EN RESPUESTA A ALGUNAS CRITICAS
No 13 y en la Carta al Comité Central del POSI, del 13 de octubre pasado, han sido
5. La política sindical de la OCI (U) para el movimiento estudiantil
Nuestra carta al POSI dedicaba un capítulo a la política de la OCI (u) para el movimiento estudiantil, política aplicada a través del sindicato UNEF Independiente y Democrática. Recordemos que este organismo es dirigido conjuntamente por militantes socialistas y de la OCI(u). Su presidente, Jean-Cristophe Cambadélis, es miembro del Comité Central de la OCI (u). Decíamos que la UNEF, llamada Independiente y Democrática para diferenciarse de los stalinistas de Renouveau, considera que su papel consiste en “informar a las autoridades de
todas las reivindicaciones y ‘aspiraciones de los estudiantes” (I.O. Nro. 1000), como respuesta
al anuncio del primer ministro Mauroy, de que la política del gobierno para las universidades sería el resultado de una “concertación y negociación” con el movimiento estudiantil.
Esta política de la UNEF se ha acentuado hasta un grado monstruoso, como lo demuestra un comunicado del sindicato estudiantil publicado en I.O. Nro. 1025, donde se dice:
“La UNEF Independiente y Democrática y la Federación de la Educación Nacional (FEN, sindicato de los profesores universitarios dirigido por socialistas) han estudiado la situación de la universidad y se felicitan por:
“1) La derogación definitiva de la Ley Sauvage resuelta el 2 de octubre (por el parlamento); “2) La decisión del gobierno de presentar en noviembre de 182 un informe para una
nueva política universitaria”.
Entonces, además de limitarse a informar a las autoridades y concertar con el gobierno las soluciones a los problemas estudiantiles, la UNEF, bajo la dirección de la OCI (u), felicita al gobierno por el anuncio de que, dentro de un año, publicará un informe sobre la situación universitaria. Se ha llegado a un grado de abyección tal, que no sólo se apoyan las medidas “progresivas” tomadas por el gobierno, sino que se anticipa que sus futuras medidas también serán “progresivas”.
Nuestra carta al CC del POSI calificaba a la política de la OCI (u) en el terreno estudiantil de “oportunista”. Ante estos nuevos hechos no podemos menos que modificar nuestra apreciación; es una política de traición directa y consciente al movimiento estudiantil.
Esta política obedece, según hemos descubierto posteriormente, a razones muy profundas. Debemos decir que ya sospechábamos esas razones, pero ahora las mismas se ven confirmadas por ciertos datos que se han hecho públicos.
1. Favre responde a Nahuel Moreno
Antes que nada, veamos una respuesta parcial que ha dado la OCI (u) a las críticas formuladas en la Carta. El autor de la respuesta es el inefable Luis Favre, en su intervención ante el plenario de los partidos angoleños. El no se dignó responder a nuestro planteo central, de que la UEF se había convertido en corres de transmisión del gobierno burgués en el estudiantado. Se limitó a responder sobre la política de “concertación y negociación de la UNEF, y de paso tergiversó groseramente nuestra posición.
Favre empieza aclarando, con una pedantería que está totalmente fuera de lugar en una discusión seria entre trotskistas, que leyó “un librito que no es ni de Lenin, ni de Mao, ni de Engels, ni de
Trotsky, tomé un librito que en ni país se llama ‘mataburros’ (diccionario), que es para aquellos que tienen dificultad para saber el significado de una palabra. Concertación quiere decir discutir, negociar”.
Y concluye en un tono irónico: “Resulta que el gobierno de Mitterrand, no es culpa nuestra,
decidió abrir las negociaciones con el sindicato estudiantil, y los sindicatos estudiantiles dijeron: ‘Derogación de la ley de orientación’. ¿Los camaradas están en contra de que los sindicatos negocien on el gobierno y la patronal? Eso es absurdo!”
Vamos a recomendar a este campeón del “sentido común” que deje de lado el diccionario y se dediques leer un poco a Lenin, Marx, Engels y Trotsky. Descubrirá que, efectivamente, nuestros maestros no se oponen a la “concertación” (como sinónimo de negociación) de los sindicatos con la patronal y el gobierno (“con el diablo y con su abuela”, según a conocida frase de Trotsky). Pero, contra la corrupta burocracia sindical, correa de transmisión de los intereses de la patronal, se oponen tajantemente a hacer de la negociación/concertación el eje de la actividad del
sindicato, como lo es para la UNEF, la OCI (u) y Favre.
La tarea del sindicato es movilizar a sus afiliados por sus reivindicaciones: en el caso del movimiento estudiantil, por mayor presupuesto universitario, mejores instalaciones, trabajo para los graduados acorde con su nivel de capacitación, etcétera. La negociación concertación es una
táctica dentro de esta tarea central, una táctica que depende de la relación de fuerzas.
Por ejemplo: supongamos que el movimiento estudiantil se está movilizando por un aumento del presupuesto universitario. Si los estudiantes están fuertes, si cuentan con la solidaridad del movimiento obrero y se encuentran en condiciones de llevar adelante una verdadera lucha, propondremos medidas radicales tales como ocupación de la universidad, manifestaciones, etcétera, y negociaremos el cese de la luchas cambio de la satisfacción de esa reivindicación. Pero puesto que somos trotskistas, ligaremos la reivindicación “económica” a consignas transicionales: por ejemplo, control de la universidad y el presupuesto por los sindicatos de los estudiantes y profesores y de los trabajadores de la Universidad.
Si, por el contrario, los estudiantes están luchando solos, el movimiento obrero está en reflujo, etcétera, nuestras medidas de lucha deberán adecuarse a esa situación y limitarse a petitorios, cartas abiertas y otras por el estilo. Posiblemente negociemos el cese de la lucha a cambio de que no haya estudiantes expulsados, dejando la reivindicación del presupuesto para un momento más favorable.
Por último, si el gobierno está tan fuerte que logra imponer la “normalidad” en las aulas sin conceder ninguna reivindicación, entonces nos dedicaremos a preparar pacientemente las luchas futuras para cuando surja una relación de fuerzas más favorables.
La UNEF y la OCI(u) sostienen lo contrario: basta que el gobierno reciba a los delegados del sindicato y les diga: ‘Tendremos en cuenta vuestras reivindicaciones” para que la UNEF los felicite públicamente por su actitud.
En síntesis, para la burocracia sindical y la UNF, el eje de la actividad del sindicato es “concertar” con el gobierno imperialista contrarrevolucionario de Mitterrand. En el lenguaje del” diccionario, caro a Favre, eso significa “negociar”. En el lenguaje marxista, significa entregar el
movimiento estudiantil atado de pies y manos al gobierno burgués.
Para los trotskistas, el eje de la actividad es movilizar a los estudiantes contra el gobierno, y negociar con él como y cuando la relación de fuerzas nos lo impone.
2. Las verdaderas razones detrás de una política
Al estudiar la política de la UNEF y la OCI(u) para el movimiento estudiantil, nos preguntábamos con asombro los motivos profundos de la misma: ¿verdaderamente creían en las virtudes revolucionarias del gobierno de Mitterrand? No: las verdaderas razones salieron a la luz poco después de enviada nuestra Carta al CC del POSI.
En UNEF Inform’ (órgano del sindicato estudiantil) del 7 de octubre, aparece una carta del ministro de educación nacional Alain Savary, fechada el 30 de setiembre, donde se dice:
“Es necesario (....) reconocer la representatividad de las organizaciones estudiantiles y brindarles los medios para asumir esa representatividad en las mejores condiciones de vida democrática Es a dicha necesidad que respondió la búsqueda, particularmente difícil, de los medios financieros
suplementarios que serán entregados de manera constante a las asociaciones bajo la forma de subvenciones”.
Y Le Monde del 10 de diciembre informa que UNEF Independiente y Democrática está recibiendo un subsidio anual de 200.000 francos, o sea 35.000 dólares al cambio actual.
Treinta y cinco mil dólares además de los “medios financieros suplementarios” que serán entregados “de manera constante” a la ... UNEF ¡he ahí la verdadera causa de la política putrefacta de la “concertación”!
Ya sabemos que la burguesía tiene dos políticas alternativas frente a las organizaciones sindicales: destruirlas, y cuando eso no es posible, corromper a sus dirigentes con dinero y prebendas.
Cambadélis, miembro del CC de la OCI(u) y presidente de UNEF, se ha convertido en un miembro más de la cofradía de traidores como Maire, Bergeron y Seguy. No es un oportunista, o lo es secundariamente. Es un traidor, un burócrata corrompido que ha vendido al movimiento estudiantil a la burguesía a cambio de treinta y cinco mil dólares más los “medios financieros suplementarios”.
Desde ahora, los trotskistas franceses tenemos planteada una campaña en el movimiento estudiantil: “¡Fuere el Judas Cambadélis de la dirección de la UNEF!”
NOTA FINAL: Cuando estábamos dando los últimos toques al presente documento, nos llegó la
versión francesa de nuestra carta al CC del POSI, publicada en el Bulletin Intérieur
d’infornation et de discussion ínternational, junto con una respuesta de Francois Forgue.
Aún no hemos podido leer la respuesta de Forgue a nuestra carta, pero debemos notar lo siguiente: nuestra carta al POSI está fechada 13 de octubre. El “consejo general” convocado por la OCI (u) se reunió en noviembre. Este boletín con la versión francesa de nuestra carta lleva fecha 20 de diciembre. El Congreso de la OCI(u) está convocado para el 26 de diciembre.
Esto significa que los miembros de ese supuesto “consejo general” no conocieron nuestra carta, y os delegados al congreso de la OCI(u) la conocieron con sólo seis días de anticipación. En cambio sí conocían, con un mes de anticipación, las críticas parciales a nuestra carta.