III. REsULTADOs DEL ANÁLIsIs DE LOs TEsTIMONIOs DE LAs MUjEREs
1. La salida de la relación de violencia de género
1.2. Principales factores de impulso a la salida de la violencia
En este apartado se abordan los principales fac- tores que las mujeres entrevistadas describen como impulsos o incentivos para salir de la re- lación de violencia de género. Es importante no confundir los factores de salida de la violencia de género con los factores que impulsan a las mujeres a denunciar los abusos. En primer lu- gar, porque varias de las mujeres que aportan sus experiencias en este apartado, nunca llega- ron a denunciar al agresor; y en segundo lugar, porque varias de las que sí lo hicieron descri- ben las dos decisiones como diferentes, si bien algunos de los factores que las propician son coincidentes.
necesidades, obstáculosybuenasprácticasenlositinerariosdesalidadelaviolenciadegénero, desdelaexperienciademujeres delárearuralde araba. argituz 2012
39
a) Apoyo familiar, vecinal y social
Un factor importante para tomar la decisión de romper la relación violenta es saberse apoyada. Varias de las mujeres entrevistadas describen el apoyo de las personas cercanas, familiares, amis- tades, vecinas, como un acicate y un apoyo clave para tomar la decisión de romper la relación con el agresor. En este aspecto entre la mayor parte de las mujeres entrevistadas no ha tenido gran rele- vancia el factor de residir en un municipio pequeño, ya que incluso mujeres mayores de entornos rura- les, se vieron apoyadas por familiares cercanos. Sirvan de ejemplo sobre la importancia del apoyo familiar los siguientes testimonios de una mujer de 54 años y de otra de 40 respectivamente:
“Es más, mi familia, por supuesto, pero la
familia de él, a él le han dejado de lado y están conmigo”. ND01
“Es un pueblo muy pequeño, tiene ocho
casas o diez.(…) es un pueblo, al final... intentó ponerme, de hecho me puso, la etiqueta…Bueno, ya cada vez que tenía que ir a buscar el crío, iba con mis herma- nos, porque sola no podía ir ni a comprar el pan”. D11
Una mujer que convivió con su agresor durante más de treinta años recuerda también el apoyo de una de sus vecinas, gracias al cual accedió al recurso de atención psicológica:
“Una señora de allí, del pueblo, que se ente-
ró de lo que me había pasado a mí, (…) que
me vio un día por la calle y me dijo, ‘¿Por qué no vas a tal sitio?’. Y me dio el número de teléfono. Entonces yo llamé pensando que era algo de psicología pero de otra ma- nera, que no era para malos tratos. No te- nía ni idea cuando vine aquí de qué edificio era, de lo que había aquí”. ND01
Y otra mujer más joven describe el apoyo reci- bido por una vecina y amiga, a quien confió su historia:
“Mi vecina que es amiga de siempre, vivi-
mos pared con pared, sí que cuando me puse a hablar un día... bueno, yo de esto no he hablado con nadie, ni con mi hermana que vive en [el mismo pueblo]... pues esa sí que (…) le contaba cosas que me habían pasado, ella se quedaba flipada. Y ella una vez (…) llamó al teléfono de la mujer mal- tratada para informarse y todo eso”. ND03
Si bien la mayoría de las mujeres entrevistadas manifiesta haber sido apoyada y acompañada por familiares o amistades cercanas, algunas mujeres recuerdan que no contaron con el apo- yo de su propia familia. O que, en ocasiones, el apoyo material o “logístico” de la familia no fue acompañado de la empatía y el apoyo emocional que las mujeres necesitan. Como ejemplo, una mujer que tuvo que refugiarse de las agresiones en casa de su familia, y recuerda que no encon- tró allí el apoyo que necesitaba:
“Durante el mes que estuve en casa de
40
necesidades, obstáculosybuenasprácticasenlositinerariosdesalidadelaviolenciadegénero, desdelaexperienciademujeres delárearuralde araba. argituz 2012milia, más tus problemas, y ahí no tuve apoyo psicológico en ese mes”. D07
Y otra mujer reconoce la dificultad cultural que impedía a su familia brindarle el apoyo que ne- cesitaba:
“Ayer mismo se lo decía a una amiga. Yo
provengo de una familia de “baserrita- rras” a la que estas cosas le quedan gran- des. El ir a los juzgados, incluso a donde él mismo a recriminarle algo, pues, buff... entonces pues, la única ayuda que he re- cibido ha sido por parte de las institucio- nes y por esa parte estoy muy agradeci- da”. D02
b) Apoyo de profesionales clave
La importancia del apoyo profesional cuando no existe un apoyo familiar, es clave, pero las muje- res entrevistadas también se refieren al plus que implica el apoyo profesional e institucional en todo caso, incluso aunque sientan un fuerte apo- yo familiar o social. La mayor parte de las mu- jeres recuerdan que la información y orientación recibidas en el momento de tomar la decisión de romper la relación con el agresor, supuso para ellas una inyección de seguridad y les ayudó a disipar dudas y miedos. Así describen dos muje- res la primera orientación recibida por el servicio de atención jurídica y psicológica de la DFA y por las profesionales del número de emergencias:
“Aquí me ayudaron... y me dijeron ‘tú tran-
quila, que tú te vas a quedar con tu hija,
él que diga lo que quiera. Y el que se iba a ir es él, porque además te corresponde quedarte con tu hija en tu casa’. ND02
“Entonces, yo llamé al teléfono 112 por
la noche cuando él se durmió, porque... le grabé, él me pilló grabándole, insultán- dome, escupiéndome, humillándome. En- tonces yo al grabarle y me pilló, pues, ahí hubo ‘la de Dios’. (…) Ya se quedó dormi- do y llamé por la noche a escondidas. Y ya me fueron poniendo sobre aviso de lo que más o menos (…) ya me orientaron”. D07
En el siguiente apartado se desarrolla la expe- riencia de las mujeres entrevistadas respecto al sector sanitario, pero es preciso destacar que en muchos de los testimonios de las mujeres, la de- cisión de salir de la violencia derivó del consejo y apoyo de su médica de familia. Sirva de ejemplo el siguiente testimonio:
“La médica me decía ‘me puedes decir lo
que quieras, pero eso no tiene cura y si tu marido se ha curado es para investigar, porque será el primero en la historia que se cure”. ND02
c) Incremento de la violencia y protección de los hijos e hijas
Quizá un factor decisivo para tomar la decisión de romper la relación con el agresor es el incre- mento de la violencia, y especialmente la con- vicción del perjuicio que implican las agresiones para el desarrollo de los hijos o hijas. Este factor
necesidades, obstáculosybuenasprácticasenlositinerariosdesalidadelaviolenciadegénero, desdelaexperienciademujeres delárearuralde araba. argituz 2012
41
está también muy presente en los relatos de las mujeres como impulso para la denuncia de los abusos.
Algunas mujeres consiguen verbalizar lo que les está pasando y dar el primer paso para pedir ayuda, cuando sienten que las agresiones han traspasado un determinado límite o cuando és- tas se producen en presencia de los hijos o hijas. Así lo expresan los testimonios de tres mujeres que reflejan el proceso seguido de reconocimien- to, verbalización y decisión de ruptura. Y deno- tan que la gravedad es percibida especialmente cuando la violencia se ejerce delante de los hijos e hijas, lo cual puede convertirles en “espejo” de su gravedad:
“Y que no consideraba que fuera algo tan
grave... hasta que, bueno, ya la última vez, sí, porque ya fue delante de mi hija (…) ya con una niña de por medio, no iba a permitir esto. No había buen ambiente en casa, la niña ya lo vio... y ya te asus- tas (…) Cuando ya pasó esto en enero, fue delante de la niña. Dije delante de la niña, no. Y porque le vi más loco, le vi que fue más allá que otras veces. Y ya no estábamos juntos y no tenía derecho a nada”. D04
“Ya no es una cosa sólo psicológica, ya ha
pasado otro límite, ¿no? Y yo, es que tam- poco lo había hablado hasta ese momen- to con nadie, ni siquiera con mi hermana, aunque estaba en antecedentes de algo, pero no hasta ese punto. Y sí que, esa mañana... Luego, sí que conseguí ver-
balizarlo con más personas, pero en ese primer momento fue con ella y, luego, ya con la ayuda externa”. D06
“Cada vez, las agresiones físicas eran más
frecuentes. Mis padres vinieron para in- tentar mediar con sus padres para sepa- rarnos a bien, por la niña…” D07
En los relatos de las mujeres es frecuente vin- cular la decisión de salir de la violencia o de in- terponer la denuncia por los abusos, a la convic- ción de que existe riesgo para los hijos e hijas y una escalada en el tipo de violencia ejercida por el agresor. Así lo describe una mujer, que, tras años de violencia psíquica y física, decidió dejar al agresor cuando éste empezó a extender la violencia hacia las hijas:
“Ella nunca estaba delante. El primer día
que mi niña estuvo delante, la cogí de la mano y nos fuimos las dos por la puerta. Hasta aquí hemos llegado. Supongo que fue el decir, “bueno, a mí entre comillas hazme lo que quieras pero delante de la niña... no”. D08
Y otra mujer recuerda que tras un tiempo pen- sando en denunciar los abusos, fue el hecho de que la niña presenciara la escena violenta lo que me animó a llamar a la policía:
“La niña todavía no se había dormido y
se levantó y lo presenció todo. Presenció cómo me estaba gritando, cómo me esta- ba insultando, cómo me escupió...Claro,
42
necesidades, obstáculosybuenasprácticasenlositinerariosdesalidadelaviolenciadegénero, desdelaexperienciademujeres delárearuralde araba. argituz 2012la cría y yo, claro, porque ella lo estaba presenciando... porque él iba de un lado para otro de la casa, como un loco... y hubo un momento en que yo llamé a la Ertzaintza, en ese momento…” D06