políticas que favorecen a esta comunidad y los grupos conservadores: el proyecto de ley

social, se cayó en el “último minuto”; Con esta ley, las uniones civiles no tendrían distinción y las parejas homosexuales gozarían de los mismos derechos que aquellas heterosexuales que viven bajo el régimen de unión libre. Otro fue el proyecto que establecía los lineamientos para una política pública en la ciudad de Bogotá, el Proyecto de acuerdo número 357 de 2007 por medio del cual se establecían los lineamientos de la política pública para las personas lesbianas, gays, bisexuales y transgeneristas, en Bogotá se perdió con ocho votos en contra y siete a favor, en la Comisión de Gobierno del Concejo de Bogotá. La población LGBT se quedó sin legislación en derechos patrimoniales en el nivel nacional y sin los lineamientos para una política pública en la ciudad de Bogotá. Esto los dejó en la condición de vulnerabilidad en la que siempre han estado.

5.2.2 Identidad

Uno de los aspectos fundamentales que identifican a cada persona es la identidad. Por ser este un concepto que abarca un sin numero de valores, condiciones y características, es difícil establecer un significado que encierre este termino de manera global, debemos especificar entonces que al depender de muchos factores y ser utilizada en muchos contextos, tiene diferentes significados

En este caso y de acuerdo con Larraín (2001), identificaremos dos aproximaciones teóricas que nos llevaran a un concepto de identidad y nos ayudaran a establecerlo de una manera más clara y comprensible.

Encontramos un primer significado en la metafísica aristotélica, en donde se consideraba uno de los principios fundamentales del ser y una ley lógica del pensamiento. Para esto, Larraín (2001) cita:

“El principio ontológico de identidad o de "no contradicción" afirma que todo ser es idéntico consigo mismo y, por lo tanto, una cosa no puede ser y no ser al mismo tiempo y desde un mismo punto de vista”

Alejándonos un poco de esta consideración de la identidad, vista desde la individualidad, nos encontramos con la identidad referida al conjunto de cualidades con las que una persona o grupo de personas al relacionarse entre si, se ven íntimamente conectados (Tugendhat, 1996) e identificados con ciertas características. Al ser un proceso de construcción social, la identidad se construye a partir de tres elementos.

El primer elemento tiene que ver con las categorías sociales que los individuos comparten y que les permiten encontrar referencias de identificación; en este sentido, aspectos como cualidades, ideologías, condiciones sociales, condiciones económicas, condiciones políticas, orientaciones sexuales, y muchos otros mas encontrados en el contexto social y cultural, se convierten en características de auto referencia en la socialización de los individuos y contribuyen a especificar al sujeto y su sentido de identidad. Todas estas manifestaciones encierran al mismo tiempo valores culturales que permiten auto referenciar al sujeto. Al respecto, Larraín, 2001 afirma:

“Puede afirmarse que la cultura es uno de los determinantes de la identidad personal. Todas las identidades personales están enraizadas en contextos colectivos culturalmente determinados. Así es como surge la idea de identidades culturales. Cada una de estas categorías compartidas es una identidad cultural”.

El segundo elemento tiene que ver con el sentido de pertenencia de las cosas materiales, ya que ellas contribuyen a modelar las identidades personales al simbolizar una identidad colectiva o cultural a la cual se quiere acceder, esto revelado en gran parte por la imagen corporal. El ser humano proyecta las cualidades de las cosas materiales a través de su cuerpo y ve estas de acuerdo a su propia imagen.

El tercer y último elemento sugiere la relación auto imagen – relaciones sociales. Quiere decir que la construcción de sí mismo supone la existencia de "otros" en un doble sentido, considerando que “los otros” pueden actuar como agentes activos en la construcción de la identidad y la auto imagen a través de sus opiniones sobre el “yo”, dado que el sujeto se define sobre cómo lo ven los otros, especialmente, cuando esos otros tienen un grado de importancia; y como agentes pasivos, respecto a los cuales el “yo” se diferencia, adquiere su carácter distintivo y específico y se construye sus propias expectativas de los otros, que en últimas, llegan a ser sus auto –expectativas.

De esta forma, En el proceso de la formación de la auto referencia y la auto imagen con el otro, surge El otro generalizado, compuesto por la integración de las evaluaciones y expectativas de los otros significativos de una persona.

Dado que la identidad supone la existencia del grupo humano, podemos considerar, tal y como lo afirma Larraín (2001):

“La identidad Responde no tanto a la pregunta ¿quién soy yo? o "¿qué quisiera ser yo?" como a la pregunta: "¿quién soy yo a los ojos de los otros?", "¿qué me gustaría ser considerando el juicio que los otros significativos tienen de mí?"

Ampliando esta idea, Erikson (1979) expresa: "el individuo se juzga a sí mismo a la luz de lo que percibe como la manera en que los otros lo juzgan a él". se puede decir entonces que la identidad se determina en gran parte por factores externos, en la manera de cómo los otros nos reconocen, pero al mismo tiempo, la identidad se forma a partir de internalizaciones de las acciones que reflejan el reconocimiento de los otros. Estas internalizaciones conforman el auto reconocimiento y se ven reflejadas en la auto confianza, el auto respeto y la auto estima Honneth (1997), las cuales son posibles solo

cuando se ha experimentado el auto reconocimiento de los otros que el “yo” reconoce. En otras palabras, la construcción de la identidad es un proceso intersubjetivo de reconocimiento mutuo.

De ahí que, la auto confianza surge cuando el sujeto encuentra en los demás expresiones de cariño, afecto y cuidado hacia él; el respeto depende de que otros respeten su dignidad humana y, los derechos que acompañan esa dignidad; la autoestima existe cuando los otros reconocen al sujeto como valioso.

En suma, una identidad bien integrada depende de tres formas de reconocimiento: amor o preocupación por la persona, respeto a sus derechos y estima por su contribución.