DECRETOS Y RESOLUCIONES
4.5 POLITICA GLOBAL REFERENTE A LAS ENERGÍAS RENOVABLES
La política energética global que promueve la implementación de energías renovables se ha basado principalmente en el problema global del Cambio Climático y ha sido jaloneada por los países industrializados. Al confirmarse la alta participación que tienen las actividades antropogénicas en la generación de emisiones de GEI, y con la evidencia de los efectos nocivos que han generado las variaciones climáticas, se declara el Cambio Climático como un problema ambiental de carácter global y se comienza a tomar medidas globales al respecto:
En 1992, en el marco de la Conferencia de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y Desarrollo en Río de Janeiro, la problemática del Cambio Climático y las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) se convierten en prioridad de la política global. Siguiendo el principio de responsabilidad compartida pero diferenciada, los países industrializados, principales generadores emisiones globales, deben asumir mayor responsabilidad e implementar medidas al respecto (GTZ, Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo).
En la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) varios países industrializados se comprometen a adoptar medidas voluntarias para limitar las emisiones de GEI. Sin embargo, estas medidas voluntarias no son suficientes para cumplir las metas de disminución de GEI; por lo tanto, se evidencia la necesidad de optar por medidas obligatorias (GTZ, Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo). En 1997 se adopta el Protocolo de Kyoto mediante el cual los países del Anexo I (países industrializados), se comprometen a limitar y reducir las emisiones GEI, como mínimo en un 5% respecto a las del año 1990 en el periodo comprendido entre el 2008 y el 2012 (Articulo 3); el protocolo es ratificado el 16 de febrero de 2005.
Estos acontecimientos marcan la política energética global en pro de las energías renovables según la cual, el planeamiento energético de cualquier país debe enfocarse en mejorar la calidad de vida de los ciudadanos aportando a la equidad social y en el uso racional de los recursos que conlleve a la sostenibilidad ambiental. La política energética de los países industrializados como Alemania, España, Holanda, Italia, China, Japón, Estados Unidos, tiene como factores determinantes el reducir las emisiones de GEI y, disminuir la dependencia en los combustibles fósiles y de las importaciones de energéticos. Está orientada al aprovechamiento de los recursos energéticos renovables locales y busca diversificar la canasta energética; con el fin de reducir el impacto de los altos precios de la energía y, generar industria y trabajo local. (UPME y CorpoEma, 2010: V.2).
Colombia dentro de la política energética global
La participación de Colombia en las emisiones de GEI globales es baja, en el sector de energía esto se debe a el alto porcentaje de generación hidroeléctrica. Adicionalmente, Colombia cuenta con grandes yacimientos de energéticos como carbón y gas natural, por lo tanto no depende de importaciones para suplir su demanda de energéticos. Por estas razones, los factores determinantes de la política de la mayoría de países industrializados no son plenamente aplicables a Colombia (UPME, CorpoEma, 2010: V.1). Sin embargo, los acuerdos internacionales aprobados por Colombia, como la Convención Marco de las Naciones Unidas (Ley 164 de 1994) y el Protocolo de Kioto (Ley 629 de 2000), tienen carácter decisivo en la formulación de la política energética nacional.
Colombia aprobó el Protocolo de Kyoto mediante la Ley 629 de 2000, y aunque Colombia no pertenece a los países del Anexo I y por lo tanto no tiene compromisos de reducciones, aprobar el Protocolo implica que Colombia se compromete a adoptar medidas que contribuyan a mitigar el Cambio Climático, es decir, se compromete a mantener su bajo nivel de emisiones. Adicionalmente, adoptar una política energética que promueva las energías renovables permite a Colombia fortalecer la imagen de país verde (UPME y CorpoEma, 2010: V.1)
En el 2001, mediante la Ley 697, se asigna al Uso Racional y Eficiente de Energía (URE) un carácter de interés general y de conveniencia nacional, se fomenta la utilización de energías alternativas con prelación el las ZNI y se crea el Programa Uso Racional y Eficiente de la Energía y demás Formas de Energía No Convencionales (PROURE). Posteriormente se crea la Comisión Intersectorial para el Uso Racional y Eficiente de Energía (CIURE)10 mediante el Decreto 3683 de 2003; y mediante la Resolución MME 180919 de 2010 se adopta Plan de Acción Indicativo 2010-2015 para desarrollar el PROURE, y se definen los objetivos, subprogramas y metas. El objetivo general se define como: promover el Uso Racional y Eficiente de la Energía y demás Formas de Energía No Convencionales, que contribuya a asegurar el abastecimiento energético pleno y oportuno, la competitividad de la economía colombiana, la protección al consumidor y la promoción del uso de energías no convencionales de manera sostenible con el ambiente y los recursos naturales (Resolución MME 180919 de 2010, Articulo 2º); y se establece una meta de participación de las Fuentes No Convencionales de Energía (FNCE) dentro de la generación eléctrica de las ZNI de un 20% (Articulo 7º).
Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL)
En el Protocolo de Kyoto se definen tres mecanismos de flexibilidad para ayudar a los países del Anexo I a dar cumplimiento de sus metas: el Comercio de Emisiones, el Mecanismo de Desarrollo Limpio y el Mecanismo de Aplicación Conjunta. El Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) se define en el Artículo 12 de Protocolo de Kyoto (1997), con el propósito de ayudar a los países del Anexo I a dar cumplimiento a sus compromisos y a los países no incluidos en el Anexo I (países no industrializados, en vía de desarrollo) a lograr un desarrollo sostenible.
El MDL permite a los países con compromisos de reducción (países industrializados) utilizar las reducciones de emisiones certificadas, provenientes de proyectos de países sin compromisos (países no industrializados) para contribuir al cumplimiento de una parte de sus metas; esto permite, minimizar el
tiempo y los costos de reducción de las emisiones11. Adicionalmente, los países industrializados ponen al servicio de los países en vía de desarrollo el capital, los conocimientos técnicos y especializados, y la tecnología; para el desarrollo de proyectos que contribuyan a la disminución de emisiones, por ejemplo proyectos que involucren el uso de energías renovables y el aumento de eficiencia energética (GTZ, Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo).
Posibilidades participación para Colombia dentro del MDL
El MDL representa una muy buena oportunidad de financiación para los proyectos de energías renovables en Colombia y por esta razón se han venido desarrollando una serie de planes e investigaciones en cabeza de entidades gubernamentales. En el 2002, el Ministerio del Medio Ambiente (MMA), la Oficina Colombiana para la Mitigación del Cambio Climático y el IPSE, elaboraron el Plan de trabajo para el mecanismo de desarrollo limpio, que busca identificar el potencial de este mecanismo en proyectos de energización en las ZNI. El mismo año, se realizó el Diagnóstico de emisiones de GEI por suministro de energía en las ZNI, que busca proyectar la demanda eléctrica de las ZNI y calcular las emisiones de gases de efecto invernadero (Florez, Tobón y Castillo, G. A., 2009).
En el 2003 se elaboró la Estrategia para la Implementación de MDL en ZNI; en donde se investigó la viabilidad de generar proyectos MDL en las ZNI, y se desarrolló una propuesta de implementación de proyectos. En dicho estudio se determinó que desarrollar proyectos MDL sólo era factible en localidades con una demanda superior a 50.000 kWh (sólo Leticia cumple con esta condición); debido a los altos costos de transacción y del monitoreo de las emisiones de gases de efecto invernadero. Sin embargo, las condiciones del mercad han cambiado y actualmente no es necesaria una demanda tan alta para que MDL se una alternativa de financiación, y adicionalmente existen modalidades para agrupar varios proyectos bajo un proyecto piloto (Florez, Tobón y Castillo, G. A., 2009).
Actualmente existe en las ZNI un gran potencial de proyectos pequeños que tienden a reducir los GEI. Para dar viabilidad económica a estos proyectos pequeños, que individualmente no pueden ser registrados como proyectos MDL debido a los altos costos de transacción y a su poca capacidad individual de reducción, se puede optar por aplicar las modalidades o metodologías simplificadas propuestas por las Junta Directiva del MDL, que permiten agrupar proyectos o conjuntos de actividades y replicar metodologías: modalidades de proyectos programáticos (Programme Activities –PoA-) y proyectos sombrilla; y la replicación de la metodología de los proyectos (UPME, CorpoEma, 2010: Volumen 1, Anexo 2)
11 Los países industrializados cuentan con tecnología mas avanzada y eficiente, mientras que los países en vía de desarrollo implementan tecnología poco eficiente y atrasada, muchas veces obsoleta; el aumentar la eficiencia en procesos que implementan tecnología avanzada y disminuir las emisiones es más difícil y costoso que hacerlo en procesos que implementan tecnología atrasada; por lo tanto, los costos de evitar la emisión de una tonelada de un GEI en un país industrializado es mayor que hacerlo en un país en vía de desarrollo.