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LA PRÁCTICA PERIODÍSTICA DESDE LAS RUTINAS DE LOS ACTORES

El campo periodístico, el habitus y la improvisación

LA PRÁCTICA PERIODÍSTICA DESDE LAS RUTINAS DE LOS ACTORES

La rutina periodística es la más increíble que hay. A pesar de que hacemos una pequeña planificación, luego cada uno sale a hacer sus cosas y al final del día tiene que regresar, escribir y enviar la información… los días nunca se parecen porque pasan ‘n’ cantidad de cosas. Es una constante ruptura, y un constante desafío. (FOG4: 2009)

Lo atractivo y a veces lo complicado (del oficio) es que tienes que estar pendiente de todo, porque tienes que saber qué posición tiene el Gobierno, qué posición tienen los contrarios, lo que dicen otros y adicionalmente saber qué pasa en un ministerio, qué pasa en el otro; talvez en una entidad, en las organizaciones sociales, tienes que estar muy pilas sobre lo que dicen todos los sectores. (FOG3:2009)

Yo de pequeño veía y decía qué magnífico, qué lindo sería estar ahí. Pero una cosa es coger el azadón y ponerse a cultivar y otra es ir al mercado y coger lo que te gusta y consumirlo. Así es la labor del comunicador, es la labor que hacemos nosotros como periodistas. (FOG5:2009)

Las prácticas sociales de los agentes de un campo dejan entrever la configuración de sus representaciones sociales. En el caso que nos interesa, las prácticas de los periodistas que son sobre todo laborales, obviamente se ejecutan en base a esas representaciones. No olvidemos que éstas, siendo la visión del mundo que tienen los agentes, configuran el comportamiento colectivo, la construcción de una identidad de grupo y la justificación de sus actitudes.

Si en un primer momento de esta tesis, pudimos registrar el entendimiento o la visión del mundo, mediante el discurso de los propios periodistas (entendidos como agentes del campo periodístico) sobre los temas de la objetividad y la censura; en este capítulo buscaremos acercarnos a las prácticas sociales o laborales, para poder registrar las representaciones que se expresan en esa ejecución.

En ese sentido, mediante el registro de un diario de campo sobre mi propia actividad periodística desempeñada en uno de los más importantes medios de comunicación impresa del país, y que fue levantado entre el 24 de agosto al 24 de septiembre del 2009, he podido registrar parte de las rutinas de los periodistas, desde la perspectiva de una trabajadora de prensa con más de 12 años en la profesión, que ha transitado por medios como radio y prensa escrita y, que en este momento, cubre el área macro económica de uno de los más importantes medios de comunicación a nivel nacional.

Aunque la construcción del diario de campo se extendió por un mes, hubo tres eventos importantes, durante ese lapso, que me permiten graficar los problemas y las respuestas de los agentes en el campo; las amenazas de la censura y los inconvenientes para alcanzar una supuesta objetividad o su equivalente: la veracidad. Esos tres eventos son:

• El día que un periodista de un medio alternativo literalmente se inventó una noticia causando gran revuelo entre todos los demás colegas.

• Cuando mi labor giró en torno a una noticia que salió en televisión, aunque antes ya la habíamos publicado la misma noticia.

• Cuando unos supuestos microempresarios llegaron en protesta a mi medio de comunicación, molestos por una nota que yo había escrito.

Durante estas ocasiones puntuales, que tuvieron una secuencia de dos y tres días cada uno, traté de registrar cómo son las relaciones de los periodistas con las fuentes; cuánto nos cuesta obtener la información; observar las relaciones entre periodistas; quiénes son los que obtienen mejor información; quiénes son los más solventes en las coberturas. Esto como parte del proceso de construcción de las informaciones en las cuales esperaba mirar las representaciones de objetividad y censura.

Entre tanto, el otro insumo que permitió conocer las prácticas de los periodistas fue un conversatorio, un focus group, en el cual a los periodistas escogidos se les llevó a reflexionar sobre sus días de trabajo, sus rutinas y cómo sortean los problemas que se presentan diariamente para realizar las coberturas. De esta manera, el ejercicio nos permitió conocer cuáles son las cartas de poder o los capitales que manejan los profesionales al momento de la lucha interna del campo.

Mientras la primera muestra de informantes -que sirvió para registrar los discursos periodísticos en el Capítulo II, a través de entrevistas personales- guardaba equilibrio en cuanto a las posiciones de poder, género, fuentes, entre otros; en esta segunda muestra se escogió a los informantes pensando en los medios a los cuales pertenecen. El cambio de eje sirvió para captar otro sinnúmero de representaciones sociales y de prácticas, pero además se develaron de manera más clara los problemas de los periodistas en sus rutinas diarias: discriminaciones, uso de destrezas y necesidades laborales.

¿Quiénes fueron nuestros informantes? Se trató de periodistas, que realizan su labor en el campo, trabajando entre 10 y 12 horas diarias, ganando modestos salarios, y que son representantes de medios de comunicación importantes del Ecuador. Dos de

ellos, ejercen el oficio en los medios públicos, los otros cuatro en medios privados. Asistieron tres periodistas de prensa, dos de radio y uno de televisión.

FOG1 con 15 años de trayectoria, ahora es periodista de un canal de televisión, considerado por el Gobierno como de oposición. Antes trabajó en una revista importante por ocho años en el área de investigación. Asegura que toda su carrera profesional ha trabajado en “periodismo de investigación, de denuncia”.

FOG2 periodista que desde 16 años de edad buscaba participar en clubes de periodismo. Profesionalmente ha trabajado en radios y en un medio de comunicación impresa. Su medio de comunicación también está “en el ojo del huracán” por recibir críticas justamente del presidente Correa.

FOG3, actualmente trabaja en un medio público. Con ocho años en el periodismo. También ha trabajado en periodismo en la web. Asegura que mientras sus compañeros están en el ojo del huracán, su medio es la “niña de los ojos del Gobierno”. Se considera: “bastante progresista, yo no me miro de derecha de ninguna manera”.

FOG4, que también trabaja en un medio público escrito, no cree que su medio sea “la niña de los ojos” del Gobierno. “Estamos en el límite, en la delgada línea entre el poder y la oposición”. Es el único periodista que se define convencido como una persona de izquierda. Su práctica profesional inició en los barrios con periódicos comunitarios, luego participó en noticieros de radio y coordinó algunas organizaciones juveniles. Luego pasó por tres periódicos. Más tarde trabajó en lo que él llamó: “el lado oscuro de la comunicación: las relaciones públicas”. En ese momento se dio cuenta que lo suyo no era estar “vendiendo imágenes bonitas”. Y regresó a los medios. Estuvo en una revista política y luego llegó al medio público. Es profesor universitario. Aunque no lo mencionó expresamente, se muestra partidario del proyecto político liderado por el actual presidente de la República. Desde el primer momento se muestra como el “hereje” del grupo.

FOG5 tiene 11 años de experiencia exclusivamente en radio. Llegó tarde a la invitación del focus group (07:30) pues ya venía de una cobertura en la cual el hecho noticioso era que estudiantes universitarios llegaban de diversas partes del país para protestar por la Ley de Educación impulsada por el Gobierno. Para él, ese es el ajetreo que vive el periodista, una vocación “que a uno le nace”.

FOG6: es fotoperiodista con 10 años de experiencia. Ingresó al mundo del periodismo primero siendo chofer y repartidor de periódicos. Ahora es coordinador de su área en un medio impreso.

Los eventos registrados en el diario de campo y que se combinan con los comentarios que hicieron los participantes del focus group sobre sus propios problemas nos han servido para poner en escena situaciones de la práctica diaria.