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Políticas Sociales, definiciones y elementos

2. Políticas Públicas Sociales

2.3. Políticas Sociales, definiciones y elementos

Para revisar el concepto de política social, partiremos en primer lugar de Hobart A. Burch (The why´s of social policy: perspective on policy preferences) y los planteamientos que postula como marcos de referencia para analizar los temas fundamentales y las opciones de las políticas sociales. Además, miraremos el recorrido que hace Cirilo García Cadena (Política Social, ideología del bienestar y el Estado corporativo) a través de algunas definiciones y acercamientos a la política social, necesarias para establecer una relación posible entre el principio de subsidiariedad y las políticas sociales.

Mientras las políticas públicas en general se refieren, como hemos visto, a las intervenciones que se llevan a cabo con la intención de solucionar un problema, siguiendo a Hobart A. Burch podemos afirmar que las políticas públicas sociales se relacionan con la condición social del hombre, según la cual éste convive con sus semejantes en una situación en donde hay que negociar entre todos constantemente, y puntualmente cuando la negociación tiene que ver con el bienestar de los individuos en cuanto tales y en cuanto comunidad. En otras palabras, una política pública social se configura a partir de las situaciones problemáticas originadas por, o en el marco de, la convivencia humana. El concepto de bienestar es, por tanto, un eje central de la política social. Sin embargo, su definición es compleja y está mediada, sobre todo, por factores ideológicos. Por ahora no entraremos en esa discusión, por lo que nos basta la definición general que propone el mismo Burch: bienestar es la condición de estar bien en cuando a salud, prosperidad y felicidad. (Burch 2)

El modelo que adopta Burch (3-4) para analizar las políticas sociales consta de receptores, agentes y ambiente.

46  Los receptores son aquellos que reciben la intervención, los necesitados de una política social, que los convierte en beneficiarios; y puede tratarse de individuos o comunidades. La necesidad está dada por una carencia, por un riesgo o por tener el potencial para mejorar su bienestar.

 Los agentes son aquellos que actúan sobre los receptores. Hay dos clases de agentes, que podemos clasificar en positivos y negativos. Los positivos son los que intervienen para mejorar el nivel de bienestar, mientras que los negativos intervienen dañando o bajando el nivel de bienestar. Estos últimos pueden convertir a determinadas personas o comunidades en necesitados de una política social, aunque antes no lo fuesen.

 El ambiente se refiere al contexto amplio en el que se desarrolla la problemática, en el que se tienen en cuenta los factores negativos y positivos que tienen incidencia en la situación.

Las políticas sociales intervienen en estos tres aspectos en diversas combinaciones y gradaciones, según los objetivos que se tracen. Cuando se interviene sobre los receptores se habla de una intervención directa, mientras que, cuando se interviene sobre el ambiente y los agentes tenemos una intervención indirecta.

A su vez, identifica cinco momentos de intervención:

 Un mejoramiento de las condiciones existentes, sin necesidad de que se prevea un problema específico.

 Una prevención primaria, que consiste en evitar que el problema aparezca,

 Una prevención secundaria, que supone una detección temprana del problema y la intervención oportuna,

 Un tratamiento, que sucede cuando ya se ha desarrollado la situación problemática,

47  La conservación, que se da en una etapa posterior al tratamiento y se hace necesaria cuando después de éste no se puede asegurar que el problema no volverá a surgir o no se agravará.

Enmarcado en la definición de política de Tropman, Dluhy y Lind, Burch retoma tres formas en las que se dan las políticas sociales. Estos autores afirman que las políticas son acciones para enfrentar una situación determinada, que se adoptan deliberadamente o que se puede evidenciar que siguen unos determinados patrones a través del tiempo, y que por tanto pueden ser intencionales o sin intención. (Burch 2) Las formas propuestas son (Burch 5-6):

 Las normativas, es decir que están definidas e implementadas por la ley, por las normas o por cualquier acuerdo reglamentado. Estas acciones tienen una intencionalidad clara y son adoptadas por la sociedad.

 Las que se dan de hecho, es decir que existen en la sociedad de forma intencional, pero que no han sido desarrolladas conscientemente como políticas, sino que se han configurado como respuesta intuitiva ante la problemática en cuestión.

 La tercera se trata de la negligencia, y consiste simplemente en la inacción, en la incapacidad de actuar. Es decir que una tercera forma que toma la política social, consiste en no hacer nada. Esta forma carece de intención alguna y tampoco es adoptada conscientemente por la sociedad.

Esta aproximación de Burch es cercana a una de las que, según García, es de las más antiguas definiciones de política social. En su síntesis de la diversidad de conceptos que se han dado de política social, García inicia precisamente con ésta, que es de G. Macbeath, y se encuentra en su libro Can social policies be rationally tested? de 1957. En esta definición se entiende por política social un conjunto de normas según las cuales se deben regir personas y comunidades. Estas normas tienen la característica de incidir en las condiciones de existencia de algunos individuos particulares o en la estructuración de las relaciones que se dan entre

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quienes forman parte de un grupo social. No precisa los actores que inciden, ni el tipo de problemáticas a regir. Más adelante Hagenbuch y Lafitte (en 1958 y 1962 respectivamente) relacionan la política social directamente con la satisfacción de necesidades básicas y después Marshall (en 1965) la liga a las actividades gubernamentales que de una u otra forma afectan el bienestar de las personas. Más recientemente Alcock, Erskine y May (en el 2002), afirman que la política social se refiere al proceso de diseñar e implementar las medidas necesarias para enfrentar los problemas sociales de una comunidad local, regional o nacional, incluyendo el estudio científico de dichas medidas.

De esta manera vemos cómo las definiciones cada vez resaltan más la centralidad del Estado para garantizar unas condiciones determinadas en la sociedad. De acuerdo con García, esto es lo que se evidencia en la concepción de la política social en América Latina, en donde también se discute en torno a garantizar unas necesidades básicas, un bienestar colectivo y un mejoramiento de la calidad de vida, siendo cada uno de estos conceptos polémicos en sí mismos y de difícil definición. No obstante, en occidente parece haber un consenso de mínimos sobre el tema, en el que se reconoce que el objetivo de la política social está en el mejoramiento de la calidad de vida, que incluye la satisfacción de necesidades básicas y la procura del bienestar colectivo, entendiendo que los criterios para determinar la calidad de vida son el empleo, la seguridad social, la salud y la educación. (García Cadena 48-50)

De hecho, podemos afirmar con Salinas que en América Latina, y en occidente en general, se relaciona política social con los objetivos del sistema económico prevaleciente, con la situación de la población en los términos vistos de calidad de vida, y con las orientaciones ideológicas y políticas del régimen. (Salinas Figueredo y Tetelboin Henrion 84)

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2.4. PANORAMA DEL DESARROLLO DE LA POLÍTICA SOCIAL EN