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Capítulo IV: Efectos del Populismo sobre el Libre Comercio

4.1. Política Comercial de Donald Trump

4.1.1. Postura hacia la Negociación de Acuerdos Comerciales

Dos de los puntos mencionados por Trump involucran el retiro del TPP y la renegociación del NAFTA.

81 Trump ha expresado su oposición al TPP desde al menos el 2015. Una revisión de su cuenta de Twitter revela que ha publicado 29 tweets mencionando el acuerdo, sea criticándolo, criticando a aquellos que apoyaban su aprobación, o usando el TPP como motivo de crítica hacia sus oponentes. Los siguientes son dos tweets que muestran las principales críticas de Trump hacia el TPP:

Figura 13. Tweets de Donald Trump sobre el Acuerdo de Asociación Transpacífico.

Adaptado de Trump (2015d, 2015e).

En estos tweets, Trump sugiere que el TPP va a afectar de forma negativa el sector manufacturero y los niveles de empleo de Estados Unidos. Como ciudadano particular, Trump impulsaba a los legisladores estadounidenses a rechazar el acuerdo. Esta postura fue de nuevo expresada un año después, durante un discurso en Pennsylvania sobre política comercial. Trump, quien para ese entonces ya era el presunto nominado republicano, se refirió al TPP como el “golpe mortal” a la industria manufacturera estadounidense y aseguró que “bajaría los aranceles a autos extranjeros, pero manteniendo las prácticas extranjeras que impiden que los autos estadounidenses sean vendidos en el extranjero” (Time, 2015a).

En respuesta a esta oposición, el entonces presidente electo Trump anunció el 21 de noviembre del 2016 que, en el primer día de su presidencia, notificaría a los miembros del TPP la intención de Estados Unidos de retirarse del acuerdo (Transition 2017, 2016). Cumpliendo con esta promesa, Trump firmó un memorando a los tres días de asumir la presidencia, dirigiendo al Representante Comercial a que retire a Estados Unidos del Acuerdo de Asociación Transpacífico (Withdrawal of the United States From the Trans- Pacific Partnership Negotiations and Agreement, 2017).

82 Esta decisión tuvo reacciones mixtas en el escenario político estadounidense. El senador John McCain (Republicano de Arizona) criticó la decisión de retirarse del TPP, insistiendo que era peligrosa y que impediría “promover las exportaciones estadounidenses, reducir las barreras comerciales, abrir nuevos mercados y proteger las invenciones e innovaciones estadounidenses” (McCain, 2017).

En contraste, los senadores Bernie Sanders (Independiente de Vermont) y Sherrod Brown (Demócrata de Ohio), y la representante Nancy Pelosi (Demócrata de California) respaldaron el retiro. Sanders (2017) mostró su felicidad por el retiro del TPP y expresó una voluntad por trabajar con Trump “para desarrollar una nueva política comercial que ayude a las familias trabajadoras, no solo a corporaciones multinacionales”. Brown (2017) y Pelosi (2017) expresaron sentimientos similares, indicando un respaldo a los trabajadores estadounidenses y refiriéndose a la conveniencia de suscribir acuerdos más justos para los trabajadores.

Trump ha expresado una actitud crítica similar respecto del NAFTA. Una revisión de su cuenta de Twitter revela que ha publicado 27 tweets que mencionan el NAFTA, quince de estos durante el 2016, cuando era candidato presidencial. En tres de estos no solo critica el acuerdo por sus méritos o por algún efecto que tenga sobre la economía estadounidense, sino que se refiere a este como el peor acuerdo comercial en la historia estadounidense, sino ningún argumento que respalde esa afirmación:

Figura 14. Tweets de Donald Trump sobre el NAFTA. Adaptado de Trump (2016c, 2017d, 2017c.

83 Esto no quiere decir que Trump no emplee ciertas cifras para respaldar su postura respecto de las supuestas desventajas del NAFTA. A los seis días de su inauguración, Trump publicó un tweet alegando que Estados Unidos tiene un déficit comercial con México de US$ 60 mil millones (Trump, 2017d). Esto es cierto. La Oficina del Representante Comercial indica que el déficit comercial fue de. US$ 64.1 mil millones en el 2017 (Office of the United States Trade Representative, s.f.-c). Sin embargo, también advierte que las balanzas comerciales pueden ser engañosas, debido a productos que pasan por México o Canadá sin ser producidos en estos países (Office of the United States Trade Representative, s.f.-c).

Es difícil evaluar con exactitud los efectos del NAFTA, pero sí se puede concluir que los efectos no son tan categóricos como sugiere Trump. Estados Unidos tiene un déficit comercial con México, pero tiene un superávit en comercio de servicios, el cual ascendió a US$ 7 mil millones en el 2017 (Office of the United States Trade Representative, s.f.-c). Como se indicó en la Figura 5, el comercio de Estados Unidos con Canadá y México ha crecido a un mayor ritmo luego de la suscripción del NAFTA y, como se indicó en el capítulo anterior, hay varios beneficios para Estados Unidos, en términos de volumen de exportaciones, inversiones directas, el intercambio de talento y las oportunidades de negocio para las pequeñas empresas.

A diferencia de lo que sucedió con el TPP, Trump ha mostrado una voluntad por renegociar el NAFTA, en vez de retirar a Estados Unidos de este una vez iniciada su presidencia, aunque a condicionado el éxito de esa renegociación a que se cumplan sus prioridades respecto de lo que él considera que es un trato justo para Estados Unidos:

84 Figura 15. Tweets de Donald Trump sobre la renegociación del NAFTA.

Adaptado de Trump (2016e, 2017e, 2017f, 2018d.

En los cuatro tweets presentados, Trump indica que la renegociación del NAFTA se condiciona a ciertas condiciones ambiguas. En octubre del 2016 dijo que el acuerdo debía ser un “gran acuerdo”. En abril del 2017 dijo que que debía ser un “acuerdo justo para todos”. En marzo del 2018 condicionó la reducción de aranceles sobre el acero y el aluminio, tema que se verá más adelante, a que las renegociaciones del NAFTA resulten en un acuerdo “nuevo y justo”. En junio del 2018, Trump indicó que las negociaciones podrían posponerse hasta luego de las elecciones congresales estadounidenses y que quería hacerlo “más justo” (Imbert, 2018).

La Oficina del Representante Comercial publicó en el 2017 los objetivos de Estados Unidos en la renegociación del NAFTA. Los puntos más saltantes son la propuesta renegociación de los capítulos sobre resolución de disputas, sobre estándares laborales, ambientales y agrícolas, sobre normas de origen, así como la propuesta hacia agregar un capítulo sobre manipulación de divisas y la propuesta para agregar una cláusula de extinción (Office of the United States Trade Representative, 2017).

Es en estos puntos en los que hay mayores diferencias entre las partes. Estados Unidos busca eliminar el Capítulo 19, relacionado a la resolución de disputas, un punto al que Canadá y México se oponen (Taylor, Sunnerberg & Horrigan, 2018). La adición de un capítulo sobre manipulación de divisas también es un punto de contención, toda vez que ni Canadá ni México han sido identificados como manipuladores de divisas (Reuters Staff, 2017b). Un tercer punto que es particularmente controversial, y que ocasionó el colapso de las negociaciones en mayo del presente año, es la insistencia de Estados Unidos de que agregar una cláusula de extinción que obligue la renegociación del acuerdo cada cinco años (Paletta, 2018). Justin Trudeau, Primer Ministro de Canadá, respondió que “no había posibilidad de que ningún primer ministro canadiense firmara un acuerdo TLCAN que incluyera una cláusula de suspensión de cinco años” (Morales, 2018).

85 Un punto que se puede rescatar de este examen de la política comercial de Trump es que no le agradan los acuerdos multilaterales, lo que explica en parte el retiro del TPP y la renegociación del NAFTA. Esta postura se ha hecho explícita, en primer lugar, en una serie de tweets que ha publicado en los últimos meses:

Figura 16. Tweets de Donald Trump sobre su preferencia por los acuerdos bilaterales.

Adaptado de Trump (2018e, 2018f).

Los tweets muestran la preferencia de Trump por los acuerdos bilaterales. El segundo tweet muestra que Trump no tiene preocupación por regresar al TPP, ya que Estados Unidos cuenta con acuerdos bilaterales con algunos de los miembros del TPP. Trump ha demostrado esta misma postura en declaraciones pasadas. En su discurso sobre comercio en el 2016, indicó que “necesitamos acuerdos comerciales bilaterales” y se refirió al TPP como “otro acuerdo internacional masivo que nos ata” (Time, 2016a). En enero del presente año, declaró que prefiere los acuerdos bilaterales porque “si tienes un problema, lo cancelas” (Pramuk, 2018). En junio de este año, Larry Kudlow, consejero económico de la Casa Blanca, declaró que la preferencia de Trump, en vez de renegociar el NAFTA, es negociar acuerdos bilaterales con Canadá y México. Ludlow indicó sobre Trump que “él cree que los bilaterales siempre han sido mejores” (Staff and agencies, 2018).